El enigma de las pirámides de Egipto

Las pirámides de Egipto, ajenas al paso del tiempo, han excitado siempre la imaginación de quienes las han contemplado.

La verdadera función para la que fueron construidas, parece conocerse desde la más remota antigüedad. Varios autores griegos como Herodoto y Manetón, comentaron en sus relatos, que los faraones egipcios hacían erigir unas moles pétreas, para que a su muerte les sirvieran de tumbas.

Sin embargo, textos de historiadores más recientes, nunca se han puesto de acuerdo en el verdadero destino de las pirámides egipcias. Durante la Edad Media, antes de que arribaran a Egipto, los aventureros, viajantes y arqueólogos europeos, varios califas hicieron abrir por los métodos más impensados, las supuestas tumbas para poder ver lo que había en su interior.

En las principales pirámides, no se han llegado nunca a encontrar momias de faraones, aunque si en algunas, una especie de recipientes como si fueran sarcófagos, que pudieron en algún tiempo contener algún cadáver regio. Todas estas circunstancias, no han hecho más que incrementar el misterio que aun hoy en día, rodea a las pirámides de Egipto.


La pirámide escalonada de Saqqara

Desde los primeros albores del Antiguo Egipto, en el periodo denominado predinástico, se tenía la costumbre de enterrar los cadáveres en la arena, aunque poco a poco, se fueron construyendo unas pequeñas edificaciones casi cuadradas llamadas “mastabas”. Estas tumbas generalmente pertenecían a la clase dominante, claramente diferenciada del pueblo llano.

Imhotep, ideó una manera de subliminar el poderío del faraón, construyendo diferentes mastabas una encima de la otra, cada vez más reducidas, elevándose hacia el cielo. Muestra de todo ello es el complejo funerario de Saqqara, cercano a la ciudad de El Cairo.

Sin embargo, nadie puede afirmar que el cadáver del faraón y de sus allegados estuviera dentro de la mismísima pirámide, pero si pensar que estuviera en un lugar cercano, como bien se puede ver en el complejo que rodea la extraña pirámide, muy castigada por el paso del tiempo. De hecho, en diversas partes del recinto, desde hace años, está prohibido trabajar y circular, por los peligros que comporta el hecho en sí.


El misterio de la llanura de Guizé

Guizé es una llanura cercana a la actual capital de Egipto, El Cairo, donde tres faraones de la Dinastía IV, Keops, Quefrén y Micerino, mandaron levantar sus posibles complejos funerarios. Sin embargo, jamás se ha encontrado rastro de sus cuerpos y de sus familiares.

¿Qué pudo haber sucedido? Pueden haber variadas teorías. La primera que los ladrones de tumbas en un momento determinado de la historia, las hubieran profanado, o la segunda, que estas inmensas moles de piedra, jamás hubieran sido utilizadas para esta función funeraria.

Por otra parte, tenemos el factor esotérico de las pirámides. Su estructura interior, presenta diversas variaciones, pero generalmente casi todas ellas tenían tres cámaras, a las que se accedía a través de angostos corredores.

A partir de esta circunstancia, algunos estudiosos de los fenómenos esotéricos, han querido identificar estas tres cámaras, con los tres puntos vitales del hombre: el corazón, el cerebro y los órganos sexuales reproductores.

Sin embargo, existen teorías que contemplan a las pirámides como templos en cuyas cámaras, los recién iniciados de ciertas doctrinas ocultistas, aprendían a separar el espíritu del cuerpo, asistidos por sacerdotes preparados para estas extrañas iniciaciones. Fruto de estas hipótesis, se ha narrado que Napoleón en su campaña de Egipto, pasó una noche dentro de la pirámide de Keops, recibiendo una extraña iniciación.

Otras explicaciones al enigma de las pirámides del Antiguo Egipto

Existen además, tres explicaciones totalmente diferenciadas que es interesante referir, en cuanto a la búsqueda de explicaciones plausibles, acerca de estas enigmáticas construcciones.

Algunos autores relacionan la erección de las pirámides, con elementos totalmente ajenos a la cultura faraónica, que aunque desprovistos de explicaciones estimables y científicas, son perfectamente reseñables.

Se trata del factor extraterrestre. Y se atribuye la perfección de la construcción de las pirámides, a la posible presencia en un momento determinado de la historia universal de extraterrestres en nuestro planeta que las construyeron con propósitos desconocidos.

Otra de las teorías, seria la similitud que tienen las siluetas perfectas de las pirámides con el perfil de algunos montes sagrados, como el Olimpo de los griegos. En estos lugares, muchas culturas de la antigüedad situaban La Fuente de la Vida, y consideraban que desde estos sitios sagrados, se regía el destino de los pueblos. Ciertos investigadores creen que esta forma majestuosa que se eleva hacia el sol, podría ser la materialización de las partes del universo, y gracias a ella, el cielo, la tierra y el infierno estarían conectados.

Por otro lado, desde un punto de vista totalmente diferenciado, la mismísima biblia, en varias partes del Génesis, habla de “los inmensos graneros de Egipto”. Es decir, otra teoría para añadir aún más nebulosa y misterio, a la historia de estas oscuras construcciones



Erótica Aegyptiaca y la sexualidad en el Antiguo Egipto


Grupo obsceno. Periodo Ptolemaico, 332- 30 a .C.

Debido a motivos culturales y prejuicios sociales de la civilización "occidental" moderna, el tema de la Sexualidad y el Erotismo en el antiguo Egipto apenas ha sido  "redescubierto"  por los egiptólogos en las últimas décadas del siglo XX, y, en mucho menor medida, por el público en general: hubo que esperar a 1987 para que se editara el primer estudio integral sobre el tema. [1]

El acto sexual, en el Egipto faraónico, según la evidencia disponible, se representó de una manera natural y sin tapujos, lo que sólo encuentra un parangón casi idéntico en las culturas preincaicas Tolita ( circa 300 aC-500 dC), del norte de Ecuador y el sur de Colombia, y Mochica ( circa 100-800 dC), de la costa norte del Perú. [2] Sin embargo, el arte erótico de esas culturas amerindias se realizó exclusivamente en ceramios, modelados y pintados en forma de pequeñas esculturas exentas, ya fueran vasijas u otro tipo de utensilios. Por el contrario, en Egipto se recurrió a toda clase de expresión artística imaginable: dibujo y pintura (especialmente en ostraca [3] y papiros), escultura (en piedra, barro o cerámica) y objetos de fayenza (estatuillas y  "objetos fálicos"). En cambio, la  "cerámica erótica" -entendida al estilo de aquellas culturas preincaicas- es casi inexistente en el Valle del Nilo, si bien existen esporádicos ejemplos: notemos que, en la colección de erotica aegyptiaca de Museo Egipcio de El Cairo, [4]  sobre más de doscientos ítems solamente se cuenta un fragmento de vaso de terracota en forma de  "grupo obsceno" (hombre y mujer en el acto del coito vaginal).

En el rubro de las  "figuras eróticas", la mayor cantidad de piezas representa  "figuras (humanas, divinas/sobrenaturales) fálicas", esto es, seres (humanos o no) siempre itifálicos . Ocasionalmente, la entidad itifálica posee un miembro viril de proporciones descomunales, que es sostenido por uno o más personajes subalternos o por su compañera (p.ej., grupo CGCairo 27359 ). [5] 

Asimismo, existen  "figuras vaginales" en las que, sin mostrar una posición erótica precisa, se reconoce fácilmente la "actitud obscena"; p.ej., mujeres sentadas exhibiendo genitales muy marcados o reclinadas en posiciones  "provocativas". Aquí deben destacarse los llamados  "grupos obscenos", integrados generalmente por una pareja humana teniendo sexo o en poses sensuales; p.ej., una mujer de pie que toma el falo desproporcionado de su compañero sedente.

Dentro de la variedad de posturas representadas en la colección mencionada, podemos intentar una clasificación general -que podríamos hacer extensiva al resto de las expresiones artísticas eróticas egipcias -, en la que distinguimos cinco tipos; a saber:

1. Coito vaginal : las cuatro posiciones usuales son (a) el hombre acostado encima de la mujer; (b) el hombre arrodillado y la mujer yaciendo boca arriba; (c) el hombre arrodillado y la mujer apoyada en sus extremidades; y (d) la posición lateral, con la mujer dándole la espalda a su compañero, mientras ambos yacen acostados.

2. Coito anal : aunque difícil de distinguir en el arte de superficie, es muy clara esta postura en las  "figuras obscenas" de bulto exento. Entre los ejemplos más seguros de las primeras encontramos las ilustraciones del Papiro Turín 55001 o Papiro Satírico de Turín, una suerte de panfleto burlesco de tiempos de Ramsés II, en el que se satiriza al soberano y a la alta sociedad, [6] y en donde vemos al menos dos posiciones sexuales: posterior , con el hombre arrodillado y la mujer apoyada en sus extremidades, y lateral , con la pareja reclinada sobre un flanco (actitud similar a la 1.d).

3. Coito oral : casi desconocido en las representaciones egipcias, aunque ciertas "figuras obscenas" que muestran a un hombre sentado y dotado de un falo desmesurado, que es sostenido por su compañera de pie y lo acerca a su boca. No conocemos ningún ejemplo de fellatio o cunninlingus hasta ahora, pero el material documental disponible o publicado es muy escaso como para afirmar su absoluto desconocimiento en el antiguo Egipto.

4. Onanismo : las "figuras obscenas" en las que una mujer sostiene o empuña el miembro viril de su compañero, podrían ser consideradas también como representativas de este "juego" sexual. No se conoce, que sepamos,  ningún caso de masturbación femenina, ya sea con o sin la asistencia de un cuerpo extraño. Es destacable, sin embargo, la gran cantidad de objetos de barro o piedra que representan un falo erecto, hecho que podría insinuar su empleo en el onanismo femenino. Tal idea debe descartarse de inmediato ante, i.a., la existencia de un ejemplar que muestra un falo alado con testículos de 19 cms. de largo ( CGCairo-JdÉ 42035 ), que es imposible que haya tenido tal destino. Es muy posible que este tipo de esculturas se relacionen con el mito heliopolitano según el cual Atum, el demiurgo creador, generó a la primera pareja cósmica, Shu y Tefnut (o, Tefenet), por un acto de masturbación. [7] Este  "motivo"  erótico-mitológico está atestiguado ya en pinturas sobre ceramios del Período Predinástico [8] y quizás la imagen de un varón masturbándose (o siendo masturbado) pueda guardar alguna relación con dicho acto generativo.

5. Otros motivos : aquí incluimos una serie de pocas figuraciones que enseñan casos de zoofilia o bestialismo , en las que el animal juega siempre el papel masculino y la mujer el humano; p.ej., una ninfa acompañada por un babuino o un asno en el acto del coito vaginal ( CGCairo 32950 ). [9] Merecen mencionarse las estatuillas de divinidades, especialmente Bes, protector de las parturientas y genio apotropaico, y Harpocrates u  "Horus el Niño", comúnmente en actitud itifálica. Entre los derivados de esta clase de imágenes debemos incluir las que muestran a un hombre itifálico tocando el arpa o en las que esta última es, en realidad, un enorme falo.


Escena orgiastica.Tumba de los Toros, Tarquinia (Italia), circa 550- 40 a .C.

El significado e interpretación que debe darse a esta vasta tipología erótica está muy disputado, especialmente por la carencia de información sobre la procedencia cierta de muchos de estos objetos y por su inaccesibilidad para los interesados en su estudio, muchas veces por timoratas razones  "morales": recién en 1980 se conoció al Papiro Satírico de Turín en forma integral, gracias al alemán J. Oslin. De este papiro siempre se reprodujo el registro superior, de carácter  "satírico" -con representaciones que recuerdan las Fábulas de Esopo y similares -, pero omitiéndose pudorosamente el importante registro inferior, que enseña la única representación conocida de un prostíbulo en tiempos faraónicos . Allí, los altos dignatarios de la corte y los grandes sacerdotes retozan con prostitutas profesionales, exhibiendo sus penes erectos y de tamaño desproporcionado, quizás como una burla a su incontinencia -porque nos parece obvio que, en este caso, el descomunal tamaño de sus miembros viriles no tiene el mismo sentido que en las  "figuras obscenas" -. 

Cada uno de los personajes ilustrados está acompañado por un breve texto que reproduce el diálogo amoroso; p.ej., una de las prostitutas le dice a su pareja, quien la penetra por detrás mientras ella se apoya sobre sus extremidades: "¡Ven y hazme el amor por atrás!": ¡una frase que pareciera salida de algún video-porno moderno! Este notorio documento, actualmente muy fragmentado pero magistralmente reconstruido, lamentablemente es de procedencia desconocida.

Dado el contenido y el estilo, tanto artístico como epigráfico, y gracias a que contamos con muchos diseños eróticos sobre ostraca que provienen de la villa obrera de Deir el Medina (Tebas Occidental), que están bien datados en el Reino Nuevo Tardío (Período Ramésida en adelante), al igual que el papiro en cuestión (fechado en el reinado de Ramsés II), no es improbable que este último también provenga de la región tebana, y, porqué no, de la mano de algún artista-escriba asignado a aquella villa obrera o a los templos funerarios soberanos de la orilla occidental.

Las "figuras obscenas" en las colecciones de los grandes museos parecen dormitar en sus cajas y no son nunca exhibidas -menos aún publicadas-. Recientemente, el Dr. G.T. Martín descubrió un sustancial escondrijo de este tipo de objetos en la Necrópolis de los Animales Sagrados, en Saqqara Norte, dentro del recinto consagrado a varios animales sacros. [10] Un escondrijo similar, pero muy mal registrado y sin publicar, fue encontrado entre 1905 y 1906 por J.E. Quibell, en las llamadas  "Cámaras de Bes", al este de la pirámide de Teti, también en Saqqara Norte: los objetos encontrados se han perdido en los registros del Museo Egipcio de El Cairo y las  "cámaras", actualmente, han desaparecido sin dejar rastros visibles. [10ª]

Por lo menos, estos hallazgos arqueológicos prueban a todas luces que las figuras eróticas tenían un sentido religioso o que estaban imbuidas de una significación profunda que iba más allá de lo profano. El escondrijo de las  "Cámaras de Bes"  es significativo porque este dios aparece corrientemente entre los motivos de las  "figuras obscenas".



Escena erótica. Espejo de bronce procedente de Corinto, mediados del siglo IV a.C.

Dejemos ahora el material arqueológico y volvamos nuestra atención a la literatura mitológica, que es rica en situaciones de naturaleza sexual y que permite inferir algunas ideas acerca de las relaciones eróticas aceptables y aceptadas por la sociedad antigua. Comencemos diciendo que los mitos, aunque le suene extraño al creyente moderno, abundan en episodios sexuales, lo que no debería suscitar ninguna sorpresa ya que los mitos son normativos de la conducta social y sancionan las formas de las relaciones humanas en base a un arquetipo divino.

Refirámonos, en esta ocasión, a  la homosexualidad , tanto masculina como femenina (lesbianismo): en el ciclo mitológico osiriano, que se constituye formalmente en tiempos de la Quinta Dinastía y se consigna en los Textos de las Pirámides de la Sexta ( circa 2300- 2200 aC ), Osiris, Isis, Neftys y Set, son los últimos  "hijos" de la Gran Ennéada o Corporación de los Nueve Dioses de Heliópolis; Osiris es muerto por su hermano Set, el dios de la Confusión, quien pretende el trono de Egipto. Osiris e Isis, la Gran Maga , copulan post mortem e Isis queda preñada de Horus, el Vengador de Su Padre, quien restaurará la memoria de su padre difunto, ahora convertido en el Rey y Juez de los Muertos, y recibirá, como su legítimo heredero, el gobierno del país luego de derrotar a su malvado tío. El enfrentamiento entre Horus y Set perteneció, originariamente, a un ciclo mitológico diferente al osiriano, que recién lo incorpora cuando es elaborado hacia mediados del Reino Antiguo: en ese mito primitivo existe un  "episodio homosexual" entre ambas divinidades; en él, Set intenta violar a Horus para, posteriormente, acusarlo ante el Tribunal Divino de ser indigno para gobernar Egipto. Mediante una artimaña ideada por su madre Isis, Horus engaña a Set y recoge su semen; Isis lo pone en una planta de lechuga (considerada como afrodisíaca por los egipcios), que es entregada a Set para el desayuno, previamente al juicio definitivo. Al acusar a Horus, Set invoca a su semen para que surja de donde se encuentre, y, para gran deleite de Horus e Isis, y para su enorme sorpresa, lo hace sobre su propia cabeza bajo la forma de un globo o disco (¿solar, lunar?). Ante la evidencia, el tribunal divino decide que Horus debe ser coronado rey de Egipto. [11]

Escena de un prostibulo en el Papiro Turin 55001. Periodo Ramesida, tiempos de Ramses II, Reino Nuevo Tardio. Actualmente en el Museo Egipcio de Turin.

Amuleto falico de epoca romana, circa siglo I° a.C. Foto J. Latova.

El Dicho 125 del LdM , conocido como  " La Confesión Negativa ", enumera, entre aquellas acciones que el difunto niega haber realizado en este mundo, que  "no he copulado con un(a) joven" -se entiende que del mismo sexo que el del declarante -; esto es, no ha sido un homosexual. Que ésta era condenable para los egipcios lo prueba otra negación del mismo Dicho:  "¡Oh Tú, quien tiene la vista detrás suyo, quien procede de la tumba! ¡Yo no he sido un pervertido! ¡Yo no he sido un homosexual!". [12]

La caótica personalidad de Set presenta aristas interesantes sobre los valores sexuales reprobados por la sociedad faraónica: su consorte, Neftys, nunca entabla relaciones amorosas con él, sino que se muestra como un alter ego de su hermana, Isis. Su nombre propio, Nebet-Hut ,  significa "La Señora de la Casa" y denota su rol  "normal" como otro paradigma de la mujer egipcia socialmente aceptada. Es por ello que se aparta de Set y que puede tener sexo con el marido de su hermana, Osiris, relación de la que nacerá Anubis, el dios que le embalsama. Esta relación es consentida por Isis, quien debía ver en su hermana Neftys no más que una concubina o esposa secundaria -si es que tal concepción existió alguna vez en la mentalidad egipcia- de su esposo, a quien, por otro lado, protege de Set, el  "anormal".[12ª]

En el templo de Edfú, Set es llamado  "El Afeminado" ( hemety , lit., Quien es como Mujer) de una manera despectiva. [13]  Por su parte, esta deidad tiene relaciones sexuales con otras diosas, pero éstas son extranjeras (propiamente, asiáticas): Anat y Astarté, oriundas precisamente de las regiones que habitualmente se atribuyen, en la literatura preceptiva o moralista, a las prostitutas profesionales . La  "mujer extranjera" o  "desconocida en su ciudad" es la imagen clásica de la prostituta en los textos de instrucción moral. Por si esto fuera poco, las relaciones amorosas entre estas diosas y Set se reducen exclusivamente al coito contra natura o anal, y jamás se menciona al coito vaginal como forma amatoria entre ellos. Agreguemos que la descripción que se hace de esas diosas remite a su vestimenta "masculina" y a sus modos  "de hombres", lo que claramente insinúa su naturaleza sáfica.

En una palabra, Set sólo puede tener tratos sexuales considerados  "aberrantes" o  "caóticos" para la sociedad antigua. El coito anal, indudablemente practicado por los egipcios como vimos en otros testimonios, debe  verse aquí, más apropiadamente, como un símbolo del carácter estéril de Set, cuya actividad sexual no conduce a la procreación, sino únicamente al desenfreno carnal. Sea como fuere, encontramos evidencias religiosas que apuntan a que el homosexualismo masculino y femenino es rechazado por los egipcios antiguos -al menos en un aspecto formal -, ya que, para ellos, era una práctica no fecundativa o procreativa, contrariamente al coito vaginal, cuyo modelo es la relación Osiris ~Isis.

NOTAS

[*] Artículo inédito. Especial para Amigos de la Egiptología.   © Jorge Roberto Ogdon, 1991, (versión revisada:) 2000.  Queda hecho el depósito que marca la Ley de Propiedad Intelectual N° 11.723 . Es propiedad.

[1] L. Manniche, La esfinge erótica. La vida sexual de los antiguos egipcios (Barcelona, 1988 [ed.or. en inglés: 1987]). El auge reciente que ha tenido el tema de  "La Mujer"  y  "Lo Femenino"  en el antiguo Egipto ha redundado en la publicación de numeroso artículos, libros y catálogos de exhibiciones -imposibles de enumerar aquí -, que, entre otros aspectos tocan, más o menos profundamente, el de su sexualidad. Entre las contribuciones recientes en español, de carácter divulgativo, pueden recomendarse, i.a., N. Ares,  "La alegría incesante del Sexo" en Selecciones de Misterios de la Arqueología: Egipto (2).  n° 2 (Barcelona, 1999), 28-33; y A. Pérez Gutiérrez,  "Cara y cruz del encantamiento amoroso" en íbidem: Egipto   n° 7 (Barcelona, 2000), 62-6.

[2] Ver i.a. el excelente informe de E. Sánchez Montañés~G. Vázquez Chamorro,  "Sexo y erotismo en la cerámica preincaica" en Historia 16 , año III, n° 32 (1978), 40-50. Se conoce, también, un único caso de cerámica erótica procedente del norte argentino, que muestra un coito anal o contra natura ; ver Arte argentino Antes (Buenos Aires, 1980), 8-9. El Arte Erótico ha existido en muchas culturas, tanto de la región mediterránea como asiática, entre las que debemos contar a las griega, romana e india. Cuando decimos que el único parangón existente para el "caso egipcio" es el "caso preincaico", nos referimos específicamente a las enormes similitudes que presenta el  "escenario erótico" enseñado por las figuraciones. Se podría aducir que el acto sexual, siendo una actividad común y compartida por todos los seres humanos -de una forma u otra -, sería de lo más lógico encontrarnos con tales semejanzas en cualquier cultura; sin embargo, el elaborado ideario de un Kama Sutra no aparece por ninguna parte en el antiguo Egipto, obviamente porque los antiguos egipcios practicaban el sexo de otras maneras, algunas coincidentes pero otras (quizás muchas) no.

[3] Voz griega que se utiliza, en la jerga  "técnica"  egiptológica,  para designar fragmentos y trozos de cerámica o piedra que eran empleados por los artistas-escriba como  "borradores" o soportes de escritura "económicos".

[4] G.T. Martin,  "'Erotic' Figurines: The Cairo Material" en Göttinger Miszellen. Beiträge zur ägyptologischen Diskussion 96 (1987), 71 y ss.

[5] Ver Id., loc.cit.

[6] J.H. Oslin, Der Papyrus 55001. Satirisch-erotische Zeichnungen und Inschriften (Turín, 1981). Para la parte  "satirica", ver i.a. S. Curto, La satira nell'antico Egitto ; Quaderno n° 1 (Turín, s.f.), passim .  No queremos dejar pasar la oportunidad de señalar que, si bien nunca fueron hechas públicas, existieron (y aún existen) copias y facsímiles de la sección  "impúdica", realizadas por diversos interesados, ya desde el siglo XVIII en adelante (para la  "historia"  del documento, ver J.H. Oslin, o.c., 5 y ss.). Este dato es muy interesante, por lo siguiente: todo aquel que conoce la obra del ilustrador Aubrey Beardsley recordará, sin duda, aquellas escandalosas láminas que acompañan la obra del poeta Oscar Wilde, Salomé (ver O. Wilde, Salome [Branden Publ. Co., s.d., reed. 1989], passim ), en las cuales se enseñan grupos de enanos patizambos sosteniendo alegremente los desmesurados falos de los principales personajes masculinos, exactamente como ocurre en el antiguo papiro . ¿Habrá tenido ocasión Aubrey Beardsley de verlo en privado? Nadie puede dejar de sentirse impresionado e intrigado al comparar las asombrosas semejanzas de ambas expresiones artísticas. Para la vida y obra del ilustrador inglés, ver i.a. Best Works of Aubrey Beardsley (Nueva York: Dover Inc., 1990); S. Calloway, Aubrey Beardsley (Nueva York, 1998)

[7] Esta tradición heliopolitana está atestiguada en TdP §§ 1249-50:  "Atum es ‘Aquel que devino a la Existencia', quien se masturbó en Heliópolis. Él tomó su falo en su mano para lograr la eyaculación. Y así fueron creados los hermanos, Shu y Tefnut"; ver J.R. Ogdon, Símbolos fundamentales de la religión egipcia ; Colección Seminarios (C.E.A.E.), vol. 6 (Buenos Aires, 2000), 3.

[8] Ver nuestros comentarios en J.R. Ogdon,  "Book Review of Munro, I. Das Zeit-Heiligtum des Min...etc. " en Journal American Research Center in Egypt 25 (1988), 249 y ss.

[9] Debemos destacar que, entre las llamadas  "maldiciones", conservadas en textos mágicos, no es infrecuente encontrar la amenaza (o promesa) de ser violado (uno o su familia) por un asno; cf.  uno de los ejemplos más tempranos (quizás de fines de la Veinteava Dinastía ) es un graffito, dejado por un minero en el Uadi En (ver H. Sottas, La préservation de la propriété funeraire dans l'ancienne Égypte  [París, 1913], 165-6), que dice:  "Ahora, en cuanto a quien se lleve estas piedras que he arrancado (?, i.e., extraído de la montaña),

¡El asno le violará! ¡El asno violará a su mujer!..."; otros testimonios pueden verse en Id., íbidem , 166-8. Es posible, aunque incierto, que  "el asno" mencionado aquí pueda ser Set.

[10] G.T. Martin, The Sacred Animal Necropolis at North Saqqara (Londres, 1981), 27 y 166-70. El hallazgo data, en realidad,  del año 1972.

[10ª] J.E. Quibell, Excavations at Saqqara, 1905-1906 (El Cairo, 1907), 13-4 y lám. 31 (n° 1 y 3).

[11] Para todo este asunto, ver J. Gwyn Griffiths, The Conflict of Horus and Seth from Egyptian and Classical Sources (Liverpool, 1960), passim ; H. Te Velde, Seth, God of Confusion ( Leyden , 1967), passim .

[12] Versión del Papiro Museo Británico 9901 de Nu; P. Barguet, Le Livre des Morts des anciens égyptiens (París, 1967), Chapitre CXXV. Otras variantes: F. Lara Peinado, Libro de los Muertos.
Estudio preliminar, traducción y notas
(Madrid, 1993), 203; E.A.T. Wallis Budge, El Libro de los Muertos. El Papiro de Ani (Buenos Aires, 1992), 276-7; B. de Rachewiltz, El Libro de los Muertos de los antiguos egipcios (Buenos Aires, reimpr. 1993), 132.

[12ª] Es interesante destacar que, a partir del Reino Nuevo, en las viñetas de LdM Dicho 125, que ilustran la renombrada  "Escena de la Psicostasia" o "Pesaje del Corazón" en la Sala del Juicio Osiriano, por lo general el dios está sentado bajo un dosel y es abrazado por sus hermanas divinas, Isis y Neftys, a veces acompañados por los Cuatro Hijos de Horus (que, a veces, son llamados  "hijos de Osiris"). En algunos documentos, las diosas dicen:  "Oh Osiris (y vars.), yo te amo – (así dice) Isis (y así dice) Neftys", una suerte de  "llamado amoroso" que se vuelve a repetir en ciertos rituales osirianos (conocidos sólo por testimonios algo tardíos); ver i.a. F.M.H. Heikal, Two Hieratic Papyri of Nesmin , 2 vols. (Bruselas, 1970-72); J. de Horrack, Les lamentations d'Isis et Nephthys (París, 1886); E.A.T. Wallis Budge, "The Festival-Songs of Isis and Nephthys" en Archaeologia LII (Londres, 1891), 459 y ss. Es muy claro que la frase es dicha al unísono por ambas divinidades, y creemos que el término mryt  o  mrwt ,  "amor", en este caso, está imbuido de su doble sentido: el de  "estar enamorado" (sentimental) y el de  "tener sexo" (carnal), con lo que tal expresión denotaría el estatus de las relaciones íntimas, carnal y espiritual, entre esas deidades.

El Nombre Secreto de Ra

ISIS era una diosa muy sabía, casi tanto como el gran RA, tan solo le faltaba conocer el nombre secreto de este para tener su poder.

Tanto ella como los demás dioses envidiaban a RA, el era quien dominaba el mundo y toda criatura estaba sometida a él. En su juventud luchó por conseguir la autoridad que en su madurez le otorgaría el respeto y el reconocimiento que merecía por un reinado justo y pacífico.

Pero el tiempo no perdona, ni siquiera a las divinidades, y según RA envejecía, los demás veían que cada vez estaba más cerca el momento de poder hacerse con su poder aprovechando su debilidad.

ISIS trazó su plan. Hizo con sus manos una serpiente con barro y la dio apariencia de bastón. Cuando RA cogió el bastón la serpiente le mordió, provocándole mucho dolor. Fue entonces cuando ISIS apareció y le convenció de que moriría si no le decía su nombre secreto para poder acabar con el maleficio. Cuando no puedo soportar más dolor le dijo su nombre e inmediatamente el sufrimiento desapareció, pero a la vez RA fue consciente de lo que había hecho, a partir de ese momento tendría que compartir su poder con ISIS.

REENCARNACIÓN EN EL ANTIGUO EGIPTO

 

REENCARNACIÓN EN EL ANTIGUO EGIPTO

Según Herodoto, los egipcios son los primeros que han expuesto la doctrina de la inmortalidad del alma y el hecho de que, a la muerte del cuerpo material, ésta se encarna en un nuevo cuerpo que está por nacer

LOS MÚLTIPLES RENACIMIENTOS DEL ALMA

Herodoto menciona la creencia de los egipcios en la reencarnación: Los egipcios son los primeros que han expuesto la doctrina de la inmortalidad del alma y el hecho de que, a la muerte del cuerpo material, ésta se encarna en un nuevo cuerpo que está por nacer; pretenden que cuando el alma ha logrado recorrer el ciclo de los animales del mar, de la tierra y del aire, logra entrar al fin en un cuerpo humano, nacido o preparado para ella…(1)
En Egipto, la resurrección se simboliza por la rana, y por la Diosa Hekhet, que vive en el aire y en el agua: Es uno de los símbolos de la inmortalidad y del principio del agua. Los primitivos cristianos tenían en sus iglesias lámparas en forma de rana para denotar que el bautismo de agua conducía a la inmortalidad (2). La Inmortalidad está representada por la llama de la lámpara, que se vuelve cada vez más viva, según las enseñanzas de los egipcios, a través del pasaje por las fuentes de purificación. Ya sean de fuego, de aire o de agua, permiten una resurrección o nuevo nacimiento en un plano superior. Hekhet simboliza la capacidad del alma de renacer gracias a sus propias acciones en niveles superiores de la existencia.
Para Helena Blavatsky, la reencarnación es la doctrina del renacimiento. El símbolo de la reencarnación propiamente dicha es el escarabajo, Kheper, cuyo nombre significa devenir, hacerse, formar o construir de nuevo (3).
La aparición del escarabajo indica la transformación. En este aspecto, el escarabajo es el que otorga la facultad de revestirse de todas las formas que desea el muerto. Muchas veces vemos que una de las formas que desea el muerto es volver a la Tierra, lo que apunta hacia la reencarnación.
Las primeras cuatro fases de las transformaciones a partir de la desencarnación y de la presentación del Alma en la Sala de la Balanza para su Juicio, se resumen en la capacidad de volver a ser uno en conciencia. Por eso, el corazón siempre está relacionado con Kheper(4), el escarabajo, pues es el que tiene que devenir, es el ego personal de cada uno de nosotros, el que debe tornarse un servidor o un canal de los principios superiores, el que puede y debe convertirse en la morada del Ba.
Los egipcios creían, no sólo que las almas podían renacer una segunda vez, sino que podían ser enviadas sobre la Tierra para redimirse de las faltas cometidas en sus precedentes encarnaciones, y también que podían reavivar los recuerdos de sus existencias anteriores.
Estoy dotado de encarnaciones favorables (Libro de los Muertos, CIX, 12). Este fragmento se refiere indudablemente a sus vidas anteriores. En la línea 14 el alma habla de sus cortas estadías (el devachan de los hindúes) en el horizonte oriental.
He acabado con mis cortas estadías y he destruido el efecto de mis faltas (Textos de las Pirámides, 919). Aquí el alma explica claramente que a través de sus precedentes encarnaciones, sus cortas estadías en la Tierra y las transformaciones que logró en el más allá, pudo purificarse completamente, y que el ciclo de las encarnaciones está clausurado y la actual llegada al horizonte oriental va a ser eterna. Entrará en el principio de la renovación de Re y anulará respecto a sí mismo los ciclos de renacimiento.
En los Misterios de Egipto, Jámblico conserva la enseñanza sobre la doctrina de la reencarnación egipcia (5):
Dios primeramente ha hecho descender las almas para que luego vuelvan a Él. No hay diferencia entre el retorno y la bajada de las almas, pero en la misma manera que el génesis de todo lo que vemos depende de la esencia intelectual, así, en el orden de las almas, su liberación de la generación está en armonía con su inclinación hacia ella.
Maspero concluye: La inmortalidad de los egipcios era un morir y vivir perpetuo que el alma atravesaba guardando su propia identidad. Estas vicisitudes, el alma no las sufría únicamente después de la vida humana. Antes de nacer a este mundo había nacido y muerto en muchos otros mundos. La vida terrestre no es más que un devenir, Kheper, en el conjunto de los devenires, Kheper, que habían precedido y que seguirían. El alma había tenido una infinita duración antes de su nacimiento (en la Tierra) y tendrá una infinita duración después de su muerte. Si tuviera que resumir su condición de ser en una sola palabra, diría no que es inmortal, sino más bien eterna(6).
El Sol, que es el modelo del itinerario del alma, no pierde nunca su esencia. Simplemente, a través de sus transformaciones, da su energía vital a todo lo que vive en el cosmos en los planos visible e invisible. En cambio, el alma tiene que actualizar su esencia divina, que sólo es virtual el día de su nacimiento, porque está más próxima a la sustancia que la porta que a una clara conciencia de su propia luz.
Muchos egiptólogos modernos, incapaces de percibir la metafísica egipcia, amalgamaron los dos ciclos en uno solo, y lo redujeron al simple aspecto material de las apariencias físicas del Sol. No comprendieron que para la mentalidad egipcia, el pensamiento o espíritu y la materia o sustancia no están nunca disociadas, aun en el plano más alto de la manifestación objetiva, porque para poder liberarse de esta dualidad hay que llegar al plano de Atum, es decir, saltar la barrera del arco de Nuth, que es el espejo de la manifestación. Nuth es el límite que marca el comienzo de la manifestación y lo separa del mundo pre-cósmico en su esencia absoluta.

LA CONSTITUCIÓN SEPTENARIA DEL HOMBRE

Blavatsky rescata en su obra La Doctrina Secreta una de las claves esenciales de la filosofía esotérica, el concepto del hombre septenario, conformado por tres aspectos atemporales, que componen su Ser espiritual superior, y cuatro temporales, concretos, que conforman la personalidad o máscara con la cual se viste el actor o ser durante su vida terrestre.
Según la teoría de la reencarnación, los principios que reencarnan son los superiores, y los cuatro inferiores o temporales se disuelven en los elementos constitutivos (tierra, agua, aire y fuego).
Blavatsky expone las analogías que existen entre la constitución septenaria inspirada en la filosofía hindú y la de los textos funerarios egipcios(7) (Textos de las Pirámides, Textos de los Sarcófagos y Libro de los Muertos).
Los tres principios superiores representan la voluntad-ley, el amor-sabiduría o principio de iluminación y la inteligencia o mente universal, y constituyen el Individuo inmortal o la Mónada.
Los cuatro componentes de la personalidad temporal son el cuerpo físico, el vital, el afectivo y el intelectual o mental racional.
Por Ego, Blavatsky entiende la conciencia en el hombre del Yo soy Yo. La filosofía esotérica enseña la existencia de dos egos en el hombre, el ego mortal o personal (el corazón Ab en Egipto, el aspecto de la Mente sumergida en el plano del Deseo-Necesidad) y el Ego superior, impersonal, individual e imperecedero (La Mente-Inteligencia, pura, capaz de percepción universal, el Ba egipcio, el Manas hindú)(8).
Pero Blavatsky aclara que no basta con liberar la Mente-Conciencia del deseo y la pasión, sino que hay que lograr su transfiguración en Ego o Alma espiritual, llegar a la iluminación de la Inteligencia (Ba en Egipto, Manas en la India) por la luz de la Sabiduría (Re en Egipto, Buddhi en la India).
La fusión del Ba corresponde a la transformación del Ego superior o interno en Ego espiritual, lo que provoca la Iluminación o Liberación, simbolizada por el Akh, cuerpo luminoso o de gloria. Blavatsky menciona entre los símbolos aún existentes en Egipto el Ba, figurado por un ave con cabeza humana que vuela hacia una momia, un cuerpo. El alma, Ba, que se une con su Sahu (el cuerpo glorificado del ego)(9).
Los egiptólogos no nos expresan más que una verdad a medias cuando al especular sobre el significado de ciertas inscripciones, afirman: el alma justificada, una vez llegada a cierto periodo de sus peregrinaciones (simplemente a la muerte del cuerpo físico), debe unirse a su cuerpo, para no separarse más de él. ¿Qué es ese así llamado cuerpo? ¿Puede ser la momia? Ciertamente no, porque el vacío cuerpo momificado jamás puede resucitar. Sólo puede ser la vestidura eterna espiritual, el Ego que nunca muere, antes al contrario, da inmortalidad a todo cuanto llega a unirse a Él. La inteligencia liberada que torna de nuevo a su luminosa envoltura y otra vez se convierte en Daimon, como afirma el profesor Maspero, es el Ego espiritual; el ego personal (el corazón, Ab o kama manas), es su rayo directo o alma inferior, lo que aspira a llegar a ser Osirificado, es decir, a unirse con su Dios; y aquella parte del mismo que logrará hacerlo nunca más será separada de él, ni siquiera cuando este último Ego se encarne una y otra vez, descendiendo periódicamente a la tierra en su peregrinación, en busca de nuevas experiencias y siguiendo los decretos del karma (Destino)(10). Este Dios es la parte superior de la Mónada, el Sahu y el Akh, Atma-Buddhi.
Los egipcios creían que cuando el Universo sale de su Unidad primordial, se hace dual, y esta dualidad se reproduce en todas las dimensiones de la existencia. Para trascender cada plano o realidad, hay que superar las dualidades, obteniendo nuevas síntesis o uniones; y son estas uniones o impactos, que producen los diferentes egos o estados de conciencia del alma, las que les permitirán vivir o experimentar en nuevos planos del Universo, cada vez más sutiles. La reintegración a la unidad no es automática, sino que se produce a partir de la capacidad de reunir dualidades cada vez más sutiles.


Templo cenotafio de Ramsés II en Abidos

Templo cenotafio de Ramsés II en Abidos

 

Se encuentra al Noroeste del Templo cenotafio de Seti I y muy cerca del Templo de Osiris. Mandado construir en caliza por Ramsés II, sigue el esquema de los Templos funerarios de Tebas de la época de este rey.

 

El Templo no se ha conservado en su totalidad y está peor conservado que el Templo cenotafio de Seti I, pero puede verse completamente su estructura. De la fachada, tan sólo se conservan las hiladas inferiores del segundo pilono. En cuanto a la decoración, quedan todavía numerosos relieves con su correspondiente policromía, muchos de ellos excelentemente conservados a pesar de encontrarse a la intemperie.

 

El Templo está formado en su estructura por un Portal de granito y Pilono que dan acceso a una sala peristila o patio rodeado de pilares osiríacos. Todos los pilares son de piedra caliza. El patio da paso a un pórtico, al que se accede mediante una rampa en su centro escalonada, cuyo techo es sujetado por 16 pilares, con dos capillas en cada extremo lateral cada una con su igual rampa escalonada. Pasando el pórtico se accede a dos salas hipóstilas, con ocho pilares cada una, a cuyos laterales se encuentran tres capillas, una en cada lateral y que están consagradas, las de la izquierda a los dioses de Tebas y, las de la derecha, a los dioses de Abidos; las dos últimas de cada lado dan acceso a otras dos salas con dos pilares cada una en el centro de cada recinto. Tras la segunda sala y ya al fondo del Templo está el Sancta-sanctorum, construido en alabastro. En época posterior fue añadida una capilla cruciforme en el ángulo noroeste del Templo.

 

La decoración de este Templo de Ramsés II es rica en temática, los bajorrelieves gozan de una gran técnica. Las escenas más representativas y estatuaria que aún puede contemplarse son las siguientes:

 

- Seti divinizado flanqueado por sus antepasados, en la capilla izquierda del pórtico, y la Eneada y Ramsés II en la capilla del ala derecha.

 

- En el muro norte del pórtico se inscribieron los nombres de las nueve tribus asiáticas que Ramsés II conquistó.

 

- Hornacinas ricamente decoradas, en las que destaca un pilar Dyed con aspecto antropomorfo. Se encuentran en las capillas de las salas hipóstilas.

 

 

 

- Grupo escultórico de granito gris, que representa a Ramsés II, Seti I, Amón y otras dos diosas. Localizado dentro del Sancta-sanctorum.

 

 

 

 

 

- Escenas de procesiones oferentes las encontramos en los muros interiores que rodean el patio. Como curiosidad, en el muro norte se conserva un antiguo graffiti; consiste en la inserción de una imagen del dios In-hert y un sacerdote frente a él que lleva la inscripción: "Dyed-Iah, justo de voz, sacerdote uab de Osiris, Dyedi-anj-f"

 

- En los muros exteriores, relieves reproduciendo la Batalla de Kadesh.

 

- En el Museo Británico se conserva la "primera" Tabla de Abidos que fue descubierta en una de las salas del Templo en 1818. La "segunda" Tabla de Abidos está en los muros del Templo de Seti I, en el pasadizo que conduce al Osireion.

 

 

 

 

  OSIRIS

 

TRANSLITERACIÓN: Asir/Wsir
NOMBRE EGIPCIO: USIR/ASIR
NOMBRE GRIEGO/ROMANO: OSIRIS/DIONISOS
ICONOGRAFÍA: Según Griffith (1980), los textos del Reino Antiguo parecen traslucir que, en origen, tuvo apariencia de cánido, sin embargo, ésta no es en absoluto su iconografía habitual.
Hombre envuelto en un sudario del que sólo salen las manos, sujetando los cetros de poder (el flagelo y el cayado). En casos particulares se despoja de su apariencia momiforme. Sobre la cabeza lleva una corona troncocónica flanqueada por dos plumas a cuya base se añaden, en el Reino Nuevo, dos ureos, disco solar y dos cuernos de carnero horizontales y retorcidos (corona atef ). Tiene la piel pintada de verde o negro como símbolo de renacimiento.
La manifestación animal de Osiris es poco frecuente; no obstante, puede aparecer bajo las formas de cocodrilo, toro negro, garza o guzanieves, chacal, dos halcones y un gran pez. Tiene por objeto sagrado el “pilar dyed” y el estandarte cónico que se representa en el templo de Abidosy que, según algunos textos, guardaba la cabeza del dios.

 

SINOPSIS: Posiblemente, el origen de Osiris habría que buscarlo en una divinidad más antigua del área de Busiris, llamada Andyety.
A finales del Reino Antiguo, en Abidos, usurpó el lugar de Jentyamentiu, tomando muchas de sus características.Por el análisis de algunos fragmentos de los Textos de las Pirámides esta fusión se había producido ya en el momento en que se recogen los mencionados textos en el interior de los enterramientos reales del Reino Antiguo, pero en opinión de Cervelló (1996), desde su origen, Jentamentiu no sería más que un “aspecto” de Osiris, vinculado más tarde a la ciudad de Nején y a las “Almas” de esta localidad que, por otra parte, tienen cabeza de cánido.
Sea de un modo u toro, en los comienzos fue un dios de la vegetación, jefe del mundo ctónico y soberano del Más Allá. Desde el Reino Antiguo se fundió con Ra en los textos funerarios, aunque conservó su propia individualidad.
Su primera iconografía queda establecida en la dinastía V, aunque su culto puede remontarse anteriormente, circunscrito a una localidad que todavía no ha sido identificada; en esta primera imagen no tiene la apariencia momiforme que adquiere tras el Reino Antiguo.
Las creencias funerarias del Reino Antiguo, con todas sus gracias y prerrogativas, se circunscribían tan sólo al monarca, al que estaban supeditados el resto de los mortales. Tras el Primer Periodo Intermedio estas creencias se las apropian también los altos funcionarios, y al morir, siempre que pudieran cumplir los ritos precisos, se convertían en un dios, en un Osiris, alcanzando la inmortalidad en la Duat con todos los derechos.
Osiris, junto a su esposa Isis y su hermano
Seth, protagonizó una leyenda esencialmente humana, llena de traiciones y venganzas, recogida en los Textosde las Pirámides, pero la versión más completa se halla grabada en los muros del templo de Horus de Edfú. Mucho más tarde, esta tradición se complementa con otra mucho más conmovedora recopilada por Plutarco en su libro De Iside et Osiride (c.46126 d.C), que constituye una fuente que ha de ser interpretada con precaución.
Aunque poseedora de numerosas variantes locales, básicamente es la siguiente:
Osiris reinaba en la tierra, era el heredero de Gueb, enseñó a los hombres todas las artes necesarias para que la civilización avanzara, pero su hermano
Seth, que reinaba en el desierto le envidiaba. Por este motivo organizó una confabulación contra su hermano y, en compañía de setenta y dos cómplices, logró engañarlo y asesinarlo, desmembrando el cuerpo y lanzando los despojos al Nilo. Isis, al enterarse de la desgracia, se sintió tremendamente apenada; ayudada por Neftis y Thot partió recorriendo todo el país, buscando los pedazos de su amado esposo. Allí donde encontraban un fragmento levantaban un templo donde se veneraba la reliquia.
Estos santuarios, localizados en cada uno de los nomos, están mencionados en los muros del templo de Dendera. No obstante, si hacemos caso a la inscripción, descubriremos que los centros religiosos que se atribuyen poseer una determinada parte del dios, se multiplican hasta la saciedad, siendo imposible que los restos de Osiris se guardaran en cada uno de estos centros religiosos.
La búsqueda concluyó con éxito, pero lamentablemente Isis había hallado todos los trozos excepto el falo, que había sido devorado por uno o tres peces, dependiendo de la versión.
Asistida por Anubis, Isis restauró el cuerpo de su marido practicando la Ceremonia de Apertura de Ojos y Boca y la momificación. Después, por medio de la magia, se convirtió en un milano y aleteó ante el dios provocando un aire reanimador. Se posó sobre él y misteriosamente fue fecundada por su esposo quedando embarazada de
Horus, al que daría a luz en la mítica isla de Jemis en el Delta. Así, Horus se convierte en el hijo póstumo de Osiris.
Precisamente, la fragmentación del cuerpo del dios está íntimamente ligada a la luna ya que, en una de las versiones del mito, Osiris es cortado en 14 pedazos, número asociado a las jornadas que pasan desde la luna llena hasta la nueva.
Pese a lo expuesto hasta ahora hemos de hacer notar que, aunque Osiris ya se asocia a Isis en los Textos de las Pirámides, en ningún momento se especifica de forma directa su calidad de esposo de esta diosa. Sin embargo, figura claramente como padre de
Horus. La relación familiar entre Horus y Osiris es mucho más evidente en varios pasajes de estos textos.
Su muerte se recordaba durante el mes de Joiak (mes en el que se entendía que Isis había encontrado los fragmentos de Osiris y había construido los santuarios) en multitud de festejos a lo largo de la geografía egipcia. Aquellos lugares donde se guardaba una de las reliquias del cuerpo del dios lo celebraban con particular énfasis.
Osiris fue un dios de la vegetación; moría en la estación más seca y renacía tras la retirada de las aguas de la crecida. Su mito refleja un fenómeno natural, el nacimiento, desarrollo y muerte de las plantas. Así, la resurrección del dios se plasma en los llamados “Osiris Vegetantes”, unas figurillas que se introducían en las tumbas, o en los “Osiris Grano” que se elaboraban en los templos una vez al año.
Integrado al mito solar, Osiris formó parte de la Enéada Heliopolitana donde se conjugan el mito solar y el osiríaco, y en él representa, junto a sus hermanos, el orden político que reproduce la vida del hombre.
Osiris fue el soberano del Submundo y, como tal, presidía la escena del juicio del fallecido (Psicostasia), punto culminante y vital en el deambular del difunto por el Más Allá. Era allí donde se determinaba si el difunto no había causado ningún mal en la tierra y se hacía merecedor de alcanzar una vida inmortal. En el juicio se pesaba simbólicamente el corazón (sede de la voluntad y la memoria) en una balanza, cuyo contrapeso era la diosa de la justicia y de la verdad, Maat. En el acto intervenían 42 jueces, ante los cuales el fallecido tenía que recitar la llamada “Confesión Negativa”, es decir, declarar que no había cometido una serie de actos reprobables que le impedirían alcanzar la inmortalidad. Otras divinidades presentes en la Psicostasia eran:
Horus, que conducía al difunto en presencia de Osiris; Anubis, que vigilaba el fiel de la balanza; Thot, que con sus útiles de escritura registraba el resultado del juicio; Ammyt “La Devoradora de los Muertos”, que esperaba el veredicto para comer el corazón del condenado y hacer que desapareciera para siempre; “Los Cuatro Hijos de Horus” que se situaban sobre una flor de loto abierta, e Isis y Neftis; tras los dioses del Más Allá, Shai y Mesjenet, que, representados en sendos ladrillos de los que emergen sus cabezas, determinaban el destino y daban cuenta de los actos del finado. Todos ellos configuran el resto del cuadro.
Junto a su esposa Isis, fue la personificación del principio histórico y del orden político; fue el legitimador por excelencia del reino de Egipto y representó todos los aspectos beneficiosos del amor familiar. Él no fue sólo un dios de la vegetación, sino también la imagen del valle fértil del Nilo y de las buenas crecidas, la fuerza del renacimiento que sigue al desorden.
Llevaba el epíteto de Unnefer, que significa “El que se mantiene Perfecto”, y que llega a ser el nombre del dios independiente en Época Tardía. Bajo Osiris Hemag lo hallamos a partir de la dinastía XXI, alcanzando en adelante una gran importancia (sobre todo desde la dinastía XXVI). En este momento se asocia a un número de divinidades asombroso.
Al igual que otros dioses del panteón, Osiris tuvo diversas variantes locales; fue una de las deidades egipcias más importantes y con mayor número de manifestaciones. Como ejemplo baste citar el Libro de los Muertos donde encontramos más de ciento diez designaciones del dios del Más Allá, sin contar las deidades directamente fusionadas a él.
Pese a todo lo expuesto, Osiris se presenta excepcionalmente como una deidad hostil al difunto. Esto ocurre tan sólo en dos lugares: los Textos de las Pirámides (§534) y los Textos de los Sarcófagos, ensalmos 229 y 236.

 

Faraones

OSORKON I

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Sejemjeperra Osorkon, u Osorkon I, fue el segundo faraón de la dinastía XXII de Egipto, gobernado cerca de 924 a 889 a. C. durante el Tercer periodo intermedio de Egipto.

Manetón lo denomina Osorton, según las versiones de Julio Africano, Eusebio de Cesarea y Jorge Sincelo, que le asignan quince años de reinado.

Hijo de Sheshonq I y su principal esposa, Karoma A, sucede a su padre, quién probablemente murió dos o tres años después de sus victoriosas campañas contra los reinos de Israel y Judá.

Se casó con Maatkara, la hija de Psusenes II, después con Tashedjonsu. Tiene cuatro hijos: Iulot y Esmendes III, ambos con el cargo de Sumo sacerdote de Amón en Tebas, Sheshonq II, que fue asociado al trono como corregente, pero al morir unos meses antes que su padre le sucede Takelot I.

Mantiene el orden instaurado por su padre pactando con el clero de Amón en Tebas que no aceptaba reconocer esta dinastía de extranjeros. Estableció su residencia cerca de El-Lahun y engalanó con oro los templos de Heliópolis.

El reinado de Osorkon I fue uno de los periodos más largo, próspero y pacífico de la historia de Egipto. El relato de su reinado es conocido esencialmente por las inscripciones jeroglíficas grabadas sobre los muros de los numerosos templos y edificios que ordenó construir.

03/12/2009 00:59. USHEBTIS EGIPCIOS #. FARAONES

RAMSES IV

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Heqamaatra-Setepenamón Ramsés-Heqamaatra-Meriamón, o Ramsés IV, fue el tercer faraón de la dinastía XX del Imperio Nuevo de Egipto. Gobernó de c. 1153 a 1147 a. C.

Su Nombre de Trono, Heqamaatra, significa "Gobernante de Justicia como Ra."

Era el quinto hijo de Ramsés III, pero accedió al trono cuando tenía unos cuarenta años, ya que sus cuatro hermanos mayores habían muerto previamente. Su esposa principal fue la reina Tentopet.

Diseñó una gran campaña edificatoria, a escala de la Ramsés II, duplicando el tamaño de las cuadrillas de trabajadores en Deir el-Medina a un total de 120 hombres, envió varias grandes expediciones a las canteras de Uadi Hammamat y el Sinaí.

Sin embargo, no vivió lo suficiente para lograr sus metas. En su programa incluyó una grandiosa ampliación del templo de Jonsu en Karnak, restaurado por su padre, y la construcción de un gran Templo Funerario cerca del templo de Hatshepsut.

Los documentos más importantes que perduran del reinado de este faraón son el Papiro Harris I, honrando la memoria de su padre, Ramsés III, y también de su abuelo Sethnajh relatando sus logros y sus numerosos obsequios a los templos de Egipto, y los Papiros de Turín 1879 - 1899 - 1969, el primer mapa geológico conocido.

Después de un corto reinado de seis años muere Ramsés IV y es enterrado en la tumba KV2 del Valle de los Reyes. Su esposa principal, la reina Tentopet, fue enterrada en la QV74.

03/12/2009 00:57. USHEBTIS EGIPCIOS #. FARAONES

PSUSENES I

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Ajeperra Pasebajaenniut Meryamon, o Psusennes I (en griego Ψουσέννης), es el tercer faraón de la dinastía XXI de Egipto, gobernó de ca. 1039 a 991 a. C. durante el Tercer periodo intermedio de Egipto. Su nombre, Pasebajaenniut Meryamon, significa "La estrella que aparece en la ciudad (Tebas), amado de Amón".

La longitud precisa de su reinado es desconocida pues las diferentes copias de Manetón citan a Psusennes con un reinado de 46 años (Julio Africano) o 41 años (Eusebio de Cesarea). Sin embargo su reinado fue muy largo, y de él se conocen dos fechas separadas al menos 49 años.

Psusennes mantuvo una breve corregencia con su hijo, Amenemopet, de varios años, documentada en el vendaje de una momia, actualmente perdida, que vincula "el año 10º de Amenemopet al año 49º de Psusennes I" (Kitchen).

Pierre Montet descubrió en Tanis la tumba intacta de Psusennes (nº 3) en 1940. Desgraciadamente, debido a la gran humedad del lugar, en el Bajo Egipto, la mayor parte de los objetos de materiales orgánicos estaban descompuestos.

El sarcófago exterior de granito rojo y el intermedio de granito negro habían sido reutilizados o usurpados. La momia de Psusennes estaba dentro de un tercer ataúd de plata, algo inusual en el antiguo Egipto pues al tener que ser importada era un metal más escaso y valioso que el oro.

Un cartucho en el exterior del sarcófago rojo indicaba que originalmente había pertenecido al faraón Merenptah, el sucesor de Ramsés II de la dinastía XIX, de su enterramiento previo en el Valle de los Reyes. Los robos de tumbas fueron práctica habitual en el tercer periodo Intermedio y muchos sarcófagos quedaron desocupados.

Douglas Derry, del departamento de anatomía de la Universidad de El Cairo, examinó sus restos en 1940 y observó que Psusennes tenía los dientes muy cariados, y que el faraón sufrió de artritis, la cual probablemente le invalidó durante sus últimos años.

 

AMENEMOPE

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Usermaatra Setepenamon Amenemopet, o Amenemope, fue un faraón de la dinastía XXI del Antiguo Egipto, que gobernó de ca. 993 a 984 a. C. durante el Tercer periodo intermedio de Egipto.

Manetón comenta que Amenoftis disfrutó de un reinado de nueve años, según Julio Africano y Eusebio de Cesarea en la versión del monje Sincelo.

Hijo de Psusenes I y la reina Mutnedyemet, sirvió de joven como corregente durante los últimos años de su padre, de acuerdo con las evidencias encontradas en el vendaje de una momia.

La tumbas reales de Psusenes I y Amenemopet fueron descubiertas intactas por el arqueólogo Pierre Montet entre 1939 y 1940 en Tanis, encontrándose que contenían valiosos tesoros, incluyendo máscaras funerarias de oro y muchas piezas de hermosa joyería. Cuatro objetos de la tumba de Amenemopet, un collar y tres brazaletes, conservan grabado el nombre de su padre, Psusenes I.

Montet abrió la tumba de Amenemopet en abril de 1940, justo un mes antes de la invasión alemana de Francia, durante la Segunda Guerra Mundial. Luego de ello toda excavación cesó abruptamente hasta el final de la contienda. Montet reasumió sus labores de excavación en Tanis durante 1946, publicando sus descubrimientos en 1958.

 

SESOSTRIS III

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Jakaura Senusert, Senusert III, o Sesostris III, es el quinto faraón de la dinastía XII, del Imperio Medio de Egipto. Reinó de c. 1872 a 1853/2 a. C. (von Beckerath).

Es denominado Jakaura en la Lista Real de Abidos y Jakara en la Lista Real de Saqqara. Según el Canon Real de Turín, habría reinado durante 30 años. El Sesostris citado en los epítomes de Manetón habría gobernado unos 48 años, según Julio Africano y Eusebio de Cesarea, en la versión de Sincelo.

Fue hijo de Senusert II (Sesostris II) y Ueret. Es el monarca más destacado del Imperio Medio.

Durante su reinado, se realizó una profunda reorganización administrativa, desapareciendo el sistema descentralizado que habían impuesto los potentados locales, recobrando el poder completo para el faraón. Reorganizó los gremios de su reino, llamados uaret.

Conquisto y dominó Kush (Nubia), a la que convirtió en provincia hacia el final de su reinado, sofocó sublevaciones en varias regiones y fortaleció los Muros del rey, fortificaciones en los límites del reino que proporcionaban una sólida defensa. También combatió contra el pueblo de Siquem.

Hay importantes transformaciones en las costumbres de entierro, con la aparición de esculturas en madera y una exagerada costumbre de extensos rituales y otros textos funerarios escritos en los ataúdes, denominados Textos de los Sarcófagos. No se diseñan ya grandes capillas y tumbas hipogeos para los altos funcionarios de los nomos.

Senusert ordenó erigir una pirámide en Dahshur, construida con adobes y revestimiento de bloques de piedra tallada, con 78 m de base, 105 m de altura, con siete pirámides subsidiarias y un templo. Inicio grandes obras de canalización que fueron completadas por su sucesor, entre otras muchas mejoras que intentó promover para mejorar Egipto.

 

INTEF V

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Nubjeperra Intef, o Intef V (o VII), fue un faraón de la dinastía XVII, que gobernó c. 1625-1622 a. C.

La esposa de Intef fue la reina Sebekemsaf, la hija de príncipe de Edfu.

Vestigios de las actividades constructivas del rey se encuentran en Coptos, Abidos y Karnak.

En Gebel Intef la expedición de la Universidad de Chicago, de 1993-1994, localizó un dintel en piedra arenisca, de una capilla, inscrito con el cartucho egipcio del nombre de Trono de Intef V, Nubjeperra Intef, y un bloque del templo con vestigios del nombre de Horus, Neferjeperu "de perfectas manifestaciones."

Un decreto de Coptos, grabado en el 3º año del reinado de Intef, anuncia el despido del alcalde Teti por favorecer a sus enemigos, aparentemente.

La tumba de Intef fue descubierta por Auguste Mariette durante 1860, en la necrópolis de Dra Abu el-Naga, en Tebas occidental, es mencionada en el papiro Abbott, en época de Ramsés IX, comentando los inspectores que su tumba está algo dañada, pero intacta.

Posiblemente perteneció a Intef el sarcófago que actualmente se encuentra en Londres, y cuya momia se desintegró en pedazos en el momento del descubrimiento.

Daniel Boltz, el director de una misión Alemano-Egipcia, informó, en 2001, del descubrimiento en la necrópolis de Dra Abu el-Naga de la base de una pirámide perteneciente a Nubjeperra. La zona fue excavada en el siglo XIX pero se habían perdido todos los informes de estos hallazgos. La localización fue posible por un papiro del Museo Británico, de la dinastía XX, que reseñaba los enterramientos de este periodo.

Algunos académicos sitúan a Nubjeperra Intef, Intef V, precediendo a Sejemra Upmaat Intef, Intef VI, también faraón de la dinastía XVII, o como su sucesor.

 

AY

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Jeperjeperura Ay, Ay, o Ay II, es el penúltimo faraón de la XVIII dinastía egipcia. Gobernó de c. 1327/5 a 1323/1 a. C. Su nombre de coronación fue Jeperjeperura Irimaat Itefnecher Ay, "Eternas son las manifestaciones de Ra, el que hace Justicia". Eusebio de Cesarea lo denominó Kerres.

Se han tejido variadas teorías respecto al origen de Ay. Una de ellas es de una vinculación familiar con la reina Tiye y sus padres: Tuya y Yuya. Pero esta teoría no encuentra un sustento sólido para ser sostenido. Hoy en dia los egiptólogos no tienen una opinión concluyente. Si existe coincidencia en afirmar que Ay era originario de la ciudad de Ajmin, al igual que los padres de Tiye.

Actualmente se reconoce a Ay como el progenitor de la reina Nefertiti, la Gran Esposa Real del faraón Akenatón y considerada la "Dadora de Herederos" una condición que denotaba que la sucesión real debía si o si transcurrir por un hijo o hija de dicha reina. Por lo tanto, Ay es considerado como abuelo de las sucesivas princesas que el faraón Akenatón tuvo con Nefertiti: Meketatón, Meritatón, Anjesenpaatón, Setepenra, Neferneferura y Neferneferuatón-Tasherit.

Al finalizar abruptamente el reinado del faraón niño Tutankamón, Ay asciende el trono y desposa a la reina viuda, su nieta:Anjesenpaatón. Este hecho no es considerado bajo un concepto sexual sino meramente político. El casamiento con la última descendiente de la "Dadora de Herederos" es tomado hoy en día como un medio político de legitimar su pretensión al trono.

Ay tuvo otra hija famosa que se convertiría en reina a posteriori: Mutnedymet, quién fue hija de Ay con una segunda esposa llamada Tey.

Los inicios de Ay se remontan al reinado del faraón Amenhotep III de quién fue alto dignatario en su largo reinado. Se estima que los arreglos de la boda entre su hija Nefertiti y el joven príncipe Amenhotep (posteriormente Amenhotep IV) ocurrieron a finales del largo reinado de Amenhotep III. El ascenso de Akenatón a la corregencia junto a su padre implicó la elevación de la joven Nefertiti a esposa del corregente, suceso que indudablemente encumbró a Ay en los mas altos niveles de la corte. Seguramente fue partícipe del séquito de cortesanos que acompañaron al faraón Amenhotep III en la celebración de su fiestas Heb Sed en su palacio de Malkata cercano a Tebas.

Durante el reinado del faraón hereje Akenatón, Ay es nombrado como "Padre del Dios" una fórmula para denotar su extrema cercanía en términos familiares con el faraón.

En su posición encumbrada fue testigo del ascenso del faraón Amenhotep IV, la implantación de la religión de Atón, la radicalización del régimen, el abandono de Tebas, la inauguración de Ajetatón, la recepción de embajadores extranjeros y vasallos del año 12 del reinado de Akenatón, el fallecimiento de la reina madre Tiye, el de su hija Nefertiti y varias de sus nietas. El ascenso del corregente Semenejkara, la muerte de Akenatón y Semenejkara a posteriori, la entronización del joven príncipe Tutanjatón y su prematura e inesperada muerte. En síntesis fue un testigo clave de todo el interregno de Amarna, también denominado Período de Amarna.

El retorno a la ortodoxia religiosa es intensificada una vez ascendido el faraón-niño Tutankamón. Este proceso de vuelta al cauce tradicional implicó no solo la mudanza de la capital del país (de Ajetatón a Tebas), sino el abandono y traslado de la necrópolis, dependencias oficiales, etc. Dada la condición de infante del monarca, se supone que el gobierno descansaba en dos altos funcionarios heredados del período de Amarna: Horemheb y Ay.

La muerte de Tutankamón fue súbita e inesperada. Algunos egiptólogos abonan la teoría de un breve interregno tomando como fundamento el «caso Dahamunzu» y la quiebra de la línea sucesoria. La ascensión del cortesano Ay al cargo de faraón se da por su cercanía a la familia reinante y la ausencia de Horemheb en campaña militar en el extranjero. Estos factores (la vacancia real inesperada, la ausencia de oponentes de peso en la corte, las acechanzas de potencias extranjeras, etc.) hacen factible que Ay salga de su papel secundario de cortesano para ascender al trono.

Otros egiptólogos descartan de plano la teoría basándose en los murales de la tumba de Tutankamón donde se observa a Ay, con las vestimentas de sacerdote Sem revestido de piel de leopardo, donde ejecuta el rito de "Apertura de la boca" a la momia del faraón difunto. Es una clara mención de Ay como sucesor designado de Tutankamón. Si el proceso de entierro del faraón muerto duraba aproximadamente 70 días, es evidente que la sucesión fue finiquitada muy brevemente sin lugar a un interregno.

En virtud de ser el familiar más directo a la familia real, y también el visir de Egipto, se desposó con su propia nieta, la viuda Anjesenamón, cuando aún no se había cerrado la tumba de Tutanjamón. Si consideramos que Ay era de edad madura al momento de ascender al trono, todo hace suponer que el enlace matrimonial con la reina-viuda es un proceso eminentemente político con la intención de evidenciar una continuidad con la dinastía reinante y legitimar su posición de faraón.

El reinado de Ay esta dedicado profundamente a cerrar las heridas que el interregno de Amarna había provocado en todas las facetas del estado: recomponer las jerarquías de la burocracia estatal, la restauración de los templos de los dioses proscriptos, el dominio de los estados vasallos, etc.

Dada la edad avanzada de Ay, su reinado estaba destinado a ser breve. Se conoce la presencia de un alto funcionario llamado Najtmin (o Mintnaj), quién posiblemente fue hijo de Ay. La pronta muerte de Ay hizo desaparecer de la historia a dicho personaje quién potencialmente pudiese haber sido un sucesor real.

A la muerte de Ay, el general Horemheb asciende a faraón. El nuevo rey se casó con la hija de Ay y Tey, Mutnedymet, la hermana de Nefertiti, para legitimar su ascenso y cortar el camino a la candidatura de Najtmin, el hijo de Ay. Al subir al trono gobernó con mano de hierro, y ordenó borrar de la lista real todos los reinados anteriores que eran directamente causantes de la crisis de Amarna, a saber: Ajenatón, Semenejkara, Tutanjamón y Ay.

Ay fue enterrado en el Valle de los Monos, el gran ramal occidental del Valle de los Reyes, cerca de la tumba de su cuñado Amenhotep III. La tumba, conocida como WV23, es de dimensiones modestas en comparación con otras tumbas reales, y se cree que Ay la usurpó a Tutanjamón. Su momia es una de las pocas de los faraones del Imperio Nuevo que aún no se ha hallado.

 

SETI II

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Userjeperura Sethy, Sethy II o Seti II, faraón perteneciente a la dinastía XIX de Egipto. Gobernó de c. 1200 a 1194 a. C. siendo su nombre de nacimiento Sethy Merenptah "Señor de Seth, amado de Ptah" y el nombre de coronación Userjeperura Setepenra "Poderosas son las manifestaciones de Ra, elegido de Ra".

Hijo del faraón Merenptah y de la Gran Esposa Real Isis-Nefert II, cuando murió su padre debía de ser ya de edad madura. En el momento de la sucesión Egipto estaba en una situación muy precaria, con las fronteras bien protegidas pero con gran inestabilidad interna, y fue el momento idóneo para un golpe de Estado que impidió que Sethy II, el heredero legítimo, asumiera el trono.

Se desconoce quién estaba detrás de esta maniobra política, en la que el príncipe Amenmeses, quizás el propio hijo de Sethy II, se convirtiera en faraón y rompiese los contactos con la familia real que habitaba en Pi-Ramsés. Es posible que detrás estuviesen los sacerdotes de Amón, pues Amenmeses se recluyó en Tebas y centró toda su acción en el sur del país, más retrasado que el norte.

Mientras, Sethy II tuvo que esperar su momento en la corte de Pi-Ramsés, incapaz de reaccionar contra el usurpador. Pudo haberse dado una guerra civil, pero no hay datos de ella, y probablemente no llegó a suceder debido precisamente a que los bandos estaban tan igualados y debilitados que una acción bélica habría sido el detonante de una invasión extranjera. Por tanto, en aquellos días tan extraños y de los que nos faltan datos, el legítimo rey se contentaría con sus dominios septentrionales y orquestaría una conspiración contra Amenmeses.

Amenmeses fue un monarca efímero; apenas estuvo tres años sobre un trono compartido, posiblemente, con su padre. Tras esto, Sethy II asumió el poder absoluto sobre todo el país y se dedicó a borrar la memoria del usurpador. Hay pocos vestigios históricos del segundo de los Sethy, quien, al contrario que el primero, fue un rey débil, y las escasas construcciones presuponen que Egipto sufría una carestía. El faraón no supo, o no pudo, enfrentarse a los sacerdotes de Amón, y se recluyó en Pi-Ramsés.

En sus seis años de reinado, Sethy II, estuvo siempre acompañado de excelentes colaboradores e influyentes consejeros, entre los que destacaban, el canciller Bay, y la propia gran esposa real, la reina Tausert. Estos dos personajes, que determinarían el final de la XIX Dinastía, serían los principales apoyos del monarca y los auténticos dueños del país.

Al morir Sethy II, quizás víctima de la edad, sería sucedido por el niño Siptah (tal vez hijo de Amenmeses, el usurpador) y posiblemente nieto suyo, enfermo de poliomielitis; la excusa perfecta para que Bay y Tausert asumieran la regencia. La dinastía que comenzó bien con Sethy I y llegó al culmen de su gloria en los primeros añores de Ramsés II, se estaba desmoronando a gran velocidad.

Sethy II fue enterrado, como era tradición, en una tumba en el Valle de los Reyes, actualmente conocida como KV15, pero su momia fue puesta a salvo de los ladrones de tumbas durante la dinastía XXI en el escondrijo de la tumba de Amenhotep II (KV35), donde sería hallada a finales del siglo XIX.

 

SIPTAH

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Ajenra Setepenra - Merenptah Siptah, o Siptah, fue el séptimo faraón de la XIX Dinastía egipcia. Su nombre de trono era Ajenra Setepenra "Belleza de Ra, Elegido de Ra", y el de nacimiento, Merenptah Siptah "Amado de Ptah, Hijo de Ptah", cambiando todos sus títulos durante el segundo año de reinado; gobernó durante seis años, de c. 1194 a 1188 a. C. En los epítomes de Manetón no lo citan.

Aunque es lógico suponer que pertenecía a la familia ramésida gobernante, se desconoce el nombre de sus padres. Durante un tiempo los egiptólogos creyeron que su madre era Tiaa, esposa de un príncipe que bien pudo haber sido el anterior faraón, Sethy II, o el hijo de éste, Amenmeses. Más tarde se ha descubierto que el error lo causó una riada que arrastró parte del ajuar funerario de la reina Tiaa desde la tumba tumba KV32 hasta la de Siptah, la KV47; la madre de éste se ha identificado como una dama siria llamada Sutailja.

La situación del Egipto que le tocó vivir a Siptah era muy poco agradable. Los últimos años del largo reinado de Ramsés II habían frenado el desarrollo del país, y el posterior conflicto dinástico entre Sethy II y Amenmeses, más las escasas cosechas y el aumento de la pobreza, hicieron crítica la situación. Los únicos que parecían salir beneficiados de toda esta historia eran, una vez más, las clases dirigentes, en especial los sacerdotes, quienes tras el traslado de la corte a Pi-Ramsés eran los auténticos gobernantes de Tebas.

Parece ser que la sucesión de Sethy II fue complicada, y que el canciller Bay, la eminencia gris de aquel periodo, tuvo algunos problemas para sentar a Siptah en el trono. La principal causa pudo ser que el nuevo rey apenas era un niño y que, por desgracia, tenía una pierna inutilizada a causa de la poliomielitis que sufrió de niño. En consecuencia, Egipto volvía a tener un rey-niño, más de cien años después de Tutanjamón y al contrario que éste, no podría nunca conducir al ejército.

La excesiva juventud del rey lo convirtió en una marioneta del canciller Bay y de la reina Tausert, la viuda de Sethy II. Ambos personajes ejercieron como pareja real sin corona, y es posible que existiese una corregencia entre Siptah y Tausert, quien, siguiendo el ejemplo pretérito de Thutmose III y Hatshepsut se autoporclamó reina-faraón. Así, encontramos sólo las huellas de Siptah en Nubia y en el extremo sur del Alto Egipto (donde precisamente también su presunto padre, Amenmeses, tuvo más adeptos en su tiempo), mientras que Tausert y Bay tuvieron influencia en el Medio, el Bajo Egipto y Palestina.

En su breve reinado, Siptah, no realizó ninguna acción digna de pasar a la historia. Se resignó a ser manipulado por la reina y el canciller, y los monumentos más importantes de su época son un modesto templo funerario en Tebas oriental, y su propia tumba, catalogada como KV47. Cuando murió, aún en plena adolescencia, quizás debido a una enfermedad (su mala salud se refleja en su momia, hallada en el escondrijo KV35), Egipto estaba igual o incluso peor que cuando accedió al poder, aunque sólo sería nominal.

Es presumible que la muerte de Siptah perjudicase a Tausert. La reina decidió gobernar en solitario, pero sólo duró dos años más, hasta que fue derrotada por Sethnajt, el enérgico fundador de la XX dinastía. Esta mujer, la penúltima reina-faraón de la historia, ha pasado por ser una tirana y ambiciosa, que no dudaba ante la muerte y la corrupción. Ignoramos si sólo fue mala prensa vertida por su oponente Sethnajt, o si fue la realidad del difícil Egipto posterior a Ramsés II.

Siptah cambió todos sus títulos durante el segundo año de reinado, por algún motivo desconocido. Al comienzo del reinado era conocido como Sejaenra-(Ramsés) Siptah, pero a partir de entonces pasó a denominarse Ajenra-(Merenptah) Siptah. También cambió su nombre de Horus; y posiblemente los de Nebty y Horus de Oro, pero estos son desconocidos. Todo esto hizo pensar a los antiguos egiptólogos que existían dos reyes distintos: Ramsés-Siptah y Siptah; pero ahora se sabe que no es cierto.

 

RAMSES XI

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Menmaatra-Setepenptah Ramsés-Jaemuaset, o Ramsés XI, gobernó de c. 1099 a 1069 a. C.; fue el décimo y último rey de la dinastía XX de Egipto. Con este faraón termina la época ramésida, el Imperio Nuevo y comienza el tercer periodo intermedio de Egipto.

Ramsés XI, hijo de Ramsés X y la reina Titi, gobernó al menos 29 años y posiblemente hasta 33 años. Su reinado se caracterizó por la gradual disgregación del estado egipcio. El conflicto civil era ya evidente al principio de su reinado cuando el Sumo sacerdote de Amón, Amenhotep, fue destituido del cargo por el rey con ayuda de los soldados de Nubia bajo las órdenes de Panehesy, el virrey de Nubia. Los robos de tumbas eran frecuentes por todas partes, las fortunas de Egipto disminuyeron y sus dominios asiáticos se perdieron.

Como la situación caótica continuaba, antes del año decimonoveno del reinado de Ramsés, Herihor utilizó al ejército egipcio para restaurar el orden, y llegó a ser el nuevo Sumo sacerdote de Amón. Ramsés XI en el decimonoveno año de reinado estableció un triunvirato, con Herihor que gobernaba Tebas y el Alto Egipto, y con Esmendes que controlaba el Bajo Egipto. Este período fue llamado por los egipcios Uhm Msut, la «Era del Renacimiento». Herihor acumuló poder y títulos a costa de Panehesy, el virrey de Nubia, a quien él había expulsado de Tebas. Esta rivalidad originó la guerra civil. En Tebas, Herihor usurpó el poder, sin deponer a Ramsés, simplemente ignorando la autoridad de rey.

Herihor murió alrededor de año sexto del Uhm Msut «Era del Renacimiento» (Año 24º de Ramsés XI) y le sucedió como Sumo sacerdote Pianj, su hijo político. Pianj emprendió al menos una campaña en Nubia para arrebatar el control de esta región rica en oro de manos de Panehesy, pero sus esfuerzos fueron finalmente inútiles y Nubia se desligó permanentemente del dominio egipcio. Este acontecimiento agravó los infortunios de Egipto, porque ahora había perdió el control de todas sus posesiones imperiales y le fue vedado el acceso al suministro de oro de Nubia.

Ramsés XI ordenó preparar su tumba en el Valle de los Reyes (KV4), pero nunca fue acabada y fue enterrado lejos de Tebas, posiblemente cerca de Menfis. Esmendes I heredó el trono, apoyándose en la convención egipcia de que aquel que presidía el enterramiento del rey le sucedería en el trono. Puesto que Esmendes presidió el entierro de Ramsés XI, podría adjudicarse formalmente la corona de Egipto e inaugurar la dinastía XXI en su ciudad natal, Tanis, aunque no controlara el Medio y Alto Egipto, que estaban en poder de los Sumos sacerdotes de Amón tebanos.

Cuando murió Ramsés XI, la aldea de Deir el-Medina fue abandonada porque la necrópolis real había cambiado de lugar, situándose en el Delta, en Tanis. No había ya necesidad de los servicios de sus artesanos en la región de Tebas.

El reinado de Ramsés XI es notable por la gran cantidad e importancia de los papiros descubiertos, y por una serie integra de cartas de Ramsés, escritas por los escribas Dhutmose, Butehamun y el sumo sacerdote Pianj, donde se narra el inexorable declive del poder del último rey, incluso a ojos de sus propios funcionarios.

 

AHMOSE II

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Jenemibra Ahmose, Ahmose II, Amosis II, o Amasis (570 - 526 a. C.) fue faraón de la dinastía XXVI de Egipto. Como sucesor de Apries será el último gran gobernante de Egipto antes de la conquista persa. La capital se encontraba en Sais.

Manetón lo denomina Amosis y comenta que reinó 42 años, según Julio Africano en la versión del monje Sincelo. Para Eusebio de Cesarea, en la versión del monje Sincelo y en la versión armenia, reinó 44 años. La mayor parte de la información acerca de él proviene de Heródoto aunque sólo puede ser verificada parcialmente por evidencias de su época.

Amosis no era de origen noble, según el historiador griego Heródoto. Una rebelión de soldados nativos le encumbró al poder. Estas tropas, volviendo de una desastrosa expedición en Cirene, sospecharon que habían sido traicionados por el rey Apries, quien gobernaba del modo más absoluto con el apoyo de mercenarios, y sus compañeros de Egipto se solidarizaron con ellos plenamente.

Amosis consiguió calmar la rebelión y liderarlos, siendo proclamado soberano por los rebeldes. Apries, que entonces solamente podía confiar en sus mercenarios, fue derrotado y apresado en el conflicto que se produjo en Menfis; el usurpador trató al ilustre cautivo con gran indulgencia, pero finalmente fue persuadido y lo entregó a las multitudes que lo asesinaron estrangulándolo.

Fue enterrado en su panteón familiar de Sais. Una inscripción confirma el acontecimiento de la lucha entre las tropas nativas y las extranjeras, mostrando que Apries murió y fue enterrado honorablemente en el año tercero de Amosis.

Aunque Amosis fue criticado al principio de su mandato, por no ser de ascendencia noble, tuvo el buen sentido de cultivar la amistad del mundo heleno y aliarlos con Egipto como nunca antes ocurrió.

Heródoto relata que bajo su prudente administración Egipto alcanzó alto grado de prosperidad; adornó los templos del Bajo Egipto, primordialmente con espléndidas naos (capillas monolíticas) y otros monumentos que todavía perduran.

Amosis asignó a los griegos la colonia comercial de Naucratis, en el brazo Canopico del río Nilo, y cuando ardió el templo de Delfos él contribuyó con 1.000 talentos para reedificarlo. Se casó también con una princesa griega denominada Ladice, hija de Battus, el rey de Cirene, y entabló alianzas con Polícrates de Samos y Creso de Lidia.

Su reino llegó probablemente sólo hasta la primera catarata, pero dominó Chipre, y tuvo gran influencia en Cirene. Al principio de su largo reinado, antes de la muerte de Apries, parece haber sufrido un ataque por Nabucodonosor II en 568 a. C. Ciro II dejó a Egipto en paz; pero los últimos años de Amosis fueron perturbados por la amenaza de invasión de Cambises II y por la ruptura de alianzas con Polícrates de Samos. El desastre cayó sobre su hijo Psamético III, a quien el citado rey persa privó de su reino después de un mandato de sólo seis meses.

 

PSAMETICO I

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Uahibra Psametiko, o Psamético I (664 – 610 a. C.) fue el fundador y primer faraón Saita, como se conoce a la XXVI dinastía de Egipto, a comienzos del denominado Periodo tardío de Egipto.

 

Psamético I fue uno de los grandes faraones, consiguiendo la independencia respecto del imperio asirio. Restauró la prosperidad del país en su largo reinado de 54 años y estableció buenas relaciones con los gobernantes helenos, alentando a muchos colonos griegos a establecerse en Egipto y servir como mercenarios en su ejército.

 

Se sabe, por textos cuneiformes, que fueron designados por Esarhaddon veinte soberanos locales para gobernar Egipto y confirmados por Asurbanipal. Necao I, el padre de Psamético, era uno de estos soberanos, en Sais, pero parece que fueron incapaces de contener a los egipcios contra los aliados de los odiados asirios.

 

Psamético I, después que la muerte de su padre en 664 a. C., trató de unificar Egipto bajo su mando y liberarlo del control asirio.

 

Destruyó con éxito los últimos vestigios de poder de la dinastía Nubia sobre el Alto Egipto bajo Tenutamon y en este momento Tebas aceptó su autoridad. Después forjó una vigorosa campaña contra los príncipes locales que se oponían a su reunficación de Egipto.

 

En su año octavo de reinado, en 656 a. C., envió una poderosa flota naval a Tebas y obligó a la Divina adoratriz de Amón a adoptar a su hija Nitocris como sucesora, quedando grabado en la llamada estela de la Adopción. Nitocris serviría en este cargo durante 70 años, de 656 a. C. hasta su muerte en 586 a. C.

 

Una de las victorias sobre ciertos bandidos libios, en el año 10º y 11º de su reinado, se menciona en una estela del pueblo de Dajla, en el oasis del desierto occidental de Egipto.

 

Psamético I introdujo un transcendente cambio al promover la escritura demótica, más simple que la hierática, añadiéndose nuevos signos.

 

El historiador griego Heródoto transmitió un cruel relato acerca de Psamético en el segundo de los cinco volúmenes de su obra Historia. Durante su viaje a Egipto, Heródoto oyó que el rey egipcio deseó descubrir la supuesta lengua original y para ello realizó un experimento. Dejó a dos niños recién nacidos a un pastor, con instrucciones de que nadie hablara con ellos, pero el pastor tendría que alimentarles y escucharlos para tratar de comprobar cuales eran sus primeras palabras.

 

La hipótesis de Psamético habría sido, según Heródoto, que los seres humanos tenían una lengua original y que la primera palabra que pronunciasen los niños sería en dicha supuesta lengua. Nuevamente según Heródoto, la primera palabra pronunciada fue bekos, que en frigio significa pan, por lo que se conlcuyó que esta lengua anatolia debía ser la primera de la humanidad. Sin embargo, ya en la antigüedad Aristófanes y Apolonio de Rodas sospecharon que bekos era un sonido onomatopéyico que imitaba el balido de las cabras con las que se alimentaba a los niños.

 

El relato de Heródoto de los XII reyes y la ascensión de Psamético es dudoso. El laberinto, construido por un rey de la dinastía XII de Egipto, es atribuido por Heródoto a los XII reyes.

 

RAMSES III

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Usermaatra-Meriamón Ramsés-Heqaiunu, o Ramsés III, es el segundo faraón de la dinastía XX y el último soberano importante del Imperio Nuevo de Egipto. Gobernó de c. 1184 a 1153 a. C.

Hijo de Sethnajt y casado con la reina Isis, continuó durante los treinta años que duró su reinado la labor iniciada por su padre, años antes, con el objetivo de poner fin a los momentos de anarquía vividos a la muerte de Siptah. Se dedicó a reorganizar la administración, toda vez que la paz y el restablecimiento del culto ya se habían encaminado, y la corrupción estaba desintegrando el país. Esta reforma viene determinada por la división administrativa en clases: funcionarios palaciegos, funcionarios provinciales, militares y trabajadores.

La economía del país se recuperó rápidamente gracias a la masiva llegada de tributos procedentes de las provincias asiáticas y nubias, y el comercio exterior entró en una etapa de plena vitalidad, llegando a tierras egipcias (especialmente desde el país de Punt) productos elegantes y caros que eran muy demandados por la sociedad. Este desarrollo económico motivó la recuperación de la fiebre constructora, levantándose nuevos templos y enriqueciéndose los ya existentes.

En su época desapareció el Imperio Hitita y otras entidades políticas menos importantes. Todo el Cercano Oriente se vio afectado, pero sin la resuelta intervención de Ramsés III, Egipto habría perdido su soberanía, como durante la época de los Hicsos. Ramsés III se marcó como objetivo alcanzar la preponderancia que Egipto había tenido anteriormente en la política exterior. La complicada situación que se vivía en Asia exigía una contundente respuesta por parte egipcia: los pueblos del mar habían acabado con el reino hitita, ocupando también Chipre y el país de Naharina. La provincia egipcia de Canaán recibía continuas incursiones de estos invasores que podían extenderse al mismo Egipto.

La zona del delta del Nilo había recibido una creciente inmigración atraída por una vida más fácil, por lo que durante los primeros años de su reinado, Ramsés III tuvo que hacer frente a dos grupos de pueblos indoeuropeos que se dirigían hacia el Delta. En el año octavo de reinado Ramsés se dirigió hacia Asia para hacer frente a los pueblos del mar. Se produjo una batalla naval en la desembocadura del Nilo, donde fue aniquilada la flota enemiga, y que junto al fortalecimiento de la frontera palestina fue suficiente para evitar la temible invasión de pueblos del mar, de la que difícilmente se hubiera recuperado Egipto, corriendo la misma suerte que el Imperio Hitita. La retirada de los pueblos del mar animó a Ramsés a retomar la colonización asiática emprendida por sus antecesores: Siria es recuperada en parte, tomando cuatro ciudades fortificadas, llegando incluso hasta las regiones del Eufrates. Pero la alegría por la victoria dura poco, ya que algunos años después las tierras de Canaán se perderán definitivamente.

La frontera libia también era peligrosa, tras una reorganización de los pueblos nómadas que habitaban en esa zona. En el undécimo año de su reinado, el ejército libio, deseoso de asentarse en el fértil territorio egipcio, avanzó hacia Menfis; en las cercanías de la ciudad se produjo la batalla, obteniendo el faraón la victoria. Los prisioneros fueron numerosos, y se entregaron como esclavos a los templos. Una vez suprimido este peligro, Ramsés se dirigió hacia Libia, donde se había producido una revuelta, posiblemente motivada por la imposición de un príncipe educado en la corte egipcia. Las tropas libias fueron derrotadas, obteniendo el faraón gran cantidad de prisioneros.

El Papiro Harris I fue editado por su hijo y sucesor, Ramsés IV y narra la crónica de los grandes donativos del rey: estatuas de oro y construcciones monumentales en varios templos de Egipto, en Pi-Ramsés, Heliópolis, Menfis, Atribis, Hermópolis, This, Abidos, Coptos, El-Kab y otras ciudades en Nubia y Siria. Registra también que el rey organizó una expedición comercial a la Tierra de Punt y ordenó extraer cobre de las minas de de Timna. Ramsés reconstruyó el templo de Jonsu en Karnak sobre la base de un templo más antiguo de Amenhotep III y completó el templo de Medinet Habu alrededor de su duodécimo año de reinado. Se decoraron los muros del templo de Medinet Habu con escenas de sus batallas navales y terrestres contra los Pueblos del Mar.

Ordenó construir importantes ampliaciones en los templos de Luxor y Karnak, así como su templo funerario y el complejo administrativo en Medinet Habu, que están entre los más grandes y mejor conservados de Egipto. La incertidumbre en tiempos de Ramsés está presente en las grandes fortificaciones que construyó para protegerlo, y que ningún templo egipcio situado en el corazón de Egipto había necesitado antes. Allí se enterró, según la leyenda, a los miembros de la cosmogonía Hermopolitana, que recibieron culto hasta la llegada de los emperadores romanos.

Su tumba (KV11) en el Valle de los Reyes (Biban el-Muluk: Puerta de reyes) es de gran elegancia. Las escenas son fieles al arte egipcio tradicional.

La tranquilidad se vio frustrada por las conspiraciones que se vivieron en el periodo final de la vida del faraón. Su visir Atribis intentó acabar con su vida, consiguiendo Ramsés escapar sano y salvo.

La segunda esposa real, Tiyi, lo intentará de nuevo al ver como su hijo era apartado de la línea sucesoria. A pesar de contar con el apoyo de altos funcionarios reales, el complot parece que fracasó ya que se descubrió en el último momento, deteniendo a los conspiradores y llevándolos ante la justicia. Poco tiempo después falleció Ramsés III, dejando el trono de Egipto en situación de gran debilidad, y aunque se especula que su muerte fue causada por los conspiradores, su momia no muestra evidencias de violencia.

Ramsés IV, hijo suyo y de la reina Isis, le sucedió y prefirió cerrar el asunto: con motivo de su solemne coronación, declaró la amnistía general pero no consiguió detener el deterioro del poder real.

 

HATSHEPSUT

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Hatshepsut, reina-faraón de la dinastía XVIII de Egipto. Quinto gobernante de dicha dinastía, reinó de ca. 1479 a. C. a 1457 a. C. Gobernó con el nombre de Maatkara Hatshepsut, y llegó a ser la mujer que más tiempo estuvo en el trono de las "Dos Tierras".

El nombre de Hatshepsut con el que se la reconoce hoy en día en principio era un título con el significado de "La primera de las nobles damas", que también se presentaba en su forma completa de Hatshepsut Jenemetamón, esto es, "La primera de las nobles damas, unida a Amón".

Ignoramos el momento exacto del nacimiento de Hatshepsut, aunque es de suponer que sucediese en la por entonces capital del estado, Tebas, a finales del reinado de Amenhotep I. Ante la falta de descendencia del faraón, el sucesor designado era el padre de Hatshepsut, el futuro Thutmose I (Tutmosis I), quien para poder legitimar su inminente acceso al trono se había tenido que casar con la princesa Ahmose.

Este matrimonio trajo al mundo, aparte de a Hatshepsut, al menos a otros tres niños, de nombres Amenmose, Uadymose y Neferubity. Desgraciadamente, y debido a la alta tasa de mortalidad infantil, sólo Hatshepsut y su hermana menor, Neferubity (y ésta sólo por un corto espacio de tiempo) llegarían a edad adulta.

Además de sus hermanos de padre y madre, Hatshepsut tuvo que tener otros medio-hermanos, fruto de las relaciones de su padre con esposas secundarias y concubinas. Del único del que nos han llegado datos es de quien más tarde reinaría como Tutmosis II, un hijo de Tutmosis I y de una esposa secundaria, de nombre Mutnefert.

Cuando se vio lo suficientemente fuerte, la hasta entonces gran esposa real y esposa del dios, Hatshepsut, en presencia del faraón Tutmosis III, se autoproclamó también faraón de las Dos Tierras y primogénita de Amón, con el beneplácito de los sacerdotes, encabezados por Hapuseneb. El golpe de efecto fue magistral, y el inexperto Tutmosis III no pudo hacer otra cosa más que admitir la superioridad de su tía y madrastra. Hatshepsut se había convertido en la tercera reina-faraón conocida en la historia egipcia.

Hatshepsut asumió todos los atributos masculinos de su cargo (excepto el título de "Toro poderoso"), haciéndose representar a partir de entonces como un hombre y tocándose de barba postiza. Estableció una insólita corregencia con su sobrino, aunque hubo un clarísimo predominio de la primera sobre el segundo, hasta tal extremo de colocarlo en un segundo plano impropio del papel futuro que tendría Tutmosis III en la historia. Tal era el carisma y la personalidad de esta mujer.

Aun así, no se puede ver de ninguna forma a Hatshepsut como una usurpadora, visión que han trasladado a nuestra época algunos autores. Al menos no se vio así en su tiempo, pues de haber sido el caso, Hatshepsut habría eliminado con total facilidad a sus adversarios o se habría producido una guerra civil. Tutmosis III no estuvo encerrado en palacio, como se ha llegado a pensar, ni tampoco Hatshepsut evitó hacer mención alguna a su existencia. La sociedad de entonces asumió sin problemas la nueva situación, y Hatshepsut gozó de uno de los reinados más prósperos de toda la historia egipcia, gracias también al apoyo recibido por Hapuseneb y Senenmut, auténticos gobernantes en la sombra.

Hatshepsut no hubiera podido ni soñar siquiera acceder al trono de no contar con los apoyos que consiguió entre el clero del dios Amón en Tebas mientras era la esposa de Tutmosis II. Las cuantiosas donaciones y los privilegios que concedió a los sacerdotes, encabezados por la eminencia gris del régimen, el visir Hapuseneb, fueron una forma de pago por los servicios prestados, pues de no ser por el inmenso regalo que recibió Hatshepsut de ellos, su legitimidad habría sido menor. Y este valioso obsequio de la casta sacerdotal a la reina-faraón fue la célebre Teogamia.

En la Teogamia, Hatshepsut declara al pueblo egipcio que su verdadero padre no es Tutmosis I, sino el propio dios Amón, que con su sabia previsión visitó una noche a la gran esposa real Ahmose y la permitió concebir a la mujer que estaba sentada ahora en el trono de las Dos Tierras con el beneplácito del panteón entero. Hatshepsut se declaraba por ende primogénita de Amón, y su sustituta y fiel delegada en la tierra, con lo que su figura se trocaba en completamente sagrada.

Es necesario destacar que muy pocos faraones recurrieron a la Teogamia para validar su derecho al trono, y su estatus pasaba a ser poco menos que el de un dios vivo. El ardid de Hatshepsut y el alto precio que tuvo que pagar a los sacerdotes por él, le asegurarían un reinado tranquilo y sin disidencias, aunque acabaría pasándole factura a la dinastía por el, desde entonces, imparable crecimiento de los sacerdotes de Amón.

Lo único que se sabe a ciencia cierta es que Hatshepsut fue madre de una hija, a la que puso de nombre Neferura y cuyo cuidado encargó a su arquitecto favorito, Senenmut. Se ignora el verdadero papel de este hombre en la trama; no son pocas las voces que dicen que fue él el padre de Neferura y no Tutmosis II, y que hubo una tórrida historia de amor entre el arquitecto y canciller real y la reina, una historia que pese a ser muy interesante desde el punto de vista novelesco, sigue sin estar demostrada. A favor de todo esto hay algunas pruebas, como que aparezcan en actitud ciertamente cariñosa Senenmut y Neferura, o un ostracón hallado en las cercanías del templo de Deir el-Bahari donde se ve a un faraón femenino teniendo relaciones sexuales con un hombre. Aun así, aunque cada vez más voces se alzan a favor de un romance de Hatshepsut con Senenmut, se sigue pensando que Neferura era hija de Tutmosis II.

También se ha divagado mucho acerca de la posible maternidad de Meritra Hatshepsut, quien sería más tarde gran esposa real de Tutmosis III. Debido a su nombre, siempre se pensó que era la segunda hija de Hatshepsut, pero era realmente extraño que nunca se la mencionase en vida de su presunta madre, mientras que Neferura apareciese tan a menudo. Actualmente parece haber quedado claro que, pese a llevar su nombre, Meritra Hatshepsut era en realidad hija de la dama Huy, una mujer muy influyente en la corte de entonces, y quizás aquel apelativo tuviese como destino halagar a la reina-faraón. Así podría entenderse por qué cuando Tutmosis III comenzó a perseguir la memoria de su madrastra, su gran esposa real optase por llamarse simplemente Meritra.

Según los estudios del Museo de El Cairo, patrocinados por Discovery Channel y liderados por el egiptólogo Zahi Hawass, la descendencia de Tutmosis padecía de una variedad de viruela hereditaria, a la que no escapó ningún descendiente.

Sin embargo, fue a raíz de la finalización del templo de Deir el-Bahari, sobre el año 15-16 de reinado, cuando la estrella de Hatshepsut comenzó a menguar a favor de la de Tutmosis III. El rey era un joven que cada vez ansiaba más el poder, y a cualquier precio. Así, no es de extrañar que en apenas un año murieran los dos principales sustentos de la reina y sus más grandes apoyos, Hapuseneb y Senenmut. Y por si no fuera poco, poco después murió la gran esperanza, el arma secreta de la reina, la princesa Neferura.

Los golpes que sufrió Hatshepsut en torno al año 16 de su reinado fueron tan grandes que a partir de entonces la reina se retiró parcialmente del cargo y el otro rey, Tutmosis III, comenzó a tomar las riendas del gobierno. Al parecer, la ambición de Hatshepsut era aún más grande y no estaba satisfecha con ser ella sola "faraón", sino que se proponía inaugurar una auténtica dinastía femenina de reyes, y por esa razón declaró "Heredera" a su amada hija Neferura. La muerte de la princesa fue tan repentina y favorable a Tutmosis III que hay quien piensa que fue intencionada, y que consiguió su objetivo: derrumbar a la reina-faraón.

Hatshepsut acabó por morir en su palacio de Tebas tras un largo reinado de 22 años, abandonada por todos. Se ignora la edad de su muerte, pero suponemos que debería oscilar entre los cuarenta y los cincuenta años. Hasta ahora no se sabía cómo murió exactamente, si fue muerte natural o durante un golpe de estado liderado por su hijastro, pero hay que decir que Tutmosis III era virtualmente el único rey, y que Hatshepsut se había retirado de la lucha.

Según El Discovery Channel y el arqueólogo Zahi Hawass, la momía fue escaneada imagenológicamente y se encontró que la reina había padecido en vida, de una avanzada osteoporosis a las caderas, y además había contraído un abceso séptico en su cavidad bucal que bien pudo provocar un shock septicémico como causa más probable de su muerte que un atentado a su vida.

Su tumba definitiva se encuentra en el Valle de los Reyes y está catalogada como KV20. Allí existen indicios que mandó ampliar la tumba de su padre para ser utilizada también para ella. El amor y la lealtad que la hija profesó al padre tuvo que ser tan grande que quiso permanecer junto a él toda la eternidad.

A su muerte, Tutmosis III se convertiría en un gran faraón, que, emulando a su abuelo Tutmosis I, realizó numerosas campañas y ascendió a Egipto al rango de superpotencia mundial. Pero jamás lo habría logrado sin la preparación a la que lo sometió su colosal tía-madrastra. Nunca le perdonó haber asumido el trono: borró su nombre y el de Senenmut de los anales e hizo suyo el hermoso templo de Deir el-Bahari, y simuló que su reinado era continuación del de su padre, obviando el de Hatshepsut. Mas, pese a esta terrible acción -que condenaba a la reina-faraón a la muerte y el olvido eternos-, la gran personalidad de Hatsehpsut, la mujer que más tiempo estuvo sentada en el trono de los faraones, ha sobrevivido a su castigo y aún hoy sigue cautivándonos desde más de tres mil años de historia.

La momia de Hatshepsut fue presentada al público en junio de 2007, después de largos periodos de incertidumbre acerca de su correcta identificación. Zahi Hawass, Secretario General del Consejo Supremo de Antigüedades en Egipto, aseguró que se trataba del descubrimiento arqueológico más importante desde el hallazgo de la tumba de Tutankamón, en 1922. La momia pudo identificarse mediante el análisis de una muela de la misma. Así se confirmaba la teoría de Zahi Hawass, quien había afirmado previamente que la momia era de la reina faraón, cuando en un principió se confundió con la momia de su nodriza, enterrada junto a ella.

Ambas momias fueron descubiertas en la tumba KV60 del Valle de los Reyes. Este sepulcro fue construido por la propia Hatshepsut destinado a su nodriza, a la que profesaba un gran cariño, la dama Sitra, y en él se hallaron los cuerpos de una mujer de unos cuarenta o cincuenta años y de una anciana obesa de más de sesenta años, que presentaba la peculiaridad de tener el brazo izquierdo doblado en una posición claramente de reina. Fue entonces cuando se empezó a pensar que dicha momia pertenecía a Hatshepsut, dada la anómala posición del brazo. Ello generaba múltiples cuestiones, ¿cómo querría enterrarse esta mujer, como una gran esposa real o como un faraón, con los dos brazos cruzados sobre el pecho? ¿Permitiría Tutmosis III que su madrastra fuera enterrada en la posición típica de los reyes?

Antes de la verificación de la momia ya se había descubierto el hígado momificado que con toda certeza pertenecía a Hatshepsut, junto al hígado estaban los intestinos y un molar con una sola raíz, esta pieza fue la clave para su correcta identificación, la caja de vasos canopos fue hallada en el escondite de momias reales de la tumba de DB320. Lo cual hizo pensar originalmente que el cuerpo de Hatshepsut se hallara entre alguna de las mujeres anónimas de DB320.

 

MICERINO

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Menkaura (nombre egipcio), o Micerino (nombre castellanizado del griego Mykerinos, escrito por Heródoto), fue un faraón perteneciente a la dinastía IV, del Imperio Antiguo de Egipto.

Las fechas de su reinado no se conocen con exactitud pero se estima que se inició hacia c. 2514 a. C. y terminó hacia 2486 a. C. (von Beckerath). Hijo de Jafra (Kefrén) y nieto de Jufu (Keops), el constructor de la Gran Pirámide. Le sucedió su hijo Shepseskaf.

Heródoto escribió que Mykerinos era hijo de Kefrén y nieto de Keops.

Heródoto también cuenta que fue un rey magnánimo, abrió los templos al culto, cerrados por Keops y Kefrén. Apenas subió al trono recibió un oráculo donde se advertía que reinaría solo seis años, y moriría al séptimo. Entonces Micerino ordenó colocar multitud de lámparas, que encendía por la noche, entregándose ininterrumpidamente a los placeres. Así creyó que burlaba al oráculo, pues los seis años resultaron ser doce, tras convertir las noches en resplandecientes días.

Manetón, según Julio Africano, en la versión de Sincelo, lo denomina Menkeres y cuenta que reinó 63 años. Eusebio de Cesarea, según las versiones de Sincelo y armenia, comentó que de este rey no ha quedado registrado ningún hecho de importancia.

Se le atribuye erigir la tercera pirámide de la meseta de Giza, en el complejo funerario compuesto por las tres pirámides de las reinas, el templo funerario, el templo del valle, y la calzada procesional que los comunica, pero contrariamente, tanto Julio Africano, como Eusebio de Cesarea, en las versiones de Sincelo y armenia, escribieron, copiando de Manetón, que la tercera pirámide la construyó Nitocris, la más noble y adorable de las mujeres de su tiempo.

Micerino es el rey de la IV dinastía del que más estatuas se han conservado. Las más importantes son los dos grupos que se conservan en el Museo de El Cairo, en una el rey aparece acompañado por la diosa Hathor y una diosa provincial; también destaca el que se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Boston, en donde el faraón está representado junto a su esposa Jamerernebty.

En el siglo XIX se encontró un hermoso sarcófago de basalto en la cámara funeraria de su pirámide, que iba a ser trasladado al Museo Británico de Londres, pero el barco que lo transportaba naufragó frente a la costa murciana de Cartagena (España), en 1837, sin que hasta la fecha haya sido recuperado.

 

KEFREN

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Jafra (en egipcio) o Kefrén (en griego), fue el cuarto faraón de la dinastía IV de Egipto, reinando de c. 2547 a 2521 a. C (según Von Beckerath).

En la Lista Real de Abidos lo titulan Jafra y en la Lista Real de Saqqara Jaufra. El Canon Real de Turín da 20 años de reinado (datos muy dañados). Manetón lo denomina Sufis II y asigna 66 años de gobierno.

Hijo de Jufu y Henutsen; estaba casado con Meresanj III, hija de Kauab y depositaria de los derechos dinásticos, con Jamerernebty I, madre de Menkaura, y con Jamerernebty II.

Heródoto escribe que Kefrén era hermano de Keops, reinó 56 años y que en su época todos los templos estaban cerrados al culto y Egipto se encontraba en la mayor indigencia, siendo detestado por los egipcios (esta narración se contradice con la construcción de sus templos)

Según Heródoto mandó erigír la segunda pirámide de la meseta de Giza, datada cerca de 2520 a. C (Altura 143,5 m. Base 215,25 m. Pendiente 53º 7’ 48”), de la que quedan el núcleo petreo y restos del revestimiento original, en piedra caliza, cerca del vértice, y una hilada, de granito, en la zona inferior. Dispone de cámara Real con sarcófago de granito rosado, donde Giovanni Battista Belzoni encontró, en 1818, unos huesos de vaca.

También se le adjudica la Gran Esfinge, el templo funerario, el Templo del Valle, una pirámide subsidiaria, cinco fosos de barcos y la calzada procesional.

Ordenó construir la tumba de Jamerernebty I en Guiza, próxima a la pirámide.

Una espléndida estatua de Jafra sedente protegido por el dios Horus, de diorita, fue encontrada en Giza por Auguste Mariette, en 1860; se expone en el Museo de El Cairo.

 

KEOPS

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Jufu (en antiguo egipcio), Jéops (en griego Χέοψ), fue el segundo faraón de la cuarta dinastía, perteneciente al Imperio Antiguo de Egipto. Reinó de 2579 a. C. a 2556 a. C.

En la Lista Real de Abidos y la Lista Real de Saqqara se le denomina Jufu. Llamado Keops por Heródoto, y Sufis por Manetón, según Julio Africano, Eusebio de Cesarea y Sincelo. Se han encontrado cartuchos dibujados en la Gran Pirámide de Giza con el que pudiera ser su verdadero nombre: Jnum-Jufu "el dios Jnum me protege".

El Canon de Turín da 23 años de reinado, aunque su nombre es ilegible. Heródoto comentó que gobernó 50 años. Según Manetón, Sufis, reinó 63 años (Julio Africano, en la versión de Sincelo).

Posible hijo del faraón Seneferu y de la reina Hetepheres I. Se casó con Meretites y Henutsen, ambas enterradas en pequeñas pirámides, junto a la Gran Pirámide de Giza. Parece que el hijo mayor de Keops, Kauab, no vivió para sucederle, y tras la muerte del faraón la familia se dividió en tres linajes, del tercero de los cuales surgió Jafra (Kefrén en griego). Le sucedieron cuatro de sus hijos: Dyedefra, Jafra (Kefrén), Dyedefhor y Baefra, que reinaron uno tras otro a la muerte de su padre.

Parece constatarse que durante el reinado de Jufu la monarquía alcanzó su mayor poder, como puede apreciarse por las disposiciones adoptadas durante su reinado, tendentes hacia la concentración total del poder en torno al faraón. Entre dichas disposiciones destacó el reforzamiento del cargo de chaty, nombrado personalmente por el propio faraón, asegurándose así el control casi absoluto sobre todos los estamentos del primer gran estado absolutista conocido.

Manetón comentó: Sufis se ensoberbeció contra los dioses aunque, después, compuso el Libro Sagrado, que los egipcios tienen en gran estima.

Keops fue venerado como un dios, en siglos posteriores, durante el periodo tardío de Egipto.

Dado que todos los faraones del Imperio Antiguo seguían la misma política, la creciente construcción de pirámides y templos funerarios terminó por agotar los recursos del estado, debilitando a la monarquía y finalmente, tras el reinado de Pepy II, precipitando al país en la anarquía, quedando documentada la primera revolución social de la historia en la narración denominada Lamentos de Ipuur:

Según Heródoto: Keops mandó construir la Gran Pirámide de Giza, llegando incluso a prostituir a su propia hija, para así obtener fondos con los que construir su pirámide... en su época todos los templos estaban cerrados al culto y Egipto se encontraba en la mayor indigencia, siendo detestado por los egipcios.

Se data su finalización hacia el año 2570 a. C. Su nombre era El Horizonte luminoso de Jufu.

Si Keops ordenó erigir la Gran Pirámide, no lo hizo con esclavos, como se había pensado durante mucho tiempo, sino con trabajadores altamente cualificados, comandados por capataces de considerables conocimientos en geometría, estereotomía (arte de cortar la piedra), astronomía, etc. Por ello, es probable que no haya sido la construcción de la pirámide la causa del descrédito del reinado de Jufu, sino las medidas administrativas y religiosas adoptadas por este rey, que influyeron muy negativamente en la tradición egipcia posterior, empeorando con el paso de los siglos la imagen de Jufu.

Heródoto le adjudica la construcción de la Gran Pirámide, la calzada procesional, y las cámaras subterráneas, para que le sirvieran de sepultura, en la meseta de Giza. También se le adjudican los templos, pirámides de las reinas y fosos con barcas Solares anexos.

La única representación que existe de Keops, fue encontrada por Flinders Petrie cerca del templo de Jentiumentiu, en Abidos, la ciudad sagrada de Osiris. La pequeña estatuilla de marfil, de unos siete centímetros de altura, se conserva en el Museo Egipcio de El Cairo.

No se ha encontrado la momia del faraón y el texto de Heródoto indica que ordenó la construcción de cámaras subterráneas, en la meseta de Giza, para que le sirvieran de sepultura.

 

TUTMOSIS I

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Aajeperkara Thutmose, Thutmose I o Tutmosis I, fue el tercer faraón de la dinastía XVIII de Egipto; reinó unos doce años, de c. 1504 a. C., hasta su muerte, c. 1492 a. C. También es conocido como Thutmosis I, Thutmés I, o Tutmés I, nombres helenizados. La transcripción al castellano de los jeroglíficos de sus títulos de Trono y Nacimiento es: Aa-Jeper-Ka-Ra Dyehuty-Mose.

Los orígenes de este rey aún permanecen oscuros. Se supone que fue hijo de la princesa Senseneb, pero se desconoce el nombre de su padre y su relación con la familia real. Quizás fuera hijo del faraón Amenhotep I, lo que justificaría su ascenso al trono, o al menos descendencia de la casa real.

Al no ser hijo carnal del anterior faraón y de su Gran Esposa Real, requisito imprescindible para gobernar, Thutmose tuvo que casarse con la princesa Ahmose, posiblemente hija o hermana del difunto Amenhotep I, legitimando así su posición.

Sea como fuere, Thutmose I resultó ser un excelente monarca que llevó a Egipto a unas cotas de poder nunca antes vistas. En sus numerosas campañas avanzó con sus tropas más allá de la cuarta catarata del Nilo, en la Alta Nubia, y llegó a contemplar las orillas del Éufrates mientras luchaba contra los pueblos de Siria y el naciente Imperio de Mitani.

También fue un eficaz constructor y gracias a la ayuda de su visir y arquitecto, el eficiente Ineni, fue el fundador de la necrópolis real tebana, el Valle de los Reyes, donde sería enterrado junto a decenas de reyes posteriores.

Su reinado, aunque breve, fue muy fructífero, y sería recordado por los egipcios como uno de los reyes más poderosos de todos los tiempos. Le sucedió su hijo Thutmose II, nacido de una esposa secundaria, aunque no sin complicaciones, pues se sabe que el propio Thutmose I designó heredera a la única hija superviviente de los nacidos de la Gran esposa real Ahmose: la princesa Hatshepsut, que con el tiempo se confirmó que no se contentaría con ser sólo la esposa del rey.

 

SETI I

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Menmaatra Sethy, o Seti I, hijo de Ramsés I y Sitra, fue el segundo faraón de la dinastía XIX; gobernó unos quince años, de c. 1294 a 1279 a. C.

 

Fue militar, como su padre, nacido en la región del delta del Nilo, en la zona de Avaris. Su nombre proviene de Seth, el dios de la guerra, de las armas y del ejército, al que Sethy I sirvió como sacerdote antes de ser soldado.

 

No se sabe mucho de la juventud de Sethy I, mas sí sobre su reinado. Al convertirse su padre en visir de Horemheb y más tarde en faraón, fue pronto asociado al trono, pero ya por entonces era de edad madura. En su primer año de gobierno en solitario, se lanzó a la temeraria conquista de Palestina, Siria y Fenicia, que habían logrado su independencia durante el reinado de Ajenatón o habían sido conquistadas por los temibles hititas, tradicionales enemigos de Egipto. Las campañas de Sethy por el sur de estos territorios fue un rotundo éxito, sin igual desde los tiempos de Thutmose III y Amenhotep II, pero no se atrevió a ir más al norte por el avance del dominio hitita.

 

Al subir al trono, Sethy ya era un padre de familia, y su esposa de toda la vida, Tuya, fue ascendida al rango de gran esposa real. Se ha querido ver también que Sethy I fue marido de la oscura Tanedyemy, una reina de comienzos de la dinastía, de la que desconocemos su filiación, pero que probablemente fuera la hija de Horemheb y el lazo de unión entre las dinastías XVIII y XIX.

 

Horemheb, Ramsés I y Sethy I debieron pacificar y reordenar Egipto, siendo otra de sus conquistas dominar a los poderosos sacerdotes de Amón, que tras el fin de la revolución de Ajenatón habían vuelto a ser demasiado poderosos. Un éxito en esta batalla silenciosa fue el impedir que los hijos heredasen el cargo. Al mismo tiempo, se potenció el culto a los demás dioses tradicionales (prohibiendo, por supuesto, mencionar al dios Atón), especialmente el dios Seth, de quien se hizo restaurar su templo en Avaris. Fue precisamente bajo Sethy I cuando comenzó la verdadera persecución hacia el recuerdo de Ajenatón, y su capital inconclusa, Ajetatón, comenzó a ser demolida.

 

La dinastía XIX había nacido como una verdadera familia de reyes guerreros, de un claro origen militar. El sucesor de Sethy, el futuro Ramsés II no sería una excepción, y fue debido a la inmensa fama que cobró este faraón que la memoria de Sethy I nos ha llegado, inmerecidamente, algo disminuida. También la dinastía XIX, sobre todo en sus comienzos, fue una casa real que impulsó grandes construcciones, y sólo los reinados relativamente cortos de Ramsés I y Sethy I impidieron que pudieran terminarse colosales monumentos que más tarde se adjudicaría Ramsés II como propios.

 

Sethy I murió hacia los 40 años, tras un reinado muy similar, incluso en duración, al de Thutmose I, en torno a 13-16 años. Le sucedió Ramsés II, con el que había establecido una corregencia para asegurar la sucesión pacífica.

 

La momia de Sethy, una de las mejores conservadas, fue encontrada en 1881 en el escondrijo de Deir el-Bahari y se conserva desde entonces en el Museo de El Cairo. Los estudios realizados sobre la momia no arrojan luz sobre los motivos de su temprana muerte, aunque se cree que sufría de una enfermedad vascular que provocaba el mal funcionamiento de su corazón. De hecho, éste fue encontrado a la derecha de su cuerpo, por lo que se piensa que el faraón ordenó, que a su muerte, se lo pusieran en el lado opuesto para que funcionara correctamente en la siguiente vida. Aunque otros expertos opinan que este pudo haber sido un error de los momificadores.

 

La tumba de Sethy (KV17) es una de las más grandes del Valle de los Reyes y una de las más bellas. Fue descubierta el 16 de octubre de 1817 por Belzoni. Su sarcófago, uno de los más hermosos hallados en Egipto, se encuentra actualmente en el Sir John Soane Museum, en Londres.

 

AKHENATON

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Neferjeperura Amenhotep, Neferjeperura Ajenatón, Ajenatón, o Akenatón, fue el décimo faraón de la dinastía XVIII de Egipto. Reinó de c. 1353/2 a 1338/6 a. C. También es conocido como Akhenatón, Ecnatón, Ijnatón, Amenhotep IV, o Amenofis IV, nombre helenizado. La transcripción de los jeroglíficos de su primer nombre de Trono y de nacimiento es Nefer-Jeperu-Ra Amen-Hotep.

Ajenatón llegó al trono con el mismo nombre monárquico que su padre: Amenhotep (transcrito Amen-Hotep y más tarde helenizado como Amenofis), que en el antiguo idioma egipcio significa "Amón está satisfecho" o "hágase la voluntad del dios Amón".

Sin embargo, como consecuencia de su reforma religiosa, tras cuatro o cinco años de reinado cambió su nombre: Amenhotep, por el de Aj-en-Iten (Ajenatón), que significa "Atón está satisfecho", "útil a Atón" o "que agrada a Atón".

Durante los primeros cinco años de su reinado no acaeció ningún problema, se estaba gestando el cambio. Se mantuvo en Tebas, y levantó varias construcciones. Entre las obras edificadas en este periodo ya surgen algunas dedicadas a Atón, simbolizado por el disco solar, y como novedad artística: la nueva técnica de utilizar bloques pequeños de piedra caliza, que facilitaba su transporte y construcción.

Bien poco se sabe de los últimos años del reinado de Ajenatón. Casi todas sus hijas murieron entre el año 14 y el 17, la reina madre Tiyi ya no estaba, y posiblemente la esposa secundaria Kiya había caído en desgracia. Por otro lado, Nefertiti seguía escalando posiciones y, convertida en corregente del rey, absorbía cada vez más poder. Y, a falta de una reina para los dos corregentes, Ajenatón se casó con sus hijas mayores y elevó a la primogénita, Meritatón, al rango de gran esposa real.

Ajenatón se preocupó más de las cuestiones religiosas que de la política. Durante su reinado fue asesinado Rib-Adda, el rey de Biblos, a pesar de que el ejército egipcio acudió en su ayuda. Los hititas aliados con sus vecinos amorreos y babilonios aprovecharon esta ocasión para llegar hasta las mismas fronteras de Egipto, y todas las colonias sirias se perdieron.

Se desconocen las causas de la muerte de Ajenatón, pero si padecía del síndrome de Marfan, lo que explicaría sus características físicas y la prematura muerte de sus hijas, fue fruto de la enfermedad. Tras el fin de su reinado, Egipto volvió atrás en su política (se sospecha que pudo haber luchas internas, aunque no es seguro).

Horemheb y sus sucesores destruyeron sistemáticamente todo lo relacionado con Ajenatón y su familia, incluyendo lo referente a Tutanjamón y Ay, para aparentar continuidad con Amenhotep III, por lo que no queda constancia de su enterramiento, aunque se estima que fue sepultado en la Tumba real de Amarna.

Sin embargo, tras descubrir la tumba KV55, con un santuario en su interior dedicado a la reina Tiyi, la reina madre, y por los estudios realizados a la momia allí enterrada, que dieron como resultado que correspondían a un varón de unos 35 años, con el mismo grupo sanguíneo que Tutanjamón, supuesto hijo del faraón, y que tiene el cráneo proporcionalmente más grande que el cuerpo, guardando cierto parecido con las estatuas esculpidas durante su reinado; todo ello hace suponer que se trata, posiblemente, de la momia de Ajenatón, o la de su sucesor, Semenejkara.

 

NEFERTITI

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Nefertiti (c. 1370 a. C. - c. 1330 a. C.), fue una gran reina de la dinastía XVIII de Egipto, Gran Esposa Real de Ajenatón (Akenatón). Su nombre egipcio, nfr.u itn, nfrt.y.ty, se traduce como "Belleza de Atón, la bella ha llegado".

Su belleza fue legendaria, pero tras su imagen sublime, parece que su papel político y religioso en el desarrollo de la experiencia amarniana fue fundamental.

Su reinado se distingue por la frecuencia con que se realizaron representaciones monumentales que evocaban a la pareja real en la intimidad, y en especial la proximidad de sus hijas (jamás antes de esa época el arte oficial había representado escenas familiares).

No se ha demostrado que sucediera a Ajenatón (Akenatón) tras su muerte; algunos egiptólogos creyeron que ella fue la que reinó con el nombre de Semenejkara; sería más verosímil hablar de reinado en colaboración parcial entre Ajenatón y su gran esposa real. Tampoco se ha podido demostrar que sobreviviera a su real esposo y por lo tanto, que ella fuese Semenejkara.

Los egiptólogos discuten a menudo sobre el papel de Nefertiti en el llamado "Cisma de Amarna", el reinado de Ajenatón que revolucionó por completo la sociedad y la cultura egipcia de una manera sin igual. Algunos piensan que se vio arrastrada por el poco saber hacer de su marido, mientras que otros piensan que en realidad ella fue el motor de la mal llamada rebelión.

Sea como fuere, Nefertiti siempre acompañó a Ajenatón. Primero, en su traslado de Tebas a Ajetatón, la capital fundada como el reino de Atón sobre la tierra, y después al asumir las funciones de corregente de su marido, cosa única en toda la historia egipcia. Pues, como se acaba de decir, en un determinado momento, Ajenatón decidió elevar del cargo de gran esposa real a Nefertiti, convirtiéndola en reina-faraón a su lado, con el nombre de Neferneferuatón.

Así, en numerosas representaciones aparece Nefertiti representada en igualdad de condiciones respecto a su marido e incluso hay algunas estelas en las que una figura, sin duda la de esta hermosa reina, aparece tocada con la doble corona y dos cartuchos reales en vez de uno. La XVIII Dinastía había traído una nueva Hatshepsut.

Nunca se ha hallado la momia de Nefertiti, lo que hizo que su búsqueda fuera objeto de curiosidad y de todo tipo de especulaciones.

El 9 de junio de 2003, Joann Fletcher, especialista en el análisis capilar de la University of York en el Reino Unido, anunció que se había encontrado la momia de Nefertiti en la tumba KV35 del Valle de los Reyes, en Egipto. Esta momia llevaba ya cien años descubierta, pero estaba sin identificar.

La momia hallada estaba en un estado que hace suponer que fue saqueada poco después de la muerte. La técnica utilizada para la momificación sugiere la época de la XVIII Dinastía, y la posición del cuerpo indicaría la realeza del personaje.

El 12 de junio del mismo año, o sea, tres días después, Zahi Hawass, director del ESCA Egypt’s Supreme Council for Antiquities (Consejo Superior de las antigüedades de Egipto), adelantó la falta de pruebas que sostuvieran esta hipótesis y desmintió públicamente que esa momia fuera la de Nefertiti.

El año 2004 se emitió un programa donde Joann Fletcher sostenía que la momia hallada era realmente Nefertiti. El equipo de Fletcher trasladó todo tipo de aparatos para confirmar su teoría a la tumba KV35. A pesar de que Joann Fletcher deseaba demostrar al mundo que la momia descubierta era en realidad la hermosa reina egipcia, lo que consiguió fue abrir un portal a una serie de controversias y teorías que no se sostenían con pruebas. Esta momia estaba con dos momias más, la que se cree era la madre de Akenatón, la princesa Tyi, y el que pudiera ser un hermano menor del faraón. Para mostrar que la momia correspondía a Nefertiti se hizo un estudio por ordenador del cráneo ideando como sería el rostro de dicha momia, de un parecido extraordinario con el busto de Nefertiti custodiado en el museo de Berlín.

Zahi Hawass nunca ha compartido la teoría de Joann Fletcher y, de hecho, le ha prohibido la entrada a Egipto para cualquier trabajo arqueológico.

 

TUTANKHAMON

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Nebjeperura Tutanjamón, más conocido como Tutankhamon, o Tutankamón, «imagen viva de Amón», fue un faraón perteneciente a la dinastía XVIII de Egipto, que reinó de 1336/5 a 1327/5 a. C.

Su nombre original, Tutanjatón, significa la "imagen viva de Atón", mientras que Tutanjamón significa la "imagen viva de Amón". Su nombre fue escrito habitualmente como Amón-tut-anj, debido a la costumbre de los escribas de poner el nombre del dios al principio de la frase para honrarle. Es posible que Tutanjamón sea el rey Nibhurrereya de las cartas de Amarna, y probablemente el monarca Ratotis, Ratos o Atoris, que reinó nueve años, según los posteriores epítomes de la obra de Manetón.

Tutanjamón no fue un faraón notable ni conocido en épocas antiguas; el tamaño relativamente pequeño de su tumba (KV62) fue la razón de que no fuera descubierta hasta el siglo XX. Howard Carter la encontró intacta en 1922. Su descubrimiento y los tesoros encontrados en ella tuvieron cobertura mundial en la prensa y renovaron el interés del público por el Antiguo Egipto, convirtiéndose la máscara funeraria del faraón en la imagen más popular.

Si bien formalmente se define que la Dinastía XVIII finaliza con el reinado de Horemheb, se puede afirmar con un alto grado de certeza de que el joven Tutankamón fue el último faraón de sangre real de la dinastía. Ascendió al trono después del periodo de Amarna y devolvió a los sacerdotes de Amón la influencia y el poder que habían tenido antes de la revolución religiosa y política de Ajenatón. Durante su corto reinado estuvo en manos de Ay y Horemheb, que se repartieron el poder: Ay administró Egipto y Horemheb manejó el ejército.

Su reinado se caracterizó por un retorno a la normalidad en el plano socio-religioso después del interludio protagonizado por su casi seguro tío Ajenatón. Dicho retorno fue paulatino, restaurando el culto en los templos abandonados de dioses como Amón, Osiris, Ptah, etc., y permitiendo la celebración de los ritos pertinentes.

En el plano artístico, los cánones inaugurados bajo la égida de Amarna seguirían fluyendo hasta fundirse con los patrones tradicionales del arte egipcio. En las imágenes oficiales, la imagen del joven rey sería enfatizada constantemente junto a su Gran Esposa Real conjugando la herencia visual de Amarna (las imágenes de intimidad familiar de la pareja real visibles en tronos, sillas, cofres, etc., encontrados en la tumba real) con el mensaje político oficial de continuidad de la dinastía, claramente visible por la profusión de imágenes de Anjesenamón.

Su principal aporte a la historia de la humanidad fue el hallazgo de su tumba casi intacta. Esto posibilitó sacar a la luz una cantidad apreciable de tesoros, utensilios, muebles, armas, etc., dando una oportunidad invaluable para la profundización del conocimiento sobre la civilización egipcia.

Sus orígenes son inciertos, ya que el final de la revolución religiosa conocida como Período de Amarna, implicó una suerte de maldición de la memoria sobre todo lo relacionado con el '"Rey Hereje Ajenatón". Así se han formulado varias hipótesis acerca de sus progenitores, algunas inducidas deliberadamente para legitimar su acceso al trono.

Los datos de su reinado son breves. Se sabe que fue coronado rey a la edad de ocho a diez años aproximadamente. De acuerdo con el egiptólogo James Allen, hacia el año 14 o 15 del reinado de Ajenatón, éste elevó al cargo de corregente a Nefernefruatón, de quién sabemos por los determinativos femeninos de los jeroglíficos inscriptos en su cartucho, que era una mujer. Primeramente se pensó que era Nefertiti, pero el hallazgo en 1973 de un ushebti para Nefertiti del año 12 aproximadamente del reinado de Ajenatón, hace suponer que Nefertiti falleció antes del ascenso de Nefernefruatón coincidiendo con la ausencia de imágenes de Nefertiti en eventos posteriores al año 12 del reinado de Ajenatón; por lo tanto, la enigmática persona nombrada Nefernefruatón muy probablemente una de sus hijas sobrevivientes: Meritatón.

De Ajenatón no se tienen rastros pasado el año 17 o 18 de su reinado, suponiendo entonces que murió para esa época, donde asciende al trono el o mejor dicho la corregente Nefernefruatón junto a un consorte, ignoto hasta el momento denominado Semenejkara. Dicho consorte reinaría por un lapso de tiempo no mayor a un año, dando lugar al ascenso posterior del joven príncipe Tutanjatón quien luego cambiaría su nombre a Tutanjamón. La unión matrimonial de Tutanjamón y Anjesenamón hacen suponer que la hija mayor sobreviviente de Ajenatón, Meritatón, con mucha probabilidad murió al mismo tiempo que su esposo, Semenejkara. De cualquier forma, el lapso de tiempo que va desde el deceso de Ajenatón y la entronización del príncipe Tutanjatón sea de solamente un año.

Heredó prácticamente la misma corte que el faraón herético, así podemos ver que en el cargo de Gran Visir se mantuvo Ay, padre de la La Gran Esposa Real de Ajenatón y abuelo de la esposa del nuevo faraón, la comandancia de los ejércitos estaba a cargo de Horemheb y el tesoro se encontraba bajo la supervisión de Maya.

El ascenso al trono fue legitimado, —de acuerdo con la costumbre de los antecesores de la Dinastía XVIII— desposando a la princesa Anjesenpaatón, única hija superviviente de Ajenatón y Nefertiti y portadora por tanto de la legitimidad real, que también cambió su nombre cuando se restauró el culto a Amón, pasando a llamarse Anjesenamón.

La imagen de la pareja fue exaltada repetidas veces, ya que en los hallazgos de su tumba aparecen múltiples imágenes de ambos según el estilo artístico de Amarna. Faltan referencias a su posible descendencia, aunque pudieron ser hijas suyas dos bebés cuyas momias se encontraron en la KV62.

Cuando ascendió al trono, se produjo la restauración de los antiguos cultos, intentando olvidar el interludio que significó la experiencia religiosa de Ajenatón. Por las fechas en que ocurrió esto y la escasa edad que tenía Tutanjamón, muchos estudiosos creen que el abandono del culto a Atón fue debido más a sus consejeros, sobre todo a Ay y Horemheb, que a una propia decisión del faraón.

Asimismo, se especula que el abandono de la capital de Ajenatón, Amarna, comenzó apenas Tutanjamón fue coronado. El arqueólogo Barry Kemp sostiene que el abandono de la ciudad no fue repentino, sino que paulatinamente fueron trasladándose las distintas dependencias estatales (como el tesoro, las residencias reales, los archivos reales, etc.). Posteriormente, durante la época del faraón Horemheb, la ciudad quedaría despoblada, y el golpe final sería dado por los reyes de la Dinastía XIX, quienes utilizarían las construcciones abandonadas como canteras para sus obras faraónicas.

No se conocen campañas militares llevadas a cabo durante el reinado de Tutanjamón (ni estelas ni papiros), lo que lleva a suponer que la situación interna de Egipto era demasiado delicada para emprender campañas militares contra las potencias rivales, sean hititas, mitanios, etc.

Su papel resultó ser mucho más importante de lo que en un principio pareció, y fue un gran constructor que se encargó de reparar los daños cometidos por Ajenatón sobre los templos egipcios. Así, no cabe sorprenderse ante el hecho de que la mayoría de los rostros de las estatuas de Amón de esta época sean los del propio Tutanjamón; esto es explicable desde el enfoque religioso, ya que se creía que el faraón tenía un origen divino y que era engendrado por el mismo dios. El rostro del faraón era la imagen viviente de Dios en la faz de la tierra. Precisamente, su nombre de nacimiento tiene una traducción cercana a ese significado.

Durante el cuarto año de su reinado el faraón trasladó la corte a Tebas y restableció no solo el culto a Amón sino también al resto del panteón egipcio, adoptando su nombre definitivo, Tut-anj-Amón, y publicó el Edicto de la restauración, proclamando sus acciones.

Este edicto fue grabado en una estela en el templo de Amón en Karnak, estela que actualmente se conserva en el museo de El Cairo. El texto fue luego usurpado por Horemheb, que eliminó el nombre de Tuntanjamón colocando el suyo, en una revancha iconoclasta para eliminar toda referencia a Amarna al colocarse él como directo sucesor de Amenhotep III: las listas reales de Abidos y Saqqara ignoran a Ajenatón, Semenejkara, Tutanjamón y Ay.

La restauración tenía una gran carga política. No sólo consistía en la vuelta al politeísmo, sino en la devolución del poder al Sumo sacerdote de Amón, contra el que se habían enfrentado Amenhotep III y Ajenatón (Amenhotep IV), ya que el templo de Amón había acaparado grandes riquezas y el control de extensas propiedades que antes eran de la corona.

Durante el reinado de Horembeb y sobre todo durante la siguiente dinastía, la XIX, se silenció sistemáticamente todo lo relacionado con Ajenatón y el periodo herético de Atón. Desde entonces en las listas reales de soberanos se pasaba de Amenhotep III a Horemheb, olvidando tanto a Ajenatón como a Tutanjamón y Ay.

No tuvo tiempo de construir grandes obras que permaneciesen para la posteridad, solo quedan la reconstrucción de los templos abandonados durante el reinado anterior, un nuevo templo a Amón construido al oeste de Tebas y algunas pinturas y relieves, así como el ajuar funerario. En lo referente al enfoque artístico, es aquí donde se visualiza claramente el cambio de tendencia política y su efecto sobre los cánones artísticos.

Murió c. 1327 a. C., a los 20 años de edad, tras reinar nueve años y sin haber podido consolidar su poder. Su prematura muerte dejó una cierta inestabilidad en Egipto, ya que era el último miembro varón de la dinastía XVIII.

A Tutanjamón le sucedió su consejero y Gran Visir (Chaty) Jeperjeperura Ay, el padre de Nefertiti, desposándo a la reina viuda Anjesenamón en un intento de darle legitimidad a su ascensión al trono. En términos familiares, Anjesenamón, al ser hija de Nefertiti, era nieta de su nuevo consorte quién acabaría reinando durante cuatro años. Durante este periodo Ay se ocupó del gobierno interior, mientras el general Horemheb, se ocupaba de recuperar el prestigio exterior bastante dañado durante los dos reinados anteriores, y fue posiblemente asociado al trono. Ambos nombramientos fueron apoyados por el clero de Amón, agradecido por los favores políticos recibidos.

Su tumba, KV62, fue encontrada en el Valle de los Reyes en 1922 por el británico Howard Carter, constituyendo uno de los descubrimientos arqueológicos con más publicidad de la historia de la egiptología debido a la gran riqueza arqueológica encontrada.

El relieve que posee Tutanjamón no se debe a los acontecimientos de su reinado, que fue breve e intrascendente comparado con el de otros grandes reyes como Tutmosis III o Ramsés II. La relevancia de Tutanjamón en nuestro tiempo se produce con el tardío descubrimiento de su tumba, que es hasta el momento la única tumba real encontrada con un ajuar funerario tan variado, numeroso, bien conservado y prácticamente intacto.

Cabe destacar que, si bien dicha tumba fue violada por saqueadores en la antigüedad, el contenido de la tumba fue restituido y se volvió a sellar. Tres mil años después, en 1922, la tumba fue encontrada por Howard Carter, en una expedición sufragada por Lord Carnavon. A su descubridor le llevó casi una década despejar e inventariar todo el material encontrado.

La riqueza arqueológica encontrada, junto con el excelente trabajo llevado a cabo por Howard Carter y su equipo, permitieron conocer muchos aspectos de la vida del Antiguo Egipto, desde los avances científicos y tecnológicos hasta los desarrollos artísticos plasmados en vasijas, cofres, juegos, armas, etc.

Tipos de Pirámides

La pirámide escalonada

La primera tumba de piedra jamás construida se atribuye a Imhotep, el arquitecto de Zóser. El nombre de este arquitecto se encontró al pie de una estatua del faraón, cerca de la tumba. Los logros de Imhotep eran legendarios ya en la antigüedad.

No se construyó aisladamente, sino formando parte de un conjunto de edificios y patios de piedra relacionados con diversas ceremonias funerarias dedicadas al faraón. El núcleo del monumento consiste en una estructura sólida a modo de caja alargada cuyo interior está formado por bloques de piedra traída de las proximidades y el exterior de caliza fina procedente de las canteras de Tura, más lejanas. En la parte norte se había empezado a construir un templo funerario, pero antes de que se concluyera se decidió extender la pirámide por sus fachadas norte y oeste. Finalmente una última ampliación de la pirámide afectó a sus cuatro lados. Se completaron los seis peldaños y el conjunto se revistió con piedra caliza de Tura. La parte subterránea de este conjunto consistía en un pozo profundo que daba acceso a un complicado laberinto de corredores y cámaras de diversos tamaños.

Las pirámides clásicas

Está claro que la pirámide tal como hoy la entendemos, monumento de base cuadrada y lados en rampa hacia la cumbre, deriva de la pirámide escalonada. Afortunadamente se puede conocer esa transición gracias al estudio de los restos de una pirámide parcialmente destruida en Meidum. Esta pirámide estaba formada por un núcleo compuesto de varias capas de mampostería que disminuían en altura desde el centro hacia los lados y se apoyaban sobre un cuerpo central formando un ángulo de 75 grados.

Parece ser que este mismo método fue empleado por los constructores de las pirámides de la V dinastía. No es absolutamente seguro, sin embargo, que las tres pirámides de Gizeh se construyeran siguiendo este sistema. Como norma general, la tumba real debía estar situada al oeste del Nilo, lugar de la puesta del sol, y por encima del nivel del río, para evitar que las inundaciones periódicas afectaran al monumento.

 

Por otra parte no podía construirse muy lejos del río, ya que las piedras se transportaban desde las canteras por vía fluvial. Lo ideal era que además no se encontrara demasiado retirada de algún núcleo urbano. Una vez elegido el lugar, había que preparar el terreno limpiándolo de toda la arena superficial hasta dar con la roca viva, donde debían afirmarse los cimientos. Esta roca se nivelaba por medio de un complejo procedimiento. A veces, sin embargo, se dejaba una prominencia en el centro y se aprovechaba en la construcción de la futura pirámide.

Por último se aseguraban de que los cuatro lados del monumento estuviesen orientados hacia las cuatro puntos cardinales. La orientación de la pirámide debió hacerse con ayuda de varios cuerpos celestes, puesto que los egipcios desconocían la brújula. El faraón marcaba la línea de los cuatro lados una vez observada la posición de las estrellas. En esta observación le ayudaba un sacerdote en representación del dios Thoth.

 


La pirámide en construcción.

La piedra para el revestimiento exterior de la pirámide se obtiene de las canteras de Tura en la orilla este del Nilo, cerca de las colinas de Mugattan. Las herramientas usadas para este trabajo consistían en excelentes útiles de cobre, entre ellos sierras capaces de cortar cualquier tipo de piedra caliza. Más problemático es pensar como podrían extraer piedras duras como el granito. Algunos opinan que la utilización de granitos fue tardía y que, al principio, los egipcios se contentaron con aprovechar los bloques sueltos de superficie. El número de trabajadores necesarios para construir una pirámide debió ser necesariamente enorme.

Herodoto afirma que en la pirámide de Keops trabajaron sin descanso cien mil hombres en turnos de tres meses durante veinte años. Cuando los bloques salían de la cantera había que transportarlos al lugar de la construcción. A pesar de que algunos alcanzaban las doscientas toneladas, el transporte fluvial no presentaría demasiados problemas. Aprovecharían la época de las inundaciones para, en pesadas balsas, arrastrar estos materiales hasta la orilla más próxima al monumento en construcción. Después se transportarían por tierra a base de trineos sobre los que el bloque se afirmaría con ayuda de cuerdas. Los trineos se deslizarían sobre pistas preparadas al efecto en las que iban colocándose rodillos. La construcción del exterior de la pirámide es algo que aún pertenece al dominio de lo especulativo.

Una explicación plausible sería la de la construcción de sólo una rampa de abastecimiento que cubriría un lado de la pirámide. Los otros tres estarían tapados por terraplenes de pendiente más pronunciada. A medida que la pirámide ganaba altura, la rampa crecía igualmente y se alargaba para corresponder al estrechamiento de la pirámide de modo que se evitase todo riesgo de desmoronamiento. Los tres lados de la pirámide que no tenían rampa estaban provistos de terraplenes con la anchura suficiente en la cumbre como para permitir el paso de hombres y materiales. Pero como estos terraplenes no se usaban para elevar piedras, que era la función de la rampa, su gradiente en la superficie externa tendría la máxima inclinación compatible con la firmeza.

Vigas de madera, algunas de las cuales han sido encontradas por los arqueólogos, se colocaban sobre la superficie de la rampa y de los terraplenes para ofrecer una base firme a los trineos de transporte. La pirámide iría creciendo laboriosamente y estrechándose progresivamente hasta que ya sólo hiciese falta un único bloque, con forma precisamente de pirámide para completarla en su cúspide, esta última piedra se tallaba en granito.

Cámaras y pasadizos

Queda por tratar el problema de cómo se incorporarían a la obra los corredores y habitaciones que se encuentran en el interior de las pirámides. Parece ser que, como éstos ocupan una parte mínima del edificio, se construirían con independencia de éstos. Posiblemente, rampas subsidiarias se elevarían y desmantelarían rápidamente según las necesidades, de modo que los bloques prefabricados correspondientes a pasadizos y cámaras pudiesen elevarse al nivel requerido, más alto que el resto de la construcción de relleno. De ese modo, los obreros empeñados en esta obra habrían tenido tiempo de acabarla antes de que los estratos de mampostería de la pirámide alcanzasen su nivel. Terminada la pirámide vendría el trabajo de labrar las caras exteriores que habían quedado ocultas por rampa y terraplenes. Todavía quedarían algunos trabajos menores que realizar en los alrededores de la pirámide donde se disponían un templo mortuorio, el corredor de la avenida y otras obras adyacentes.

 


4. Método de construcción

Construcción en Gizeh.

Las pirámides, monumento de la fuerza y la inteligencia humana, han motivado en todo tiempo la admiración y curiosidad de los hombres. Erigida en la meseta de Gizeh, durante el antiguo imperio egipcio, la pirámide del faraón Keops o Gran Pirámide como se la denomina representa la obra maestra de los constructores.

Es sumamente vasta la problemática que comprende los métodos constructivos utilizados para la realización de esta obra, y la explicación de los motivos que determinan su distribución interior tan característica.

Me referiré en este artículo a dos temas que han concitado la atención de los arqueólogos, desde Bourchardt hasta nuestros días, a saber :

a) Método utilizado para la elevación de bloques.

b) Finalidad con que fue construida la Gran Galería.

Tradicionalmente, ambas temáticas han sido analizadas en forma separada, llegándose al agotamiento de los elementos de juicio existentes en ambas áreas. Realizaré una breve descripción a título informativo de las opiniones científicas existentes para luego formular un enfoque diferente de la temática cuya originalidad radica en considerar que ambos temas están relacionados.

Finalidad de la Gran Galería

* Flinders Petrie, fue el primer arqueólogo en emitir la opinión de que la Gran Galería estaba destinada a almacenar los tres bloques de granito, que en una longitud de 4,5 metros, obstruye el corredor luego del funeral del faraón

 

* Bourchardt comparte esta idea, sin embargo, remarca que ella no permite explicar las ranuras talladas en la parte inferior de la tercera hilada de piedras de las paredes laterales de la galería, y los bloques engastados existentes en estas paredes sobre cada uno de los veintiocho agujeros excavados en las banquetas a intervalos regulares.

Considera además, que los bloques colocados en el piso de la galería, habrían obstaculizado el cortejo fúnebre en su pasaje hacia la cámara funeraria, y sugiere que esos bloques fueron depositados sobre una plataforma de madera instaladas en las ranuras existentes en las paredes laterales, la cual era soportada por maderos encastrados en los agujeros existentes en las banquetas. Complementa su propuesta con la teoría de los estados sucesivos de la edificación, que consiste en suponer que existieron tres cambios de planes durante la construcción , lo cual explicaría la existencia de tres cámaras en el edificio.

 

 

 

* Según Lauer, durante el segundo plan, la cámara intermedia era la destinada a cumplir la función de cámara funeraria y la galería estaba construida como un corredor sin salida, en el cual se almacenaban los bloques de granito que obstruían todo el corredor ascendente.

Finalmente los constructores habrían desechado esta idea, construyendo la cámara superior y la antecámara con su sistema de bloqueado.

Este sistema de bloqueado, le ofrecía suficiente seguridad a la cámara superior como para que los constructores entendieran innecesario el bloqueado de todo el corredor ascendente, reduciéndolo a tres bloques. El resto de los bloques de granito fueron utilizados en la construcción de la cámara superior, y para trasladarlos de la galería a esta cámara, construyeron un andamiaje semejante al formulado por Bourchardt, que permite explicar los distintos detalles existentes en la galería.

Técnicas de elevación de bloques

Los bloques que componen la pirámide del faraón Keops, tienen un peso promedio de 2500 kg. a excepción de las enormes losas que conforman el techo de la cámara de granito y sus cámaras de descarga, las cuales están ubicadas próximas al centro del edificio hasta una altitud estimada en 68 metros.

Solo un medio estaba al alcance de los antiguos egipcios para elevar estas grandes losas, la rampa construida en ladrillo y tierra. Vestigios de rampas encontradas en exploraciones arqueológicas, hacen que la teoría de las rampas rectas formulada por Bourchardt y perfeccionada por Lauer fueran aceptadas unánimemente en su momento. Sin embargo la utilización de rampas rectas, se torna sumamente trabajosa, cuando se consideran alturas como las alcanzadas en esta pirámide, al ser necesario acumular un volumen de material en la rampa, que solo puede ser comparado con el de la propia pirámide.

La rampa en forma de espiral, permite subsanar esta deficiencia y ha tenido buena aceptación en los medios científicos, si bien no se han encontrado evidencias arqueológicas que confirmen su utilización.

Uno de los arqueólogos que más aportes ha realizado al esclarecimiento de este tema , J. F. Lauer, sugirió una variante a su modelo de rampa recta. El considera la superposición de rampas con pendientes progresivamente más acentuadas, que tienen en cuenta la disminución de altura media de las hiladas de piedra a medida que nos acercamos a la cúspide y el hecho de que las enormes losas no se encuentran más en ésta pirámide por encima de los 68 metros de altitud, esas superposiciones de rampas permiten, además, limitar su longitud desde el pie e la pirámide a 300 metros. Este sistema ofrece la enorme ventaja de presentar un gran ancho de vía de la rampa en los niveles inferiores de la pirámide que ofrecen muy vastas superficies para construir.

 

 

5. Método Propuesto.

Uno de los objetivos claramente perseguidos por los constructores de pirámides, es la búsqueda de mayor altitud en sus edificaciones. En la pirámide de Keops, se alcanzó la altura máxima lograda de aproximadamente 147 metros, superando ampliamente a las pirámides del Grupo Dahchurt que las precedieron (Pirámide del Sur y del Norte, con 103 y 92 metros de altura ).

Para obtener este importante incremento de la altura, los constructores debieron resolver deficiencias estructurales, evidenciadas en Meidun y la Pirámide del Sur y dificultades crecientes para elevar los bloques a alturas significativamente mayores.

Probablemente la evolución constructiva experimentada, fuera acompañada por modificaciones en las técnicas utilizadas para elevar los bloques, superando así las dificultades que los métodos empleados en las construcciones anteriores les presentaban.

Coincidiendo con ese incremento de la altitud obtenida, la pirámide de Keops, presenta en su distribución interior, una construcción que no tiene precedentes, "la Gran Galería".

Consideremos que ambos fenómenos estén relacionados, es decir, el incremento sensible de la altitud se obtiene a partir de la aplicación de un método para elevar los bloques, que requiere la existencia de una rampa interior con las características de la Gran Galería.

Para instrumentar prácticamente esta idea, adoptaremos como hipótesis que la galería fue utilizada como rampa interior sobre la cual se deslizará un contrapeso.

Con el objeto de ilustrar la aplicación práctica del método que se propone, imaginemos que el edificio ha sido construido hasta una altura de 100 metros, la superficie superior del mismo es una plataforma cuadrada pronta a recibir la hilada siguiente de bloques. En el interior del edificio, la galería oficiando como rampa se encuentra dividida por una plataforma construida en madera y montada en las ranuras existentes a la altura de la tercera disminución de los muros laterales, debajo de la cual un contrapeso cargado con pequeñas piedras se desliza sobre guías de madera fijas a las banquetas.

Los agujeros existentes a intervalos regulares permiten la fijación de las guías a las banquetas, mediante tarugos de madera, y los bloques engastados en las paredes, actuando como topes, cumplen la función de detener el contrapeso en posiciones intermedias.

Un conducto vertical, conecta la pared sur de la galería con la superficie superior del edificio, a través del cual es trasmitido mediante cuerdas y apoyos fijos lubricados, el esfuerzo generado durante el deslizamiento del contrapeso, el cual será utilizado para elevar los bloques en el exterior.

Elevado el bloque, el contrapeso se encuentra en el final de su recorrido donde es descargado.

Un equipo de hombres, desde la plataforma construida en la galería, realiza por medio de cuerdas el esfuerzo de subir el contrapeso descargado, a su posición inicial, en la parte alta de la galería.

Una vez cargado nuevamente el contrapeso, se está en condiciones de elevar un nuevo bloque.

Como puede apreciarse, los distintos detalles y características que presenta la galería, de dificultosa interpretación , aparecen explicados con la función que le hemos adjudicado.

Esta nueva forma de visualizar la problemática, tiene como principal virtud, su demostración. En efecto, en la descripción del método propuesto para elevar los bloques, asumí la existencia de un conducto vertical que conectando la pared sur de la galería con la plataforma en construcción, permitía trasmitir al exterior el esfuerzo generado durante el deslizamiento del contrapeso. Imaginemos ahora que la construcción del edificio ha sido finalizada incluida la colocación del revestimiento, se presenta entonces la tarea de obstruir el conducto vertical. Si adoptamos como hipótesis que dicho conducto existió y fue obstruido con pequeños bloques, necesariamente deben existir evidencias de la obstrucción en la traba superior del edificio.

 

 

Puede observarse la presencia de tres bloques pequeños y alineados a la cara este del edificio, ubicados próximos al centro de la plataforma (ver flecha). Dos aspectos merecen ser resaltados, que hacen factible la existencia de la obstrucción a la que hicimos referencia anteriormente, la diferencia de tamaño de éstos bloques respectos al resto que componen la plataforma, y el hecho de que los bloques que aun subsisten de la hilada anterior se encuentran en el borde de esos pequeños bloques y no formando la traba como correspondería.

Este detalle a ser investigado, permite que las variantes que hemos formulado en la problemática tratada, sea demostrado en uno u otro sentido.

Herodoto, que representa la tradición corriente de Egipto en su época, declara en lo referente a la construcción del monumento de Keops:

"Esta pirámide fue construida de la siguiente manera: se colocaron al principio una serie de gradas que algunos llaman crossai y otros bomides.

Después de haberle dado para empezar, esta primer forma, se procedió a subir las piedras restantes, por medio de máquinas construidas de trozos cortos de madera; desde el suelo las subían a la primera plataforma; cuando la piedra había llegado allí, era colocada en otra máquina instalada sobre esta primera plataforma; y pasaba a otra grúa , pues había tantas máquinas como plataformas. O quizás solo había una máquina, fácil de transportar, que trasladaban de un piso a otro, después de haber retirado la piedra, indicamos los dos procedimientos, según las dos versiones que hemos oído.

Lo primero que hicieron fue llegar al vértice de la pirámide, después pasaron a las partes que quedaban inmediatamente debajo, y por fin, dieron el último toque a los pisos próximos al suelo y al pie mismo del edificio."

Hasta el presente no se han aportado pruebas en apoyo a las declaraciones de Herodoto en su conjunto.

La pirámide de Kefren es posterior a la pirámide de Keops y presenta una altura ligeramente inferior, resulta lógico pensar que fue construida en forma análoga, de lo cual se deduce que dicha pirámide debería presentar una distribución similar a la estudiada, como ha sido sugerido por distintos arqueólogos.

 

 

En lo referente a los bloques tapón, se admite como válido que se encontraban depositados en la Gran Galería desde la cual fueron deslizados para colocarlos como un tapón en el corredor ascendente.

Aún aceptando que fuera posible deslizar estos bloques en un corredor de 39 metros de largo con la misma sección, el deslizamiento de estos bloques , que presentan una superficie irregular sobre una piedra mas blanda como la que se utilizó para construir este corredor, debería haber dejado evidencias notorias de su paso por el mismo.

Si suponemos que el corredor ascendente tenía antes del bloqueado una sección mayor que la actual, todo parece tener mas sentido, y podemos concluir en que primero se colocaron los bloques de granito y luego se redujo la sección del corredor. Si el corredor ascendente presentaba antes del bloqueado un ancho como el de la Gran Galería, lo cual es probable, si tenemos en cuenta que es una prolongación de la misma, podrían haberse depositado los bloques en el corredor y dejar libre para el paso, el mismo ancho que tiene el corredor actualmente.

Una inspección del corredor ascendente y de la pared norte de la galería permitiría determinar si esto fue efectivamente así.

Resumiendo, la utilización de un contrapeso interior durante la construcción del edificio, habría facilitado la elevación de los bloques, permitiendo alcanzar las alturas obtenidas.

Su empleo es complementario al uso de las rampas y explica sin mayores conjeturas la función que cumplió la Gran Galería y sus particularidades.

 

 

 

6. Cosas tras las Pirámides de Egipto.

Una sorpresa en el desierto.

Su contemplación sobrecoge el animo. Erguidas sobre la arena del desierto, las pirámides de Egipto, esbeltas majestuosas, son algo más que un templo y una tumba. Ante ellas, y especialmente a la Gran Pirámide, se tiene la impresión de hallarse en presencia de un monumento que guarda en sus entrañas secretos trascendentales muy estrechamente relacionados con su estructura. Esas figuras geométricas perfectas poseen un poder que podemos definir como mágico, pero que en realidad debe ser tan natural como las fuerzas cósmicas que intervinieren en sus efectos. Los constructores de las pirámides lo sabían, y nosotros debemos intentar saberlo también.

Un paseo por el luminoso horizonte de Jufu

Lo malo de la erosión y los saqueos sufridos a lo largo de los milenios por la Gran Pirámide hacen imposible determinar las medidas exactas, y ni con el más exquisito de los cuidados puede garantizarse un error mínimo de diez centímetros, sobre todo en lo que se refiere a la longitud de los lados de la base y a la altura del monumento, medidas éstas en las que están descansando casi la totalidad de los cálculos piramidológicos.

Misterios Egipcios

En la década del veinte, la arqueología festejó un éxito:

Su gran aporte a las investigaciones egiptológicas producido luego de descubrir en el Valle de los Reyes, la tumba intacta de un ignoto faraón muerto y momificado hacía unos tres mil años. Pero poco duró la algarabía. El hallazgo también sumo otros datos que hicieron virar a los científicos hacía el mundo de lo oculto: quien ingresaba a la cámara sepulcral o estaba de algún modo relacionado con las momias, moría misteriosamente. En los seis años posteriores al descubrimiento, 35 era el número de muertos y hoy, aun con las más sólidas teorías científicas, parece que la maldición de las momias ha ganado la batalla.

Cuando el arqueólogo ingles Howard Carter abrió la cámara sepulcral de Tutankamon a las 5 de la tarde del viernes 17 de febrero de 1923, entre los tributos de oro y las vajillas repletas de semillas que rodeaban el sarcófago, la comitiva de científicos descubrió una poco reluciente estela de barro con una sentencia en caracteres jeroglíficos: "La muerte golpeara a quien perturbe al sueño del faraón".

La maldición del Rey-Dios

Con buen criterio se presume que la mayoría de las tumbas de los reyes dinásticos del antiguo Egipto contenían advertencias de esta naturaleza. Asimismo, se sabe que casi todos los sepulcros se convirtieron en cámaras vacías de momias, estelas, vajillas de semillas y naturalmente, objetos preciosos. Por esa razón fundamental no se sabrá nunca que terribles consecuencias padecieron los que desoyeron las advertencias de los sumos sacerdotes.

Todo lo que el siglo XX podía conocer en su primera década se basaba en leyendas, en narraciones de boca en boca que contaban los padecimientos de tal o cual saqueador de tumbas, o en maldiciones que acompañaban a un objeto determinado hallado en una cámara funeraria, al lado de una momia. Efectivamente, las cosas se desarrollaron de esa manera ambigua, hasta esa tarde de viernes en que Carter y su séquito de arqueólogos y funcionarios penetraron en la tumba donde Tutankamon había descansado lejos del mundo de los vivos durante 3.259 años.

Unos meses antes cuando Carter descubrió el pasillo en cuyo extremo se encontraba el recinto del faraón, los habitantes del desierto se alarmaron. Por esos días una cobra (animal protector de los sacerdotes egipcios) se había comido al canario de Carter y lo que para el no paso de ser una tristeza, para los herederos de las antiguas civilizaciones del Nilo, era un anuncio de futuras catástrofes.

Unas semanas después del ingreso a la cámara mortuoria, cuando el mundo de la arqueología celebraba el triunfo de uno de los suyos, el ambiente del ocultismo se disponía a comenzar una década tan brillante como el oro de la mascarilla del legendario Rey-dios. Lord Carnarvon, dandy ingles, amante de la buena vida y las aventuras, socio capitalista de Carter en sus andanzas egipcias, muere en un hospital de El Cairo. Uno de los primeros en ingresar a la tumba de Tutankamon, fue picado por un mosquito en la cara; se le formo una herida infecciosa; entro en la suerte de coma febril y a los trece días murió para horrorizar a los egipcios que auguraban las maldiciones del faraón. Antes de expirar Caranvon le informo a su hermana que Tutankamon lo había llamado y que iba a reunirse con él. En ese mismo momento, en Inglaterra, el perro del filántropo moría fulminado por un infarto.

Nace la leyenda

La muerte de Lord Carnarvon desato en el mundo entero una comprensible fiebre por lo oculto: espiritistas de todas las latitudes informaron sobre "comunicaciones " de sacerdotes del antiguo Egipto portadores de mensajes terribles; la maldición del faraón se convirtió en tema central durante muchos años, e incluso la literatura y el cine se apropiaron del asunto para darle un carácter aun mas sensacionalista. Sin embargo, no faltaron motivos para que la leyenda se incrementara.

El arqueólogo Arthur Mace, del grupo de Carter, muere inexplicablemente luego de un coma profundo en el mismo hotel en el que Carnarvon (según su ultimo anuncio) fue al encuentro de Tutankamon. Joel Woolf, amigo del filántropo ingles y poseedor de las primeras fotos tomadas en la cámara mortuoria, muere por causas no definidas, lo mismo que Richard Bethell, secretario de Carter.

En la larga y aterradora lista de muertos por la presunta maldición de la momia, hay que destacar a la hermana de Lord Carnarvon, Aubrey Herbert, que se suicido en Londres; la esposa del filántropo, Almina, que murió repentinamente luego de visitar la tumba; el doctor Archibald Reid, quien había sido encargado de sacar las radiografías de la momia y falleció fulminado cuando nadie lo esperaba; Lee Stack y George Gould, muertos ambos luego de visitar la cámara mortuoria; y varios directores de museos, médicos, arqueólogos y gente ligada a los primeros hombres que ingresaron a la tumba del Valle de los Reyes. Para ser exactos, a seis años del descubrimiento ya sumaban 35 las personas muertas en forma misteriosa que tenían en común una sola cosa: la momia de Tutankamon.

Sin embargo, como ya fue señalado, este faraón fallecido adolescente, que no hubiera merecido una línea en los tratados de historia de no ser porque tuvo la suerte de que su tumba se encontrara intacta, no fue el único en hacer sentir sus maldiciones.

En 1879 había sido descubierta la momia del sacerdote Khapah Amon con la siguiente amenaza: "La cobra que esta sobre mi cabeza se vengara con llamas de fuego de quien perturbe mi cuerpo. El intruso será atacado por bestias salvajes, su cuerpo no tendrá tumba y sus huesos serán lavados por la lluvia". Al poco tiempo un ingles (Lord Harring) fue aplastado por un elefante, su cuerpo abandonado y su carne y sus huesos dispersados por intensas lluvias. Se trataba del coleccionista que había comprado la momia de Khapah Amon.

Algo similar paso con la leyenda del Titanic, uno de los capítulos mas negros de la historia de la navegación. Se sabe que murieron mas de un millar de personas y se han hecho numerosas especulaciones acerca del motivo por el cual se hundió un transatlántico considerado el mas seguro del mundo. Lo que se conoce poco es que uno de los pasajeros ahogados, Lord Canterville, llevaba en el barco, cerca del puente de mando, la momia de una pitonisa que actuó durante el reinado de Amenofis IV. La misma tenia un brazalete con la siguiente leyenda: "Despierta de tu postración y el rayo de tus ojos aniquilara a todos aquellos que quisieron adueñarse de ti".


7. Posibles Causas

Sean del orden mágico o meramente científico, lo cierto es que no son pocas las muertes extrañas vinculadas al descubrimiento de la tumba de Tutankamon y otras momias. Como es natural, el origen de estas muertes fue investigado por quienes no se conforman con la explicación mágica. De esta forma se habló de venenos de contacto cuyas propiedades tóxicas no caducan; de gases tóxicos producidos por la descomposición y el encierro; de hongos tóxicos depositados en las tumbas por sumos sacerdotes ( El British Medical Journal arriesgo la teoría de que Lord Carnarvon murió al tocar en una vajilla un hongo patógeno llamado histoplasma capsulatum ).

Para agotar el arsenal científico, hace unos años el científico nuclear Bulgarini opino que los egipcios ya conocían la energía atómica y que en ese marco cabía la posibilidad que hubieran utilizado uranio radiactivo para proteger a los reyes de los profanadores.

Hace ya muchos años que no se habla de la maldición de las momias. Los incrédulos, al parecer, habían ganado la batalla ya que cualquier episodio reciente vinculado a objetos "malditos" seguidos de muerte, son rápidamente archivados. Lo real es que las teorías basadas en venenos y gases radioactivos, bien pueden explicar algunas de las muertes, no así los casos de accidentes o suicidios, aunque sean producidos por sugestión.

La casualidad, se sabe, no existe; pero una suma de ellas siempre es algo mas que una simple casualidad.

 

 

 

8. Mapas de las Pirámides de Egipto

Guiza Plano General

 

 

9. Conclusiones

  • Los grandes templos, las tumbas y las extraordinarias pirámides del valle del Nilo han convertido a Egipto en un lugar fascinante, motivo de inspiración para el viajero, desde, aproximadamente, los últimos tres mil años.

  • Los egipcios ejecutaron obras maestras con instrumentos demasiado rudimentarios. Desarrollaron un arte majestuoso y se muestra en los sepulcros que construyeron, así como las decoraciones y el mobiliario, que son una fuente más fecunda para conocer sus creencias, esperanzas e ideales, y por consiguiente su arte, que los de cualquier otra civilización de la Antigüedad.

  • Mi trabajo de investigación va orientado hacia la cultura egipcia ya que me parece muy interesante todo lo relacionado con esta forma de ser y vivir.

  • Más importante que sus viviendas(residencia temporal)eran para los egipcios sus tumbas, donde esperaban pasar toda la eternidad. Las tumbas prehistóricas estaban cubiertas por túmulos de arena o de piedra suelta, pero el viento del desierto barría la arena y los chacales hurgaban entre las piedras.

  • Los egipcios antiguos creían que después de la muerte el espíritu de los difuntos continuaba viviendo, así que no escatimaban esfuerzos para asegurarse de que disfrutarían la vida ultraterrena.

  • Durante el Imperio Antiguo solamente los faraones tenían derecho a pasar a la vida futura. Ya llegando al Imperio nuevo(11 siglos después), todos los egipcios podían participar en ella.

  • A fin de lograrlo, usaban compuestos de sales, especias y resinas que preservaban y secaban el cuerpo convirtiéndolo en una momia arrugada; después lo rellenaban y lo envolvían en finas vendas de lino.

  • Los obreros trabajaban en cuadrillas de 18 ó 20, subiendo los pesados bloques de piedra por rampas para ponerlos en su lugar.

  • Para facilitar levantar los bloques, éstos eran arrastrados por rampas: tres para subir y una para bajar.

  • La grandeza se encuentra en la calidad y en la duración del arte mismo, en este caso, la simetría de masas que se advierte en las pirámides.

  • En la actualidad, las pirámides de Egipto son motivo de admiración y de interés, la majestuosidad ha perdurado y seguirá perdurando hasta que el tiempo las logre derrumbar.

 

Vestimenta y complementos. Antiguo Egipto

Los antiguos egipcios, en su mayor parte, vestían de forma muy simple y práctica, que se compone principalmente de ropa doblada. Y por más de un período de tres mil años los cambios en el vestido de Egipto eran mínimos.

Linos de diversos espesor se utilizaban para hacer ropa, el mejor era un semi transparente que fue muy popular en la antigüedad.

Los hombres en general llevaban ropa blanca. Son vestidos generalmente de forma rectangular y atados a la cintura.

La túnica fue otro favorito del hombre egipcio. Entró en diversos diseños, pero generalmente era largo y fluido.

Los más ricos que eran, evidentemente, los más elaborados se convirtió en su ropa. Faraón se observa a menudo lleva una decoración muy colorida y kilt, además de un 'El khat ", un headdress lino en azul y franjas blancas.

Las mujeres llevaban prendas que fueron principalmente largas en toda su longitud, desde el hombro y va hasta el tobillo. Estas se usaron vestidos, en particular, por la noble y real mujeres de la corte y se hicieron desde el más ligero blanqueada en blanco lino.

Sin embargo bailarines de los templos, acróbatas, y los trabajadores a menudo llevaban calzones como los hombres, o, a veces, sólo delgadas tiras de lino, o cuentas, atados alrededor de sus cinturas. De manera más general, pelucas, joyas, cosméticos y pelucas fueron utilizados por ambos sexos.

Ambos sexos se rasuraban la cabeza, así como sus órganos de limpieza, por lo que se usaron como pelucas decorativas prendas de vestir. El uso de pelucas continuó por miles de años.

 

 Las prendas de vestir en el antiguo Egipto eran de una gran diversidad de formas. Era constumbre seguir una moda y los trajes de las clases sociales altas fueron imitados

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frecuentemente por aquellos que pertenecían a un rango inferior. Por esto el vestido también era el reflejo del rango a que pertenecía la persona que lo llevaba.

     El vestido más clásico en Egipto fue sin duda el paño corto. Dejaba al descubierto el torso hasta la cintura y no bajaba de las rodillas. Con el tiempo se añadieron complementos a la falda. La gente corriente seguía usando el modelo corto, pero los aristócratas las alargaron hasta llegar a los tobillos en el Período Medio. Es en este período donde aparece el vestido para la parte superior del cuerpo. La falda se complementa con una tira de tela sobre el hombro, que forma una manga corta primero y larga más tarde.


 

     Los trabajadores en Egipto iban vestidos de forma práctica. Usaban un simple calzón de corte recto, sostenido por un cinturón ancho como la mano, sin bordados ni adornos. En algunos relieves se pueden observar también algunos siervos y campesinos con faldas de lino plisadas. Pastores y barqueros utilizaban ropa de felpudo y a veces una simple faja o trozo de tela muy estrecho con cintas que colgaban en la parte delantera. Las bailarinas llevaban vestidos transparentes. Las sirvientas iban muy a menudo desnudas o llevaban sólo una cinta de cuero que pasaba entre las piernas.




 

Como se aprecia en la imagen de la izquierda, durante el Período Antiguo y Medio, las mujeres solían vestir una larga túnica blanca ajustada y sostenida por tirantes. Algunos de estos vestidos, con frecuencia, se anudaban sobre el seno izquierdo, recubriendo sólo un hombro, y dejando al descubierto el seno derecho.

A la derecha vemos una falda real. La forma de esta permaneció idéntica a lo largo del tiempo, aunque con variantes o distintos complementos. Aquí se puede apreciar una falda en relieve adornada con una imagen del faraón derrotando al enemigo.




 

Izquierda: esta escultura representa a un visir. Es de bronce con incrustaciones de plata. Viste una larga túnica hasta los tobillos, rayada, ceñida por debajo de los brazos y sostenida por una estrecha cinta alrededor del cuello, a modo de tirante.



Derecha: Este vestido perteneciente a una reina es largo y estrecho en su parte inferior, sujeto por un delgado cinturón. Una pieza de fino lino plisado le cubre la parte superior del cuerpo.
 

 

 

La vestimenta utilizada por los egipcios debe su diseño y elección de géneros a las altas temperaturas que debía enfrentar esta civilización. Así, expandida a orillas del río Nilo, la moda y sus usos estuvo a expensas del clima. vestimenta-egipcia1.jpg

En tal sentido, a los largo de las tres etapas fundamentales del Imperio egipcio, esto es, Imperio Antiguo (2800-2200 AC), Medio (2000-1780 AC) y Nuevo (1570 – 1065 AC), no se observaron grandes cambios en relación con la moda. Según las etapas, se encontraron variedades sobre una misma base en el vestido pero no modificaciones radicales.

Las variedades de telas utilizadas no fueron muchas, el lino se constituyó como la materia prima a partir de la cual, dependiendo de su grosor, se desprendían diferentes calidades: lino real, un lino elaborado con más relieves (sutil fino), otra con leves relieves (sutil) y, por último, el lino liso. El color principal fue el blanco. La lana también era un género muy utilizado, éste servía para la fabricación de ropa de abrigo y de caza. Entre otros géneros utilizados, también debe mencionarse la seda, en la época ptolemaica y el algodón, ya con la entrada de los árabes en la zona.

En el Imperio Antiguo, los hombres utilizaban una especie de falda llamada faldellín que se hacía con una tela cuyos extremos se anudaban hacia atrás, a la altura de la cadera, y cuyo largo se extendía hasta las rodillas. Habitualmente, el faldellín se llevaba al cuerpo, característica que lo diferenciaba de la ropa de trabajo o del campesinado que era más suelta.vestimenta-egipcia2.jpg

La vestimenta femenina también consistía en un trozo de género, éste cubría todo el cuerpo en forma envolvente: desde las axilas hasta los tobillos, cuyas tiras a los costados y anudadas hacia atrás, cubrían los pechos.

Como se ha mencionado, el color básico era el blanco, aunque cuando los géneros comenzaron a trabajarse más, se añadió el color rojo y marrón, con los que se hacían figuras geométricas que servían como ornamento para cuellos y mangas.
A partir del Imperio Medio, el faldellín masculino comenzó a ser más largo y la vestimenta femenina más sensual y sugerente, los pechos iban directamente al descubierto.

Tiempo más tarde, durante el Imperio Nuevo, la vestimenta ajustada al cuerpo de la mujer deviene en ropa interior. Surgen las túnicas anudadas, superpuestas sobre el lino semi transparente, con pliegues y de diferentes colores.
Tanto esclavos como trabajadores de las castas más bajas, usaban apenas un tapa rabos de lino a modo de slip o, en su defecto, iban desnudos.

vestimenta-egipcia3.jpgEntre los accesorios de importancia, las pelucas constituían un elemento fundamental. La costumbre egipcia, tanto para hombres como para mujeres, era depilarse el cuerpo completo, incluyendo la cabeza. Las pelucas era un ornamento más, y en ocasiones, elemento de seducción: las había lacias, trenzadas y rizadas para las mujeres, cuya finalidad era erótica.

Si bien al comienzo del imperio se las hallará cortas, hacia el Imperio Nuevo, se usan más largas. Los pies se cubrían con sandalias elaboradas en hojas de palma (o palmera), junco o papiro.

Tal como se indicó al comienzo, tanto la materia prima como la confección de prendas estuvieron subordinadas a las elevadas temperaturas, lo que hizo necesario que éstas fueran livianas y frescas.

URSA

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Osa Mayor

Ursa major
Ursa major
Nombre LatinoOsa mayor
AbreviaturaUMa
GenitivoUrsae Majoris
SimbologíaEl Gran Oso
Ascensión Recta10.67 h
Declinación55.38°
Área1280 grados cuadrados

Rango 3rd

Número de estrellas

(magnitud < 3)

6
Estrella más brillanteε UMa (Alioth)

(magnitud ap. 1.7)

Lluvia de meteoros
Constelaciones

colindantes

Visible en latitudes entre +90° y −30°

Mejor visibilidad a 21:00 (9 p.m.) durante el mes de Abril


La Osa Mayor o Ursa Maior (abreviatura U Ma) es una constelación visible durante todo el año en el hemisferio norte. Entre los aficionados se le conoce con el nombre de "el cazo" por la forma que dibujan sus siete estrellas principales, aunque ha recibido otros muchos nombres.

Entre sus objetos más destacado está la estrella Mizar, una estrella doble óptica visible con prismáticos, que forma pareja con Alcor.

Con pequeños telescopios se puede ver la nebulosa planetaria M97 "Búho", llamada así por los dos huecos visibles en el disco gaseoso de la nebulosa; también son de destacar las galaxias M101 (visible de frente) y la pareja de galaxias M81 y M82, esta última vista de perfil.

Mitologia

La constelación de Ursa Mayor ha sido vista por muy diversas civilizaciones como un oso. Por consiguiente, junto con la cercana Ursa Menor, formó la base del mito de Callisto.

Antiguamente, la mitología griega no consideró Ursa Mayor un oso, y en lugar sus 3 estrellas brillantes (situadas en la cola) fueron vistas como manzanas que crecen en un árbol (a veces representado por las estrellas más débiles en el resto de la constelación). Al mismo tiempo, las estrellas Ursa Menor fueron asociadas con la Hespérides. Estos dos grupos de estrellas, junto con Libra, Boötes y Draco, pueden haber inspirado el mito de las manzanas del Hespérides, uno de Los Doce Trabajos de Hércules.

Una de la pocas estrellas mencionadas en la Biblia (Job 9:9; 38:32 – Orion y las Pléyades son las otras), Ursa Mayor fue imaginada también como un oso por los hebreos y la mayoría de los norteamericanos. Sin embargo, como los osos no tienen colas largas, ellos consideraron a Alioth, Mizar, y Alkaid como tres cachorros que siguen a su madre o a tres cazadores. (" El Oso" fue traducido mal como "Arcturus" en la Vulgata y el error persistió en la versión del Rey James de la Biblia. Las traducciones posteriores han corregido esto.)


Osa Menor

Ursa minor
Ursa minor
Nombre LatinoOsa menor
AbreviaturaUMi
GenitivoUrsae Minoris
SimbologíaEl Oso pequeño
Ascensión Recta15 h
Declinación70°
Área256 grados cuadrados

Rango 56th

Número de estrellas

(magnitud < 3)

2
Estrella más brillantePolaris

(magnitud ap. 2.02)

Lluvia de meteoros
Constelaciones

colindantes

Visible en latitudes entre +90° y −10°

Mejor visibilidad a 21:00 (9 p.m.) durante el mes de Junio


La Osa Menor (en latín Ursa Minor) es una de las constelaciones más conocidas del hemisferio norte. Consta de siete estrellas con la forma de carro; cuatro de ellas formarían lo que es la parte honda del carro y las otras tres serían lo que es el mango del carro.

El elemento más conocido de la Osa Menor es la estrella Polar, la cual se encuentra situada en la prolongación del eje de la tierra, de modo que permanece fija en el cielo y señala el Polo Norte geográfico, por lo que ha sido empleado por navegantes como punto de referencia en sus travesías. Aparte de la estrella Polar, la Osa Menor carece de elementos de interés para el aficionado a la astronomía.

Dada su ubicación, la Osa Menor sólo se puede ver en el hemisferio norte, pero a cambio, en dicho hemisferio se ve todo el año. Junto con su compañera la Osa Mayor, es uno de los elementos más característicos del firmamento del hemisferio norte.

Nefertiti, la reina del Atón

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“Aquella que satisface al Atón con suave voz y con sus cariñosas manos”

Nefertiti es, después de Cleopatra VII, la más conocida de entre todas las reinas egipcias y eso lo debemos al formidable hallazgo de su busto policromado, ahora en el Museo de Berlín. Habiendo vivido en el siglo XIV a.c. (XVIII dinastía), mil trescientos treinta años antes del nacimiento de Cristo y unos mil novecientos años antes del de Mahoma, su marido promocionó el culto al dios solar Atón, convirtiéndose en un casi monoteísmo. Nefertiti dio a luz a seis hijas de su marido. Y tras la muerte de su segunda hija, ella también parece desaparecer, a la vez que una misteriosa figura aparece de la nada (cosa bastante normal en este período), Semenejkara, el corregente y sucesor de su marido Ajenatón.Aunque durante un tiempo se pensó que su fama no era más que un capricho del destino, mientras que la verdadera mujer fuerte del reinado de su marido continuaba siendo la reina madre Tiy I, estudios más recientes, entre ellos el Akhenaten (sic) Temple Project (Proyecto del templo de Ajenatón), nos han revelado el elevado estatus de poder del que gozó, convirtiéndose incluso, según algunos estudiosos, en la corregente y sucesora de su marido, Semenejkara.

Nefertiti, la reina del Atón
La Familia Faraónica
 

“Cuando (Amón-Ra) se transformó él mismo en la majestad de este marido, el Rey del Alto y el Bajo Egipto Menjeperura (Thutmose IV), que otorga vida, la encontró (a Mutemuia una esposa principal de Thutmose IV) descansando en su bello palacio. Ella se despertó al percibir el aroma del dios y gritó en presencia de su majestad. En seguida se dirigió hacia ella e hizo que lo contemplase bajo la forma de un dios. Ella se regocijó a la vista de su belleza y el amor (de Amón-Ra) invadió sus miembros, y el palacio se inundó del aroma del dios, todas las fragancias eran de Punt (…)

Palabras pronunciadas por Amón-Ra, señor de los tronos de las Dos Tierras, en presencia de ella. “Amenhotep Heqauaset (Amón está satisfecho, Gobernante de Tebas) es el nombre de este niño que he colocado en tu cuerpo. Él ejercerá la benefactora realeza en toda esta tierra, gobernará las Dos Tierras para siempre, como Ra.”[2]


Nacimiento divino de Amenhotep III

De esta manera explicaba su nacimiento el magnífico Amenhotep III. Este texto es una copia del nacimiento divino de Hatshepsut, la reina faraón, y que más tarde copiaría Ramsés II. Amenhotep III tuvo seis hijos con su Gran Esposa Real Tiy I: dos príncipes, Thutmose y Amenhotep y cuatro princesas, Sitamón, Henuttaneb, Aset y Nebetah. También eran muy influyentes en la corte los padres de ella: el padre del dios Yuya y su esposa Yuyu (o Tuya). Ambos eran plebeyos aunque adinerados y, a juzgar por el número de menciones de ellos (todas ellas tan gratuitas como la del siguiente escarabeo) seguramente fueron los que manejaban los hilos del poder durante la juventud del rey.


Amenhotep III

“Horus: Toro poderoso que se aparece en Maat.
El de las dos Señoras: Quien dicta leyes y pacifica las Dos Tierras (es decir, Egipto)
Horus de Oro: Grande en valor, castiga a los asiáticos
Rey del Alto y del Bajo Egipto: Señor de la justicia de Ra
Hijo de Ra: Amón está satisfecho, Gobernador de Tebas
Dador de vida.
La Gran Esposa Real Tiy, que viva.
El nombre de su padre es Yuya, el nombre de su madre es Yuyu.
Ella es la esposa de un rey poderoso cuya frontera sur está en Karoy y la norte en Narahin”
[3]


Tiy I

Amenhotep III reinaba en un Egipto rico y pacífico, pero un acontecimiento sacudió todo Egipto, seguramente poco antes de la muerte del faraón: el heredero al trono, Thutmose, murió, dejando como heredero al segundo hijo, que había quedado entre las sombras hasta entonces, Amenhotep. Amenhotep IV, a dos años de la muerte de su padre, Amenhotep III, se convirtió en su corregente[4], en un corregente convencional con especial devoción por el dios solar Atón. A la muerte de Amenhotep III, tras 38 esplendorosos años de reinado. Amenhotep IV se convirtió en el gobernante único. Se iniciaba una revolución.

Los nombres de Amenhotep III: Nebmaatra (prenomen) Amenhotep Heqauaset (nomen)

Los nombres de Amenhotep IV: Neferjeperura Uaenra (prenomen) Amenhotep Necherheqauaset (nomen)


El nombre de Tiy I

[2] Nacimiento divino de Amenhotep III, templo de Luxor.
[3] Escarabeo del Matrimonio.
[4] Según una de las cartas de Amarna, la muerte de Amenhotep III ocurrió en el año (…)2 del reinado de Amenhotep IV. Algunos lo interpretaron como 12, pero esa lectura da muchos problemas, siendo las principales el hecho de que en el supuesto asesinato se refiere a su padre Amenhotep III en los mismos términos que a su antepasado Thutmose III y que cuando se cerró la tumba de Amenhotep III aún no se había desencadenado la persecución contra Amón. Por estos indicios, es más adecuado interpretarlo como año 2

Nefertiti, la reina del Atón
El horizonte del Atón: Nefertiti en Ajetatón
 

En Ajetatón, en este lugar, construiré la Casa del Atón para el Atón, mi padre.
En Ajetatón, en este lugar, construiré la Mansión del Atón para el Atón, mi padre.
En Ajetatón, en este lugar, construiré el Toldo de la Gran Esposa Real Neferneferuatón para el Atón, mi padre.
En la Isla del Atón cuyos jubileos son destacados en Ajetatón, en este lugar, construiré la Casa de Fiestas en Ajetatón para el Atón, mi padre.
Y en Ajetatón, en este lugar, construiré para mí mismo la residencia del Faraón, ¡vida, prosperidad y salud!, y construiré la residencia de la Gran Esposa Real.
Que se construya para mí una tumba en la montaña oriental de Ajetatón y que se lleve a cabo en ella mi entierro, en los millones de años que el Atón, mi padre, ha decretado para mí.
Que se lleve a cabo en ella el entierro de la Gran Esposa Real Nefertiti en los millones de años que el Atón, mi padre, ha decretado para ella.
Y que lleve a cabo en ella el entierro de la hija del rey, Meritatón, en los millones de años que el Atón, mi padre, ha decretado para ella.
Y que se construya un cementerio para el toro Merur
[21] en la montaña oriental de Ajetatón, para que pueda ser enterrado en ella.
Que se construyan capillas para la tumba del jefe de los videntes, para los padres del dios del Atón y los (…) del Atón en la montaña oriental de Ajetatón, para que puedan ser enterrados en ella
[22].

Traslado a Ajetatón

En su noveno año de reinado, Ajenatón y Nefertiti, con toda la corte, se trasladaron desde Tebas (probablemente desde Malqata) a Ajetatón (el horizonte del Atón). Del lado del rey, se encontraba el ejército, representado por Ay y también los llamados hombres nuevos como Parennefer y Maya. Ni el sacerdocio de Menfis ni el de Tebas estaría conforme con el cambio, pero seguramente el de Heliópolis sería entusiasta (¡por fin un faraón impulsaba las creencias solares!).Ajetatón era una ciudad de adobe, construida rápidamente y con los métodos más baratos, pero, a pesar de todo ello, es la ciudad egipcia mejor conservada. La ciudad estaba delimitada por una serie de estelas fronterizas. Los elementos más importantes de la ciudad son:

  • Palacio Norte

  • Gran Templo del Atón

  • Pequeño Templo del Atón

  • Gran Palacio

  • Casa del Rey

  • Casa de la Vida

  • Vía Real

  • Maru-Atón (no se conoce su función, por la que doy su nombre original)

  • Cementerio Real

  • Tumbas nobiliarias…

La primera acción importante que realizó Ajenatón tras la inauguración de Ajetatón fue revisar la titularidad del Atón, eliminando la mención a Horajty y a Shu, la nueva titularidad sería: Viva Ra, gobernador de los horizontes que se regocija en su horizonte. En su nombre del padre Ra que vuelve como el Atón. Con esta nueva titularidad, Ajenatón parecía que trataba enfatizar el poder de Ra, quitándoles el poder a los otros dioses. Desde ese momento, Ajenatón solo aceptarías a un dios aparte de Atón, y ese era Ra (tal vez para conseguir el apoyo del poderoso clero del dios Ra). Ajenatón y Nefertiti tuvieron otras dos hijas en Ajetatón: Neferneferura, nacida en el año noveno y Setepenra, nacida en el décimo. En el nombre de sus dos nuevas hijas incluía al dios Ra, otra muestra del deseo de Ajenatón de conseguir el apoyo del clero de Heliópolis del dios Ra.


El aspecto físico de Ajenatón y su familia

Una de las cosas que más inquieta de Ajenatón, y en menor grado de su familia es su aspecto físico. Muchos investigadores han intentado buscar un origen patológico a ello. Se han propuesto dos teorías: Síndrome de Fröhlich y síndrome de Marfan, ambas genéticas.

Síndrome de Fröhlich

Síndrome de Marfan

  • Distribución de las grasas de manera similar a la de las mujeres.

  • Cubrimiento de los genitales por una capa de grasa.

  • Impotencia.

  • Retraso mental.

  • Alta estatura y cara larga.

  • Extremidades muy largas, dedos muy delgados.

  • La envergadura excede la altura.

  • Cifosis.

  • Tórax en embudo o quilla.

  • Cabeza alargada.

  • Caderas anchas.

  • Mala distribución de la grasa.

  • Ceguera[23].

La hipótesis del síndrome de Fröhlich fue muy aceptada en su momento pero tenía dos importantes problemas que la descartaban: la impotencia y el retraso mental. En cambio, la de Marfan solo podrá ser confirmada o desmentida mediante los análisis a los cuerpos de la Tumba 55[24] y el de Tutanjamón, aunque por el momento es muy probable que esa sea la enfermedad, dadas las curiosas coincidencias.


¿Un caso de síndrome de Marfan? En esta representación de la pareja y sus tres hijas mayores se pueden observar grandes deformidades

Las cartas de Amarna

De esta época datan, principalmente, las llamadas Cartas de Amarna, la correspondencia que le mandaban a los faraones Amenhotep III, Ajenatón y Tutanjamón, aunque la mayoría procede del reinado del segundo. Son altamente esclarecedoras sobre la política exterior en particular de ese período y en general de todo Egipto, al ser la única muestra que poseemos de la diplomacia egipcia. Están escritas en acadio, la lingua franca de la época y usaban un tipo de escritura cuneiforme. A continuación describo una selección de ellas con un comentario a cada una:

“Cuando mi hermano, Nimmureya (Nebmaatra [es decir, Amenhotep III]), marchó a su destino, se me informó de ello. Cuando escuché lo que se me contaba, se prohibió cocinar nada en las cazuelas. Aquel día lloré y me quedé sentado. Aquel día no tomé ni comida ni agua. Me lamenté, diciendo:<<Muera yo también, o que mueran diez mil en mi país, y también en el de mi hermano, pero que mi hermano, a quien amo y me ama, siga vivo mientras existan el cielo y la tierra>>. Pero cuando me dijeron que Napjureya (Neferjeperura [es decir, Amenhotep IV/Ajenatón]), el hijo mayor de Nimmureya y Tiy, su principal esposa, está ejerciendo la realeza en su lugar, entonces hablé de esta manera: <<Nimmureya, mi hermano, no esta muerto. Napjureya, su hijo mayor, ejerce ahora la realeza en su lugar. Nada en absoluto va a cambiar de cómo era antes” Tushratta, rey de Mitanni.


Resulta altamente curioso el lenguaje que usa el rey de los hurritas, pareciendo un mero tuteo al lado de las rimbombantes expresiones de los textos de los templos, casi como vendedores ambulantes. En esta carta se puede observar un intento casi desesperado de tener una buena relación con el nuevo faraón. Esta carta podría presentarse como una de las grandes subestimaciones de la historia, comparable a la de Alejandro el Magno por Demóstenes[25].

“Que mi hermano me envíe mucho oro… En el país de mi hermano el oro es tan abundante como el polvo. Que mi hermano no me cause ninguna aflicción” Tushratta, rey de Mitanni.

Según parece, a Tushratta se le habían antojado dos estatuas de oro macizo de él mismo y de su hija Tadujepa y se las pidió al rey a cambio de la mano de su hija. Ante la negativa de este, decidió escribir a la reina madre Tiy.

“Tú eres la única que sabe que yo siempre mostré amor por tu esposo, y que tu esposo, por otra parte, siempre me mostró su amor. Que tu hijo no me cause ningún tipo de pesar. Que me trate diez veces mejor de lo que hizo su padre, con amor y pruebas de su estima” Tushratta, rey de Mitani.

Aunque según parece, ni siquiera le sirvió hablar con la reina madre Tiy, por lo que escribió, en términos bastante duros, tratándose de correspondencia diplomática, a Ajenatón.

“El asunto de mi hermano se ha convertido ahora en una cuestión de querella. ¿Por qué razón mi hermano ha (…). Él es un hombre y ha ocupado el trono de su padre, ahora convertido en dios” Tushratta, rey de Mitani.

Aunque Tushratta no era el único que tenía problemas con Ajenatón (podría decirse que Ajenatón era un “hermano problemático”) ya que Suppiluliuma, el rey de los hititas, también tuvo algunas querellas con el faraón.

“Y ahora, con respecto a la tablilla que me enviaste, ¿por qué colocaste tu nombre por en cima del mío? ¿Quién es ahora el que enturbia nuestra relación? ¿Es semejante conducta la práctica aceptada? Hermano mío, ¿me has escrito con la paz en la mente?” Suppiluliuma, rey de Hatti.

En todas estas cartas se puede ver claramente una cosa: a Ajenatón no le importaba nada la política exterior y consideraba a los otros reyes inferiores a él.También se puede observar una curiosidad: en ninguna de ellas aparece una sola mención ni a Nefertiti ni a Semenejkara, el misterioso corregente de Ajenatón. Se me ocurren varias explicaciones:

  • Que esta omisión no sea más que fruto de la casualidad.

  • Que ambos poseyeran un archivo distinto al del rey.

  • Que ni Semenejkara ni Nefertiti recibieran ninguna correspondencia, cosa difícil ya que hasta la reina madre Tiy I la recibía.

El Gran Himno al Atón

El Gran Himno al Atón es el único texto religioso procedente de esta época y está atribuido al mismísimo Ajenatón. Es un texto de gran belleza y altamente interesante ya que en él se resume toda la teología atonista. Por ello, lo transcribo aquí íntegro:

“Maravillosa es tu aparición en el horizonte del cielo, ¡oh Atón vivo! Creador de la vida. Cuando te alzas por el horizonte oriental llenas la tierra con tu belleza, pues eres hermoso, grande, brillante y elevado sobre todas las tierras y tus rayos abrazan todas las tierras que tú has creado.
Tú eres Ra, atraviesas sus fronteras y los subyugas a todos para tu amado hijo.
Aunque estás muy lejos, tus rayos acarician la tierra y aunque estás en la cara de los hombres, tu esencia permanece oculta.

Cuando anocheces en el horizonte occidental la tierra se sume en tinieblas, como muerta.
Las gentes yacen en sus dormitorios, las cabezas cubiertas, un ojo no puede ver al otro.
Todas sus posesiones podrían ser robadas, aunque estén debajo de sus cabezas, y nadie se daría cuenta.
Todos los leones salen de sus guaridas, todas las serpientes muerden.
La oscuridad se cierne, la tierra permanece en silencio porque quien los creó está en su horizonte.

Pero la tierra se ilumina cuando tú amaneces en el horizonte y brillas como el Atón durante el día. Tú haces desaparecer las tinieblas empujándolas con tus rayos.
Las Dos Tierras están en fiesta, despiertas y en pie ahora que tú las has despertado.
Sus cuerpos están limpios y vestidos, y sus brazos, en adoración a tu amanecer.
la tierra entera trabaja,
los rebaños están contentos con sus pastos,
los árboles y las hierbas florecen,
los pájaros echan a volar de sus nidos, mientras sus alas adoran tu Ka;
los rebaños brincan sobre sus patas,
todo lo que vuela y se posa vive cuando amaneces para ellos,
los barcos navegan al norte y al sur,
todos los caminos se abren cuando tú apareces,
los peces del río saltan delante de ti
y tus rayos penetran incluso en el Gran Mar Verde (es decir, el Mar Mediterráneo).

Tú ayudas a nacer a los fetos en el interior de sus madres y
creas la simiente en los hombres.
Tú alimentas al hijo en el vientre de su madre y
lo calmas deteniendo sus lágrimas.
Tú eres su nodriza en la matriz,
tú das aliento a todo lo que has creado
y cuando nace tú abres su boca y abasteces sus necesidades.
Cuando el pollo está en el huevo, piando dentro de la cáscara,
tú le das aliento de vida.
Y cuando el tiempo ha llegado esté preparado para el cascarón,
saliendo del huevo para nace, caminando sobre sus dos patas.
¡Cuán maravillosas son tus creaciones, aunque misteriosas a los ojos de los hombres,
oh dios único, sin compañía junto a ti!
Tú solo creaste el mundo según tu deseo:
todas las gentes, animales grandes y pequeños, lo que camina sobre sus patas, lo que se levanta y vuela con sus alas, los países extranjeros de Jaru (es decir, Siria) y Kush (es decir, Nubia), y las Dos Tierras.
Tú pones a cada persona en su lugar, y satisfaces sus necesidades.
Todos tienen su comida y su cálculo del tiempo de vida.
Sus lenguas se diferencian en el idioma y también en naturaleza y raza, pues has diferenciado la humanidad.
Tú has creado un Nilo en el mundo inferior
y llevas la riada al lugar que deseas para proporcionar vida a los hombres,
pues tú los has creado para ti, su señor absoluto,
que se sacia con ellos.
Señor de todas las tierras, Atón de las horas del día, ¡tu presencia es imponente!
Tú das vida a todas las tierras lejanas,
porque has puesto un Nilo en el cielo para los países extranjeros
[26],
que baja para ellos
y crea torrentes sobre las montañas, como el Gran Verde,
para regar sus campos.

¡Cuán efectivos son tus planes, oh señor de la continuidad!
Un Nilo en el cielo para las gentes extranjeras y para sus rebaños
y un Nilo subterráneo para las Dos Tierras.
Tus rayos amamantan los campos,
cuando brillas, ellos viven y crecen para ti.
Tú has creado las estaciones para desarrollar tu obra:
el invierno para refrescarles y el verano para que te puedan sentir.

Tú has creado el cielo lejos,
desde el que brillas y contemplas todo lo que has creado.
Estás solo, brillando como el Atón vivo, manifiesto, resplandeciente, lejano y sin embargo, cercano.
Tú creas millones de manifestaciones de ti mismo: ciudades, pueblos, campos, caminos, cursos de agua…
Todos los ojos te ven encima de ellos, pues tú eres el Atón de las horas del día.
Una vez que tú te has ido, nada puede vivir, aunque tu ojo todavía existe.
Tú creas sus rostros para no tener que contemplarte a ti mismo como la única cosa que has creado.

Tú eres mi amado.
Y no hay nadie que te conozca excepto tu hijo Neferjeperura Uaenra,
a quien le has hecho sabio en tus planes y fuerza.
Las criaturas de la tierra existen por tu mano tal como las has creado.
Amaneces y ellos viven, anocheces y ellos mueren.
Tú en esencia eres tiempo vital, es por ti por lo que los hombres viven
y hasta que anocheces, todas las miradas están puestas en tu belleza,
pero cuando anocheces en el oeste, todo trabajo cesa.
Cuando tú amaneces, creas todas las cosas que crecen para el rey,
y a los que se apresuran sobre sus pies desde que fundaste la tierra,
los levantas para tu hijo, que ha salido de tus miembros,
el Rey del Alto y el Bajo Egipto, Anjemmaat
el señor de las Dos Tierras, Neferjeperura Uaenra
el Hijo de Ra, Anjemmaat señor de las coronas
[27], Ajenatón, grande en la duración de su vida; y la Gran Esposa Real, su amada, la señora de las Dos Tierras, Neferneferuatón Nefertiti, que viva y permanezca joven por siempre[28]

Son altamente interesantes las comentadísimas similitudes entre la segunda estrofa del himno y el Salmo 104 de la Biblia:

“Creas las tinieblas y es de noche, donde merodean todas las criaturas del bosque.
Los cachorros de león rugen tras su presa y buscan su alimento en Dios.
El sol sale, todos juntos se retiran y se acuestan en sus guaridas.
El hombre sale a su trabajo y a su tarea hasta la tarde.
¡Oh señor, cuán numerosas son tus obras! Con sabiduría lo has creado todo:
la tierra está llena de tus riquezas…
Ocultas tu rostro, y ellos se turban; les quitas el aliento, y ellos se mueren y regresan a su polvo.
Envías tú espíritu y son creados y tú renuevas la faz de la tierra”

Pero en este hermosísimo himno es fácil percibir las verdaderas intenciones de Ajenatón: Ajenatón estaba usando la religión de manera egoísta para sus propios propósitos políticos y ello se apoya en los siguientes indicios:

  • “…no hay nadie que te conozca (Atón) excepto tu hijo Neferjeperura Uaenra…” En esta frase se puede apreciar el hecho de que Ajenatón es el único intermediario entre las gentes, incluidos los sacerdotes del Atón, y Atón. Como resultado, Ajenatón, Nefertiti y sus hijas adoran al Atón, mientras las gentes adoran a la familia faraónica. Lo que Ajenatón reclama es una vuelta al imperio antiguo con su poderoso culto solar y la divinidad faraónica.

  • El texto no es original: muchos motivos proceden de los Textos de los Sarcófagos, del Imperio Medio, que a su vez proceden de los Textos de las Pirámides[29], del Imperio Antiguo y otros de un famoso himno a Amón, clamando que era el dios único ( no era el único dios con esa prerrogativa)

  • “…la tierra se ilumina cuando tú amaneces en el horizonte y brillas como el Atón durante el día. Tú haces desaparecer las tinieblas empujándolas con tus rayos…” Atón da vida a la tierra, pero mecánicamente, es un dios impersonal, al contrario que los dioses tradicionales de Egipto.

  • “…Tú pones a cada persona en su lugar, y satisfaces sus necesidades…” A pesar de que Atón crea y alimenta a los hombres, no muestra ninguna piedad por sus criaturas: en ningún lugar del himno dice que Atón se compadece del pobre o que perdone al pecador, porque un dios compasivo no servía para el propósito de Ajenatón[30].

¿Intento de asesinato en Ajetatón?

En su quinto año de reinado, Ajenatón posiblemente sufrió un intento de asesinato en Ajetatón:

“En cuanto al (…) en Ajetatón:
-¡era peor que aquellas cosas que oí en el cuarto año de reinado!
-¡era peor que (aquellas cosas) que oí en el tercer año de reinado!
-¡era peor que aquellas cosas que escuché en (el segundo año de reinado)!
-¡(era) peor (que aquellas cosas que escuché en el primer año de reinado)!
-era peor (que) aquellas cosas que escuchó (Nebmaat)ra {es decir, Amenhotep III}
-(¡era peor que aquellas cosas que escuchó […]!)
-era peor (que) aquellas cosas que escuchó Menjeperra {es decir, Thutmose III}
-(¡y era) peor (que) aquellas cosas escuchadas por los reyes que llevaron alguna vez la corona blanca!
[31]

Estas duras palabras interrumpían una enésima proclamación de cómo iba a ser su ciudad de ensueño Ajetatón, y parecen demasiado contundentes para una insustancial explicación. Es muy posible que fuera un intento de regicidio, porque, después de todo, ¿Qué era peor que un intento de regicidio? Al decir “(¡y era) peor (que) aquellas cosas escuchadas por los reyes que llevaron alguna vez la corona blanca!” y no un “(¡y era) peor (que) aquellas cosas escuchadas por los reyes que llevaron alguna vez la doble corona!” quiere decir que era un incidente relacionado con el Alto Egipto. Es bastante evidente la posibilidad de que esta estela se refiera a un intento de regicidio cometido por seguidores del sacerdocio de Amón de Tebas, lo que marcaría su línea de gobierno durante el resto de su reinado.

Terror: persecución a los dioses

Probablemente en su décimo año de reinado, tal vez influido por el pasado intento de regicidio, Ajenatón descargó toda su ira contra Amón y su sacerdocio. Hasta ese momento, a pesar del desamparo del nuevo gobierno hacia el culto a los dioses, los templos habían continuado funcionando. Pero Ajenatón, una vez que se sintió seguro en Ajetatón, mandó cerrar los templos a la gran mayoría de los dioses, dejando solamente el culto a Ra, y evidentemente al Atón, que tenía templos en Tebas, en Heliópolis, en Menfis, en Hieracómpolis e incluso en Sesebi (en el corazón de Nubia). Al mismo tiempo, Ajenatón mandó destruir los nombres e imágenes de los dioses, en particular de Amón, Mut y Jonsu, la tríada tebana y contra la palabra dioses (necheru). La paranoia generada por esta decisión del rey fue tal, que los propios dueños de pequeños objetos borrando los tres jeroglíficos (i, mn, n) que formaban el nombre de Amón, incluso destruyendo el anterior nombre del faraón y el nombre del anterior faraón, ambos Amenhotep.


Nombres de Amenhotep III. El nomen está borrado


Los nuevos nombres de Amenhotep III, modificados por su hijo: Nebmaatra (prenomen) Nebmaatra (nomen)

Las festividades del año duodécimo

En su duodécimo año de reinado[32], maravillosas fiestas se celebraron en Ajetatón. Se cree que son una recepción de tributos y aparecen en las tumbas de Huya y de Merira (conocido como Merira II al ser el segundo en la corte del mismo nombre). En la escena están representados Ajenatón y Nefertiti en una misma línea, tanto que es difícil ver a Nefertiti detrás de su marido; a su lado aparecen las seis hijas de Ajenatón y Nefertiti. No conocemos ninguna razón especial para la celebración de la fiesta, aunque es posible que, tras el traslado y la persecución, Ajenatón ya se sintiese suficientemente seguro como para hacer una nueva “inauguración“ de su ciudad, gobernada por el divino Atón, que somete a los pueblos extranjeros. Aquella sería la última representación de la familia en su conjunto, se acercaba el final.


Ajenatón, Nefertiti y sus seis hijas durante las celebraciones

[21] Toro sagrado de Ra.
[22] Primera estela fronteriza de Ajetatón.
[23] Se cree que Ajenatón tenía una ceguera importante ya que, en muchas escenas, el énfasis está puesto en el tacto sobre todo. Ello ayudaría a entender por qué Ajenatón escogió tenía tanta devoción al Atón, siendo esto lo único que sería capaz de ver con claridad
[24] Del famoso cuerpo de la Tumba 55 se pensó que pertenecía a Semenejkara, el corregente y sucesor de Ajenatón dada la supuesta edad de la momia (23 años) pero no había pruebas de que fuera él ya que en toda la tumba no se encontró NADA que remitiera a él. Los nuevos análisis convierten a Ajenatón en la momia al dar una edad de 35 años, parecida a la que se calcula que tenía al morir, siendo confirmado por la existencia de objetos funerarios de Ajenatón en la tumba.
[25] Orador griego que consideró a Alejandro III el Magno un joven inexperto. Más tarde, Alejandro conquistó Grecia, Persia, Egipto… llegando hasta los límites de la India.
[26] Ajenatón se basa en la creencia de que hay dos Nilos: uno subterráneo que aflora en la primera catarata, fluyendo en las dos direcciones (el verdadero Nilo) y uno celeste en los países extranjeros, origen de la lluvia.
[27] O quizá, señor de las apariciones gloriosas.
[28] Gran Himno al Atón, procedente de la Tumba de Amarna de Ay (II), posteriormente faraón y posible padre de Nefertiti, probablemente escrito por Ajenatón.
[29] Otra forma de volver a la cultura de la época de las pirámides.
[30] Como bien señala Donald Redford.
[31] Estela fronteriza de Ajetatón.
[32] Un hecho curioso, mientras que en la tumba de Merira lo fecha como año duodécimo de Ajenatón, la de Huya lo fecha como año duodécimo del Atón

Nefertiti, la reina del Atón
El misterio de la reina desaparecida
 

Alrededor de su decimocuarto año de reinado, Nefertiti, tras haber participado en los dolorosos funerales de su segunda hija Maketatón, desaparece por completo de los escritos. Al mismo tiempo, aparecía al menos una nueva figura, Anjjeperura Neferneferuatón, que se convertiría en el corregente de Ajenatón mientras que la hija mayor de Nefertiti, Meritatón, era ascendida al puesto de gran Esposa Real.

Nombres de el corregente y sucesor de Ajenatón

Nombre del Rey del Alto y el Bajo Egipto (prenomen)

Anjjeperura Meriuaenra/

Merineferjeperura

Anjetjeperura Merituaenra

 

Anjjeperura

 

 

Significado

El que es la vida de las transformaciones de Ra. Amado del único de Ra/ de la perfecta transformación de Ra (Ajenatón).

La que es la vida de las transformaciones de Ra. Amada del único de Ra (Ajenatón).

El que es la vida de las transformaciones de Ra.

Nombre del hijo de Ra (nomen)

Neferneferuatón Meriajenatón/ Meriuaenra

¿Neferneferuatón Meritajenatón Merituaenra?[33]

Semenejkara Dyeserjeperu

 

Significado

La perfecta perfección de Atón. Amado de Ajenatón

La perfecta perfección de Atón. Amada de Ajenatón

El hombre resistente como el Ka de Ra. La sagrada entre las transformaciones.

Se han propuestas varias teorías para explicar esta violenta desaparición:

  • Una teoría muy popular en su tiempo era que Nefertiti al quedar infértil, fue sustituida por su hija Meritatón y cayó en desgracia, retirándose al palacio de Maru-Atón. La evidencia citada para esta teoría era las imágenes de Nefertiti cuyos nombres habían sido cambiados por el de su hija mayor Meritatón y, ocasionalmente, por el de su tercera hija Anjesenpaatón en las imágenes de Maru-Atón y del Palacio Norte. Estos indicios han sido desechados por el descubrimiento de la otra esposa del rey: Kiya, cuyo retrato coincide con el de las imágenes usurpadas, demostrándose que la sujeto de la caída en desgracia fue Kiya. Aún así, la persecución de las imágenes de Kiya no tienen porque implicar una caída en desgracia pues bien podría ser que ésta hubiera muerta y las hijas de Ajenatón hubieran tomado su lugar. Por estas razones, esta teoría ha sido descartada y solamente es argüidapor aquellos no pendientes de los nuevos descubrimientos.

  • Claro está, la teoría más fácil y directa es que Nefertiti muriera en ese momento. En esa dirección apuntan los restos de dos estatuas funerarias que en la que la ponen como esposa de Ajenatón. Aunque igualmente pueden ser ushebtis, Nefertiti no tendría porqué estar muerta, ya que estatuas similares de la reina Tiy I han sido encontradas en la tumba de Amenhotep III, habiendo sobrevivido unos diez años a su marido.

  • Pero la teoría más atractiva es que Nefertiti no desapareció, sino que cambió de nombre y función. Según esta teoría, los nombres de Nefertiti evolucionaron así:

    Al principio se llamó Nefertiti.

    Cuando su marido cambió de nombre, ella se convirtió en Neferneferuatón Nefertiti.

    Al asumir la corregencia, Neferneferuatón Nefertiti se convirtió en Anjjeperura Meriuaenra/Merineferjeperura (prenomen)[34] Neferneferuatón Meriajenatón (nomen).

    Al convertirse en gobernante único, Anjjeperura Meriuaenra/Merineferjeperura (prenomen) Neferneferuatón Meriajenatón (nomen) se convirtió en Anjjeperura (prenomen) Semenejkara Dyeserjeperu (nomen), eliminando las referencias a Ajenatón.

Esta teoría se apoya en muchos indicios, siendo los principales el hecho de que jamás se haya representado a Nefertiti junto a Semenejkara, el de que Nefertiti y Semenejkara compartían el nombre Neferneferuatón[35], la existencia de una tal Anjetjeperura Merituaenra y la de los extraños epítetos Meriuaenra, Merineferjeperura y Meriajenatón[36]. La teoría solamente tiene un pero24, que seguramente Semenejkara tuvo una esposa: Meritatón, la hija mayor de Nefertiti. Pero esto puede ser perfectamente posible si pensamos así. Muchos arguyen que ninguna de las reinas faraón algo conocidas[37] (Hatshepsut y Tausert)[38] necesitó casarse con una mujer[39]. Pero hay una diferencia entre Nefertiti y otras reinas faraón: Nefertiti no era hija de rey (a Hatshepsut no le aupó al reinado el hecho de ser esposa de Thutmose II, sino el de ser hija de Thutmose I), por lo que necesitó casarse con alguien de sangre real (tal como hizo Thutmose I) para legitimarse. Pero como Nefertiti era el rey, y no la reina, debía casarse con una mujer (por la misma razón, Hatshepsut no pudo casarse con Senenmut, su amante, pues no existía el cargo hynesu [esposo del rey], sólo hemet nesu [esposa del rey]). Por ese motivo, Nefertiti tuvo que casarse con su hija Meritatón para acceder al trono. Por estas razones, me inclino por esta hipótesis y, en mi opinión, es la más probable, aunque no lo podremos comprobar hasta que encontremos la tumba de Semenejakara en el Valle de los Reyes, que posiblemente haga parecer pequeños los tesoros de la tumba de Tutanjamón[40]. Sólo el tiempo dirá.

[33] No se ha encontrado el nomen de la misteriosa Anjetjeperura. Esto tiene dos soluciones: que era la esposa de Anjjeperura y por lo tanto solo tiene un nombre de cartucho o que Anjetjeperura sea la misma que Anjjeperura, y por lo tanto su nomen sea el mismo, pero en femenino.
[34] También Anjetjeperura Merituaenra.
[35] Aunque escrito de manera diferente, pues la palabra Atón en Neferneferuatón Nefertiti miraba en dirección distinta al resto de la palabra, mientras que en Anjjeperura (prenomen) Neferneferuatón (nomen) no. Esto quizá podría indicar un cambio de función, pasando de ser la contrapartida femenina del Atón (todos los grandes dioses la tenían) a la gobernante del Atón.
[36] Estos epítetos, junto con la escena de la estela de Pase, tratada en el siguiente capítulo, hicieron pensar, a los partidarios de que Semenejkara fue un hombre, que Ajenatón y Semenejkara eran amantes homosexuales.
[37] Al no saber casi nada de la reina faraón Neferusobek y no estar comprobado la existencia de Neitaqerti (la Nitocris de Manetón) y la monarquía de Jentikaues no las incluyo aquí.
[38] Excluyo a las Cleopatras, Arsinoes y Berenices por ser reinas griegas y no egipcias y por tanto, un caso aparte.
[39] Excluyo al supuesto intento de Hatshepsut de convertir a su hija Neferura, por no estar comprobado y no ser tan claro como lo de Meritatón y Semenejkara.
[40] Es muy posible que la tumba de Semenejkara permanezca intacta, ya que, igual que con Tutanjamón, su cuerpo no fue encontrado en ninguno de los dos escondites en que los sacerdotes de Amón en la XXI dinastía colocaron los cuerpos de los reyes y reinas del valle.

Nefertiti, la reina del Atón
Atardecer
 

“Mi deseo es contemplarte, ¡oh señor de los sicomoros! Que tu garganta tome el viento del norte, para que puedas otorgar satisfacción sin comer y embriaguez sin haber bebido (…)

¡Oh Amón, oh gran señor que puede ser encontrado si lo buscas, ahuyenta los temores! Siembra el regocijo en el corazón del pueblo. Feliz es aquel que te ve, oh Amón: ése está en fiestas todos los días[41]

Tragedia en Ajetatón

Observamos los relieves del año duodécimo de Ajenatón: Nefertiti y Ajenatón están cogidos de la mano, observando la multitud. Las seis hijas de Ajenatón y Nefertiti están al lado, en un segundo plano, vestidas con sus mejores galas. Aquel era el momento más glorioso del reinado de Ajenatón. Poco después, esta felicidad se rompe. Posiblemente en el año 13, Maketatón murió. Por primera vez en toda la historia egipcia se representaba a la gente llorando en una tumba. En el homenaje a Maketatón aparecían Meritatón, Anjesenpaatón y Neferneferuatón Tasherit con sus padres y una multitud. En toda la multitud solo hay tres personas que no están llorando: dos portabanicos y una nodriza con un bebé, cuyo nombre se ha perdido. También llama la atención el hecho de que ni Neferneferura ni Setepenra están en la escena llorando a su hermana y la explicación más probable es que hubieran muerto antes que Maketatón, por una plaga que barrió todo el Oriente Próximo y noreste de África, aunque la plaga no parece ser la causa de la muerte de Maketatón, sino un parto, ahora bien, ¿de quien? También, alrededor de la misma época, murieron dos personas más, muy queridas ambas por el rey: Tiy I, la reina madre; Neferneferuatón Tasherit, la cuata hija y Kiya, la otra esposa de Ajenatón que algunos han identificado con Tadujepa, la princesa de Mitani. La muerte de Kiya también aparece en la tumba real[42], con otra escena similar a la de la muerte de Maketatón. Otra vez aparece un bebé, pudiendo ser éste Tutanjatón, el heredero de Semenejkara. También en esta época murió Tiy I, la reina madre

El ascenso de Nefertiti

Tantas muertes en tan poco tiempo (Maketatón, Neferneferuatón Tasherit, Neferneferura, Setepenra, Tiy I y Kiya) debieron de debilitar mucho a Ajenatón, que se retiró del gobierno, quizá a causa de una depresión o locura[43], y dejó sola a Nefertiti. Nefertiti empezó a lucir coronas de faraón junto a su marido. La estela de Pase muestra a dos reyes identificados como ellos por su corona en posición cariñosa[44]. Pero hay una particularidad: los cartuchos, que al estar vacíos no nos dicen el nombre de los figurantes: son solo siete. Identificando los dos pares de al lado de Atón como los nombres del dios, quedan sueltos tres. Tres cartuchos solamente pueden representar a una reina y un rey: Nefertiti y Ajenatón. Es difícil saber quien de los dos es Nefertiti, aunque yo me inclino por el de la derecha, ya que a pesar de que la manera con la que la figura de la izquierda coge a la de la derecha es femenina,la de la derecha mira a la izquierda, como hace Nefertiti en otras estelas, y "además lleva la doble corona, que casi nunca ha sido vista en Ajenatón. En otra escena, se muestra a Nefertiti y Ajenatón llevando la corona atef, la única mujer que había llevado tal corona antes que ella era Hatshepsut, la reina faraón. Y posiblemente en el año decimocuarto, Nefertiti asumió el papel de corregente.



Nuevos nombres de Nefertiti: Anjjeperura Merineferjeperura (prenomen) Neferneferuatón Meriauaenra (nomen)

Incesto

Nefertiti, al convertirse en la corregente legó su puesto de Gran Esposa Real a Meritatón, aunque Anjesenpaatón también se casó con su padre. No debemos pensar que esos matrimonios eran meramente nominales, pues como Amenhotep III antes que él y Ramsés II después que él, ambos consumaron el matrimonio con sus hijas. Además, para corroborarlo, aparecen dos nuevas princesas[45]: Meritatón Tasherit y Anjesenpaatón Tasherit. Así como Neferneferuatón Tasherit era hija de Neferneferuatón (Nefertiti) y Ajenatón, Meritatón Tasherit y Anjesenpaatón Tasherit eran hijas de Meritatón y Anjesenpaatón, respectivamente, con Ajenatón[46]. Además, la titularidad de las nuevas princesas es bastante explícita[47], siendo, por ejemplo éstos la de Meritatón Tasherit:

“Hija corporal del rey, Meritatón Tasherit, a quien él ama, nacida del cuerpo del rey, Meritatón, a quien él ama,, nacida de la Gran Esposa Real Nefertiti, que viva”
“Hija corporal del rey, Meritatón Tasherit, a quien él ama, nacida de la hija del rey, Meritatón, a quien él ama, del rey del Alto y del Bajo Egipto, Neferjeperura Uaenra
[48]

(Para escribir los títulos de Anjesenpaatón Tasherit, solamente hay que cambiar Meritatón por Anjesenpaatón). También esto explica de quien era el hijo de Maketatón, por quien murió: Ajenatón.

Corregencia

Una prueba de la corregencia está en una pequeña estela (Berlín 25574) que tiene dibujadas las figuras de Ajenatón y Nefertiti (fácilmente reconocible por su corona) A las dos figuras las identifican los cartuchos encima de ellos. A juzgar por su forma, originalmente tenía tres cartuchos vacíos (rey y reina), pero al ascender Nefertiti de rango, se dibujó un nuevo cartucho a presión, quedando cuatro cartuchos (rey y rey). También es curioso que tenemos varias representaciones de Nefertiti con Ajenatón siendo ella corregente.

Puesto que el rey Ajenatón se había retirado, los enemigos del faraón dejaron de temer las represalias y Nefertiti, al verse en peligro, decidió la reconciliación con el sacerdocio de Amón. Creemos que Nefertiti reinó desde Tebas y no desde Ajenatón, teniendo incluso un templo funerario en Karnak, y lo que es más extraño ¡se hacían ofrendas a Amón en él! A pesar de estas evidencias, parece claro que Nefertiti se mantuvo fiel al culto atonista, pero intentó una reconciliación entre Amón y Atón, siendo ambos grandes dioses. Todo esto lo deducimos a partir del único escrito de la época de Nefertiti como corregente, el grafito Pauah:

“Año tercero, tercer mes de la inundación, día 10, del Rey del Alto y el Bajo Egipto, Señor de las Dos Tierras, Anjjeperura Meriatón[49], el Hijo de Ra Neferneferuatón Meriuaenra.
Habiendo orado ante Amón y besado el suelo ante Unenefer
[50] junto al sacerdote-uaby[51] escriba de las ofrendas de Amón en el Templo de Anjjeperura en Tebas, Pauah, nacido de Itefseneb[52].
Dice:
Mi deseo es contemplarte, ¡oh señor de los sicomoros! Que tu garganta tome el viento del norte, para que puedas otorgar satisfacción sin comer y embriaguez sin haber bebido.
Mi deseo es mirarte, que mi corazón pueda regocijarse oh Amón, protector del hombre pobre: tú eres el padre del único que no tiene madre y el esposo de la viuda.
Es placentera la expresión de tu nombre: es como el sabor de la vida; es como el sabor del pan para un niño, como un taparrabos para el desnudo, como el sabor del (¿pepino?) en la estación calurosa.
Eres como (.) con uno que lleva (…) cuando su padre estaba (…). Eres como el sabor del favor del gobernante, como la bocanada (de libertad) para el que está en prisión, paz (para el hombre ¿atribulado? que) invoca al poseedor de buen carácter cuando ha regresado.
¡Vuelve a nosotros, oh señor de la continuidad! Tú estuviste aquí antes de que nada existiese, y seguirás aquí cuando todo haya desaparecido. Así como has hecho que contemple las tinieblas que has creado, haz ahora la luz, de manera que pueda verte. Mientras exista tu Ka y exista tu bello y amado rostro, ven desde la lejanía y permite a este sirviente, el escriba Pauah, contemplarte. Concédele la expresión de “¡Ra te aguarda!”, pues lo que viene de ti es bueno.
¡Oh Amón, oh gran señor que puede ser encontrado si lo buscas, ahuyenta los temores! Siembra el regocijo en el corazón del pueblo. Feliz es aquel que te ve, oh Amón: ése está en fiestas todos los días”

 
Nefertiti, la reina del Atón
Atardecer
 

“Mi deseo es contemplarte, ¡oh señor de los sicomoros! Que tu garganta tome el viento del norte, para que puedas otorgar satisfacción sin comer y embriaguez sin haber bebido (…)

¡Oh Amón, oh gran señor que puede ser encontrado si lo buscas, ahuyenta los temores! Siembra el regocijo en el corazón del pueblo. Feliz es aquel que te ve, oh Amón: ése está en fiestas todos los días[41]

Tragedia en Ajetatón

Observamos los relieves del año duodécimo de Ajenatón: Nefertiti y Ajenatón están cogidos de la mano, observando la multitud. Las seis hijas de Ajenatón y Nefertiti están al lado, en un segundo plano, vestidas con sus mejores galas. Aquel era el momento más glorioso del reinado de Ajenatón. Poco después, esta felicidad se rompe. Posiblemente en el año 13, Maketatón murió. Por primera vez en toda la historia egipcia se representaba a la gente llorando en una tumba. En el homenaje a Maketatón aparecían Meritatón, Anjesenpaatón y Neferneferuatón Tasherit con sus padres y una multitud. En toda la multitud solo hay tres personas que no están llorando: dos portabanicos y una nodriza con un bebé, cuyo nombre se ha perdido. También llama la atención el hecho de que ni Neferneferura ni Setepenra están en la escena llorando a su hermana y la explicación más probable es que hubieran muerto antes que Maketatón, por una plaga que barrió todo el Oriente Próximo y noreste de África, aunque la plaga no parece ser la causa de la muerte de Maketatón, sino un parto, ahora bien, ¿de quien? También, alrededor de la misma época, murieron dos personas más, muy queridas ambas por el rey: Tiy I, la reina madre; Neferneferuatón Tasherit, la cuata hija y Kiya, la otra esposa de Ajenatón que algunos han identificado con Tadujepa, la princesa de Mitani. La muerte de Kiya también aparece en la tumba real[42], con otra escena similar a la de la muerte de Maketatón. Otra vez aparece un bebé, pudiendo ser éste Tutanjatón, el heredero de Semenejkara. También en esta época murió Tiy I, la reina madre.


Kiya


Dos hijas pequeñas de Ajenatón


Tiy I


Homenaje a Maketatón tras su muerte

El ascenso de Nefertiti

Tantas muertes en tan poco tiempo (Maketatón, Neferneferuatón Tasherit, Neferneferura, Setepenra, Tiy I y Kiya) debieron de debilitar mucho a Ajenatón, que se retiró del gobierno, quizá a causa de una depresión o locura[43], y dejó sola a Nefertiti. Nefertiti empezó a lucir coronas de faraón junto a su marido. La estela de Pase muestra a dos reyes identificados como ellos por su corona en posición cariñosa[44]. Pero hay una particularidad: los cartuchos, que al estar vacíos no nos dicen el nombre de los figurantes: son solo siete. Identificando los dos pares de al lado de Atón como los nombres del dios, quedan sueltos tres. Tres cartuchos solamente pueden representar a una reina y un rey: Nefertiti y Ajenatón. Es difícil saber quien de los dos es Nefertiti, aunque yo me inclino por el de la derecha, ya que a pesar de que la manera con la que la figura de la izquierda coge a la de la derecha es femenina,la de la derecha mira a la izquierda, como hace Nefertiti en otras estelas, y "además lleva la doble corona, que casi nunca ha sido vista en Ajenatón. En otra escena, se muestra a Nefertiti y Ajenatón llevando la corona atef, la única mujer que había llevado tal corona antes que ella era Hatshepsut, la reina faraón. Y posiblemente en el año decimocuarto, Nefertiti asumió el papel de corregente.



Nuevos nombres de Nefertiti: Anjjeperura Merineferjeperura (prenomen) Neferneferuatón Meriauaenra (nomen)

Incesto

Nefertiti, al convertirse en la corregente legó su puesto de Gran Esposa Real a Meritatón, aunque Anjesenpaatón también se casó con su padre. No debemos pensar que esos matrimonios eran meramente nominales, pues como Amenhotep III antes que él y Ramsés II después que él, ambos consumaron el matrimonio con sus hijas. Además, para corroborarlo, aparecen dos nuevas princesas[45]: Meritatón Tasherit y Anjesenpaatón Tasherit. Así como Neferneferuatón Tasherit era hija de Neferneferuatón (Nefertiti) y Ajenatón, Meritatón Tasherit y Anjesenpaatón Tasherit eran hijas de Meritatón y Anjesenpaatón, respectivamente, con Ajenatón[46]. Además, la titularidad de las nuevas princesas es bastante explícita[47], siendo, por ejemplo éstos la de Meritatón Tasherit:

“Hija corporal del rey, Meritatón Tasherit, a quien él ama, nacida del cuerpo del rey, Meritatón, a quien él ama,, nacida de la Gran Esposa Real Nefertiti, que viva”
“Hija corporal del rey, Meritatón Tasherit, a quien él ama, nacida de la hija del rey, Meritatón, a quien él ama, del rey del Alto y del Bajo Egipto, Neferjeperura Uaenra
[48]

(Para escribir los títulos de Anjesenpaatón Tasherit, solamente hay que cambiar Meritatón por Anjesenpaatón). También esto explica de quien era el hijo de Maketatón, por quien murió: Ajenatón.

Corregencia

Una prueba de la corregencia está en una pequeña estela (Berlín 25574) que tiene dibujadas las figuras de Ajenatón y Nefertiti (fácilmente reconocible por su corona) A las dos figuras las identifican los cartuchos encima de ellos. A juzgar por su forma, originalmente tenía tres cartuchos vacíos (rey y reina), pero al ascender Nefertiti de rango, se dibujó un nuevo cartucho a presión, quedando cuatro cartuchos (rey y rey). También es curioso que tenemos varias representaciones de Nefertiti con Ajenatón siendo ella corregente.

Puesto que el rey Ajenatón se había retirado, los enemigos del faraón dejaron de temer las represalias y Nefertiti, al verse en peligro, decidió la reconciliación con el sacerdocio de Amón. Creemos que Nefertiti reinó desde Tebas y no desde Ajenatón, teniendo incluso un templo funerario en Karnak, y lo que es más extraño ¡se hacían ofrendas a Amón en él! A pesar de estas evidencias, parece claro que Nefertiti se mantuvo fiel al culto atonista, pero intentó una reconciliación entre Amón y Atón, siendo ambos grandes dioses. Todo esto lo deducimos a partir del único escrito de la época de Nefertiti como corregente, el grafito Pauah:

“Año tercero, tercer mes de la inundación, día 10, del Rey del Alto y el Bajo Egipto, Señor de las Dos Tierras, Anjjeperura Meriatón[49], el Hijo de Ra Neferneferuatón Meriuaenra.
Habiendo orado ante Amón y besado el suelo ante Unenefer
[50] junto al sacerdote-uaby[51] escriba de las ofrendas de Amón en el Templo de Anjjeperura en Tebas, Pauah, nacido de Itefseneb[52].
Dice:
Mi deseo es contemplarte, ¡oh señor de los sicomoros! Que tu garganta tome el viento del norte, para que puedas otorgar satisfacción sin comer y embriaguez sin haber bebido.
Mi deseo es mirarte, que mi corazón pueda regocijarse oh Amón, protector del hombre pobre: tú eres el padre del único que no tiene madre y el esposo de la viuda.
Es placentera la expresión de tu nombre: es como el sabor de la vida; es como el sabor del pan para un niño, como un taparrabos para el desnudo, como el sabor del (¿pepino?) en la estación calurosa.
Eres como (.) con uno que lleva (…) cuando su padre estaba (…). Eres como el sabor del favor del gobernante, como la bocanada (de libertad) para el que está en prisión, paz (para el hombre ¿atribulado? que) invoca al poseedor de buen carácter cuando ha regresado.
¡Vuelve a nosotros, oh señor de la continuidad! Tú estuviste aquí antes de que nada existiese, y seguirás aquí cuando todo haya desaparecido. Así como has hecho que contemple las tinieblas que has creado, haz ahora la luz, de manera que pueda verte. Mientras exista tu Ka y exista tu bello y amado rostro, ven desde la lejanía y permite a este sirviente, el escriba Pauah, contemplarte. Concédele la expresión de “¡Ra te aguarda!”, pues lo que viene de ti es bueno.
¡Oh Amón, oh gran señor que puede ser encontrado si lo buscas, ahuyenta los temores! Siembra el regocijo en el corazón del pueblo. Feliz es aquel que te ve, oh Amón: ése está en fiestas todos los días”


Nefertiti como corregente

La fecha año tercero es bastante problemática aunque, según mis cálculos (esta es la inscripción fechada más tardía de ella que se conoce) corresponde con el año décimo séptimo de Ajenatón[53]. En su año décimo séptimo, durante la vendimia, Ajenatón murió, convirtiéndose Nefertiti en la gobernante única. Nefertiti decidió cambiar su nombre por enésima vez, quitando las menciones al Atón y a Ajenatón, posiblemente para conseguir el apoyo del sacerdocio, convirtiéndose en Anjjeperura Semenejkara Dyeserjeperu y adoptó como Gran Esposa Real a Meritatón[54]. Poco después (posiblemente antes de cumplir los cuatro años de gobierno) Nefertiti y Meritatón desaparecían, seguramente muertas, era el ocaso de Amarna.

Nefertiti, la reina del Atón

Dahamundsu[55], la reina traidora

 

“Mi esposo falleció. No tengo un hijo varón. Pero dicen que tú tienes muchos hijos. Si quisieras darme a uno de tus hijos, se convertiría en mi esposo. ¡Jamás escogeré a uno entre mis súbditos para convertirlo en mi esposo!... ¡Tengo miedo![56]

El rey hitita, Suppiluliuma, debió de quedarse atónito al leer esta carta: el faraón, Niphururiya[57], había muerto y su reina, Dahamundsu, quería que le mandara un hijo para convertirle en su esposo. Aquella era una rara ocasión pues, según Amenhotep III, esto era inaceptable:

“Cuando te escribí acerca de casarme con tu hija me escribiste diciendo <<Desde tiempos inmemoriales, ninguna hija del rey de Egipto ha sido dada en matrimonio a nadie>> ¿Por qué dices esto? Eres el rey y puedes hacer lo que quieras. Si fueras a dar en matrimonio a una hija, ¿Quién te diría sobre ello?”Kadashman-Enlil, rey de Babilonia[58].

Aquella era su oportunidad, si enviaba un hijo a Egipto y se convertía en faraón, el imperio hitita y el egipcio se convertirían en uno solo. Pero Suppiluliuma debió de albergar alguna sospecha, por lo que mandó un mensajero a la reina. Esta fue la respuesta que obtuvo:

“¿Por qué dijiste <<me están engañando>> con este asunto? Si hubiera tenido un hijo, ¿hubiese escrito acerca de mi vergüenza y la de mi país a una tierra extraña? ¡No me has creído y así me lo has hecho saber! Aquél que era mi esposo ha muerto. ¡No tengo hijos! ¡Jamás tomaré a uno de mis súbditos para convertirlo en mi esposo! ¡No he escrito a ningún otro país, solo a ti me he dirigido! Dicen que tus hijos son muchos: así pues, entrégame a uno de tus hijos. ¡Para mí será un esposo, pero en Egipto será el rey!”

Como la oferta era demasiado tentadora pera ser rechazada, por lo que Suppiluima mandó a un hijo, Dsannandsa[59], que fue asesinado por el camino.

Ahora bien, ¿quién es Dahamundsu? El nombre no nos dice nada (no existe reina con ese nombre) pues, según demostraron independientemente Lambdin y Federn, Dahamundsu no es un nombre propio, sino un título: ta hemet nesu, la esposa del rey por excelencia ¿pero la esposa de qué rey? El nombre del marido no nos dice mucho: Niphururiya, que igual puede ser Neferjeperura (el prenomen de Ajenatón) o Nebjeperura (el prenomen de Tutanjamón) De esta manera, las candidatas son:

  • Nefertiti, como la viuda de Ajenatón.

  • Meritatón, como la viuda de Ajenatón (teoría muy poco apoyada).

  • Anjesenamón (Anjesenpaatón), como la viuda de Tutanjamón.

Anjesenamón fue la favorita durante mucho tiempo, pero hay razones muy contundentes que la descartan:

  • Cuando se cerró la tumba de Tutanjamón, ya gobernaba Ay II, por lo tanto, como las negociaciones se prolongaron un año y seis meses, cuando Ay II ya reinaba. Si el mensajero de hubiera percatado de la situación, no hubieran mandado a Dsanandsa.

  • En una de las cartas de Amarna se refiere a una acción militar que, según los Hechos de Suppiluliuma, estaba en marcha durante las negociaciones con Dahamundsu. Sin embargo, cuando murió Tutanjamón, el archivo de Amarna ya estaba cerrado, lo que excluye a Anjesenamón.

De esta manera, Anjesenamón es descartada como la autora de las cartas. Por tanto, quedan Nefertiti y Meritatón. A pesar de una teoría muy interesante que convierte a Meritatón en Dahamundsu a la muerte de Ajenatón y asumiendo que Dsannandsa no murió por el camino, sino que murió poco después de ocupar el trono con el nombre de Anjjeperura (prenomen) Semenejkara Dyeserjeperu (nomen), es muy poco posible que la escritora fuera Meritatón, pues implicaría queAnjjeperura Neferneferuatón y Anjjeperura Semenejkara son personas distintas, cosa que no tiene fundamento. Por lo tanto, la única candidata posible es Nefertiti. Podemos reconstruirlo así:

Nefertiti, al morir su marido vio que, a pesar de sus medidas para reconciliarse con el clero (restaurar el culto a Amón y despojar su nombre de toda mención a Ajenatón, posiblemente gobernar desde Tebas) vio que la situación se le escapaba de las manos. La clase militar, a pesar de las influencias de Ay (el padre de Nefertiti), no quería que les volviera a gobernar una mujer, y menos la esposa de Ajenatón. Por lo tanto, Nefertiti renunció a la corona para volver a convertirse en consorte, pero no había nadie en la familia real para casarse con él, pues los únicos candidatos eran su padre Ay y su hijastro Tutanjatón, demasiado joven como para poner paz. Por lo que Nefertiti decidió escribir la primera carta al rey hitita, porque sabía que si conseguía a un faraón fuerte para gobernar, la clase militar y el clero callarían. El mensajero vino, y apreció que la situación de Nefertiti más o menos estable, pues llevaba ya tres años gobernando junto a su marido, pero la conjura fue descubierta, Dsannandsa fue asesinado, y con él, Nefertiti, la odiada reina del Atón

Nefertiti, la reina del Atón
Amanecer de una nueva era
 

“Los templos y las ciudades de los dioses y las diosas, comenzando en Elefantina y llegando hasta las marismas del Delta... entraron en decadencia y sus santuarios se arruinaron, convirtiéndose en simples montículos cubiertos de hierbas. Era como si sus santuarios todavía no hubiesen comenzado a existir y sus edificios fuesen un solar, pues la tierra estaba en ruinas. Los dioses no estaban haciendo caso a esta tierra. Cuando se envió un ejército a Dyahy para ampliar las fronteras de Egipto, resultó un fracaso; si alguien rezaba a un dios, no conseguía nada y si alguien suplicaba a una diosa de la misma manera, no conseguías nada en absoluto”[60]



Nombres de Tutanjatón: Nebjeperura (prenomen) Tutanjatón (nomen)

Tras la muerte de Nefertiti, seguramente enterrada en el Valle de los Reyes, y quizá por intercesión de Ay, Tutanjatón ascendió al trono. Quizá dominado por sus consejeros, seguramente de origen atonista, Tutanjatón con su esposa Anjesenpaatón dejaron la línea de gobierno de Nefertiti y empezaron gobernando al estilo de Ajenatón de sus primeros años: no haciendo caso de los dioses, aunque sin perseguirles. Pero en su cuarto año de reinado, quizá por un cambio en sus consejeros o porque al ser más mayor tomó conciencia de la situación, Tutanjatón decidió volver al redil tradicional: Tutanjatón[61] pasó a ser Tutanjamón[62] y Anjesenpaatón[63] a Anjesenamón[64].



Los nuevos nombres de Tutanjatón: Nebjeperura (prenomen) Tutanjamón (Heqaiunushema) (nomen) Nb

A su vez, Tutanjamón y Anjesenamón devolvieron la capitalidad religiosa a Menfis y la religiosa a Tebas. A pesar de su gran devoción por el dios Amón, Tutanjamón (la mayoría de las estatuas que conservamos de Amón tienen los rasgos de Tutanjamón) no desechó a Atón como una potencia divina independiente. Esta estrategia fue inicialmente concebida por Nefertiti, pero recibió el rechazo del sacerdocio de Amón, pues odiaban todo aquello que tenía algo que ver con Ajenatón. Y, a decir verdad, su estrategia era particularmente ambigua (imágenes de Tutanjatón adorando a Amón y viceversa).


Trono de Tutanjamón: Tutanjamón y Anjesenamón

En su décimo año de reinado, Tutanjamón murió, asesinado según algunos de un golpe en la cabeza que lo dejó inconsciente durante mucho tiempo que Ay (su supuesto asesino) aprovechó para convertirse en heredero. Ay lo enterró en la tumba que preparaba para él mismo con el único tesoro faraónico conservado. Para cuando la tumba se había cerrado, Ay II ya era el faraón. Ay probablemente se casó con Anjesenamón para legitimarse en el trono, aunque posiblemente ésta muriese poco después, pues Ay II nunca fue representado como esposo de Anjesenamón sino de su esposa de siempre, Tiy II. Tras tres años de gobierno en que siguió la misma línea de reinado que Tutanjamón, Ay II murió, siendo enterrado en la tumba que originalmente se preparó para Tutanjamón. A la muerte de éste, Najtmin, el hijo mayor de Ay II y Tiy II (designado heredero por su padre Ay II), perdió la batalla por el trono contra Horemhab, el general de los ejércitos, quien casándose con Mutnedyemet, la hermana de Nefertiti e hija de Ay y última superviviente de los personajes de Amarna, se convirtió en el faraón. Horemhab desmanteló todos los templos de Atón y despobló completamente Ajetatón, usándolos para construir templos a otros dioses (aunque Tutanjamón ya había empezado con ello). Horemhab, tras veintisiete años de reinado pasó el relevo a su general Paramsés, Ramsés I, el fundador de la nueva dinastía XIX. Para el tiempo de Ramsés II, el nieto de Ramsés I, la lista de reyes decía que el trono había pasado de Amenhotep III a Horemhab, olvidando intencionadamente a Ajenatón (quien se convirtió en “el maldito de Ajetatón”), Semenejkara, Tutanjamón y Ay, todos ellos por su relación con Ajenatón. Así, olvidada de todos, el recuerdo de Nefertiti desapareció, su “segunda muerte”, hasta que el hombre moderno la resucitó, devolviéndola al lugar que merece, el de la reina del Atón. Era el amanecer de una nueva era: la era de los Ramsés.



Los nombres de Ay: Jeperjeperura (prenomen) Necherit Ay (nomen)



Los nombres de Horemhab: Dyeserjeperura Setepenra (prenomen) Horemhab Meriamón

GATOS SAGRADOS

Querido Miu

Los egipcios creían que los gatos traían bendiciones a las casas de sus amos, por eso casi cada familia egipcia tenía uno en su hogar. Hasta donde se sabe, los gatos eran llamados miu o mii, tal como suena un maullido. Los felinos domésticos eran tan queridos, que comían igual o mejor que los miembros de la familia y había hogares donde el gato era el primero en comer. Los más estimados eran los negros, que eran extremadamente raros.  

 

 

 

Pintura mural en la tumba de Deir el Medina,
c. 1250 a. de n. E.

 Se han preservado muchas imágenes y esculturas de la antigüedad egipcia, donde se ven gatos esbeltos y enjoyados que indican que esta civilización cuidaba y adornaba a estas mascotas. Además, también se han encontrado numerosos amuletos de bronce, marfil, terracota, lapislázuli, entre otros materiales, con la forma de un gato; así como espejos de tocador con gatos tallados en el mango y cajas de cosméticos decorados con las figuras de estos animales. Por otro lado, abundan las pinturas funerarias que presentan escenas con las mascotas de las personas enterradas, especialmente perros y gatos; estas imágenes los muestran en actividades cotidianas: comiendo, pescado, cazando al lado de su amo o simplemente sentados en reposo. Con ello se recordaba el cariño que el difunto había tenido por su gato y, simbólicamente, el animal acompañaba a su amo al mundo de los muertos.
   
Tanto se apreciaba a los gatos que se consideraba que todos ellos eran propiedad del faraón, aunque éste permitía que los plebeyos los cuidaran. Los gatos incluso figuraban en la interpretación de los sueños, pues se decía que si un hombre veía a uno en sus sueños tendría una buena cosecha. Otro testimonio del amor de los egipcios a los gatos cuenta que, en una batalla entre persas y egipcios, el general persa ordenó a sus soldados arrojar gatos vivos por encima de la fortaleza de los egipcios. Se dice que los egipcios prefirieron rendirse antes que permitir que siguieran lastimando así a los gatos.  

Papiro funerario conocido como El gato Lapis Lázuli.

   
La veneración por los gatos se enlazó con la religión. El pueblo egipcio llegó a adorar a ciertos animales que se creía que encarnaban a dioses, como los cocodrilos, cobras, escorpiones, vacas, halcones y, por supuesto, los gatos. Hubo dos diosas gemelas, hijas del dios solar Ra, que se representaban con cuerpo de mujer y cabeza felina: Bastet y Sekhmet.

 

 

 


Si nosotros amamos al gato por su fascinante personalidad, mucho antes la civilización egipcia los adoró, literalmente hablando, hasta el punto de convertirlos en dioses.
El culto al gato en el antiguo Egipto surge en torno al año 2.900 a.C. Según narran las leyendas Ra, dios del Sol, como castigo a los hombres, que se habían atrevido a cuestionar su autoridad, envió a la tierra a "ojo del Sol", una de sus hijas, que, en el desierto de Nubia (Sudán) se encarnó en Sekmet, una fiera y sanguinaria leona.

El antiguo Egipto: La civilización egipcia adoró y divinizó a los gatos.

Pero ésta, traspasando los límites de su mandato, provocó tal cantidad de masacres y epidemias que, para evitar que aniquilase a la humanidad entera, Ra decidió enviar a la tierra al guerrero Onuris con la misión de calmar a Sekmet, la cual termina convirtiéndose en la maternal y pacífica Bastet, la diosa-gata, asímismo conocida como Ousbasti o Bast.

De este modo, la leyenda trata de poner al alcance de los antiguos egipcios la ambigüedad y la tan característica dualidad felina: Bastet, el ojo de Ra asociado al Sol, protectora de los niños y diosa de la música, cálida y vivificante, que representaría la parte femenina, frente a la cruel y despiadada Sekmet, llamada "La Poderosa", que representaría la conexión con la luna y el espíritu oculto, misterioso, oscuro como la noche, de los gatos.

Los egipcios, fascinados por esta divinidad al mismo tiempo lunar y solar, la representaron de numerosas maneras a través de estatuas y pequeñas esculturas de bronce o piedra. En ellas, Bastet aparece representada de dos formas: como un gato sentado, con las patas anteriores extendidas y un pectoral en el cual estaba inscrito el escarabajo solar; o bien de pie, adoptando la forma de una mujer con cabeza de gato, portando un cesto y un sistro (uno de los instrumentos musicales más antiguos conocido, consistente en una especie de sonajero de piezas metálicas móviles, en cuyo extremo se tallaba una cabeza de gato).

Siendo Bastet una de las divinidades del panteón egipcio más veneradas, no es de extrañar que fuesen numerosos los templos erigidos en su honor. El más famoso de ellos se encontraba en Bubasti, en una isla situada en el delta del Nilo. Bubasti fue un famoso lugar de celebración debido a los numerosos festejos que allí se celebraban, durante los cuales las mujeres, venidas de todos los lugares de Egipto, imitaban los movimientos del gato en celo para seducir a los hombres, según cuenta el historiador Herodoto. Pero Bubasti no fue sólo un lugar de encuentro para festejos carnales y lúdicos. También, los peregrinos que deseaban pedir o agradecer las gracias recibidas, ofrendaban al templo una estatuilla representando a la diosa-gata.
La mitología y la leyenda adornan, pues, las estrechas relaciones existentes entre el gato y los antiguos egipcios. Pero ¿cómo, en la vida cotidiana, encajaba realmente este animal?

Los egipcios inoculaban a los gatos gotas de su sangre para protegerles de las enfermedades y de los malos espíritus. Estaba prohibido matar a un gato, bajo pena de muerte. La muerte del gato de la casa era una verdadera tragedia, y los familiares se enlutaban y rapaban las cejas en señal de duelo. Las familias pudientes mandaban embalsamar al gato y después ra sepultado en grandes necrópolis gatunas; en 1890, en Berni Hassan, se descubrió un antiguo cementerio de gatos en el que se hallaron cerca de 300.000 momias de gatos embalsamados.

Según cuenta Dioroco Sicuro, bajo el reinado de Ptolomeo XV, un soldado romano fue linchado por la población por haber dado accidentalmente muerte a un gato. Antes de esto, en tiempos de las invasiones pesas, éstos, ante un ataque de los egipcios, y sabiendo de la veneración que sentían por los gatos, tomaron como rehenes a un gran número de estos animales, utilizándolos como escudos. Se cuenta que los egipcios, antes de herir a los gatos, prefirieron rendirse sin combatir.

ANT

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El Anj es un jeroglífico egipcio que significa "vida", un símbolo muy utilizado en la iconografía religiosa de esta cultura. (en inglés: Ankh, en alemán: Anch, en francés: Ânkh; pronunciado en todos estos idiomas: Anj).

También se ha denominado cruz ansada, cruz con la parte superior en forma de óvalo, lazo, asa o ansa.

En Antiguo Egipto se relacionó con los dioses, necher, que eran representados portando dicho símbolo, indicando sus competencias sobre la vida y la muerte, su inmanencia y condición de eternos; relacionado con los hombres, significa la búsqueda de la inmortalidad, razón por la cual es utilizada para describir la vida o la idea de vida después de la muerte, entendida como inmortalidad, al principio sólo digna del faraón y, después del Imperio Nuevo, de todos los egipcios al evolucionar sus creencias, tal como se describe en el Libro de los Muertos. El anj se relacionó, como símbolo de renacimiento, con la diosa Isis y con su esposo Osiris, ya que cuando fue asesinado por su hermano, su esposa lo resucitó mediante magia.

Otra hipótesis presupone que la "T" de la parte inferior del "anj" representaría, estilizados, los atributos sexuales masculinos, mientras que el asa representaría el útero o el pubis de la mujer, como reconciliación de los opuestos;podría simbolizar la reproducción y la unión sexual. Hathor, la diosa de la alegría de vivir y de la muerte, daba vida con ella. En muchos aspectos se corresponde con las diosas Inanna, Ishtar, Astarté, Afrodita y Venus.

Varios faraones incluyeron este jeroglífico en su titulatura, como el célebre Tutanjamón (Tut-anj-Amón) "Imagen viviente de Amón"

Aunque se desconoce el origen del símbolo anj, si se observa la evolución de la escritura jeroglífica egipcia, es probable que el "anj" tuviera relación, con el signo jeroglífico del anillo con sello. En el Antiguo Egipto, el jeroglífico del sello, posible precedente de los cartuchos, se utilizó para enmarcar y «proteger» el nombre de los faraones, al encerrar los signos de su nombre dentro de él.

Otro posible origen del símbolo sería prácticamente el mismo que el neocananeo (cartaginés) para Tanit; muchas veces el símbolo de la principal diosa cartaginesa es muy similar al del anj. En el caso del origen del símbolo de Tanit, éste parece representar, esquemáticamente, a la deidad femenina vestida con los brazos abiertos "en cruz", siendo el círculo sobre la "T" una estilización de su cabeza; en tal caso, si la génesis del anj fuera semejante a la del símbolo de Tanit, el anj habría representado originalmente a alguna gran diosa egipcia, como Isis o Hathor.

Desde el siglo II d. C., con la difusión del cristianismo en el Valle del Nilo, se produjeron sincretismos: uno de ellos fue la adopción por parte de los cristianos egipcios (después llamados coptos) del símbolo "anj" como una modalidad de cruz cristiana.

Las misiones de monjes cristianos que desde el siglo III partieron desde Egipto difundieron, muy probablemente, el antiguo símbolo hacia lugares distantes. Así se habrían originado la cruz irlandesa, por una parte, y la cruz armenia por la otra, ambas con un círculo en el centro.

El secreto del maquillaje egipcio

El uso de maquillaje siempre estuvo bien considerado, incluso tenían un mito explicando esta costumbre: Cuando Horus peleó contra su tío Seth perdió un ojo, por lo que inventó el maquillaje para restablecer la perfección de su belleza: el uso de productos cosméticos para reparar los desperfectos del tiempo o maquillar los accidentes de la vida son por lo tanto legítimos. Esto explica la gran variedad de productos como aceites, kohl, colirios, rojo para los labios y las mejillas, concebidos por los egipcios de la antigüedad y utilizados desde muy pronto: se han descubierto restos del siglo IV a. C., y más de 160 recetas que describen su elaboración, que dura a veces varios meses. Las tumbas contienen a menudo todo lo necesario para la belleza en una cesta: los frascos de ungüentos, la pintura, los aceites, kohl en tubos de caña, y espejos de bronce pulido.

Los polvos fueron utilizados para blanquearse la piel de la cara. Dos tipos diferentes de máscaras se usaban para los ojos: una negra para dibujar el contorno y acentuar su forma de almendra, y otra verde para las pestañas y las cejas. Al aplastar la galena, los egipcios obtuvieron un tinte negro, en el que el tono variaba según fuese de fino el polvo: cuándo era reducida a polvo muy fino, el tinte era de un negro muy oscuro; si era aplastada con menos precisión, tenía reflejos metálicos. Con este polvo hacían el kohl. El maquillaje de ojos estaba hecho con malaquita, y usaban el ocre para conseguir el color rojo.

Dama perfumándose el cabello. Lleva un "collar-gorguera".

Todos estos productos se mezclaban con grasas animales para compactarlos y conseguir una conservación más duradera.

Los egipcios fueron las personas de la antigüedad que practicaron más el arte del maquillaje, ningún otro pueblo lo ha usado tanto. Los productos cosméticos se comenzaron a usar para protegerse de los efectos del clima caliente y seco de Egipto. Así, el kohl protege y cuida de la conjuntivitis y los aceites perfumados sirvieron, y sirven todavía, para humedecer la piel y devolverle su flexibilidad.

Las uñas y las manos se pintaban también con alheña. Sólo las personas de baja condición usaban tatuajes.

No conocieron la destilación y no hicieron por lo tanto ningún perfume con alcohol. No obstante, cultivaban flores para perfumar otros productos. El Fayum (región alrededor de un lago del desierto, alimentado por un ramal del Nilo) fue la principal zona productora, sobre todo en el Imperio Nuevo, cuando las inundaciones fueron reguladas con diques.

Los distintos elementos de las flores eran clasificados, pasados por un tamiz y convertidos en pastas perfumadas. En las pinturas de las tumbas se representan los ungüentos que los egipcios usaban para el pelo y que se aplicaban por medio de unos conos blancos colocados encima de la cabeza.

 

La historia y cultura egipcia sigue colmada de magia y misterios, pero recientemente se ha descubierto uno de ellos.  El curioso maquillaje que hombres y mujeres egipcias lucían en sus ojos era utilizado como desinfectante que evitaba enfermedades oculares.

 

El intenso maquillaje de color negro que rodeaba los ojos de los antiguos egipcios no tenía sólo un papel cosmético, sino que actuaba como barrera ante posibles infecciones o enfermedades. Los químicos franceses Christian Amatore, Philippe Walter y colaboradores del Centro Nacional de Investigación Científica galo (CNRS) han descubierto que los egipcios utilizaban sustancias basadas en mineral de plomo como cosméticos. Los egipcios creían en la función mágica que jugaba este negro maquillaje, pues según ellos, los dioses Horus y Ra protegían a todos aquellos que lo lucían.  

   

La clave, el óxido nítrico

Cincuenta y dos muestras de maquillaje de la antigua sociedad egipcia fueron conservadas en el Museo del Louvre de Paris. Tras su análisis, los investigadores descubrieron que había cuatro tipos de sustancias basadas en plomo. Pero los expertos fueron más allá, se percataron de que estas sustancias desprendían la producción de óxido nítrico en un 240%. Según los científicos, el óxido nítrico refuerza el sistema inmunológico, además de actuar como barrera en casos de enfermedades o infecciones en el ojo, que al parecer, en áreas cercanas al Nilo pueden llegar a ser muy peligrosas. Lo más curioso de todo es que los ‘químicos’ egipcios tuvieron que ‘transformar’ o sintetizar los compuestos hallados en el maquillaje porque no se producen de manera natural o espontánea. 

 

Arte en las Pirámides de Egipto

Cuando Napoleón, viajó a Egipto, llegó a Gizeh, a las tres grandes pirámides de Keops, Kefrén y Mikerinos, que adornan la llanura, impresionó mucho al viajero, que era admirador de todas las manifestaciones de poder de los antiguos reyes.

Napoleón entregó a una serie de cálculos matemáticos sobre la cantidad de piedra empleada en aquellos edificios. Según él la piedra usada bastaría para cercar a Francia con un muro de tres metros de altura y unos 40 centímetros de grosor. El matemático Monje, que acompañaba a Napoleón, confirmó estos cálculos. Hoy se piensa que sólo la gran pirámide de Keops está formada por unos 2.300.000 bloques de piedra, que pesarán una media de dos toneladas y media cada uno. Claro que ésta es la mayor de las pirámides con 146,59 metros de altura, y en cierto modo marca el máximo desarrollo en la construcción de este tipo de tumbas, tanto por su tamaño como por la envergadura de los medios empleados en su erección.

Razón de sus construcciones

La pirámide fue pensada para tumba inviolable del soberano, destinada a la eterna preservación de su cuerpo, incorrupto por embalsamamiento, y de su ajuar funerario. Sólo de este modo se posibilitaba la residencia del alma en el cuerpo y su supervivencia en el mundo del más allá. Para proteger el cuerpo y el ajuar de eventuales saqueadores se multiplicaban las dificultades de acceso a la cámara, interponiendo toneladas de piedra, disponiendo puertas falsas, corredores ciegos, cámaras dobles, etc. Todo ello fue inútil: los saqueadores siempre consiguieron su objetivo y ya en la antigüedad las pirámides fueron violadas y robadas y pasaron a ser lo que son hoy, el símbolo de Egipto de su arte teocrático y de su sistema político. A pesar de los grandes progresos que ha experimentado la egiptología, particularmente en lo que va de siglo, es todavía mucho lo que se ignora acerca de cómo era construida una pirámide.

Para asegurar la vida en el más allá, el cuerpo del difunto debía ser conservado y habían de ser satisfechas las necesidades materiales que tuvo cuando vivía. Esta idea fue dominante y condicionó de modo decisivo la vida en todos los períodos del antiguo Egipto. Ya en la época predinástica se hacía lo posible por preservar adecuadamente el cadáver. Entonces se enterraba en hoyos rectangulares excavados en la arena, en los que a veces se disponían unas paredes de madera o de barro prensado. Junto al cadáver se disponían utensilios, armas y alimentos. Cerrada la tumba, ésta se cubría con un túmulo de arena y relleno.

Con el tiempo solía ocurrir que la arena era desplazada por el viento, desaparecía el túmulo y finalmente el cadáver quedaba expuesto a los elementos y se perdía. Para evitar este peligro, ya en la era dinástica las personas de elevada posición y los reyes se hacían construir encima del túmulo de arena, una estructura de adobe y ladrillo. La "mastaba", que debía imitar en su aspecto a las viviendas que el difunto habitó cuando vivía. Los reyes de la III Dinastía empezaron a usar la piedra para sus monumentos funerarios, pero su empleo no se generalizó en las tumbas de nobles y dignatarios hasta la IV Dinastía.


 

El Campesino elocuente

Su nombre era KHUNAPUP y vivía en la llanura de la sal junto a su mujer y sus hijos. Gracias a que era un hombre muy constante y trabajador, la familia vivía bien. Algunas cosas solo podían conseguirlas en Heliópolis y por eso su mujer le ayudó con los preparativos del próximo viaje. Prepararon la comida y bebida que necesitaría durante el viaje y cargaron los asnos con todo eso más la mercancía que iba a utilizar para cambiar en la ciudad por lino, madera y algunos alimentos que no podía conseguir en el oasis.

KHUNAPUP comenzó su viaje, debía atravesar el desierto y el camino sería muy duro.

Llegó a unas tierras administradas por RENSI, representante del faraón, y al cuidado de DEHUTINEKHT, cuyas tierras se encontraban a un lado del estrecho camino y al otro estaba el río.

DEHUTINEKHT, viendo acercarse al campesino con sus asnos cargados, mandó poner en el camino una sabana de lino como parte de un plan para robarle. Cuando KHUNAPUP llegó hasta él, DEHUTINEKHT le advirtió que no debía pasar por encima de la sabana de su propiedad y tampoco por los lados, ya que estaban su casa y el río. Mientras discutían unos de los asnos pisando la tela comenzó a comer cebada de sus tierras y de esta forma le ofreció la excusa perfecta para robar al campesino, solicitando quedarse con todos los vienes por el perjuicio causado por el asno. Pasó diez días lamentándose y quejándose pero DEHUTINEKHT no le hizo el menor caso, así que KHUNAPUP, viendo que en fuerza física el contrario ganaría, decidió dirigirse a Heliópolis a ver a RENSI y contarle lo ocurrido para que sus asnos le fueran devueltos y el ladrón castigado.

RENSI escucho atento sus explicaciones y quedo tan sorprendido por su forma de hablar y expresarse, que decidió ponerlo en conocimiento del rey que se aburría bastante en palacio. Para los dos, la solución al caso era fácil, pero el rey quiso saber más de la elocuencia del campesino y mando a RENSI citarle cada mes para exponer su caso y tomar nota de todas sus palabras para así matar el aburrimiento.

Fue así como KHUNAPUP pasó meses acudiendo a RENSI, cada vez con menos paciencia pero mas elocuencia, no se repetía en sus argumentos y cada vez estaba mas enfadado, porque aunque el rey se había encargado de que a su familia en el oasis no le faltase de nada, el lo ignoraba.

Al fin, tras su última visita en la que incluso acusaba y amenazaba al rey, este no tubo más remedió ya, que después de tanto tiempo, dar una solución justa al campesino.

Todos sus vienes, los del ladrón y el propio ladrón convertido en su esclavo, le fueron entregados KHUNAPUP, para hacer justicia y recompensar su elocuencia y paciencia.

Ojo egipcio

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En la antigüedad los egipcios consideraban el ojo como simbolo de poder y misticismo, lo que muchos desconocen es que poseían 9 talismanes basados en este principio y que cada persona se hacía poseedor de uno empleando la fecha de nacimiento ejemplo:

si la fecha es 24 de enero de 1983 (24/01/1983)
se suman todos los números hasta obtener un dígito

la suma será 2+4 +0+1 + 1+9+8+3 =28

luego 2 + 8 = 10

y finalmente 1+0 = 1

por lo que correspondería el talismán número 1

calcula tu talismán e incluyelo en tu blog


































 

El Gran Tribunal

El Gran Tribunal:

Los Dioses egipcios de la Sala de la Justicia (Maat). 

 

Capítulo 125 del Libro de los Muertos representado en el Papiro del escriba Hunefer. XIX Dinastía. Tebas. 

British Museum. EA 9901/3.

 

 

Declaración de inocencia ante los cuarenta y dos dioses del tribunal
 

"¡Oh (tú), El que camina a grandes zancadas, que sales de Heliópolis! No cometí iniquidad.
¡Oh (tú), El que oprime la llama 10, que sales de Kheraha! No robé con violencia.
¡Oh Nariz divina, que sales de Hermópolis! No fui codicioso.
¡Oh Devorador de sombras, que sales de la caverna! No robé.
¡Oh El de rostro terrible, que sales de Re-stau! No maté a ninguna persona.
¡Oh Ruty, que sales del cielo! No disminuí las medidas (de áridos).
¡Oh El de los ojos de fuego, que sales de Letópolis! No cometí prevaricación.

iOh Incandescente, que sales de Khetkhet!. No robé los bienes de ningún dios.
¡Oh Triturador de huesos, que sales de Heracleópolis! No dije mentiras.
¡Oh Espabilador de la llama, que sales de Menfis! No robé comida.
¡Oh El de la caverna, que sales del Occidente! No estuve de mal humor.
¡Oh El de los dientes blancos, que sales de El Fayum!  No transgredí nada.
¡Oh El que se nutre de sangre, que sales de la sala de sacrificio! No maté ningún animal sagrado.
¡Oh Devorador de entrañas, que sales de la Casa de los Treinta"? No fui acaparador de granos.
iOh Señor de Justicia, que sales de Maaty! No robé pan.
iOh Errante, que sales de Bubastis!  No me entrometí en cosas ajenas.
¡Oh Pálido, que sales de Heliópolis! No fui hablador.
iOh Doblemente malvado, que sales de Andjty!  No disputé nada más que por mis propios asuntos.
¡Oh Uarnernty, que sales de la sala del juicio! No tuve comercio (carnal) con una mujer casada.
¡Oh El que mira lo que trae, que sales del templo de Min! No forniqué.
iOh Jefe de los Grandes (dioses), que sales de Imu! No inspiré temor.
¡Oh Demoledor, que sales de Huy! No transgredí nada.
¡Oh El confidente de disturbios, que sales del Lugar santo! No me dejé arrastrar por las palabras.
¡Oh El Niño, que sales de Heqa-andj!  No fui sordo a las palabras de la Verdad.
iOh El que anuncia la decisión, que sales de Unsy!  No fui insolente.
iOh Basty , que sales de la Urna! No guiñé el ojo.

¡Oh El de rostro vuelto, que sales de la Tumba! No fui depravado ni pederasta.
¡Oh El de pierna ígnea, que sales de las regiones crepusculares! No fui falso.
¡Oh Tenebroso, que sales de las Tinieblas! No insulté a nadie.
¡Oh El que aporta su ofrenda, que sale de Sais! No fui violento.
¡Oh Poseedor de varios rostros, que sales de Nedjefet!  No juzgué precipitadamente.
iOh Acusador, originario de Utjenet!  No transgredí mi condición (hasta el extremo) de encolerizarme contra dios.
iOh Señor de los dos cuernos, que sales de Assiut!  No fui hablador.
¡Oh Nefertum, que sales de Menfis! Estoy sin pecados, no hice el mal.
iOh Tem-sep, que sales de Busiris! No insulté al rey.
¡Oh El que actúa según su corazón, que sales de Tjebu! No he pisado el agua.

¡Oh Fluido, que sales de Nun! No hablé con soberbia.

¡Oh Regidor de los hombres, que sales de tu Residencia! No blasfemé contra dios.
¡Oh Procurador del bien, que sales de Huy! No me comporté con insolencia.
¡Oh Neheb-kau, que sales de la Ciudad! No hice excepciones en mi favor.
¡Oh El de Cabeza prestigiosa", que sales de la Tumba! No acrecenté mi riqueza, sino con lo que me pertenecía en justicia.
¡Oh In-dief, que sales de la Necrópolis! No calumnié a dios en mi ciudad."

 

Del Capítulo 125 del Libro de los Muertos.

Traducción de Federico Lara Peinado

 

 

La Sala de la Doble Maat

 

La Sala de las Dos Maat, de la Doble Maat, o de las Dos Verdades, era aquélla en la que se presentaba el fallecido y en la que se llevaba a cabo el acto de pesado de su alma. En esta Sala del Más Allá, el Tribunal estaba compuesto por cuarenta y dos dioses que eran los encargados de juzgar al difunto.

 

Estos cuarenta y dos dioses escuchan la declaración del difunto, una declaración de inocencia que consisten en proclamar una serie de sentencias formuladas negativamente, una "confesión negativa", como se ha venido en llamar, que abarca todo aquello "castigado" o moralmente reprobado por la sociedad egipcia del momento y que abarca desde el asesinato, pasando por las transgresiones religiosas e incluso lo que podríamos denominar como "normas" de convivencia social.

 

Referencias a este Juicio las hay desde los Textos de las Pirámides y posteriormente pasaron a los llamados Textos de los Sarcófagos, desde el Imperio Medio. Cuando el Libro de los Muertos comenzó a tomar preponderancia como texto funerario en cuanto a guía para que el difunto pudiese entrar en el Más Allá, este Juicio se convirtió en uno de los acontecimientos fundamentales para conseguir ese fin. Así, el capítulo número 125 del Libro de los Muertos contiene esa "confesión negativa" que antes describíamos.

 

Los cuarenta y dos dioses, como consejo asesor, están representados normalmente ilustrando ese capítulo 125 del Libro de los Muertos, pero no es habitual que aparezcan todos al mismo tiempo, sino una selección de ellos. Las actitudes que muestran en esas representaciones pueden variar de erguidos a sentados adoptando la típica postura de un dios de los caracteres jeroglíficos, y portando en sus manos cuchillos o plumas como símbolo de Maat y su poder judicial.

 

A continuación, en la siguiente tabla, recogemos los cuarenta y dos dioses de la Sala de la Doble Maat, junto a la ciudad o lugar con la que eran identificados y el crimen que cada uno juzga. Como se verá por algunos de sus nombres, parece que representan distintos tipos de males. Asimismo, algunos de esos nombres son reminiscencias de dioses ya conocidos como es el caso de Nosey de Hermópolis (Tot), a quienes pueden representar.

 

Nombre del diosCiudad o Lugar asociadoCrimen que juzgan
El que camina a grandes zancadasHeliópolisfalsedad
El que oprime la llamaJerara (Kherara)robo
Nariz divinaHermópolispillaje /rapiña
Devorador de sombrasla cavernahurto
El de rostro terribleRosetauasesinato
El de los Dos Leones/El Doble León/El de rostro terribleel cielodestrucción de comida
El de los ojos de fuegoLetópolisdeshonestidad
Incandescente/LlamaJetjet (Khetkhet)hurto de ofrendas
Triturador de huesosHerakleópolismentira
Espabilador de la llamaMenfiscoger comida
El de la cavernaoccidentehosquedad
Blanco de dientesFayumtransgresión
El que se alimenta de sangrecasa del sacrificiomatar un toro sagrado
Devorador de entrañasCasa de los Treintaperjurio
Señor de Verdad/Señor de JusticiaMaatyrobar pan
ErranteBubastisescuchar a escondidas
PálidoHeliópoliscotillear/chismorrear
Doblemente malvadoAndyet/Andjtydisputas
Uememty (serpiente)lugar de ejecución/sala del juiciohomosexualidad
El que mira lo que traesCasa/templo de Minmal comportamiento
Jeje de los Grandes diosesmau/Imuatemorizar
DemoledorXois/Huycometer una transgresión
Perturbador/El confidente de disturbiosUeryt/Lugar santoser muy temperamental
El niño/El jovennomo Heliopolitano/Heqa-andyno atender a la verdad
El anunciadorUenescausar disturbios
El del Altarel lugar secretoengañar
El de rostro vueltocaverna de abusocopular con un chico
El de pie ígneoanochecer/oscuridadabandono
Tenebroso/El de la oscuridadla oscuridadpelear
El que trae su ofrendaSaisviolencia
El de varios rostrosNedyefetimpaciencia
AcusadorUetyenetdañar la imagen de un dios
Señor de los cuernosAsyutcharlatanería
Nefertem/NefertumMenfismalos actos, actuar con maldad
TemsepBusirisconjurar contra el rey
El que obra según su corazónTyebucaminar por el agua
Golpeador del agua/Fluidoel abismo/Nunhablar con soberbia
Comandante de la humanidad/Regidor de los hombrestu casa/residenciablasfemar contra dios
Procurador del bienel nomo harpónhacer...? (insolencia?)
Procurador de los poderesla ciudadhacer distinciones consigo mismo
El de cabeza prestigiosa (sobresaliente). Otra deidad serpiente.la caverna/la tumbasalud o carácter deshonestos
El que da y recibe (Otra deidad serpiente).la tierra silenciosa/la Necrópolisblasfemar/calumniar

HISTORIA DEL COMERCIO: EDAD ANTIGUA

Los antiguos mitologistas conceptúan a los egipcios como los inventores del comercio y los navegantes más antiguos, pues dicen que su dios Thoith es el autor de la navegación, y que su otro dios Osiris enseñó a los hombres el arte de comprar y vender. 

Dividíase el pueblo egipcio en dos castas superiores, formadas respectivamente por los sacerdotes y los militares, y una casta inferior constituida por los industriales; esta última se subdividía en cinco clases: de labradores y artesanos, de pescadores, de pastores, de comerciantes y de intérpretes; siendo la más numerosa e importante de ellas la de los labradores, ocupando la mayoría de los brazos juveniles y mereciendo grandes consideraciones, pues sabido es que la principal riqueza de Egipto se debe a los desbordamientos anuales del río Nilo, los cuales inundan los terrenos en una vasta extensión, depositan sobre ellos un limo fertilizante, producen inmensas cantidades de cereales y hacen a este territorio eminentemente agrícola.

Entre sus productos vegetales sobresalían el lino, el algodón, las maderas, las gomas, los bálsamos y los granos; pero sobre todos ellos aparecía el trigo, hasta el extremo de convertir este país en uno de los cuatro graneros del mundo. También tenían algunas minas, buenas pesquerías y excelentes manufacturas, entre las que se distinguían las telas, tintes, esencias, pomadas, cristales y objetos vidriados.

Su población era considerable y su comercio extenso, aunque no tanto como podía haberlo sido si no hubiera estado contenido por los obstáculos que le oponían el fanatismo religioso, la aversión a los extranjeros y el horror a la marina, al considerar a las aguas del mar como un líquido impuro, no permitiéndose consumir el pescado y la sal. Sin embargo, tenía importantes depósitos mercantiles en Meroé, Tebas y Ammónium; poseían un puerto comercial frecuentado por muchas naves, que era el de Alejandría; contaba con buenos caminos para sostener el tráfico interior, que se extendían hasta el Fezzán y la Etiopía; y eran dueños de numerosos canales que contribuían al desarrollo de sus riquezas, como los abiertos para el riego y la navegación.

El comercio exterior de Egipto fue pequeño durante largo tiempo, porque la política opresora de los Faraones cerraba las puertas del país a los extranjeros; pero comenzó a desarrollarse cuando el rey Sammético abrió las fronteras de las relaciones internacionales; fue muy activo en la época de la dinastía de los Eptolomeos, y alcanzó su estado más floreciente bajo el reinado de Amasis, hasta que conquistado este país por Cambises desaparecieron todas las restricciones y quedó libre la navegación por todas las bocas del Nilo

El comercio en el Egipto faraónico II

Con independencia de los intercambios entre particulares de un mismo pueblo o ciudad, que continuamente tenían lugar a orillas del Nilo, también existío un comercio a mayor escala, por lo menos en las épocas de estabilidad interior como el Imperio Nuevo.
Este comercio dependía de las grandes instituciones, y, principalmente, de los templos y sus dominios, es decir de los terrenos circundantes, propiedad del templo. Entonces, los intercambios implicaban grandes cantidades de las más variadas mercancías, y , a menudo, con una gran distancia entre compradores y vendedores.Ello implicaba la existencia de intermediarios autorizados deferenciados por su especialidad: transportitas (principalmente marineros), negociadores y diversos tipos relacionados con el comercio, tambien se sumaba a los primeros formando todos una clase social muy particular.Este grupo social nunca perteneció a la elite de la sociedad egipcia.



Los comerciantes, en general, no actuaban como particulares, ya que dependían de las grandes instituciones a las que servían. Instituciones que , como los grandes santuarios, eran el principal motor de la economía del país, y que poseían su propia flota de transporte los “usekh” ,los panzudos barcos de carga.



Estos barcos constaban de una tripulaciónformada por los “nfu”, navegantes o marinos con una cierta cualificación en el oficio.



El responsable del barco ,es decir su capitán, era el “hry ush” (textualmente :el que está a la cabeza del barco).



A continuación venía una especie de cuerpo de inspectores llamados “s3u”, y unos escoltas los “mskbu”, que cumplían una función no claramente especificada, ya que aparecen también en las transacciones de ventas de caballerías, carros y otros oficios relacionados con la actividad comercial.



Al frente de estos ultimos figuraba un “imira mskbu” (jefe de los escoltas).Los simples marineros eran llamados “imyu ush” (los que están en el barco de carga).
La actividad de este personal así como sus cometidos, nos ha llegado gracias a dos documentos, ambos del Imperio Nuevo. El primero de los cuales tiene lugar durante la XIX Dinastía y bajo el reinado de Ramsés II, y cuenta lo siguiente:
Un barco con una tripulación de 33 o 39 hombres amarra en la ciudad de Per-Ramsés.El propietario, según todos los indicios, es Khaemuaset, el famoso principe-arqueólogo que, además, era gran Sacerdote de Ptha en Menfis.Pues bien este particular sacerdote estaba en continuo contacto con las transacciones y novedades que se producian en el barco a través de unos mensajeros llamados “smsu”. Todos los días se realizaban entradas y salidas de mercancias, supervisadas por un escriba, entre ellas siempre figuraba el suministo diario de pan a la tripulación. Como anécdota, que sirve para cualificar a los escolta “mskbu”, consta que se dio a dichos subalternos una vasija de vino, que se supone sería una gratificación o “propina” independiente de su salario en especias.



El segundo documento, más explicito en sus detalles, tiene lugar durante la siguiente Dinastía, la XX.Narra un viaje por cuenta del dominio de Amón, que empieza en Tebas. Dos meses más tarde, el barco parte de Heliópolis (bajo el actual aeropuerto de El Cairo) y atraca en Menfis, la antigua capital del Reino Antiguo. Espera, cambiando varias veces de amarre, y tras 9 días recibe una carga de 5000 peces. Los intercambios comerciales no cesan, mientras se espera la presencia de un escriba. Tras 6 días de espera, y viendo que el escriba no aparece, el capitán, con tres marineros y un barco más pequeño, zarpa rumbo a Heliópolis donde se supone que vive el escriba.8 días despues de la carga.3000 peces están todavía a bordo, el resto ha sido objeto de transacciones.La carga, consignada por el escriba, consta además de aceite, vino, semillas, rollos de papiro, sal, juncos, aves y cuerdas. estas cuerdas van embaladas en 3 rollos de 1000 codos y 27 rollos de 500 codos. Si tenemos en cuenta que un codo equivale a 0,523m., resulta que sólo en cuerdas, el barco transportaba ¡8.629,50 m.!
Lo que no sabemos,porque no lo dice el documento, es el grosor de esas cuerdas, más que nada para hacer un calculo aproximado del peso.
Tampoco nos aclara, el citado documento, es como eran los peces, frescos o en salazón….espero que fuera eso ultimo…no quiero ni pensar el aroma que debería desprender el barquito de marras….



De los anteriores relatos, se desprende la categoría social de que siempre gozaron los escribas en Egipto. Esta clase de elite no se podía considerar como integrante del mundo naval. Tenían sus despachos relativamente cerca de los puertos y actuaban como notarios de todas las operaciones comerciales. No recibían su salario como integrantes de las operaciones, sino como altos funcionarios de las instituciones a las que servían.Eran siempre la autoridad suprema e indiscutible en dichas operaciones, ya que tenían todos los registros de las actividades portuarias. En un escalón mucho más bajo, los “s3u”, gozaban de cierta autoridad, como ayudantes de los escribas y supervisores de las cargas en las bodegas de los barcos.



Independientemente del personal adscrito a los barcos de una manera más o menos permanente, otro grupo de funcionarios, los “sutyu”, una especie de agentes comerciales, solían participar como “negociadores” en las transacciones de una cierta importancia. Eran responsables de las gestiones y de la organización de los pactos comerciales. Eran los especialistas en tasar el valor de una mercancía, de la conversión de esta en su equivalente al peso unitario de un metal (el deben). No actuaban nunca por cuenta propia e independiente,sino que estaban al servicio de una institución o representando a un particular. Los desplazamientos eran una actividad inherente a la función de estos “sutyu”. Siempre estaban embarcándose para atender in situ a las transacciones y esto , aunque pueda parecer chocante, no era demasiado apetecible para un egipcio.



Tanto si el comercio era interior, como si se trataba de negociaciones en el extranjero, los “sutyu”, como los marineros en general, se quejaban de la añoranza de su localidad y de los incovenientes que su trabajo representaba para su convivencia familiar. Además, los que operaban en el extrangero se veían alejados de la protección de sus dioses, sentimiento recojido en la literatura a través de los “Cuentos del Naufrago” o las aventuras y desventuras de Sinuhé.
No es de extrañar que en la famosa “Sátira de los oficios” figurase el de los “sutyu”, frente a las indiscutibles ventajas de ser escriba: “Los comerciantes-suty descienden y remontan el Nilo, negociando con el cobre. Ellos transportan las mercancias de una ciudad a otra a fin de proveer aquello que falta”



A menudo los desplazados al exterior, invocaban la protección de su dios y llevaban amuletos con la efigie de su predilecto. A ello se refier un párrafo de la “sátira de los oficios” cuando dice: “el dios de cada hombre está con él”. Una carta dirigida a unos funcionarios del templo de Amón en Tebas, enviados a una misión en el interior del desierto menciona: “Amón-Ra, Rey de los dioses…vuestro buen señor que pasa su tiempo sirviéndoos de piloto “. A estos males de caracter sentimental, se juntaban otros de indole más real, como el desconocimiento total o parcial de las lenguas y dialectos hablados en las regiones y pueblos asiáticos. Incluso en el mismo Egipto existían dialectos distintos para el Norte y el Sur. El papiro Anastasi I hace alusión a un “dialogo de sordos” entre un hombre del delta y un ho,bre de la isla de Elefantina” que no llegan a entenderse. Algo parecido ocurre todavía hoy, ya que el dialecto árabe del Alto Egipto, difiere bastante en algunos aspectos, del hablado en El Cairo. Para terminar, un ejemplo más de esta actitud de miedo y recelo a alejarse del lugar de origen donde se vive, forma de sentir profundamente arraigada en el alma egipcia.



En una carta dirigida a su hijo Pay-iri, que se ha fugado al ser acusado de robo y adulterio por el tribunal de Deir -el-Medina, el padre le dice: “Tus intenciones de viajar son como las de una golondrina con sus pequeñuelos, has llegado al Delsta en un gran desplazamiento, estás mezclado con los asiáticos, has comido pan con tu sangre.” Salir de viaje, por propia voluntad o por simple curiosidad, era considerado por los antiguos egipcios como una desviación social.



Y dicho lo anterior me pregunto…¿como se sentirían esos egipcios antiguos si vieran en lo que se ha convertido su amada tierra?…¿como se sentirían si vieran sus moradas de eternidas, profanadas a diario, por gentes que no tienen el más minimo respeto al entrar en dichos lugares…?. Lugares que por cierto no fueron creados para ser vistos. Me gustaría que si alguien lee esto, le sirva como reflexión, digamos piadosa, y al visitar cualquier tumba egipcia, de la más suntuosa a la más sencilla, lo haga con un cierto recogimiento y si puede ser repita en voz alta el nombre de su propietario…Para que su Ka viva eternamente al ser nombrado.
En este oficio, como en todos, la ética y la moral (que en el antiguo Egipto eran la misma cosa) no siempre era patrimonio personal de algunos comerciantes. Un documento jurídico encontrado en Tebas nos cuenta el caso de una sirvienta palestina que un “suty” había vendido a una dama de alto rango a cambio de una partida de tejidos, dr recipientes de metal y un pote de miel, por el valor de 4 deben y un qedet de plata. El comerciante había adquirido la sirvienta en uno de sus viajes comerciales, y al regresar a Egipto quiso venderla para sacar un beneficio.
En el mismo documento, otro “suty” cambia un servidor por una tumba, lo que demuestra dos cosas, a saber: que sí hubo intenciones de adquirir una tumba por alguno de aquellos comerciantes.
Tambien encontramos en algunos documentos los relatos de los robos de tumbas del final de la época ramésida. Las listas de estos papiros , enumeran no menos de 16 “sutyu” implicados en los robos. Aunque los juicios se celebraron en Tebas, 8 de aquellos implicados eran originarios del mismo pueblo de la zona del Fayum, otro estaba adscrito al templo de Khnum en la isla de Elefantina.
El alto número de implicados en los robos pertenecientes a esta profesión, puede explicarse por la facilidad adquirida que tenían los “sutyu” para “camuflar” las mercancias y la mno menos aprendida de “blanquear” el botí de los pillajes. Los puertos eran siempre los lugares del mercadeo, no es extraño que en uno de los procesos verbales en los robos de tumbas, un acusado declaró que los ladrones robaron el botín, mientras que él sólo lo vendían en su barco en el puerto de Tebas. En dichos procesos se nombran (siempre como implicados) algunos de los oficios de los que os he hablado: barqueros nfu, capitanes de barco hry ush, 4 guardianes s u, 5 escribas, 2 pescadores, y una docena de tejedores.
Los nfu gozaban, dentro de este restringido cuadro social, de una cierta categoría. De hecho eran, más que expertos marinos, auténticos pilotos que surcaban tanto las tranquilas aguas del rio Nilo, como las del ” Gran verde”, el mediterráneo, como ellos llamaban a nuestro mar. En la tumba del visir Rekhemira (XVIII dinastía,tiempo de Tutmés III) el propietario, metafóricamente, declara: “Soy su nfu (refiriendose al rey), el que ignora el sueño tanto de día como de noche. Mi atención está fija en la cuerda de proa y en la cuerda de popa”. Varios objetos funerarios pertenecientes a barqueros nfu nos son conocidos, entre ellos un pectoral con el capítulo 30B del “Libro de los muertos”, asi como una serie de estelas. Precisamente en una de ellas se dice que el hijo de un “nfu jefe al servicio de Maat”, era tambien “nfu de Ptah”. El oficio se transmitía de padres a hijos, y los enchufes en la administración religiosa de los templos, también. Un cierto Res (probablemente extrangero), funcionario de la corte en el ejército y en la marina, como nfu de un barco llamado “Mery-Amón”, posee una tumba en Sakkara.
Bueno hasta aqui una pequeña visión de como era llevado el comercio, entre los intermediarios y demas personas que en esta actividad estaban empleados

URAEUS

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El uraeus, o ureus, es una representación de la diosa Uadyet. La imagen del uraeus constituyó el emblema protector preferente de muchos faraones, quienes eran los únicos que podían portarlo como atributo distintivo de la realeza.

Uraeus fue el término que empleó Horapolón, un estudioso del Alto Egipto, a finales del siglo V a. C., en su tratado Hieroglyphica donde muestra una interpretación ideográfica de la escritura jeroglífica, y desde entonces se mantuvo dicho nombre.

El uraeus tenía forma de cobra y, algunas veces, portaba la corona Roja del Bajo Egipto y la corona Blanca del Alto Egipto. La diosa cobra Uadyet, solía figurar junto a la diosa buitre Nejbet, como representantes del Alto y Bajo Egipto.

Uadyet, originaria del delta del Nilo, simbolizaba al Bajo Egipto, diosa protectora del faraón, era una serpiente que actuaba como protección de dioses y faraones en la mitología del antiguo Egipto y se le atribuía la característica de ser muy poderosa. Encarnaba a las diosas solares.

Nejbet, representada como un buitre, era símbolo del Alto Egipto; deidad protectora del faraón en los nacimientos, la coronación, las fiestas de jubileo y en las batallas.

Uno de los títulos del faraón, el nombre de Nebty contiene el Uraeus. También aparece representado en la parte superior de muchos templos y formando parte de las coronas egipcias, como diadema sujetando el Nemes (tocado de los faraones), y en joyas o amuletos de faraones y dioses.

La cobra y las serpientes eran símbolos de resurrección y estaban asociadas a los mitos solares del viaje del Sol por el cielo y el inframundo, la Duat. Se las veneraba principalmente en Buto y al morir se depositaban en cajas de bronce o madera, grabadas con relieves de imágenes de serpientes, que algunas veces tenían cabeza humana tocada con la corona Doble y el uraeus

UDYAT

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El Ojo de Horus, o Udyat "el que está completo", fue un símbolo de características mágicas, protectoras, purificadoras, sanadoras, símbolo solar que encarnaba el orden, lo imperturbado, el estado perfecto. El Udyat es un símbolo de estabilidad cósmico-estatal.

Horus era hijo de Osiris, el dios que fue asesinado por su propio hermano Seth. Horus mantuvo una serie de encarnizados combates contra Seth, para vengar a su padre. En el transcurso de estas luchas los contendientes sufrieron múltiples heridas y algunas pérdidas vitales, como la mutilación del ojo izquierdo de Horus. Pero, gracias a la intervención de Thot, el ojo de Horus fue sustituido por el Udyat, para que el dios pudiera recuperar la vista. Este ojo era especial y estaba dotado de cualidades mágicas.

El Ojo de Horus, o Udyat, se utilizó por primera vez como amuleto mágico cuando Horus lo empleó para devolver la vida a Osiris.

Gozó de gran popularidad en el Antiguo Egipto, siendo considerado un amuleto de los más poderosos: potenciaba la vista, protegía y remediaba las enfermedades oculares, contrarrestaba los efectos del "mal de ojo" y, además, protegía a los difuntos. Como talismán simboliza la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad de renacer.

Los egipcios utilizaron un sistema muy antiguo para representar fracciones en medidas agrarias de superficie y volumen, basado en las divisiones entre dos de 1/2. Los signos de las fracciones mayores fueron tomados de las partes que componían el jeroglífico del Ojo de Horus.

Cada fracción se representaba mediante una grafía del jeroglífico del ojo:

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ÍTACA

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KONSTANTIN KAVAFIS

Egipto, Alejandría (1863 - 1933)
 
 

ÍTACA

 

Si vas a emprender el viaje hacia Itaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni a fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante tí los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Mas no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Itaca te enriquezca.

Itaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.

Aunque pobre la encuentres, no te engañará Itaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Itacas

 

 

REGRESA

Vuelve a menudo y tómame,
amada sensación, regresa y tómame.
Cuando la memoria del cuerpo despierta,
su viejo deseo vuelve a rodar en la sangre;
cuando los labios y la piel recuerdan
mis manos sienten como si tocaran de nuevo.

Vuelve a menudo y tómame, en la noche,
cuando mis labios y mi piel recuerdan...
 

 
GRISES

Mirando un ópalo casi gris
recordé unos hermosos ojos grises
que había visto hará unos veinte años...

Nos amamos un mes.
Marchó después a Esmirna, creo,
a trabajar allí y no nos vimos más.

Se habrán empañado -si vive- aquellos ojos;
ajado estará aquel rostro hermoso...

Guárdalos tú, memoria mía, como eran.
Y cuanto de mi amor puedas, memoria,
cuanto puedas, tráemelo de nuevo
esta noche.
 

 
EL VIEJO

En una esquina del café sonoro de murmullos confusos
un anciano sentado se inclina sobre la mesa,
leyendo un periódico, sin compañía.

Y en el ocaso de su miserable senectud
piensa cuán poco gozó en los años)
cuando tuvo la fuerza y el verbo y la belleza.

Sabe que está muy viejo, y lo siente, y lo ve.

Y, sin embargo, le parece que la juventud
fue ayer. ¡Corto intervalo, corto!

Y piensa en qué forma lo embaucó la prudencia,
cómo de ella se fió y qué locura
cuando la engañadora le decía: «Mañana.
Tienes todo tu tiempo».

Se acuerda de los impulsos que detuvo y cuántas
delicias sacrificó. Ocasiones perdidas
que burla ahora su prudencia insensata.

...A fuerza de rumiar pensamientos y recuerdos
el vértigo lo invade. Y se duerme
inclinado sobre la mesa del café.
 

 
DESEOS

Como hermosos cuerpos que murieron jóvenes
y fueron sepultados, con lágrimas, en rico mausoleo,
coronados de rosas y con jazmines en los pies,
así son los deseos que pasaron sin realización;
sin que ninguno sobreviviera una noche
de sensual deleite o una mañana de plenilunio
 

 
VOCES

Ideales y profundamente amadas voces
de aquellos que murieron, o de quienes
se perdieron para nosotros como los muertos.

A veces nos hablan en los sueños;
a veces, pensando, la mente los escucha.

Y por un momento con su eco otros ecos
regresan desde la primera poesía de nuestra vida,
como música que extinguieran las lejanas tinieblas.


CUANTO PUEDAS

Cuanto puedas
Si imposible es hacer tu vida como quieres,
por lo menos esfuérzate
cuanto puedas en esto: no la envilezcas nunca
por contacto excesivo
con el mundo que agita movedizas palabras.

No la envilezcas nunca
en el tráfago inútil
o en el necio vacío
de los rostros diarios
y al cabo te resulte un huésped importuno

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ECONOMÍA DEL ANTIGUO EGIPTO

La economía en Egipto dependía de los recursos naturales que disponía: del valle del Nilo formado por un suelo fértil y muy negro, de montañas, distintos animales domésticos y de plantas cultivables. Los egipcios aprovechaban todos sus recursos para obtener otras materias que necesitaban por medio del comercio.


AGRICULTURA Y GANADERIA
La vida de Egipto dependía de los cultivos de las tierras inundadas por el Nilo, ya que su valle era muy fértil. Predominaba la agricultura de regadío aunque las lluvias fueran escasas, pero la inundación anual del Nilo les daba las condiciones favorables para producir la cosecha. Esto hacía que fuera necesario la construcción de diques, estanques y canales para regar todas las tierras de cultivo. Los campesinos usaban el chaduf  para subir el agua del Nilo.

Cultivaban plantas para su subsistencia como:
Cereales: trigo, cebada y escanda.
Legumbres: lentejas y garbanzos.
Hortalizas: lechuga, pepino, ajo y cebolla.
Frutas: dátiles, higos, uvas y granadas.
Plantas oleaginosas para producir aceite: sésamo y lino.
Plantas textiles: lino, papiro, palmeras etc.

El grano cosechado se guardaba en graneros y luego los utilizaban para hacer cerveza y pan.

Muchos campesinos que no tenían nada que hacer durante las inundaciones, trabajaban construyendo templos y pirámides.

Se criaban vacas, bueyes, cabras, cerdos, asnos, ovejas y aves por su carne.

Los campesinos cada cierto tiempo llevaban al ganado ante el escriba para fijar los impuestos.

La caza y la pesca  también eran importantes. El Nilo arrastraba gran variedad de peces. Los hombres empleaban cestas para cazar y redes de mano para pescar. La pesca con arpón y con caña se realizaba desde pequeñas balsas de papiro.


EL COMERCIO

Durante la mayor parte de su existencia, el antiguo Egipto fue el país más rico del mundo.

El comercio interior se basaba en el trueque o cambio de bienes. La primera transacción económica fue aquella en la que el estado daba material al trabajador a cambio de su trabajo. Las personas humildes intercambiaban productos de primera necesidad, aunque esto se realizara por todo el país.

Para el comercio a mayor escala, se fabricaban monedas de cobre, plata y oro. En el Imperio Antiguo se comenzó a usar el oro mediante una moneda llamada chat. En el Imperio Nuevo la moneda era de plata. Y durante este Imperio la vida fue muy cara.

La principal vía comercial y transporte era el Nilo, que atravesaba el país de norte a sus. En su camino se iban construyendo redes de canales, para facilitar el regadío y para mejorar las vías de transporte.



LAS CASAS EGIPCIAS
Construían las casas para estar frescos en ellas. Muchas viviendas tenían azotea para tomar el fresco.La mayoría de las viviendas estaban construidas de adobe, las ventanas eran pequeñas para impedir que entrase la luz del sol, los adornos lo soportaban soportes de madera y dormían en bancos empotrados contra la pared y con unos reposa cabezas fabricados de piedra, madera o hueso.

Los ricos vivían en palacios con grandes jardines y estanque repletos de peces y solamente ellos tenían sillas y mesas que solían ser bajas y anchas. Las patas de estas tenían forma de garra o pezuña.

Los pobres vivían en viviendas simples, apretujadas en un laberinto de callejuelas, corredores y plazas.

casa


EMBARCACIONES
 
La principal autopista de Egipto era el Nilo. Para navegar por este río hacia arriba se alzaban velas grandes y para bajarlo se recogía la vela y se remaba.

Todos los materiales, todo el ganado etc. se transportaba por agua.

Los mejores barcos eran de madera, ya que esta era escasa en el país. Para que no entrase el agua utilizaban azuelas para aislar la madera y mientras con un taladro de arco se hacían agujeros para ajustar las piezas de madera.

Los viajantes y los pescadores impulsaban las barcas con juncos por las aguas profundas.

Los egipcios colocaban maquetas de barcas en las tumbas, porque creían que después de la muerte les llevarían al más allá.

barco
barco

Guía de los Dioses del Antiguo Egipto

AHIAKERAMENTETAMMITAMUN
AMUN-RAANATISHTARASTARTETASTARTE
ONURISANHURINHERANUBISANPU
ANUKETANUQUETAPOPHISAPEPIPET
APETHAPEHAPIAPISHAPI
USIREOSIRISASARISISHCE
ASTATONATENTUMATUM
OUBASTISBASTBASTETBAHDETIBENNU
BENUBenbenBESUAZITWADJET
UTOUADJITEDJOBUTODUAMUTEF
AMSETKEBEHSENUEFKEBSEBGEB
HUHHEHHAHHIKEHEKA
HEKETHESATHERUHORUSLABET
IMUTHESIMHOTEPQADESHKADESHKHONTAMENTIU
KHENTAMENTIUKHEPRIKHEPERKHNUMUKHNUM
KHONSUKHONSMAYETMAATMAFDET
MERULISMERURMANDULISMETHYERURET
MEHETMEHURTMERITMESHKHENETMESHENET
MESKHENETMENUMINMNEWERMERUR
MNEVISMUNTMONTMONTUMONTH
MUTNEFERTUMNEFERTEMNEHEB KAUNT
NEITHNEKHBETNEBTHONEBT.HUTNEPHTHYS
NUNNUTWEPWAWETUPUAUTOPHOIS
OSIRIS-APISSERAPISOSIRIS-APISPHTASPTAH
RERARA-HOR-AKHTIRA-HARAKHTERESHPU
RESHEFSEKHMETSAKHMETSELKETSERQET
SERKETSELKISWSR.HPSARAPISSERAPIS
SESHATSETSETHSHAYPSOIS
PSAISSHAISOSSHUSIA
SUCHOSSEBEKSOBEKSATETSATIS
SOKARSOKARISSEKERSOPDUHARMACHIS
ESFINGETPHENISTATENENTHOERISTAWERT
TAURTTEFNUTTHOWTDJHUTHIDEHUTI
THOTHDJHOTIHTAHOR
   

Akenatón

Amenofis IV (1353-1335 a.C.). El sucesor de Amenofis III era Tutmosis, su hijo mayor; sin embargo, la muerte prematura de éste hizo que subiera al poder Amenofis IV, más conocido como Akenatón, nombre que tomó tras cuatro años de reinado. Su madre, la reina Tiy. Se casó cuando aún era principe con Nefertiti. Su infancia transcurrió en el palacio de Malqata, en Tebas. Fué nombrado sumo sacerdote de en Heliópolis y coronado faraón en el templo de Amón en Karnak. Durante los reinados de Amenofis III y Tutmosis IV, el clero de Amón había sido desplazado por el de Rá y se había introducido el culto a Atón. En el año cuarto de su reinado,  Amenofis IV tomó el nombre de Akenatón y construyó una nueva capital en el desierto, Aketatón, la actual Tell el-Amarna. Akenatón instauró el culto a un dios único, Atón, representado como el disco solar, del cual salían brazos que acababan en manos con el signo Ank de la vida, siendo Akenatón el único profeta del dios e intermediario entre los hombres. (¿Es quizás esto el comienzo de la primera religión monoteista?).

     Para iniciar su revolución buscó apoyo del clero de Heliópolis. Ordenó cerrar todos los templos. A los sacerdotes les quitó los privilegios y confiscó todas las posesiones de los templos. Como sumo sacerdote de  Atón, no aceptaba la autoridad del sumo sacerdote de Amón y tambien suprimió el culto a Osiris, ya que el destino en el Más Allá dependía de la lealtad al faraón. Pero el pueblo seguía adorando a los dioses antiguos. Atón era un dios universal, creador de todas las cosas y anterior  al mundo. Su culto no enraizó en el pueblo ya que se han hayado estatuas de Bes incluso en la propia  capital.

     Akenatón se preocupó más de las cuestiones religiosas que de la pólitica. El rey de Biblos, Rib-Adda, fue asesinado, a pesar de que el ejército egipcio acudió en su ayuda. Egipto perdió entonces sus posesiones en el Próximo Oriente, y los hititas  aliados con sus vecinos Babilonios  aprovecharon esta ocasión para llegar hasta las mismas fronteras de Egipto. Tras la muerte de Akenatón, el rey hitata recibió una carta de la reina viuda de Egipto solicitando un hijo para casarse con él. El rey hitata lo envió pero fue asesinado. Fue entonces cuando los hititas decidieron atacar Egipto. El ejercito egipcio conducido por Horemheb, repelió el ataque y expulsó a los hititas, quienes, al regresar a su patria, llevaron la peste. Akenatón abandonó total o parcialment su cargo, ya que  dejó la política en manos de sus colaboradores, lo que llevó a Egipto al declive.



Su nombre de nacimiento era:
Amenofis
'Amón esta contento'

Coronado como:
Neferkheprure wa'enre Amenofis
(1353-1335 a.C)

Nombre que cambia por:
Akenatón.

En algunas tumbas de los funcionarios de Akenatón se encontraron fragmetos del Himno a Atón y su parecido con el salmo bíblico 103 es sorprendente. Dice así:

'Eres tú quien hace que se desarrollen los gérmenes en las mujeres.
Tú quien crea la simiente en los hombres.
Tú quien da vida al hijo en las entrañas de su madre.
Tú quien le calma con lo que hace cesar el llanto.
Tú, la nodriza de aquel que está todavía en las entrañas.
Tú quien da incesantemente el  aliento para vivificar a cada una de las criaturas.
Cuando sale la criatura de las entrañas para respirar, el día de su nacimiento,
le abres la boca de par en par, y le provees de todo lo que necesita'.

 
Dios Atón



 

     La reina Tiy fue la madre de Akenatón. Llegó a ser una personalidad relevante durante el reinado de Amenofis III y lo continúo siendo durante el de Akenatón. Este le construyó un edificio religioso y ella pasó temporadas en el palacio de Akenatón. El faraón le permitió que fuera enterrada en el Valle de los Reyes.




     Meritatón ,era hija del propio Akenatón, y se convirtió en su principal esposa a la muerte de Nefertiti. Tras la muerte de Akenatón se casó con Smenkare. Meritatón murió poco antes que Smenkare el cual reinó sólo dos años.
 

Tocados

 Existian numeros tocados divinos distintos. Un mismo tocado con variaciones puede pertenecer  a distintas divinidades, por ejemplo los dioses Atón y Horus lucen la doble corona. También es frecuente que un mismo dios importante luzca tocados distintos dependiendo del lugar donde fuera adorado. La corona blanca del Alto Egipto suele ser la más común en los tocados de dioses y diosas. Es frecuente en los tocados femeninos que aparezca el propio jeroglífico que representa a la diosa.


DIOSES

 


DIOSAS

 

mujer egipcia

LA MUJER EGIPCIAhttp://amistadespeligrosas.blogdiario.com/img/mjr.jpg 

LA MUJER EGIPCIA

El Faraón de Egipto

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El Faraón de Egipto

¿Quién era el faraón?
El faraón era el rey de Egipto, y existieron muchísimos a lo largo de toda su civilización. Estuvieron repartidos en treinta dinastías o familias reinantes, sucediéndose desde el inicio de su historia hacia el año 3100 a.C., hasta la llegada de los griegos en el año 332 a.C.
Pero no todos los faraones fueron tan famosos como Ramsés II o Tutankhamón. Algunos reyes fueron olvidados.

¿Sabéis qué significa la palabra faraón?
Es sencillo. El faraón residía en un espléndido palacio o per-aa, es decir, "casa grande". Y de ese modo se le llamaba faraón.

Títulos e insignias reales
Cuando un faraón era coronado recibía cinco nombres que componían su título formal. Se escribía dentro de un cartucho con forma ovalada. El que nosotros usamos es el quinto, aunque los egipcios empleaban el cuarto. Por ejemplo, a Tutankhamón le llamaban Nebkheprure.

Los faraones vestían muy elegantes y tras su coronación recibían varias insignias reales que usarían durante todo su reinado. Sobre el pecho cruzaban el flagelo o cetro Nejej, y el cetro Heka o cayado de pastor, símbolos que representaban al dios Osiris.
En la frente, el ureus representaba una cobra que le protegía de los enemigos. Y usaban una barba postiza que se ataban con un cordón.
En la cabeza, se colocaban diferentes tocados.
Se solía cubrir la cabeza con el nemes, un tocado con rayas azules y blancas que caía sobre los hombros.
La corona azul o jeperesh se reservaba para los días de fiesta y hacía referencia al dios sol.
La corona blanca representaba al Alto Egipto. Y la corona roja al Bajo Egipto. Las dos unidas formaban la sejemty, que representaba la unión de las Dos Tierras.


1-Corona Blanca   2-Corona Roja   3-Sejemty  4-Jeperesh   5-Nemes

El poder del faraón
El faraón tenía gran poder y fortuna, pero también muchas responsabilidades. Era jefe del gobierno, jefe del ejército y jefe religioso.

Como gobernante dictaba las leyes debiendo guardar el maat (armonía y orden), manteniendo unidas las tierras de Egipto. Por eso se le llamaba "Señor de las Dos Tierras" (Alto y Bajo Egipto).
Contaba con un gran número de ministros y funcionarios para poder gobernar el país. Tenía un visir, que era una especie de presidente del gobierno, y siempre estaba junto al faraón. El resto de asistentes lo formaban los consejeros, escribas y gobernantes de las provincias o nomos, así conocidos como nomarcas.

Como jefe del ejército, los faraones eran entrenados como guerreros y dirigían el ejército egipcio en las batallas. Aprendía a manejar las armas desde niño. Practicaba el tiro con arco en las cacerías de leones por el desierto.

Como jefe religioso, tenía el deber de construir templos para hacer en ellos ofrendas a los dioses. Realizaba multitud de ceremonias para solicitar el favor de los dioses, por ejemplo, para pedir que la crecida del Nilo fuese beneficiosa y fertilizara las tierras. Contaba con la ayuda de los sacerdotes.

Dios-rey
Fue considerado como un dios viviente. Como gobernante se le igualaba al dios real Horus. A veces se le consideraba como Ra, dios del sol. Y después de su muerte se identificaba con Osiris, dios de los muertos.

La reina
Un faraón podía tener varias esposas, pero solamente una era la que reinaba junto a él. Así la reina reciba el nombre de "Gran Esposa". A veces se casaban con su propia hermana para fortalecer su acceso al trono, imitando a los dioses que igualmente se casaban entre hermanos.
La sucesión de los faraones venía generalmente de padres a hijos.

Fabricación del papiro

Ésta es la planta del papiro. Es una planta cipéracea, que florece en verano. Solía crecer en las orillas del Nilo y especialmente en el delta, en tiempos faraónicos. Era la planta del Bajo Egipto. En la actualidad sólo la podemos encontrar en estado silvestre en Etiopia y Sudán. Su extinción en Egipto se podría haber debido a la extrema explotación que sufrió.

La fabricación del papiro tenía que hacerse en un lugar cercano al pantano ya que debía de estar fresco para poder cortarse. De toda la planta sólo se aprovechaba el tallo. Sus filamentos, grasientos, se dejaban secar al sol para que formaran láminas. Después estas tiras se encolaban y contraplacaban para formar así el rollo. Inicialmente se escribía en la dirección marcada por las fibras, mientras que por el otro lado, las fibras se disponiían en columnas.


 

Primero se quitaba la corteza, y se cortaban láminas muy finas de la médula, que se colocaban de forma vertical, unas junto a las otras.

A continuación se añadían capas horizontales sobre esta primera capa sin dejarla secar, ya que el jugo que desprendía el papiro permitía unirlas.

 
 

Para dar la apariencia de hoja, y unir muy bien todas las capas, se golpeaba el trenzado con una maza, dejándolo reposar durante varios días bajo un peso que lo prensaba.

Después se alisaba con una piedra para darle un tacto más fino. Los bordes se recortaban para lograr una buena presentación. Luego se unían las hojas con una pasta, formando rollos.

 

     Su presencia en el Antiguo Egipto hizo que entrara en el ámbito del arte. Su utilización más popular era la elaboración, en forma de hojas, para la escritura. Los escribas utilizaban las hojas de papiro enroscadas formando rollos para anotar todos los escritos. Aprovechaban la parte donde las hojas quedaban en horizontal, evitando así que el papiro se rompiera. El papiro era muy manejable y podía contener en muy poco espacio mucha información y era fácil de transportar.




 

La Creación

Se cuenta que NUN era agua, era el Dios de las tinieblas, era el principio de todo… pero dormía, solo dormía.

Cuando por fin NUN despertó, solo encontró aburrimiento, a su alrededor era él todo lo que veía. Ni animales, ni plantas, ni hombres… ni siquiera dioses. Entonces, reconociendo en sí mismo el poder inmenso de crear, decidió ponerse manos a la obra y comenzar con la creación de universo.

Como era agua comenzó creando tierra, hizo surgir de sí una gran isla de tierra limosa, era Egipto, y pensó que al haber nacido Egipto del agua, debía ser esta quien le diera la vida, fue entonces cuando creó el río divino, el Nilo.

NUN continuó creando… el cielo, el aire, plantas, animales y dioses, pero algo faltaba, no había una oscuridad absoluta, pero tampoco había luz. Un día, de un loto que flotaba en el Nilo surgió luz. La flor se resistía a abrirse y cuando ya no pudo aguantar más, de su interior nació RA, el sol, dando al mundo lo que le faltaba, esa luz con la que apreciar los colores, la belleza de la creación y por supuesto el tiempo, ya que RA volvía al interior del cáliz de la flor del loto a descansar mientras duraba la noche. RA se convirtió en el dios más poderoso, el amo del mundo y también el más envidiado…

NUT

 

Nombre egipcio: Nut
Nombre  griego: Nut
Divinidad  griega: Rea
Representación:  Mujer con el cuerpo arqueado en forma de bóveda celeste

Diosa del cielo, creadora del universo físico y de todos los astros. Pertenece a la Enéada de Heliópolis como hija de Shu y Tefnut; hermana y esposa de Geb(La Tierra) de quien fue separada violentamente por su padre Shu (El aire)  y madre de los dioses osiriacos, tenidos de Geb; como tal, recibía el título de "La grande que da el nacimiento a los dioses" (ver leyenda en Osiris); sus hijos fueron: Osiris, Isis, Seth, Neftis y Horus el Viejo, Las circunstancias de sus nacimientos se describen en  La Historia de Ra. Nacieron en los epagómenos ( los 5 días que se añadían a los 360 de su año civil formado por 12 meses de 30 días) en egipcio, "los cinco días durante el año". Cada año, se celebraban esos días en todo Egipto y eran considerados aciagos por todos lo dioses excepto por Isis y, a veces, por Horus el Viejo; a estos hijos suyos se les llama "Hijos del Desorden", debido a las perturbaciones que, con sus disputas, introducen en la creación. Los cinco días estaban marcados como:.

Día 1, nacimiento de Osiris  (día desafortunado)
Día 2, nacimiento de
Horus  (día afortunado o desafortunado  )
Día 3, nacimiento de
Seth, (día desafortunado)
Día 4, nacimiento de
Isis (día afortunado)
Día 5, nacimiento de
Neftis (día desafortunado)

Asumió los atributos de aquellas diosas locales que tenían cometidos similares, así como las entidades de varias diosas antiguas de la naturaleza y madres de los dioses. También estaba asociada al sicomoro, como Hathor, ofreciendo sus frutos y bebida al difunto. Nut siempre fue vista como amiga y protectora de los muertos y estos acudían a ella para obtener comida, ayuda y protección, como un hijo acude a su madre. El favor de Nut  daba a los difuntos el poder renacer, como el sol surgió del huevo producido por Geb y Nut, y les capacitaba para acompañar al dios-sol cada día desde su nacimiento y para atravesar la Duat a salvo. Su sicomoro era su morada y estaba situado en Heliópolis; sus ramas se convirtieron en un lugar de refugio para las almas cansadas durante los fuertes calores del verano al mediodía. Este era también el sicomoro bajo el que, asegura la tradición, la Virgen María se sentó y descansó en su viaje a Egipto. En tiempos tardíos, los sacerdotes de Dendera aseguraban que el hogar de Nut estaba en su ciudad y que allí dio a luz a Isis.

En Heliópolis se la convertía también en madre de Ra y se la identificaba con una vaca (Mehet-Urt). Según las inscripciones del Reino Nuevo, registradas en las tumbas de algunos de sus reyes, Ra, una vez vencida la rebelión de los hombres, le pidió a Nut que le llevara a los cielos; Nut, cuando llevaba a su padre Ra, sufrió vértigo; Shu la sostuvo con sus manos, elevando todo lo que había sido creado, convirtiendo a los dioses en estrellas. La separación de Nut y Geb representa la distinción entre el caos inicial y el orden del mundo, el primer acto de creación y el gran poder creativo que supuso haber apartado las aguas que estaban encima de la tierra y establecer al sol entre el cielo y la tierra fue el que hizo posible el nacimiento de los dioses, seres humanos, animales, etc.

"Según un mito, Nut daba a luz al sol diariamente; pasando sobre su cuerpo, el sol llegaba a su boca, en la que desaparecía para recorrer el interior de su cuerpo y renacer a la mañana siguiente. En otro mito se cuenta que el sol navegaba por sus piernas y su espalda hasta el mediodía, momento en el que descendía por sus brazos hasta el ocaso, para entrar en la Duat o Mundo Inferior

Una tradición tardía establece una equivalencia precisa entre las partes del cuerpo de Nut y las horas; así sus labios corresponden a la segunda hora, sus dientes a la tercera, la garganta a la cuarta, el busto a la quinta, etc; en su vientre, el Sol ha alcanzado la décima hora y nace de nuevo.

Se representaba en los sarcófagos acogiendo al difunto con las alas extendidas, o en el interior de la tapa, como mujer con los brazos levantados, ayudándole en el Más Allá para hacerle renacer, o como representación del cielo en la otra vida del difunto. El faraón es confiado a su madre en su nombre de tumba y ella le abraza y protege en su nombre de sarcófago. Aparece con el cuerpo arqueado y apoyando sus miembros en los cuatro puntos cardinales, como una bóveda celeste; por regla general, la parte donde está su cabeza es el Oeste y la otra el Este; su cuerpo aparece a veces vestido de estrellas para representar el cielo nocturno por el que viaja la barca; también se la ve con los cuernos y el disco de Hathor, llevando en sus manos un cetro de papiro y el símbolo de "vida"; o como una vaca (como Mehet-Urt); en otras ocasiones lleva un aguamanil o una vasija sobre su cabeza y el símbolo jeroglífico del cielo. En algunas representaciones aparece sobre su marido Geb ( La Tierra) y a quien su padre Shu (El aire) intenta separar con los brazos, representación gráfica completa del mito. Originaria de Heliópolis, tiene su santuario en Menfis y la región del Delta; también tenía otro en Dendera. Su fiesta se celebraba el día 18 del mes de Famenoth. Su festival era el día 19 del mes de Thot, junto con Ra.

El Imperio Antiguo

El Imperio antiguo representó la consolidación del modo de hacer la política, la cultura y la religión, ya iniciadas durante el  periodo protodinástico. Las Dinastías III, IV y V (2686-2345 a.C.), marcan su apogeo, y las Dinastías VI VII y VIII (2345-2160 a.C.), su declive.  Son reinados en los que se plasma la organización religiosa y artística con la aparición de una la monarquía centralizada cuyo rasgo más notable es la divinización absoluta. La monarquía que inicialmente encarnaba una forma particular del antiguo dios Horus, fue evolucionando  a partir de la IV dinastía hacia características más solares vinculándose al dios Re. Como homenaje al rey divinizado, más cercano a los dioses que a los hombres, se inicia la construcción monumental de complejos donde se reunían en un solo recinto todas las estructuras y elementos funerarios de culto al rey muerto. Dichos complejos culminan con la construcción de las pirámides. Durante la dinastía V, el culto solar heliopolitano fue predominante, lo que se plasmó con la construcción de los templos solares. De esta época data la primera evidencia de este carácter divino de la monarquía con los Textos de las Pirámides que identifican al rey tras su muerte y renacimiento con Re. Hacia el final del imperio antiguo al dios fallecido se asimila con Osiris.

 

La falta de evidencias y la poca información que nos ha llegado del periodo correspondiente a la III Dinastía (2686–2613), impide hacer un análisis sucesorio claro. Existe un verdadero problema para situar al rey Sanajt / Nebka. Se le cita en el Canon de Turín y la lista de reyes de Abidos como predecesor de Dyeser. Si aceptamos que se le atribuye un tiempo de reinado de 19 años, que podría ser un error, parece que habría que situarlo en virtud de los hallazgos arqueológicos, según Gardiner en algún periodo entre Dyeser y Seneferu. Podría tratarse también de un rival vencedor (hijo?) de Jasejemuy , que fuera luego vencido por Dyeser, o menos probable, que el mismo Dyeser fuera un usurpador y depusiera a Sanajt poniendo su sello en la tumba de Jasejemuy para hacer valer sus derechos sucesorios. Se ha postulado también que pudieron coexistir dos líneas dinásticas que arrancan desde la muerte de Nineter, la de Sanajt, desde Peribsen y la de Dyeser, desde Jasejemuy. A Sanajt que se le atribuyen con cierta probabilidad la Pirámide atribuida a Dyeser en Saqqara, Pirámide de El-Kula, y la Mastaba de Madium.

 

 

El considerado fundador de la III Dinastía fue Necherjet / DYESER / Tosortros (2667 – 2648). Se le atribuyen 19 años de reinado pero probablemente fue más largo a tenor de los monumentos construidos. A pesar de lo mencionado anteriormente, y si nos ceñimos a los hallazgos arqueológicos, no parece existir una sucesión traumática entre el fin de la II y el inicio de la III Dinastías. Lo demuestra el hecho de que Dyeser selló y dotó la tumba de su probablemente padre, Jasejemuy. Bajo su reinado, el dominio real es total con funcionarios dependientes del rey que ocupan administrativamente los nomos del país desplazando a los caciques locales. Estableció la capital en Menfis y consolidó las funciones organizativas del Visir. Hay constancia durante su reinado de la explotación de minas de cobre y turquesa en el Sinaí. Uno de los artífices de su grandeza fue su visir y arquitecto real Imhotep, sacerdote de Heliópolis, arquitecto y médico posteriormente divinizado e identificado con el Asclepios griego. Fue el arquitecto de la Pirámide Escalonada en Saqqara, y el primer constructor que empleó la piedra. Del sucesor SeJemJet poco se sabe. Durante mucho tiempo se le confundió con Semejet de la I Dinastía. Identificado por las inscripciones con su sello en los precintos de 5 vasijas de barro. Su corto reinado dejó inacabada su pirámide cuyos cimientos fueron hallados por el arqueólogo egipcio Goneim que la bautizó como la Pirámide Sepultada. Es posible que Imhotep sobreviviera a Dyeser ya que el estilo arquitectónico de esta pirámide es idéntico al de la anterior.

 

Hay evidencia en sellos y cilindros de otros reyes efímeros posteriores, fruto probablemente de crisis políticas, como HUDYEFA, BA, JABA y NEBKARA / NEFERKA a los que se ha relacionado con las pirámides inacabadas de Zauyet el Aryan  al sur de Guiza. La momia de la mastaba 17 de Médium podría ser Nebkara. Otro efímero rey es QAHedYet del que hay una estela de la que se desconoce su origen.

El Último rey de la III dinastía fue HunY  parece que con él se recuperó la estabilidad política nuevamente. Hay pocas evidencias arqueológicas de su reinado. Casi con toda probabilidad fue el creador de multitud de pirámides no funerarias de pequeño tamaño sin cámara, repartidas por todo Egipto destinadas al culto del poder real. Se le ha atribuido la pirámide en Médium pero posiblemente la concluyó su hijo y sucesor Seneferu.

 

Pirámide de Maidum , comenzada por Huny y finalizada por Seneferu.

 

La IV Dinastía comienza hacia el 2.613. No nos han llegado demasiados datos históricos de la misma, pero la importancia y el número de las construcciones y hallazgos arqueológicos dan prueba de una época de estabilidad y desarrollo. El fundador de la dinastía fue SENEFERU / Nebmaat Durante su reinado, se llevan a cabo grandes expediciones hacia el Sur. La piedra de Palermo mencionan una expedición militar en la cual 7000 hombres fueron hechos prisioneros y fue robado un inmenso botín de ganado. Aparte de varios templos repartidos por Egipto, se le atribuyen tres pirámides: la pirámide romboidal, la falsa pirámide de Médium, y la pirámide roja de Dashur (la primera auténtica pirámide). El papiro de Turín atestigua un reinado de 24 años. La Piedra de Palermo y otros hallazgos confirman expediciones militares a Nubia, Libia y Sinaí y relaciones comerciales con Biblos y Desierto Oriental. Su reina principal fue Hetepheres.

 

 

El sucesor fue su hijo JUFU (Keops). Su reina fue Meritites. Continuó la política de comercio y de construcciones de su padre. Considerado un rey culto defensor de las artes construyó la gran pirámide originalmente de 146 mts de altura, con trabajadores libres, campesinos que trabajaban por un período de tiempo cuando la crecida del Nilo no les permitía trabajar en sus campos. Según el historiador griego Herodoto, trabajaron 100.000 personas por 20 años, aunque actualmente se piensa que pudieron ser muchas menos. Por la necrópolis y la ciudad que habitaban, descubierta por Hawass a 2 Km. al sur de la Gran Esfinge, parece ser que el número de trabajadores en ningún momento superó los 30.000. Herodoto nos los describe como un rey tirano. Esta mala fama fue probablemente originada por los sacerdotes como reacción al férreo control que ejerció sobre los poderes religiosos. Fue un buen gobernante y durante su reinado no se conocen conflictos importantes. Erigió diversos templos. Concedió un importante poder al cargo de Visir, y lo ligó a la familia real.

 

Le sucedieron cuatro de sus hijos. El primero, Dyedefra por unas razones que se desconocen pero que podrían ser de tipo político, abandona Guiza como necrópolis real, y construye su monumento funerario en Abu-Rawash. Su breve reinado y la no conclusión de la pirámide ha hecho que esta nos haya llegado muy deteriorada. Desconocemos prácticamente todo de este faraón. A su muerte le sucede su hermano Jafra que retomó Guiza como lugar de enterramiento dónde construyó su famosa pirámide de 143 mts de altura que simboliza su identificación con Re, y la esfinge. Su reina principal fue Hetetenka. Tomó el título de Hijo de Re, iniciando el concepto de personalidad dual divina/humana en la persona del faraón. Tenía control absoluto en todos los ámbitos de la vida egipcia, incluso el de culto. Su reinado no padeció conflictos de tipo político y fue de una razonable prosperidad.

 

De sus hermanos y sucesores, Dyedefhor / Kahor y Baefra / Baka hay pocos elementos historiográficos por su corto reinado. Se les menciona en una inscripción del Wadi Hammamat. Posiblemente las fueran suyas las mastabas G7210-7220 y G7310-7320 en Guiza, y posiblemente perteneciera al segundo la pirámide sin terminar de Zawyet el-Aryam de la que solo se inició la infraestructura de lo que pudo ser una gran pirámide, donde se halló un sarcófago ovalado de granito. Estos breves reinados posiblemente fueron consecuencia de una época de crisis política y aunque no hay datos que lo corroboren, hay historiadores que piensan que en el fondo de la cuestión un creciente descontento por la pérdida de poder de los sacerdotes, lo que originó una gran revuelta. Este hecho se refuerza con  la constatación de que, con la llegada de Menkaura, los sacerdotes recuperaron una buena parte de su poder.

 

Menkaura (Micerinos). Volvió a abrir los templos y a permitir el culto. Se le considera históricamente un faraón más “humano” que sus antecesores. Todo indica que debió ceder en parte a las presiones de los sacerdotes de Heliópolis dándoles ciertas prerrogativas pero que no cuajaron dada la crisis que se abrió a su muerte. También dejó una pirámide de dimensiones algo menores a las de Keops y Kefrén.

Su sucesor Shepseskaf, probablemente abandona por motivos políticos el culto heliopolitano solar de una forma tan brusca que se adivina una gran crisis entre monarquía y sacerdotes que se habían vuelto muy poderosos durante el reinado de Menkaura. Lo cierto es que abandona la idea de la construir una pirámide, y se entierra en una mastaba en Saqqara, lo que muestra un acercamiento a la teología menfita y un alejamiento del culto solar de Heliópolis

La Dinastía IV desapareció de forma abrupta sin que nos haya quedado explicación de qué ocurrió. Posiblemente hubo un último faraón llamado Dyedefptha, que pudiera ser también un nombre adoptado por la reina Jentkaus para gobernar en solitario un breve periodo de tiempo.

 

La Dinastía V (2.494-2345) se inicia con una nueva concepción de la. Según la leyenda recogida en el papiro Westcar, un sabio llamado Dyedi perteneciente a la dinastía IV en tiempos de Jufu,  predice el alumbramiento por la esposa de un sacerdote de Heliópolis, de tres hermanos de la estirpe del dios Re que serían los primeros faraones de la V dinastía. Ello es reflejo del paso a primer plano político el culto de Heliópolis que adquiere de nuevo gran protagonismo, y que pasa a ser culto del estado. El epíteto “hijo de Re” se establece desde este momento a la titulatura real, aunque ya se incorpora desde el reinado de Dyedefra. En la administración del estado se crearon los organismos innovadores como “de los documentos reales”, “de las grandes mansiones”, “de las seis grandes mansiones”, “del granero” y “de los dos graneros”, los cuales eran regidos por personajes que o eran de sangre real. Ello marcaba una gran diferencia con la dinastía anterior en que la alta burocracia estaba en manos de parientes del rey. Aumentó la carga del estado, tanto en construcción de templos como en donaciones bienes y de tierras al clero Heliopolitano. Los templos alcanzaran gran autonomía de manera que los reyes no pudieron enfrentarse ni al clero, ni a una nobleza creciente que se hizo hereditaria. Los últimos faraones de la dinastía no disponían de recursos económicos para construir ni para mantener templos. El poder administrativo central entró en crisis y volvieron a resurgir la importancia de los nomos como poder administrativo, así como de los dioses y tradiciones locales. La burocracia se volvió más eficiente y compleja, como consta en la cada vez más abundante documentación hallada.

 

Se inició con el reinado de Userkaf. Éste fue un sacerdote de Heliópolis que accedió al trono tras la crisis con que acabó la anterior dinastía. Reinó siete años, y ascendió al trono al casarse con Jentkaus I, probable hija de Menkaura, legimitándose como faraón. Favoreció la construcción de los templos llamados solares de estructura novedosa respecto a la estructura de los templos anteriores. Encumbró a los sacerdotes de Heliópolis en detrimento de la teoría menfita. El Re solar se impuso sobre el Ptah menfita de forma absoluta.

 

Sahure su hijo y sucesor, fue un guerrero, que reinó durante 14 años. Se enfrentó a los libios, asiáticos e hizo intercambios comerciales con Levante y Punt. Su tumba está en Abusir

 

Le sucedió Neferirkare-Kakai. Encontramos testimonios la relación de este faraón con su visir y arquitecto Weshptah en la biografía gravada en la tumba de éste en Abusir.  Fue un rey que dio una gran importancia a los poderes religiosos a los cuales representaba y protegía, con generosas exenciones de impuestos. Construyó el complejo funerario de Abusir. Es el último rey nombrado en la piedra de Palermo lo que sugiere que debió ser en esa época cuando se realizó.

 

El siguiente sucesor, Shepseskare-Isi, el Canon Real de Turín y Manetón coinciden en atribuirle 7 años de reinado. Apenas se sabe nada de él al no estar ya en la piedra de Palermo, incluso no está absolutamente claro si llegó a reinar. A continuación reinó Neferefre, hijo de Neferirkare, que construyó un templo solar llamado Hetep-Re. Lo siguió Niuserre-Ini, que gobernó junto a su reina Reputneb durante treinta años. La leyenda lo caracteriza como "aplastador de todos los países". Hizo expediciones comerciales hacia Punt y prácticamente todos los países del Levante. Fue el constructor del mayor templo solar construidos por los faraones de la V Dinastía y el único realizado completamente en piedra. El complejo funerario, compuesto por su pirámide, templo funerario y templo del valle se encuentra en Abusir, entre las pirámides de Sahure y Neferirkare.

 

De Menkauhor se conserva una inscripción en Sinaí, y en el decreto real de Dashur. Su filiación no queda clara. Pudiera ser hijo o hermano de su predecesor, Niuserre.

 

DYedkare-Isesi reinó durante 30 años, y nos legó los papiros de Abusir y un vaso conservado en el museo del Louvre. Durante su reinado el culto solar pierde progresivamente influencia, de forma que no construyó un templo solar. El poder se diluyó a favor de una administración provincial, Se reforzó la figura del visir y se creó el cargo de visir del Alto Egipto. En los escombros de su pirámide, donde se halló lo que se cree que es su momia, se encuentra en Saqqara, que vuelve a partir de entonces a ser el lugar de emplazamiento de los enterramientos de los reyes de la Dinastía.

 

El último rey de esta dinastía fue Unas, que construyó un monumento en Elefantina, y una pirámide en Saqqara, en la que se grabó por vez primeras los Textos de las Pirámides que abría camino a la concepción solar y Osiriana del rey fallecido. Tampoco construyó un templo solar. La dinastía V finalizó sin causas claras que lo justificaran no evidenciándose ruptura en los estamentos administrativos del estado.

 

Con el advenimiento de la Dinastía VI, (2345-2181) el poder real se debilitó en beneficio de los Gobernadores locales de los Nomos. Crisis climáticas adversas que dieron lugar a penurias agrarias, implantación masiva de inmigrantes procedentes de Asia, y revoluciones de tipo social, complicaron política y administrativamente al país hasta en un proceso de decadencia y caos que desembocó en el primer periodo intermedio. Su primer faraón fue Teti I, que al parecer llegó al trono al casarse con una hija de Unas, no tubo problemas políticos importantes,. Le sucedió Userkare, de reinado muy corto y sin dejar apenas restos históricos. Posiblemente se trató de un usurpador.

 

El siguiente rey fue Pepi I / FIOPE I, que reinó durante 50 años combatió con los beduinos y fue el faraón que hizo por primera vez una expedición militar a Palestina. Llevó a cabo censos bianuales. Nos ha llegado de su reinado noticias en un escrito sobre un bloque que se encuentra en el museo del Cairo, sobre un incidente palatino relativo al harén real. La Pirámide de Pepi I en Saqqara, cuyo nombre, Merire-mennefer fue el origen del nombre de la ciudad de Menfis. Los cinco últimos años de su reinado fueron en corregencia con su hijo Merenre-Nemtiemsaf I. Este rey mostró un extraordinario interés por Nubia, preparando su invasión que aconteció más tarde durante la Dinastía XII. En el año IX de su reinado, construyó un canal para hacer navegables los rápidos de la primera catarata. Su general Uni que ya fue alto funcionario de Pepi I, fue nombrado gobernador del sur, siendo posteriormente Hirjuf su sucesor el que estableció comercio de incienso, marfil, aceites, y ébano, hacia el sur, por tierra y por mar, llegando las expediciones hasta la zona de Kerma en la Alta Nubia. Hirjuf fue de los primeros nobles enterrados en la zona de Asuan. A Merenre le sucedió su hermanastro Pepi II / FIOPE II, en cuyo reinado empieza la decadencia del Imperio. Llegó al poder a los seis años. Se calcula que reinó sesenta años. Se menciona durante su reinado la continuación del comercio con el sur, con gran cantidad de detalles organizativos y del personal que participaba en este tipo de expediciones. También hay escritos grabados en la tumba del gobernador Hirjuf, en el que nos narra anécdotas de sus expediciones, como el caso de las órdenes dadas por un entusiasmado niño rey, respecto a los cuidados para con un enano bailarín, regalo traído de tierras lejanas: “..ven hacia el norte hacia la corte inmediatamente; tu traerás a ese enano contigo que tu traerás vivo, próspero y sano desde la tierra de los espíritus, para las danzas del dios para regocijar y alegrar el corazón del rey del rey del Alto y Bajo Egipto, Neferkare...”. Durante su reinado se inician las hostilidades con Nubia con escarceos militares llevados a cabo por el general Pepi-Najht. Los nomarcas y la aristocracia local se vuelve muy poderosa. Muestra de su independencia del poder real, es que se hacen enterrar en necrópolis cercanas a sus nomos, bajo la protección de sus dioses locales, alejándose de la protección que representaba la necrópolis real. A la muerte del anciano rey, y tras el fugaz reinado de 1 año de MERENRE II de los que se carece de documentación histórica, accede al poder la reina NeitiJerti / Nitocris segunda reina gobernante de Egipto y último gobernante de la Dinastía VI.  Asume el trono de un gobierno central que se encontraba muy debilitado y en confrontación con los poderes locales emergentes. Presumiblemente no existía ningún heredero adecuado. Su reinado duró cerca de 3 años. Aparecen ambos recogidos en el Papiro de Turín.

 

El estado menfita se hunde irremisiblemente durante el transcurso de las Dinastías VII y VIII, que son sumamente controvertidas en lo que se refiere a su cronología e incluso a su existencia real. La Dinastía VII se compuso según Manetón de “70 reyes que reinaron 70 días”. Más parece un consejo de notables, temporal, constituido en periodo de crisis, que una verdadera dinastía. La Dinastía VIII posiblemente constituida por los últimos reyes citados por el Papiro de Turín precediendo a Actoes primer rey de la Dinastía IX. Se sabe que hubo nomos que se independizaron y que se adoptaron una gran importancia como el de Coptos, ya durante el Primer Periodo Intermedio.

 

Fabricación del papiro

La fabricación del papiro tenía que hacerse en un lugar cercano al pantano ya que debía de estar fresco para poder cortarse. De toda la planta sólo se aprovechaba el tallo. Sus filamentos, grasientos, se dejaban secar al sol para que formaran láminas. Después estas tiras se encolaban y contraplacaban para formar así el rollo. Inicialmente se escribía en la dirección marcada por las fibras, mientras que por el otro lado, las fibras se disponiían en columnas.



 

Primero se quitaba la corteza, y se cortaban láminas muy finas de la médula, que se colocaban de forma vertical, unas junto a las otras.

A continuación se añadían capas horizontales sobre esta primera capa sin dejarla secar, ya que el jugo que desprendía el papiro permitía unirlas.

 
 

Para dar la apariencia de hoja, y unir muy bien todas las capas, se golpeaba el trenzado con una maza, dejándolo reposar durante varios días bajo un peso que lo prensaba.

Después se alisaba con una piedra para darle un tacto más fino. Los bordes se recortaban para lograr una buena presentación. Luego se unían las hojas con una pasta, formando rollos.

 

     Su presencia en el Antiguo Egipto hizo que entrara en el ámbito del arte. Su utilización más popular era la elaboración, en forma de hojas, para la escritura. Los escribas utilizaban las hojas de papiro enroscadas formando rollos para anotar todos los escritos. Aprovechaban la parte donde las hojas quedaban en horizontal, evitando así que el papiro se rompiera. El papiro era muy manejable y podía contener en muy poco espacio mucha información y era fácil de transportar.

Tesoros de la tumba de Tutankhamon

ESCALINATA DE ACCESO

Hallada el 5 de noviembre de 1922 por Howrd Carter.

Tiene 16 escalones.

Terminan en una puerta rectangular rematada por un dintel de madera con los sellos de la necrópolis real y del rey.


CORREDOR INTERNO Hallado el 25 de noviembre , mide 7.6 m de largo y 2 m de alto.

Se encontraba obstruído con piedras.

Al final de este corredor había una segunda entrada y para llegar a ella debieron sortear vasijas de barro , jarras de loza , todas fragmentadas.

Esta puerta constituye la entrada a :


ANTECAMARA Hallada el 29 de noviembre, de 8 m de largo , sus muros se encuentran blanqueados de yeso y no tiene decoración.

Objetos hallados contra la pared :

Estatua del rey.
Estatua del rey.

3 lechos dorados con sus costados esculpidos en forma de animales.

2 estatuas que personificaban al soberano en color negro.

Bajo los lechos había un agujero en el muro que correspondía a la puerta sellada por donde entraron los ladrones.


Dispersos por el suelo :


1 vaso de alabastro traslúcido frente a la entrada del recinto con los símbolos de la eternidad.

1 jarrón cilíndrico de alabastro.

2 ramilletes funerarios.

1 un cofre de madera pintadaconsiderado uno de los más grandes tesoros de la tumba.

Estaba cubierto por una capa de yeso sobre la que estaban pintadas escenas de caza.el rey, representado como un león pisoteaba la cabeza de sus enemigos.

Dentro del cofre se encontró : un par de sandalias de junco y papiro, un traje cubierto de cuentas de discos de oro, tres pares de sandalias en oro y una cabecera de madera dorada y ropa diversa.


Objetos hallados al norte de los lechos :


1 cama de ébano y cuerdas de lana con un tablero donde estaban esculpidas divinidades tutelares.

1 colección de bastones dedicadamente adornados.

1 vaso para libaciones y 1 pequeño cofre cuyos lados eran de porcelana azul , turquesa y oro.

1 caja de tapa bombé con un abanico de plumas en su interior de color blanco y marrón.

1 caja con 4 cajones vacíos.

113 ushebti.

10 kioscos de madera pintada en negro.

1866 instrumentos de labranza algunos de hierro.

4 pequeños sarcófagos momiformes encajados uno dentro del otro. El mayor de 76 cm de color negro envueltos en vendas doradas, el segundo dorado con un collar de oro macizo con la imagen de Amenofis III. El último contenía una trenza.

1 caja de madera ennegrecida con dos sarcófagos en su interior que contenían dos fetos , uno de ellos de 6 meses y el otro de 7 meses.


LA CAMARA ANEXA Tiene 4 m x 2.90 m.

Alberga dentro los siguientes objetos que fueron hallados en desorden.

Anubis como chacal.
Anubis como chacal.


4 lechos de ébano enchapados en oro.

1 trono de ébano con incrustaciones de marfil y asiento plegadizo.

1 silla de paja.

1 taburete cuyas patas fueron labradas en láminas de oro.

2 separadores de madera, en el primero se hallaron 4 cabeceras .

1 caja de madera cuadrada con una protuberancia en el centro.

3 cajas de ébano vacías que según las inscripciones habrían contenido incienso, polvo de antimonio y 3 langostas de oro.

7 cajas vacías, salvo una que contenía una reproducción en miniatura del juego “senat”, hondas , guantes , brazaletes, etc.

1 caja con recipientes de loza azulada.

1 caja con un par de guantes y dos vestidos rituales de lino.

1 cetro de ceremonia de madera enchapada en oro.

1 gran cofre con flechas , arcos y bumerangs.

278 flechas de 16 clases diferentes.

1 vaso de plata en forma de granada.

1 par de sandalias con ligaduras de cuero.

1 par de castañuelas de marfil.

1 centro de mesa tallado en alabastro y decorado con pastas vítreas .


Objetos hallados al norte de la antecámara :

Trono del rey.
Trono del rey.

4 carros de guerra amontonados.

1 asiento con el respaldo calado y adornado con la figura del dios de la eternidad.

1 trono de madera revestido en oro con el respaldo de plata con la figura del rey y su esposa.

15 vasos azules para libaciones.

4 ejemplares del codo egipcio.

1 trompeta de bronce.

1 cofre de marfil con un colador de vino en su interior.

Dispersados en el piso : cetros , trompetas , taburetes , cajas con rollos de lino , cofres con joyas diversas y guantes.


LA CÁMARA FUNERARIA

Se penetró el 17 de febrero de 1923.

Su entrada estaba a la derecha de la antecámara y estaba custodiada por dos estatuas de madera que representaban al rey.

Sus dimensiones son : 4 m x 6.40 m.

Estaba casi enteramente ocupada por un monumento magnífico : la capilla de madera dorada que contenía los sarcófagos del rey, de 3.30 m x 5 m x 2.73 m.

Dentro de la capilla había otras cuatro. En los ángulos de la primera capilla y en altorrelieve se hallaban las deidades funerarias : Isis , Nephtys , Neith y Selkit con los brazos extendidos . En dicha urna se depositaron los vasos canónicos.

Diosa Selket. Capilla externa.
Diosa Selket. Capilla externa.

La segunda capilla estaba cubierta por un manto amarillo sobre el cual se habían aplicado margaritas de bronce dorado.

En la tercera capilla se hallaron varios objetos, y en la cuarta capilla se encontró la momia de Tutankhamon, que reposaba dentro de un sarcófago de madera encerrado sucesivamente en otros dos colocados a su vez en uno exterior de cuarcita amarilla donde se grabaron los nombres y títulos del faraón.

El segundo sarcófago es de madera enchapada en oro con incrustaciones de pasta de vidrio policroma, la tapa tenía empuñaduras de plata y había sido envuelto en una manta con margaritas de plata.

El tercer sarcófago estaba enchapado en oro, a un costado había una copia del Libro de los Muertos y un frasco de perfumes con incrustaciones de lazpilázuli y cornalina.

El sarcófago de oro en cuyo interior se encontraba la momia tenía un peso estimado en 200 kg y era de oro 22 kilates.Allí fue encontrada la famosa máscara de oro del rey.

Máscara de oro.
Máscara de oro.

En la cámara real se encontraron : 10 remos , un vaso de alabastro , puñales , dagas , 4 jarras de vino , guantes de piel bordados en oro y un ramillete de flores.


CAMARA DEL TESORO

Se hallaron :

1 estatua de Anubis representado como chacal pintada en negro y envuelta en un chal de lino, esta estatua reposaba sobre un cofre que contenía un pectoral , joyas , amuletos, etc.

1 cabeza de vaca sagrada.

1 estatua del rey en madera parado sobre un leopardo.

7 estatas del monarca.

29 estatuas de divinidades y de genios benéficos.

1 flotilla de barcos.

1 moledor de granos.

2 coladores de cobre.

1 cofre de marfil y ébvano cubierto con 45.000 piezas de incrustación.

1 pectoral con escarabajo con piezas de cornalina , feldespato , oro, lazpilázuli y turquesa.

1 portaespejo en oro y plata.

2 pares de cetros osirianos.

1 chal de ceremonias con perlas de loza azul y perlas de oro.

34 vasos de alabastro para aceites y ungüentos.

116 cestos con frutos secos y granos.

38 tinajas para vinos.

Akenatón

 Amenofis IV (1353-1335 a.C.). El sucesor de Amenofis III era Tutmosis, su hijo mayor; sin embargo, la muerte prematura de éste hizo que subiera al poder Amenofis IV, más conocido como Akenatón, nombre que tomó tras cuatro años de reinado. Su madre, la reina Tiy. Se casó cuando aún era principe con Nefertiti. Su infancia transcurrió en el palacio de Malqata, en Tebas. Fué nombrado sumo sacerdote de en Heliópolis y coronado faraón en el templo de Amón en Karnak. Durante los reinados de Amenofis III y Tutmosis IV, el clero de Amón había sido desplazado por el de Rá y se había introducido el culto a Atón. En el año cuarto de su reinado,  Amenofis IV tomó el nombre de Akenatón y construyó una nueva capital en el desierto, Aketatón, la actual Tell el-Amarna. Akenatón instauró el culto a un dios único, Atón, representado como el disco solar, del cual salían brazos que acababan en manos con el signo Ank de la vida, siendo Akenatón el único profeta del dios e intermediario entre los hombres. (¿Es quizás esto el comienzo de la primera religión monoteista?).

     Para iniciar su revolución buscó apoyo del clero de Heliópolis. Ordenó cerrar todos los templos. A los sacerdotes les quitó los privilegios y confiscó todas las posesiones de los templos. Como sumo sacerdote de  Atón, no aceptaba la autoridad del sumo sacerdote de Amón y tambien suprimió el culto a Osiris, ya que el destino en el Más Allá dependía de la lealtad al faraón. Pero el pueblo seguía adorando a los dioses antiguos. Atón era un dios universal, creador de todas las cosas y anterior  al mundo. Su culto no enraizó en el pueblo ya que se han hayado estatuas de Bes incluso en la propia  capital.

     Akenatón se preocupó más de las cuestiones religiosas que de la pólitica. El rey de Biblos, Rib-Adda, fue asesinado, a pesar de que el ejército egipcio acudió en su ayuda. Egipto perdió entonces sus posesiones en el Próximo Oriente, y los hititas  aliados con sus vecinos Babilonios  aprovecharon esta ocasión para llegar hasta las mismas fronteras de Egipto. Tras la muerte de Akenatón, el rey hitata recibió una carta de la reina viuda de Egipto solicitando un hijo para casarse con él. El rey hitata lo envió pero fue asesinado. Fue entonces cuando los hititas decidieron atacar Egipto. El ejercito egipcio conducido por Horemheb, repelió el ataque y expulsó a los hititas, quienes, al regresar a su patria, llevaron la peste. Akenatón abandonó total o parcialment su cargo, ya que  dejó la política en manos de sus colaboradores, lo que llevó a Egipto al declive.



Su nombre de nacimiento era:
Amenofis
'Amón esta contento'

Coronado como:
Neferkheprure wa'enre Amenofis
(1353-1335 a.C)

Nombre que cambia por:
Akenatón.


     En algunas tumbas de los funcionarios de Akenatón se encontraron fragmetos del Himno a Atón y su parecido con el salmo bíblico 103 es sorprendente. Dice así:

'Eres tú quien hace que se desarrollen los gérmenes en las mujeres.
Tú quien crea la simiente en los hombres.
Tú quien da vida al hijo en las entrañas de su madre.
Tú quien le calma con lo que hace cesar el llanto.
Tú, la nodriza de aquel que está todavía en las entrañas.
Tú quien da incesantemente el  aliento para vivificar a cada una de las criaturas.
Cuando sale la criatura de las entrañas para respirar, el día de su nacimiento,
le abres la boca de par en par, y le provees de todo lo que necesita'.

 
Dios Atón



 

     La reina Tiy fue la madre de Akenatón. Llegó a ser una personalidad relevante durante el reinado de Amenofis III y lo continúo siendo durante el de Akenatón. Este le construyó un edificio religioso y ella pasó temporadas en el palacio de Akenatón. El faraón le permitió que fuera enterrada en el Valle de los Reyes.




     Meritatón ,era hija del propio Akenatón, y se convirtió en su principal esposa a la muerte de Nefertiti. Tras la muerte de Akenatón se casó con Smenkare. Meritatón murió poco antes que Smenkare el cual reinó sólo dos años.
 



Udyat

Udyat (Udjat)

 (El Ojo de Horus)
 

Amuleto de fayenza en forma de "Ojo de Horus".

Mastaba de Ajethotep. Saqqara. Museo del Louvre.

Amuleto de fayenza en forma de "Ojo de Horus".

Tercer Período Intermedio. British Museum.

 

   

El Ojo de Horus como ofrenda por excelencia

 

Como establece Hornung, el Ojo de Horus, al igual que Maat, encarna el "mundo feliz", el estado perfecto, el orden, lo imperturbado; Maat es el orden que rige y se encuentra en la base del mundo, pero este orden es perturbado y debe ser repuesto a su situación original; de la misma forma el Ojo de Horus ha sido dañado y una vez sanado es repuesto o reconstruído para "restituirlo a su pureza original".

 

En este sentido, las ofrendas de Maat entre las que se encuentran las escenas oferentes de Maat (estatuilla con la forma de la diosa que los reyes ofrendan) a determinados dioses por parte de los reyes y que son representadas en numerosos templos (ej: primer pilono del Ramesseum en el que Ramsés II ofrece Maat a Ptah) podrían relacionarse con la ofrenda por excelencia en la que se convirtió el Ojo de Horus, el Udyat, en cuanto a su finalidad: conseguir que la justicia y el orden permaneciesen o fuesen repuestas.

 

El Ojo de Horus como amuleto

 

La primera ocasión en que el Ojo Udyat se utilizó como amuleto fue cuando Horus utilizó uno para devolver la vida a Osiris.

 

Como amuleto gozó de gran importancia siendo considerado uno de los más poderosos: potenciaba la vista y la visión, contrarrestaba los efectos del mal de ojo, protege al difunto y sirve de remedio y protección contra las enfermedades oculares. Y es en el aspecto de protección del difunto cuando encontramos también referencias no sólo al regocijo de su ofrenda sino a la capacidad de convertirse el propio difunto en el mismo Ojo de Horus con la finalidad de conseguir el poder de inspirar miedo en otros, el fiero Ojo de Horus que protege al difunto. (Textos de los Sarcófagos: Encantamiento 316; ver "infra").

 

El Ojo de Horus y los mitos solares y lunares (u osiriacos)

 

Se considera a la luna en muchos textos como uno de los ojos de Horus, en concreto el ojo izquierdo; en el Libro de los Muertos, Capítulo 17 se hace referencia a "el ojo derecho de Ra" (ver "infra"). El motivo es que la luna al menguar representa el ojo de Horus dañado por Set y que posteriormente es recuperado por Horus, lo que se asimila a su crecida y al propio significado de Udyat: "lo que está completo", al mismo tiempo que hace referencia a la reconstrucción que llevó a cabo Tot del ojo de Horus, tras su sanación.

 

Dada la relación del Ojo de Horus con la luna, los eclipses también encuentran su lugar en esta concepción y, de esta forma, los eclipses eran interpretados como el Ojo de Horus enfermo de gravedad. (Capítulo 80 del Libro de los Muertos: ver "infra").

 

Por contra, el ojo derecho de Horus se relacionaba con el sol.

 

Además, las contiendas entre Horus y Set son relacionadas con las tormentas y así encontramos referencias a ellas cuando se menciona a Set y al Ojo de Horus. como por ejemplo en los Textos de las Pirámides, Declaración 258 y en los Textos de los Sarcófagos: Encantamiento 681. (Ver ambos "infra").

 

El Ojo de Horus en la sucesión real y coronación del Rey

 

Un rollo de papiro relacionado con la subida al trono de Sesotris I versa sobre la práctica de la sucesión. El rollo mide 2,15 x 0,25 m. y está cubierto por 139 columnas en hierático. Al pie de las columnas hay varias escenas que muestran parte de las acciones descritas en el texto. En las escenas 9 a 18 se hace mención a las contiendas entre Horus y Set, surgiendo Geb como pacificadora conminando a ambos a olvidar el conflicto:

 

"Sucedió que hubo una lucha.

Esto significa que Horus lucha con Set.

Geb dice a Horus y Set: <<¡Olvidad!>>.

Horus dice a los Hijos de Horus:

<<Sois vosotros los que debéis olvidar>>. (*1)

Notas:

(*1) Conflicto entre los Hijos de Horus y los seguidores de Set.

En este mismo texto, y mediante juegos de palabras a los siguientes objetos se les llama Ojo de Horus: Aceite, vino, pintura de ojos, incienso, uvas, porcelana, tejidos, cornalina, las dos plumas del rey, dos placas con mandriles, la diadema, los estandartes del halcón, una mesa de comida o la barca del rey.

 

En las escenas 26 a 32, en las que se representa la coronación del rey, se narra cómo se llevan ante el Rey dos cetros y dos plumas, éstas últimas adornarán su cabeza. Con ello se está de nuevo  haciendo referencia al conflicto de Horus y Set y, de esta forma, los cetros equivalen a los testículos que Set perdió en su lucha con Horus siendo por este motivo por el que Tot aconseja a Horus (el Rey) que se incorpore estos testículos para acrecentar su poder.

 

Pero también en otros textos el Ojo de Horus es identificado con otros elementos y uno de los ejemplos más claros es cuando a la corona se le llama Ojo de Horus. La diosa de la corona es el Ojo de Horus y, por tanto se podría decir que ha nacido del rey, que es Horus, lo cual puede apreciarse en los Textos de las Pirámides de Unas, Declaración 220 (Ver más abajo) y en la escena 8 del Texto anterior: "Horus ha crecido y toma posesión de su Ojo".

 

Como vemos, el Ojo de Horus se encuentra estrechamente relacionado al misterio de la sucesión y así Henri Frankfort interpreta los siguientes motivos:

 

"En el mito, Horus, nacido después que Set matase a Osiris, había crecido para vengar a su padre y vencer a Set. Nuestra obra (la de la coronación de Sesostris I) proclama que este cambio de suerte para la casa de Osiris se repite de nuevo en la coronación. El rey que se prepara para ser coronado es Horus, ya adulto y dispuesto a encargarse del reino que es su herencia legítima. Cualquier daño que haya podido sufrir queda reparado. En el mito, Set hirió o robó su ojo, pero fue recuperado, y con ello Horus recobra toda su fuerza. Por eso el Ojo se convierte en el símbolo de todo poder y virtud. Es el "Ojo de Horus" lo que capacita al hijo para revivir a su padre muerto en la Otra Vida. Y el símbolo y asiento del poder real, el ureus de la corona, se le llama el Ojo de Horus. En esta escena (la número 8) de la obra se dice que Horus ha tomado posesión de su Ojo para indicar la plenitud de su poder".

El Ojo de Horus como número fraccionario

 

Las diversas partes que componen el Ojo de Horus o Udyat, fueron utilizadas desde muy antiguo como sistema de numeración fraccionario en divisiones de capacidad (medidas de cereales) y extensiones agrarias. Cada parte del Udyat representaría una fracción en la que el numerador es siempre la unidad, tal y como se muestra en la siguiente imagen:

 

 

El Ojo de Horus en los Textos de las Pirámides

Faulkner / Sethe / Piankoff

 

Declaración 220

Pirámide de Unas

 

(194) Las puertas del Horizonte se abren; se corren los cerrojos.

Viene a ti, Oh Corona Roja; viene a ti, Oh Ardiente.

Viene a ti, Oh Maga.

Se ha purificado para ti,... 

(195) ... Un dios te ha hecho nacer, el padre de los dioses.

(el rey) viene hacia ti Oh Gran Maga.

Es Horus quien ha luchado para proteger su Ojo, Gran Maga.

 

Declaración 258

Pirámide de Unas

 

(308) Osiris es Unas en una tormenta de polvo.

Aborrece a la tierra

...

¡Su mal es expulsado!

se ha purificado con el Ojo de Horus.

...

 

Declaración 359

 

Pirámide de Pepi II

 (594) Horus ha gritado a causa de su ojo, Seth ha gritado a causa de sus testículos, y salta el Ojo de Horus, que ha caído en aquel lado del Canal Sinuoso, para que pueda protegerse de Seth. Tot lo vio en aquel lado del Canal Sinuoso cuando el Ojo de Horus saltó a aquel lado del Canal Sinuoso y cayó en el ala de Tot en aquel lado del Canal Sinuoso. 

(595) Oh vosotros dioses que cruzáis sobre el ala de Tot a aquel lado del Canal Sinuoso, al lado oriental del cielo, con el fin de litigar con Seth por el Ojo de Horus. (596) Yo cruzaré con vosotros sobre el ala de Tot a aquel lado del Canal Sinuoso, al lado oriental del cielo, y lucharé con Seth por el Ojo de Horus.

Declaración 524

 

Pirámide de Pepi II

 

(1233) Yo soy purificado con la purificación que Horus empleó para su Ojo; soy Thot que te protege, no soy Seth que se lo llevó; ¡Alegraos, dioses! ¡Estad contentas, Enéadas! (1234) Oh Horus, reúnete conmigo, porque llevo la Corona Blanca, el Ojo de Horus con el que uno es fuerte.

Declaración 570

... soy el Ojo de Horus que no fue masticado ni escupido, y no soy masticado ni escupido...

 

Declaración 587

(1588) ¡Salve a ti, Ojo de Horus, que él ha restaurado con sus dos manos!

 

El Ojo de Horus en los Textos de los Sarcófagos

Faulkner

 

Encantamiento 681

 

...Oh mi hijo, ellos te salvarán del golpe de Set en la gran tormenta... (VI,307) Es N quien ha traido el Ojo Sagrado de Su mansión del pilar Dyed.

 

Encantamiento 316

 

(Encantamiento) para llegar a ser el Fiero Ojo de Horus. Yo soy el fiero Ojo de Horus, quien marchó terrible, Señora de la Matanza, abrumadora, quien heredó la llama de la luz solar, a quien Ra premió apareciendo en gloria, cuyos hijos Ra-Atum hizo perdurables. Lo que dice Ra sobre ella: Poderoso es el miedo que inspiras, grande es el temor que provocas, poderoso es tu golpe, grande es tu magia sobre los cuerpos de tus enemigos, y aquellos que se burlan han caido sobre sus rostros gracias a ti... 

Encantamiento 64

 

Ofreciendo agua al espíritu...Te traigo el Ojo de Horus, que tu corazón pueda alegrarse gracias a él...

 

El Ojo de Horus en el Libro de los Muertos

Lara Peinado

 

 

Capítulo 17

Fórmula para salir del Más Allá y poder retornar a él

 

...He reconstruido el Ojo (Divino) después de que se hubo apagado en el día de la lucha de los Dos Compañeros. 

¿Qué significa eso?. Se trata del día en que Horus combatió contra Set, cuando éste arrojó inmundicias a la cara de Horus y cuando Horus destruyó los testículos de set. Sin embargo, Tot con sus dedos lo curó.

He puesto en orden el cabello-nube, que es el ojo udyat, mientras éste estaba encolerizado.

¿Qué significa esto?. Se trata del ojo derecho de Ra, cuando estaba en cólera contra él (Set), después de que éste le hubiera enviado (contra sus enemigos). Pero Tot fue quien puso en orden el cabello-nube y el que vivificó el ojo, llegando a estar, tras haberlo devuelto vivo, completo y sano, sin ningún mal.

 

- Otra versión: Esto significa que su ojo estaba enfermo, porque lloraba (por estar) sin su compañero, entonces Tot sopló sobre él, (para sanarlo).

 

He visto a Ra que nació ayer de entre los muslos ("nombre de una constelación") de Methiur. ¿Qué significa esto? Significan las aguas celestes.

 

- Otra versión: Significa la imagen del Ojo de Ra en la mañana de su diario nacimiento. En cuanto a Methiur significa el ojo udyat de cada día.

 

 

Capítulo 80

Fórmula para transformarse en un dios y hacer brillar las tinieblas

 

"Soy quien ciñe la banda Siat de Nun, brillante y resplandeciente, sujetada en mi frente, (soy) quien arroja luz en la oscuridad y quien reune las dos uraeus...(*1)

Notas:

(*1) Algunas variantes citan a los Dos Compañeros: Horus y Set.

 

Capítulo 112

Fórmula para conocer las almas de Buto

 

"¡Habitantes de las lagunas, vosotras que moráis en las lagunas, mujeres habitantes del nomo de Mendes, cazadoras que moráis en Buto, portadoras de parasoles, que no tenéis acceso (al santuario), preparadoras de cerveza, amasadoras de pan!. ¿Sabéis por qué se entregó la ciudad de Buto a Horus?. Yo lo sé, aunque vosotras no lo sepáis. Fue Ra quien le dio (la ciudad) como indemnización por la herida que había sufrido su Ojo, tras lo cual Ra le había dicho a Horus: ¡Déjame ver lo que ha ocurrido en tu Ojo hoy!". Lo miró y entonces Ra dijo a Horus: "¡Echa una mirada sobre ese cerdo negro (*1)!". Entonces se puso a mirarlo e inmediatamente la herida de su Ojo se agudizó vivamente. Luego Horus dijo a Ra: "Parece como si mi Ojo (fuese un Ojo) como cuando lo golpeó Set (*2)". Y perdió el conocimiento. Después Ra dijo a los dioses: "¡Llevadlo a su cámara,a fin de que recobre sus sentidos!".

Había ocurrido, (efectivamente), que Set, convertido en un cerdo negro, acababa de dar un golpe de fuego contra el Ojo (de Horus).

Después Ra dijo a los dioses: "¡Despreciad al cerdo a causa de (lo ocurrido a) Horus!. ¡Sin embargo, él (*3) podrá recuperar sus sentidos!". Y así fue como el cerdo estuvo en abominación por parte de los dioses de su comitiva a causa de (lo ocurrido a) Horus. Cuando Horus se hallaba (todavía) en su infancia, sus animales de sacrificio eran toros, cabras y cerdos (*4)

Notas:

(*1) El cerdo negro no es otro que Set, como precisa el texto, que atacaba periódicamente uno de los Ojos de Horus (eclipses). Para exorcisar a Set se procedía a hechizar y trinchar un pastelillo o torta en forma de cerdo. Este animal era considerado como ser abominable, impuro.

(*2) Alusión al combate entre Horus y Set.

(*3) Horus

(*3) Este pasaje difiere según las interpretaciones de los autores.

Capítulo 112

Fórmula de las cuatro antorchas de glorificación preparadas para el bienaventurado

 

La antorcha llega a tu ka, Osiris, Señor de los Occidentales; la antorcha llega a tu ka, Osiris N. El que anuncia la noche se presenta llegado el día; los Dos Hermanos de Ra (*1) llegan igualmente. Después de brillar en Abidos, (el dios) se presentó e hice que viniera el Ojo de Horus (*2), el cual centellea delante de ti, Osiris, Señor de los Occidentales; está sano y salvo delante de ti, brillando en tu frente. (El Ojo de Horus) centellea delante de ti, (Osiris) N; está sano y salvo delante de ti.
El Ojo de Horus es tu protección, Osiris, Señor de los Occidentales (y) constituye una salvaguarda para ti: rechaza a todos tus enemigos, todos tus enemigos son apartados de ti.
El Ojo de Horus es tu protección, Osiris N. (y) constituye una salvaguarda para ti: rechaza a todos tus enemigos; todos tus enemigos son apartados de ti. (El acude) a tu ka, Osiris, Señor de los Occidentales.
El Ojo de Horus es tu protección (y) constituye una salvaguarda para ti: rechaza a todos tus enemigos, todos tus enemigos son apartados de ti. (El acude) a tu ka, Osiris N.
El Ojo de Horus es tu protección (y) constituye una salvaguarda para ti: rechaza a todos tus enemigos; todos tus enemigos son apartados de ti. El Ojo de Horus acude, sano y salvo, emitiendo resplandores como Ra en el horizonte; eclipsa el poder de Seth que (éste) le había robado -(porque) fue él quien se lo volvió a llevar para sí- (y) dirige su fuego contra él en tu presencia. El Ojo de Horus, sano y salvo, come de su cuerpo para ti, y tú lo posees y tú lo alabas.

Notas:

(*1) Se alude a los dos Ojos de Ra

(*2) Aquí la llama de la antorcha queda identificada al Ojo de Horus.

 

Capítulo 167

Fórmula para traer el Ojo sagrado

 

Tot ha traído el Ojo sagrado; ha apaciguado el Ojo sagrado después que Ra lo hubo enviado a buscar. Estaba muy encolerizado, pero fue Tot quien lo apaciguó tras dejar aventar la cólera. Si estoy intacto, él está intacto; si estoy intacto, él está intacto; N. está intacto...

 

Maat, diosa de la justicia

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Maat, diosa de la justicia
 


 

Es un poco difícil de entender el significado que el término Maat tenía, pues además de ser una deidad es un concepto muy importante para el pensamiento de los antiguos egipcios. Bajo la forma de una diosa femenina simboliza el orden cósmico, la justicia, la verdad y la estabilidad en el mundo y en el cosmos.

Su representación muestra a una mujer de pie o sentada sobre sus talones con una gran pluma de avestruz sobre la cabeza y portando en una mano el cetro y en la otra el anj. Y a partir del reinado de Ajenatón, aparece como una mujer alada.

Es hija de Atum, y a partir de la XVIII dinastía es hija de Ra. Está relacionada con Uneg (que personifica el orden cósmico) y Nehe[los dioses] guían no puede extraviarse, pero al que ellos privan de barca no puede atravesar"

 

"Si encuentras una pesada deuda [imputada] a un pobre,
Haz de ella tres partes:
Anula dos y mantén una;
Encontrarás allí un camino de vida,
Pasarás la noche en profundo sueño, y de mañana
Lo volverás a encontrar como una buena noticia."

 

"He provisto de pan al que tenía hambre, de agua al que tenía sed, de ropa al que estaba desnudo, de una barca al que no la poseía" o " Yo introduje Maat en este país en el que no la había"

 

"Maat es una gran cosa y sus efectos permanecen;
nunca ha sido tomada en falta desde los tiempos de Osiris.
Se castiga a los que conculcan las leyes,
y es una gran transgresión incluso a los ojos de la gente rapaz.
La ruindad destruye la riqueza, y la injusticia nunca
ha llevado su empresa a buen puerto."

 

"El necio, que no quiere escuchar, no puede realizar nada. Considera el saber como la ignorancia y las cosas provechosas como las nocivas".

 

"ellos sabían que la correcta percepción de la verdad es, en último caso, un signo de la misericordia divina." "...es un hecho totalmente fundamentado, que la percepción de Maat y la inspiración o instrucción divina van juntas" "..en su conducta los egipcios se sentían guiados, instruidos e inspirados por Dios". "Por lo tanto podemos decir que en la ética egipcia, había mucho más que la mera percepción intelectual, adquirida por la introspección y la experiencia; había también un elemento carismático, la iluminación divina"

 

"No hay ayer para el perezoso,
ni amigo para el que es sordo a Maat,
ni día de fiesta para el codicioso".

 

 

"Mira, luchan en el campo de batalla,
porque se olvidaron del ayer.
La bondad no sirve de nada a quien no conoce
al que debería conocer "

 

¿A quién me dirigiré en el día de hoy?
Los hermanos son perversos.
Los amigos en el día de hoy no tienen amor.
¿A quién me dirigiré en el día de hoy?
Los corazones son codiciosos.
Todos roban las posesiones de su amigo.
¿A quién me dirigiré hoy?
Estoy abrumado de dolor
por la falta de amigos

 

Si deseas ser de comportamiento perfecto,
apártate de todo mal.
Guárdate del pecado de avaricia.
Es una enfermedad terrible y sin cura.
Para ella no hay tratamiento.
Enzarza a padres, madres y hermanos.
Separa a la esposa del marido.
Es un compuesto de todos los males.
Una combinación de todo lo odioso

 

 

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HISTORIA DE EGIPTO

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