Nefertiti, la reina del Atón

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“Aquella que satisface al Atón con suave voz y con sus cariñosas manos”

Nefertiti es, después de Cleopatra VII, la más conocida de entre todas las reinas egipcias y eso lo debemos al formidable hallazgo de su busto policromado, ahora en el Museo de Berlín. Habiendo vivido en el siglo XIV a.c. (XVIII dinastía), mil trescientos treinta años antes del nacimiento de Cristo y unos mil novecientos años antes del de Mahoma, su marido promocionó el culto al dios solar Atón, convirtiéndose en un casi monoteísmo. Nefertiti dio a luz a seis hijas de su marido. Y tras la muerte de su segunda hija, ella también parece desaparecer, a la vez que una misteriosa figura aparece de la nada (cosa bastante normal en este período), Semenejkara, el corregente y sucesor de su marido Ajenatón.Aunque durante un tiempo se pensó que su fama no era más que un capricho del destino, mientras que la verdadera mujer fuerte del reinado de su marido continuaba siendo la reina madre Tiy I, estudios más recientes, entre ellos el Akhenaten (sic) Temple Project (Proyecto del templo de Ajenatón), nos han revelado el elevado estatus de poder del que gozó, convirtiéndose incluso, según algunos estudiosos, en la corregente y sucesora de su marido, Semenejkara.

Nefertiti, la reina del Atón
La Familia Faraónica
 

“Cuando (Amón-Ra) se transformó él mismo en la majestad de este marido, el Rey del Alto y el Bajo Egipto Menjeperura (Thutmose IV), que otorga vida, la encontró (a Mutemuia una esposa principal de Thutmose IV) descansando en su bello palacio. Ella se despertó al percibir el aroma del dios y gritó en presencia de su majestad. En seguida se dirigió hacia ella e hizo que lo contemplase bajo la forma de un dios. Ella se regocijó a la vista de su belleza y el amor (de Amón-Ra) invadió sus miembros, y el palacio se inundó del aroma del dios, todas las fragancias eran de Punt (…)

Palabras pronunciadas por Amón-Ra, señor de los tronos de las Dos Tierras, en presencia de ella. “Amenhotep Heqauaset (Amón está satisfecho, Gobernante de Tebas) es el nombre de este niño que he colocado en tu cuerpo. Él ejercerá la benefactora realeza en toda esta tierra, gobernará las Dos Tierras para siempre, como Ra.”[2]


Nacimiento divino de Amenhotep III

De esta manera explicaba su nacimiento el magnífico Amenhotep III. Este texto es una copia del nacimiento divino de Hatshepsut, la reina faraón, y que más tarde copiaría Ramsés II. Amenhotep III tuvo seis hijos con su Gran Esposa Real Tiy I: dos príncipes, Thutmose y Amenhotep y cuatro princesas, Sitamón, Henuttaneb, Aset y Nebetah. También eran muy influyentes en la corte los padres de ella: el padre del dios Yuya y su esposa Yuyu (o Tuya). Ambos eran plebeyos aunque adinerados y, a juzgar por el número de menciones de ellos (todas ellas tan gratuitas como la del siguiente escarabeo) seguramente fueron los que manejaban los hilos del poder durante la juventud del rey.


Amenhotep III

“Horus: Toro poderoso que se aparece en Maat.
El de las dos Señoras: Quien dicta leyes y pacifica las Dos Tierras (es decir, Egipto)
Horus de Oro: Grande en valor, castiga a los asiáticos
Rey del Alto y del Bajo Egipto: Señor de la justicia de Ra
Hijo de Ra: Amón está satisfecho, Gobernador de Tebas
Dador de vida.
La Gran Esposa Real Tiy, que viva.
El nombre de su padre es Yuya, el nombre de su madre es Yuyu.
Ella es la esposa de un rey poderoso cuya frontera sur está en Karoy y la norte en Narahin”
[3]


Tiy I

Amenhotep III reinaba en un Egipto rico y pacífico, pero un acontecimiento sacudió todo Egipto, seguramente poco antes de la muerte del faraón: el heredero al trono, Thutmose, murió, dejando como heredero al segundo hijo, que había quedado entre las sombras hasta entonces, Amenhotep. Amenhotep IV, a dos años de la muerte de su padre, Amenhotep III, se convirtió en su corregente[4], en un corregente convencional con especial devoción por el dios solar Atón. A la muerte de Amenhotep III, tras 38 esplendorosos años de reinado. Amenhotep IV se convirtió en el gobernante único. Se iniciaba una revolución.

Los nombres de Amenhotep III: Nebmaatra (prenomen) Amenhotep Heqauaset (nomen)

Los nombres de Amenhotep IV: Neferjeperura Uaenra (prenomen) Amenhotep Necherheqauaset (nomen)


El nombre de Tiy I

[2] Nacimiento divino de Amenhotep III, templo de Luxor.
[3] Escarabeo del Matrimonio.
[4] Según una de las cartas de Amarna, la muerte de Amenhotep III ocurrió en el año (…)2 del reinado de Amenhotep IV. Algunos lo interpretaron como 12, pero esa lectura da muchos problemas, siendo las principales el hecho de que en el supuesto asesinato se refiere a su padre Amenhotep III en los mismos términos que a su antepasado Thutmose III y que cuando se cerró la tumba de Amenhotep III aún no se había desencadenado la persecución contra Amón. Por estos indicios, es más adecuado interpretarlo como año 2

Nefertiti, la reina del Atón
El horizonte del Atón: Nefertiti en Ajetatón
 

En Ajetatón, en este lugar, construiré la Casa del Atón para el Atón, mi padre.
En Ajetatón, en este lugar, construiré la Mansión del Atón para el Atón, mi padre.
En Ajetatón, en este lugar, construiré el Toldo de la Gran Esposa Real Neferneferuatón para el Atón, mi padre.
En la Isla del Atón cuyos jubileos son destacados en Ajetatón, en este lugar, construiré la Casa de Fiestas en Ajetatón para el Atón, mi padre.
Y en Ajetatón, en este lugar, construiré para mí mismo la residencia del Faraón, ¡vida, prosperidad y salud!, y construiré la residencia de la Gran Esposa Real.
Que se construya para mí una tumba en la montaña oriental de Ajetatón y que se lleve a cabo en ella mi entierro, en los millones de años que el Atón, mi padre, ha decretado para mí.
Que se lleve a cabo en ella el entierro de la Gran Esposa Real Nefertiti en los millones de años que el Atón, mi padre, ha decretado para ella.
Y que lleve a cabo en ella el entierro de la hija del rey, Meritatón, en los millones de años que el Atón, mi padre, ha decretado para ella.
Y que se construya un cementerio para el toro Merur
[21] en la montaña oriental de Ajetatón, para que pueda ser enterrado en ella.
Que se construyan capillas para la tumba del jefe de los videntes, para los padres del dios del Atón y los (…) del Atón en la montaña oriental de Ajetatón, para que puedan ser enterrados en ella
[22].

Traslado a Ajetatón

En su noveno año de reinado, Ajenatón y Nefertiti, con toda la corte, se trasladaron desde Tebas (probablemente desde Malqata) a Ajetatón (el horizonte del Atón). Del lado del rey, se encontraba el ejército, representado por Ay y también los llamados hombres nuevos como Parennefer y Maya. Ni el sacerdocio de Menfis ni el de Tebas estaría conforme con el cambio, pero seguramente el de Heliópolis sería entusiasta (¡por fin un faraón impulsaba las creencias solares!).Ajetatón era una ciudad de adobe, construida rápidamente y con los métodos más baratos, pero, a pesar de todo ello, es la ciudad egipcia mejor conservada. La ciudad estaba delimitada por una serie de estelas fronterizas. Los elementos más importantes de la ciudad son:

  • Palacio Norte

  • Gran Templo del Atón

  • Pequeño Templo del Atón

  • Gran Palacio

  • Casa del Rey

  • Casa de la Vida

  • Vía Real

  • Maru-Atón (no se conoce su función, por la que doy su nombre original)

  • Cementerio Real

  • Tumbas nobiliarias…

La primera acción importante que realizó Ajenatón tras la inauguración de Ajetatón fue revisar la titularidad del Atón, eliminando la mención a Horajty y a Shu, la nueva titularidad sería: Viva Ra, gobernador de los horizontes que se regocija en su horizonte. En su nombre del padre Ra que vuelve como el Atón. Con esta nueva titularidad, Ajenatón parecía que trataba enfatizar el poder de Ra, quitándoles el poder a los otros dioses. Desde ese momento, Ajenatón solo aceptarías a un dios aparte de Atón, y ese era Ra (tal vez para conseguir el apoyo del poderoso clero del dios Ra). Ajenatón y Nefertiti tuvieron otras dos hijas en Ajetatón: Neferneferura, nacida en el año noveno y Setepenra, nacida en el décimo. En el nombre de sus dos nuevas hijas incluía al dios Ra, otra muestra del deseo de Ajenatón de conseguir el apoyo del clero de Heliópolis del dios Ra.


Plano de la nueva ciudad

El aspecto físico de Ajenatón y su familia

Una de las cosas que más inquieta de Ajenatón, y en menor grado de su familia es su aspecto físico. Muchos investigadores han intentado buscar un origen patológico a ello. Se han propuesto dos teorías: Síndrome de Fröhlich y síndrome de Marfan, ambas genéticas.

Síndrome de Fröhlich

Síndrome de Marfan

  • Distribución de las grasas de manera similar a la de las mujeres.

  • Cubrimiento de los genitales por una capa de grasa.

  • Impotencia.

  • Retraso mental.

  • Alta estatura y cara larga.

  • Extremidades muy largas, dedos muy delgados.

  • La envergadura excede la altura.

  • Cifosis.

  • Tórax en embudo o quilla.

  • Cabeza alargada.

  • Caderas anchas.

  • Mala distribución de la grasa.

  • Ceguera[23].

La hipótesis del síndrome de Fröhlich fue muy aceptada en su momento pero tenía dos importantes problemas que la descartaban: la impotencia y el retraso mental. En cambio, la de Marfan solo podrá ser confirmada o desmentida mediante los análisis a los cuerpos de la Tumba 55[24] y el de Tutanjamón, aunque por el momento es muy probable que esa sea la enfermedad, dadas las curiosas coincidencias.


¿Un caso de síndrome de Marfan? En esta representación de la pareja y sus tres hijas mayores se pueden observar grandes deformidades

Las cartas de Amarna

De esta época datan, principalmente, las llamadas Cartas de Amarna, la correspondencia que le mandaban a los faraones Amenhotep III, Ajenatón y Tutanjamón, aunque la mayoría procede del reinado del segundo. Son altamente esclarecedoras sobre la política exterior en particular de ese período y en general de todo Egipto, al ser la única muestra que poseemos de la diplomacia egipcia. Están escritas en acadio, la lingua franca de la época y usaban un tipo de escritura cuneiforme. A continuación describo una selección de ellas con un comentario a cada una:

“Cuando mi hermano, Nimmureya (Nebmaatra [es decir, Amenhotep III]), marchó a su destino, se me informó de ello. Cuando escuché lo que se me contaba, se prohibió cocinar nada en las cazuelas. Aquel día lloré y me quedé sentado. Aquel día no tomé ni comida ni agua. Me lamenté, diciendo:<<Muera yo también, o que mueran diez mil en mi país, y también en el de mi hermano, pero que mi hermano, a quien amo y me ama, siga vivo mientras existan el cielo y la tierra>>. Pero cuando me dijeron que Napjureya (Neferjeperura [es decir, Amenhotep IV/Ajenatón]), el hijo mayor de Nimmureya y Tiy, su principal esposa, está ejerciendo la realeza en su lugar, entonces hablé de esta manera: <<Nimmureya, mi hermano, no esta muerto. Napjureya, su hijo mayor, ejerce ahora la realeza en su lugar. Nada en absoluto va a cambiar de cómo era antes” Tushratta, rey de Mitanni.


Una carta del rey de ¿Chipre? a Ajenatón

Resulta altamente curioso el lenguaje que usa el rey de los hurritas, pareciendo un mero tuteo al lado de las rimbombantes expresiones de los textos de los templos, casi como vendedores ambulantes. En esta carta se puede observar un intento casi desesperado de tener una buena relación con el nuevo faraón. Esta carta podría presentarse como una de las grandes subestimaciones de la historia, comparable a la de Alejandro el Magno por Demóstenes[25].

“Que mi hermano me envíe mucho oro… En el país de mi hermano el oro es tan abundante como el polvo. Que mi hermano no me cause ninguna aflicción” Tushratta, rey de Mitanni.

Según parece, a Tushratta se le habían antojado dos estatuas de oro macizo de él mismo y de su hija Tadujepa y se las pidió al rey a cambio de la mano de su hija. Ante la negativa de este, decidió escribir a la reina madre Tiy.

“Tú eres la única que sabe que yo siempre mostré amor por tu esposo, y que tu esposo, por otra parte, siempre me mostró su amor. Que tu hijo no me cause ningún tipo de pesar. Que me trate diez veces mejor de lo que hizo su padre, con amor y pruebas de su estima” Tushratta, rey de Mitani.

Aunque según parece, ni siquiera le sirvió hablar con la reina madre Tiy, por lo que escribió, en términos bastante duros, tratándose de correspondencia diplomática, a Ajenatón.

“El asunto de mi hermano se ha convertido ahora en una cuestión de querella. ¿Por qué razón mi hermano ha (…). Él es un hombre y ha ocupado el trono de su padre, ahora convertido en dios” Tushratta, rey de Mitani.

Aunque Tushratta no era el único que tenía problemas con Ajenatón (podría decirse que Ajenatón era un “hermano problemático”) ya que Suppiluliuma, el rey de los hititas, también tuvo algunas querellas con el faraón.

“Y ahora, con respecto a la tablilla que me enviaste, ¿por qué colocaste tu nombre por en cima del mío? ¿Quién es ahora el que enturbia nuestra relación? ¿Es semejante conducta la práctica aceptada? Hermano mío, ¿me has escrito con la paz en la mente?” Suppiluliuma, rey de Hatti.

En todas estas cartas se puede ver claramente una cosa: a Ajenatón no le importaba nada la política exterior y consideraba a los otros reyes inferiores a él.También se puede observar una curiosidad: en ninguna de ellas aparece una sola mención ni a Nefertiti ni a Semenejkara, el misterioso corregente de Ajenatón. Se me ocurren varias explicaciones:

  • Que esta omisión no sea más que fruto de la casualidad.

  • Que ambos poseyeran un archivo distinto al del rey.

  • Que ni Semenejkara ni Nefertiti recibieran ninguna correspondencia, cosa difícil ya que hasta la reina madre Tiy I la recibía.

El Gran Himno al Atón

El Gran Himno al Atón es el único texto religioso procedente de esta época y está atribuido al mismísimo Ajenatón. Es un texto de gran belleza y altamente interesante ya que en él se resume toda la teología atonista. Por ello, lo transcribo aquí íntegro:

“Maravillosa es tu aparición en el horizonte del cielo, ¡oh Atón vivo! Creador de la vida. Cuando te alzas por el horizonte oriental llenas la tierra con tu belleza, pues eres hermoso, grande, brillante y elevado sobre todas las tierras y tus rayos abrazan todas las tierras que tú has creado.
Tú eres Ra, atraviesas sus fronteras y los subyugas a todos para tu amado hijo.
Aunque estás muy lejos, tus rayos acarician la tierra y aunque estás en la cara de los hombres, tu esencia permanece oculta.

Cuando anocheces en el horizonte occidental la tierra se sume en tinieblas, como muerta.
Las gentes yacen en sus dormitorios, las cabezas cubiertas, un ojo no puede ver al otro.
Todas sus posesiones podrían ser robadas, aunque estén debajo de sus cabezas, y nadie se daría cuenta.
Todos los leones salen de sus guaridas, todas las serpientes muerden.
La oscuridad se cierne, la tierra permanece en silencio porque quien los creó está en su horizonte.

Pero la tierra se ilumina cuando tú amaneces en el horizonte y brillas como el Atón durante el día. Tú haces desaparecer las tinieblas empujándolas con tus rayos.
Las Dos Tierras están en fiesta, despiertas y en pie ahora que tú las has despertado.
Sus cuerpos están limpios y vestidos, y sus brazos, en adoración a tu amanecer.
la tierra entera trabaja,
los rebaños están contentos con sus pastos,
los árboles y las hierbas florecen,
los pájaros echan a volar de sus nidos, mientras sus alas adoran tu Ka;
los rebaños brincan sobre sus patas,
todo lo que vuela y se posa vive cuando amaneces para ellos,
los barcos navegan al norte y al sur,
todos los caminos se abren cuando tú apareces,
los peces del río saltan delante de ti
y tus rayos penetran incluso en el Gran Mar Verde (es decir, el Mar Mediterráneo).

Tú ayudas a nacer a los fetos en el interior de sus madres y
creas la simiente en los hombres.
Tú alimentas al hijo en el vientre de su madre y
lo calmas deteniendo sus lágrimas.
Tú eres su nodriza en la matriz,
tú das aliento a todo lo que has creado
y cuando nace tú abres su boca y abasteces sus necesidades.
Cuando el pollo está en el huevo, piando dentro de la cáscara,
tú le das aliento de vida.
Y cuando el tiempo ha llegado esté preparado para el cascarón,
saliendo del huevo para nace, caminando sobre sus dos patas.
¡Cuán maravillosas son tus creaciones, aunque misteriosas a los ojos de los hombres,
oh dios único, sin compañía junto a ti!
Tú solo creaste el mundo según tu deseo:
todas las gentes, animales grandes y pequeños, lo que camina sobre sus patas, lo que se levanta y vuela con sus alas, los países extranjeros de Jaru (es decir, Siria) y Kush (es decir, Nubia), y las Dos Tierras.
Tú pones a cada persona en su lugar, y satisfaces sus necesidades.
Todos tienen su comida y su cálculo del tiempo de vida.
Sus lenguas se diferencian en el idioma y también en naturaleza y raza, pues has diferenciado la humanidad.
Tú has creado un Nilo en el mundo inferior
y llevas la riada al lugar que deseas para proporcionar vida a los hombres,
pues tú los has creado para ti, su señor absoluto,
que se sacia con ellos.
Señor de todas las tierras, Atón de las horas del día, ¡tu presencia es imponente!
Tú das vida a todas las tierras lejanas,
porque has puesto un Nilo en el cielo para los países extranjeros
[26],
que baja para ellos
y crea torrentes sobre las montañas, como el Gran Verde,
para regar sus campos.

¡Cuán efectivos son tus planes, oh señor de la continuidad!
Un Nilo en el cielo para las gentes extranjeras y para sus rebaños
y un Nilo subterráneo para las Dos Tierras.
Tus rayos amamantan los campos,
cuando brillas, ellos viven y crecen para ti.
Tú has creado las estaciones para desarrollar tu obra:
el invierno para refrescarles y el verano para que te puedan sentir.

Tú has creado el cielo lejos,
desde el que brillas y contemplas todo lo que has creado.
Estás solo, brillando como el Atón vivo, manifiesto, resplandeciente, lejano y sin embargo, cercano.
Tú creas millones de manifestaciones de ti mismo: ciudades, pueblos, campos, caminos, cursos de agua…
Todos los ojos te ven encima de ellos, pues tú eres el Atón de las horas del día.
Una vez que tú te has ido, nada puede vivir, aunque tu ojo todavía existe.
Tú creas sus rostros para no tener que contemplarte a ti mismo como la única cosa que has creado.

Tú eres mi amado.
Y no hay nadie que te conozca excepto tu hijo Neferjeperura Uaenra,
a quien le has hecho sabio en tus planes y fuerza.
Las criaturas de la tierra existen por tu mano tal como las has creado.
Amaneces y ellos viven, anocheces y ellos mueren.
Tú en esencia eres tiempo vital, es por ti por lo que los hombres viven
y hasta que anocheces, todas las miradas están puestas en tu belleza,
pero cuando anocheces en el oeste, todo trabajo cesa.
Cuando tú amaneces, creas todas las cosas que crecen para el rey,
y a los que se apresuran sobre sus pies desde que fundaste la tierra,
los levantas para tu hijo, que ha salido de tus miembros,
el Rey del Alto y el Bajo Egipto, Anjemmaat
el señor de las Dos Tierras, Neferjeperura Uaenra
el Hijo de Ra, Anjemmaat señor de las coronas
[27], Ajenatón, grande en la duración de su vida; y la Gran Esposa Real, su amada, la señora de las Dos Tierras, Neferneferuatón Nefertiti, que viva y permanezca joven por siempre[28]

Son altamente interesantes las comentadísimas similitudes entre la segunda estrofa del himno y el Salmo 104 de la Biblia:

“Creas las tinieblas y es de noche, donde merodean todas las criaturas del bosque.
Los cachorros de león rugen tras su presa y buscan su alimento en Dios.
El sol sale, todos juntos se retiran y se acuestan en sus guaridas.
El hombre sale a su trabajo y a su tarea hasta la tarde.
¡Oh señor, cuán numerosas son tus obras! Con sabiduría lo has creado todo:
la tierra está llena de tus riquezas…
Ocultas tu rostro, y ellos se turban; les quitas el aliento, y ellos se mueren y regresan a su polvo.
Envías tú espíritu y son creados y tú renuevas la faz de la tierra”

Pero en este hermosísimo himno es fácil percibir las verdaderas intenciones de Ajenatón: Ajenatón estaba usando la religión de manera egoísta para sus propios propósitos políticos y ello se apoya en los siguientes indicios:

  • “…no hay nadie que te conozca (Atón) excepto tu hijo Neferjeperura Uaenra…” En esta frase se puede apreciar el hecho de que Ajenatón es el único intermediario entre las gentes, incluidos los sacerdotes del Atón, y Atón. Como resultado, Ajenatón, Nefertiti y sus hijas adoran al Atón, mientras las gentes adoran a la familia faraónica. Lo que Ajenatón reclama es una vuelta al imperio antiguo con su poderoso culto solar y la divinidad faraónica.

  • El texto no es original: muchos motivos proceden de los Textos de los Sarcófagos, del Imperio Medio, que a su vez proceden de los Textos de las Pirámides[29], del Imperio Antiguo y otros de un famoso himno a Amón, clamando que era el dios único ( no era el único dios con esa prerrogativa)

  • “…la tierra se ilumina cuando tú amaneces en el horizonte y brillas como el Atón durante el día. Tú haces desaparecer las tinieblas empujándolas con tus rayos…” Atón da vida a la tierra, pero mecánicamente, es un dios impersonal, al contrario que los dioses tradicionales de Egipto.

  • “…Tú pones a cada persona en su lugar, y satisfaces sus necesidades…” A pesar de que Atón crea y alimenta a los hombres, no muestra ninguna piedad por sus criaturas: en ningún lugar del himno dice que Atón se compadece del pobre o que perdone al pecador, porque un dios compasivo no servía para el propósito de Ajenatón[30].

¿Intento de asesinato en Ajetatón?

En su quinto año de reinado, Ajenatón posiblemente sufrió un intento de asesinato en Ajetatón:

“En cuanto al (…) en Ajetatón:
-¡era peor que aquellas cosas que oí en el cuarto año de reinado!
-¡era peor que (aquellas cosas) que oí en el tercer año de reinado!
-¡era peor que aquellas cosas que escuché en (el segundo año de reinado)!
-¡(era) peor (que aquellas cosas que escuché en el primer año de reinado)!
-era peor (que) aquellas cosas que escuchó (Nebmaat)ra {es decir, Amenhotep III}
-(¡era peor que aquellas cosas que escuchó […]!)
-era peor (que) aquellas cosas que escuchó Menjeperra {es decir, Thutmose III}
-(¡y era) peor (que) aquellas cosas escuchadas por los reyes que llevaron alguna vez la corona blanca!
[31]

Estas duras palabras interrumpían una enésima proclamación de cómo iba a ser su ciudad de ensueño Ajetatón, y parecen demasiado contundentes para una insustancial explicación. Es muy posible que fuera un intento de regicidio, porque, después de todo, ¿Qué era peor que un intento de regicidio? Al decir “(¡y era) peor (que) aquellas cosas escuchadas por los reyes que llevaron alguna vez la corona blanca!” y no un “(¡y era) peor (que) aquellas cosas escuchadas por los reyes que llevaron alguna vez la doble corona!” quiere decir que era un incidente relacionado con el Alto Egipto. Es bastante evidente la posibilidad de que esta estela se refiera a un intento de regicidio cometido por seguidores del sacerdocio de Amón de Tebas, lo que marcaría su línea de gobierno durante el resto de su reinado.

Terror: persecución a los dioses

Probablemente en su décimo año de reinado, tal vez influido por el pasado intento de regicidio, Ajenatón descargó toda su ira contra Amón y su sacerdocio. Hasta ese momento, a pesar del desamparo del nuevo gobierno hacia el culto a los dioses, los templos habían continuado funcionando. Pero Ajenatón, una vez que se sintió seguro en Ajetatón, mandó cerrar los templos a la gran mayoría de los dioses, dejando solamente el culto a Ra, y evidentemente al Atón, que tenía templos en Tebas, en Heliópolis, en Menfis, en Hieracómpolis e incluso en Sesebi (en el corazón de Nubia). Al mismo tiempo, Ajenatón mandó destruir los nombres e imágenes de los dioses, en particular de Amón, Mut y Jonsu, la tríada tebana y contra la palabra dioses (necheru). La paranoia generada por esta decisión del rey fue tal, que los propios dueños de pequeños objetos borrando los tres jeroglíficos (i, mn, n) que formaban el nombre de Amón, incluso destruyendo el anterior nombre del faraón y el nombre del anterior faraón, ambos Amenhotep.


Nombres de Amenhotep III. El nomen está borrado


Los nuevos nombres de Amenhotep III, modificados por su hijo: Nebmaatra (prenomen) Nebmaatra (nomen)

Las festividades del año duodécimo

En su duodécimo año de reinado[32], maravillosas fiestas se celebraron en Ajetatón. Se cree que son una recepción de tributos y aparecen en las tumbas de Huya y de Merira (conocido como Merira II al ser el segundo en la corte del mismo nombre). En la escena están representados Ajenatón y Nefertiti en una misma línea, tanto que es difícil ver a Nefertiti detrás de su marido; a su lado aparecen las seis hijas de Ajenatón y Nefertiti. No conocemos ninguna razón especial para la celebración de la fiesta, aunque es posible que, tras el traslado y la persecución, Ajenatón ya se sintiese suficientemente seguro como para hacer una nueva “inauguración“ de su ciudad, gobernada por el divino Atón, que somete a los pueblos extranjeros. Aquella sería la última representación de la familia en su conjunto, se acercaba el final.


Ajenatón, Nefertiti y sus seis hijas durante las celebraciones

[21] Toro sagrado de Ra.
[22] Primera estela fronteriza de Ajetatón.
[23] Se cree que Ajenatón tenía una ceguera importante ya que, en muchas escenas, el énfasis está puesto en el tacto sobre todo. Ello ayudaría a entender por qué Ajenatón escogió tenía tanta devoción al Atón, siendo esto lo único que sería capaz de ver con claridad
[24] Del famoso cuerpo de la Tumba 55 se pensó que pertenecía a Semenejkara, el corregente y sucesor de Ajenatón dada la supuesta edad de la momia (23 años) pero no había pruebas de que fuera él ya que en toda la tumba no se encontró NADA que remitiera a él. Los nuevos análisis convierten a Ajenatón en la momia al dar una edad de 35 años, parecida a la que se calcula que tenía al morir, siendo confirmado por la existencia de objetos funerarios de Ajenatón en la tumba.
[25] Orador griego que consideró a Alejandro III el Magno un joven inexperto. Más tarde, Alejandro conquistó Grecia, Persia, Egipto… llegando hasta los límites de la India.
[26] Ajenatón se basa en la creencia de que hay dos Nilos: uno subterráneo que aflora en la primera catarata, fluyendo en las dos direcciones (el verdadero Nilo) y uno celeste en los países extranjeros, origen de la lluvia.
[27] O quizá, señor de las apariciones gloriosas.
[28] Gran Himno al Atón, procedente de la Tumba de Amarna de Ay (II), posteriormente faraón y posible padre de Nefertiti, probablemente escrito por Ajenatón.
[29] Otra forma de volver a la cultura de la época de las pirámides.
[30] Como bien señala Donald Redford.
[31] Estela fronteriza de Ajetatón.
[32] Un hecho curioso, mientras que en la tumba de Merira lo fecha como año duodécimo de Ajenatón, la de Huya lo fecha como año duodécimo del Atón

Nefertiti, la reina del Atón
El misterio de la reina desaparecida
 

Alrededor de su decimocuarto año de reinado, Nefertiti, tras haber participado en los dolorosos funerales de su segunda hija Maketatón, desaparece por completo de los escritos. Al mismo tiempo, aparecía al menos una nueva figura, Anjjeperura Neferneferuatón, que se convertiría en el corregente de Ajenatón mientras que la hija mayor de Nefertiti, Meritatón, era ascendida al puesto de gran Esposa Real.

Nombres de el corregente y sucesor de Ajenatón

Nombre del Rey del Alto y el Bajo Egipto (prenomen)

Anjjeperura Meriuaenra/

Merineferjeperura

Anjetjeperura Merituaenra

 

Anjjeperura

 

 

Significado

El que es la vida de las transformaciones de Ra. Amado del único de Ra/ de la perfecta transformación de Ra (Ajenatón).

La que es la vida de las transformaciones de Ra. Amada del único de Ra (Ajenatón).

El que es la vida de las transformaciones de Ra.

Nombre del hijo de Ra (nomen)

Neferneferuatón Meriajenatón/ Meriuaenra

¿Neferneferuatón Meritajenatón Merituaenra?[33]

Semenejkara Dyeserjeperu

 

Significado

La perfecta perfección de Atón. Amado de Ajenatón

La perfecta perfección de Atón. Amada de Ajenatón

El hombre resistente como el Ka de Ra. La sagrada entre las transformaciones.

Se han propuestas varias teorías para explicar esta violenta desaparición:

  • Una teoría muy popular en su tiempo era que Nefertiti al quedar infértil, fue sustituida por su hija Meritatón y cayó en desgracia, retirándose al palacio de Maru-Atón. La evidencia citada para esta teoría era las imágenes de Nefertiti cuyos nombres habían sido cambiados por el de su hija mayor Meritatón y, ocasionalmente, por el de su tercera hija Anjesenpaatón en las imágenes de Maru-Atón y del Palacio Norte. Estos indicios han sido desechados por el descubrimiento de la otra esposa del rey: Kiya, cuyo retrato coincide con el de las imágenes usurpadas, demostrándose que la sujeto de la caída en desgracia fue Kiya. Aún así, la persecución de las imágenes de Kiya no tienen porque implicar una caída en desgracia pues bien podría ser que ésta hubiera muerta y las hijas de Ajenatón hubieran tomado su lugar. Por estas razones, esta teoría ha sido descartada y solamente es argüidapor aquellos no pendientes de los nuevos descubrimientos.

  • Claro está, la teoría más fácil y directa es que Nefertiti muriera en ese momento. En esa dirección apuntan los restos de dos estatuas funerarias que en la que la ponen como esposa de Ajenatón. Aunque igualmente pueden ser ushebtis, Nefertiti no tendría porqué estar muerta, ya que estatuas similares de la reina Tiy I han sido encontradas en la tumba de Amenhotep III, habiendo sobrevivido unos diez años a su marido.

  • Pero la teoría más atractiva es que Nefertiti no desapareció, sino que cambió de nombre y función. Según esta teoría, los nombres de Nefertiti evolucionaron así:

    Al principio se llamó Nefertiti.

    Cuando su marido cambió de nombre, ella se convirtió en Neferneferuatón Nefertiti.

    Al asumir la corregencia, Neferneferuatón Nefertiti se convirtió en Anjjeperura Meriuaenra/Merineferjeperura (prenomen)[34] Neferneferuatón Meriajenatón (nomen).

    Al convertirse en gobernante único, Anjjeperura Meriuaenra/Merineferjeperura (prenomen) Neferneferuatón Meriajenatón (nomen) se convirtió en Anjjeperura (prenomen) Semenejkara Dyeserjeperu (nomen), eliminando las referencias a Ajenatón.

Esta teoría se apoya en muchos indicios, siendo los principales el hecho de que jamás se haya representado a Nefertiti junto a Semenejkara, el de que Nefertiti y Semenejkara compartían el nombre Neferneferuatón[35], la existencia de una tal Anjetjeperura Merituaenra y la de los extraños epítetos Meriuaenra, Merineferjeperura y Meriajenatón[36]. La teoría solamente tiene un pero24, que seguramente Semenejkara tuvo una esposa: Meritatón, la hija mayor de Nefertiti. Pero esto puede ser perfectamente posible si pensamos así. Muchos arguyen que ninguna de las reinas faraón algo conocidas[37] (Hatshepsut y Tausert)[38] necesitó casarse con una mujer[39]. Pero hay una diferencia entre Nefertiti y otras reinas faraón: Nefertiti no era hija de rey (a Hatshepsut no le aupó al reinado el hecho de ser esposa de Thutmose II, sino el de ser hija de Thutmose I), por lo que necesitó casarse con alguien de sangre real (tal como hizo Thutmose I) para legitimarse. Pero como Nefertiti era el rey, y no la reina, debía casarse con una mujer (por la misma razón, Hatshepsut no pudo casarse con Senenmut, su amante, pues no existía el cargo hynesu [esposo del rey], sólo hemet nesu [esposa del rey]). Por ese motivo, Nefertiti tuvo que casarse con su hija Meritatón para acceder al trono. Por estas razones, me inclino por esta hipótesis y, en mi opinión, es la más probable, aunque no lo podremos comprobar hasta que encontremos la tumba de Semenejakara en el Valle de los Reyes, que posiblemente haga parecer pequeños los tesoros de la tumba de Tutanjamón[40]. Sólo el tiempo dirá.

[33] No se ha encontrado el nomen de la misteriosa Anjetjeperura. Esto tiene dos soluciones: que era la esposa de Anjjeperura y por lo tanto solo tiene un nombre de cartucho o que Anjetjeperura sea la misma que Anjjeperura, y por lo tanto su nomen sea el mismo, pero en femenino.
[34] También Anjetjeperura Merituaenra.
[35] Aunque escrito de manera diferente, pues la palabra Atón en Neferneferuatón Nefertiti miraba en dirección distinta al resto de la palabra, mientras que en Anjjeperura (prenomen) Neferneferuatón (nomen) no. Esto quizá podría indicar un cambio de función, pasando de ser la contrapartida femenina del Atón (todos los grandes dioses la tenían) a la gobernante del Atón.
[36] Estos epítetos, junto con la escena de la estela de Pase, tratada en el siguiente capítulo, hicieron pensar, a los partidarios de que Semenejkara fue un hombre, que Ajenatón y Semenejkara eran amantes homosexuales.
[37] Al no saber casi nada de la reina faraón Neferusobek y no estar comprobado la existencia de Neitaqerti (la Nitocris de Manetón) y la monarquía de Jentikaues no las incluyo aquí.
[38] Excluyo a las Cleopatras, Arsinoes y Berenices por ser reinas griegas y no egipcias y por tanto, un caso aparte.
[39] Excluyo al supuesto intento de Hatshepsut de convertir a su hija Neferura, por no estar comprobado y no ser tan claro como lo de Meritatón y Semenejkara.
[40] Es muy posible que la tumba de Semenejkara permanezca intacta, ya que, igual que con Tutanjamón, su cuerpo no fue encontrado en ninguno de los dos escondites en que los sacerdotes de Amón en la XXI dinastía colocaron los cuerpos de los reyes y reinas del valle.

Nefertiti, la reina del Atón
Atardecer
 

“Mi deseo es contemplarte, ¡oh señor de los sicomoros! Que tu garganta tome el viento del norte, para que puedas otorgar satisfacción sin comer y embriaguez sin haber bebido (…)

¡Oh Amón, oh gran señor que puede ser encontrado si lo buscas, ahuyenta los temores! Siembra el regocijo en el corazón del pueblo. Feliz es aquel que te ve, oh Amón: ése está en fiestas todos los días[41]

Tragedia en Ajetatón

Observamos los relieves del año duodécimo de Ajenatón: Nefertiti y Ajenatón están cogidos de la mano, observando la multitud. Las seis hijas de Ajenatón y Nefertiti están al lado, en un segundo plano, vestidas con sus mejores galas. Aquel era el momento más glorioso del reinado de Ajenatón. Poco después, esta felicidad se rompe. Posiblemente en el año 13, Maketatón murió. Por primera vez en toda la historia egipcia se representaba a la gente llorando en una tumba. En el homenaje a Maketatón aparecían Meritatón, Anjesenpaatón y Neferneferuatón Tasherit con sus padres y una multitud. En toda la multitud solo hay tres personas que no están llorando: dos portabanicos y una nodriza con un bebé, cuyo nombre se ha perdido. También llama la atención el hecho de que ni Neferneferura ni Setepenra están en la escena llorando a su hermana y la explicación más probable es que hubieran muerto antes que Maketatón, por una plaga que barrió todo el Oriente Próximo y noreste de África, aunque la plaga no parece ser la causa de la muerte de Maketatón, sino un parto, ahora bien, ¿de quien? También, alrededor de la misma época, murieron dos personas más, muy queridas ambas por el rey: Tiy I, la reina madre; Neferneferuatón Tasherit, la cuata hija y Kiya, la otra esposa de Ajenatón que algunos han identificado con Tadujepa, la princesa de Mitani. La muerte de Kiya también aparece en la tumba real[42], con otra escena similar a la de la muerte de Maketatón. Otra vez aparece un bebé, pudiendo ser éste Tutanjatón, el heredero de Semenejkara. También en esta época murió Tiy I, la reina madre

El ascenso de Nefertiti

Tantas muertes en tan poco tiempo (Maketatón, Neferneferuatón Tasherit, Neferneferura, Setepenra, Tiy I y Kiya) debieron de debilitar mucho a Ajenatón, que se retiró del gobierno, quizá a causa de una depresión o locura[43], y dejó sola a Nefertiti. Nefertiti empezó a lucir coronas de faraón junto a su marido. La estela de Pase muestra a dos reyes identificados como ellos por su corona en posición cariñosa[44]. Pero hay una particularidad: los cartuchos, que al estar vacíos no nos dicen el nombre de los figurantes: son solo siete. Identificando los dos pares de al lado de Atón como los nombres del dios, quedan sueltos tres. Tres cartuchos solamente pueden representar a una reina y un rey: Nefertiti y Ajenatón. Es difícil saber quien de los dos es Nefertiti, aunque yo me inclino por el de la derecha, ya que a pesar de que la manera con la que la figura de la izquierda coge a la de la derecha es femenina,la de la derecha mira a la izquierda, como hace Nefertiti en otras estelas, y "además lleva la doble corona, que casi nunca ha sido vista en Ajenatón. En otra escena, se muestra a Nefertiti y Ajenatón llevando la corona atef, la única mujer que había llevado tal corona antes que ella era Hatshepsut, la reina faraón. Y posiblemente en el año decimocuarto, Nefertiti asumió el papel de corregente.



Nuevos nombres de Nefertiti: Anjjeperura Merineferjeperura (prenomen) Neferneferuatón Meriauaenra (nomen)

Incesto

Nefertiti, al convertirse en la corregente legó su puesto de Gran Esposa Real a Meritatón, aunque Anjesenpaatón también se casó con su padre. No debemos pensar que esos matrimonios eran meramente nominales, pues como Amenhotep III antes que él y Ramsés II después que él, ambos consumaron el matrimonio con sus hijas. Además, para corroborarlo, aparecen dos nuevas princesas[45]: Meritatón Tasherit y Anjesenpaatón Tasherit. Así como Neferneferuatón Tasherit era hija de Neferneferuatón (Nefertiti) y Ajenatón, Meritatón Tasherit y Anjesenpaatón Tasherit eran hijas de Meritatón y Anjesenpaatón, respectivamente, con Ajenatón[46]. Además, la titularidad de las nuevas princesas es bastante explícita[47], siendo, por ejemplo éstos la de Meritatón Tasherit:

“Hija corporal del rey, Meritatón Tasherit, a quien él ama, nacida del cuerpo del rey, Meritatón, a quien él ama,, nacida de la Gran Esposa Real Nefertiti, que viva”
“Hija corporal del rey, Meritatón Tasherit, a quien él ama, nacida de la hija del rey, Meritatón, a quien él ama, del rey del Alto y del Bajo Egipto, Neferjeperura Uaenra
[48]

(Para escribir los títulos de Anjesenpaatón Tasherit, solamente hay que cambiar Meritatón por Anjesenpaatón). También esto explica de quien era el hijo de Maketatón, por quien murió: Ajenatón.

Corregencia

Una prueba de la corregencia está en una pequeña estela (Berlín 25574) que tiene dibujadas las figuras de Ajenatón y Nefertiti (fácilmente reconocible por su corona) A las dos figuras las identifican los cartuchos encima de ellos. A juzgar por su forma, originalmente tenía tres cartuchos vacíos (rey y reina), pero al ascender Nefertiti de rango, se dibujó un nuevo cartucho a presión, quedando cuatro cartuchos (rey y rey). También es curioso que tenemos varias representaciones de Nefertiti con Ajenatón siendo ella corregente.

Puesto que el rey Ajenatón se había retirado, los enemigos del faraón dejaron de temer las represalias y Nefertiti, al verse en peligro, decidió la reconciliación con el sacerdocio de Amón. Creemos que Nefertiti reinó desde Tebas y no desde Ajenatón, teniendo incluso un templo funerario en Karnak, y lo que es más extraño ¡se hacían ofrendas a Amón en él! A pesar de estas evidencias, parece claro que Nefertiti se mantuvo fiel al culto atonista, pero intentó una reconciliación entre Amón y Atón, siendo ambos grandes dioses. Todo esto lo deducimos a partir del único escrito de la época de Nefertiti como corregente, el grafito Pauah:

“Año tercero, tercer mes de la inundación, día 10, del Rey del Alto y el Bajo Egipto, Señor de las Dos Tierras, Anjjeperura Meriatón[49], el Hijo de Ra Neferneferuatón Meriuaenra.
Habiendo orado ante Amón y besado el suelo ante Unenefer
[50] junto al sacerdote-uaby[51] escriba de las ofrendas de Amón en el Templo de Anjjeperura en Tebas, Pauah, nacido de Itefseneb[52].
Dice:
Mi deseo es contemplarte, ¡oh señor de los sicomoros! Que tu garganta tome el viento del norte, para que puedas otorgar satisfacción sin comer y embriaguez sin haber bebido.
Mi deseo es mirarte, que mi corazón pueda regocijarse oh Amón, protector del hombre pobre: tú eres el padre del único que no tiene madre y el esposo de la viuda.
Es placentera la expresión de tu nombre: es como el sabor de la vida; es como el sabor del pan para un niño, como un taparrabos para el desnudo, como el sabor del (¿pepino?) en la estación calurosa.
Eres como (.) con uno que lleva (…) cuando su padre estaba (…). Eres como el sabor del favor del gobernante, como la bocanada (de libertad) para el que está en prisión, paz (para el hombre ¿atribulado? que) invoca al poseedor de buen carácter cuando ha regresado.
¡Vuelve a nosotros, oh señor de la continuidad! Tú estuviste aquí antes de que nada existiese, y seguirás aquí cuando todo haya desaparecido. Así como has hecho que contemple las tinieblas que has creado, haz ahora la luz, de manera que pueda verte. Mientras exista tu Ka y exista tu bello y amado rostro, ven desde la lejanía y permite a este sirviente, el escriba Pauah, contemplarte. Concédele la expresión de “¡Ra te aguarda!”, pues lo que viene de ti es bueno.
¡Oh Amón, oh gran señor que puede ser encontrado si lo buscas, ahuyenta los temores! Siembra el regocijo en el corazón del pueblo. Feliz es aquel que te ve, oh Amón: ése está en fiestas todos los días”

 
Nefertiti, la reina del Atón
Atardecer
 

“Mi deseo es contemplarte, ¡oh señor de los sicomoros! Que tu garganta tome el viento del norte, para que puedas otorgar satisfacción sin comer y embriaguez sin haber bebido (…)

¡Oh Amón, oh gran señor que puede ser encontrado si lo buscas, ahuyenta los temores! Siembra el regocijo en el corazón del pueblo. Feliz es aquel que te ve, oh Amón: ése está en fiestas todos los días[41]

Tragedia en Ajetatón

Observamos los relieves del año duodécimo de Ajenatón: Nefertiti y Ajenatón están cogidos de la mano, observando la multitud. Las seis hijas de Ajenatón y Nefertiti están al lado, en un segundo plano, vestidas con sus mejores galas. Aquel era el momento más glorioso del reinado de Ajenatón. Poco después, esta felicidad se rompe. Posiblemente en el año 13, Maketatón murió. Por primera vez en toda la historia egipcia se representaba a la gente llorando en una tumba. En el homenaje a Maketatón aparecían Meritatón, Anjesenpaatón y Neferneferuatón Tasherit con sus padres y una multitud. En toda la multitud solo hay tres personas que no están llorando: dos portabanicos y una nodriza con un bebé, cuyo nombre se ha perdido. También llama la atención el hecho de que ni Neferneferura ni Setepenra están en la escena llorando a su hermana y la explicación más probable es que hubieran muerto antes que Maketatón, por una plaga que barrió todo el Oriente Próximo y noreste de África, aunque la plaga no parece ser la causa de la muerte de Maketatón, sino un parto, ahora bien, ¿de quien? También, alrededor de la misma época, murieron dos personas más, muy queridas ambas por el rey: Tiy I, la reina madre; Neferneferuatón Tasherit, la cuata hija y Kiya, la otra esposa de Ajenatón que algunos han identificado con Tadujepa, la princesa de Mitani. La muerte de Kiya también aparece en la tumba real[42], con otra escena similar a la de la muerte de Maketatón. Otra vez aparece un bebé, pudiendo ser éste Tutanjatón, el heredero de Semenejkara. También en esta época murió Tiy I, la reina madre.


Kiya


Dos hijas pequeñas de Ajenatón


Tiy I


Homenaje a Maketatón tras su muerte

El ascenso de Nefertiti

Tantas muertes en tan poco tiempo (Maketatón, Neferneferuatón Tasherit, Neferneferura, Setepenra, Tiy I y Kiya) debieron de debilitar mucho a Ajenatón, que se retiró del gobierno, quizá a causa de una depresión o locura[43], y dejó sola a Nefertiti. Nefertiti empezó a lucir coronas de faraón junto a su marido. La estela de Pase muestra a dos reyes identificados como ellos por su corona en posición cariñosa[44]. Pero hay una particularidad: los cartuchos, que al estar vacíos no nos dicen el nombre de los figurantes: son solo siete. Identificando los dos pares de al lado de Atón como los nombres del dios, quedan sueltos tres. Tres cartuchos solamente pueden representar a una reina y un rey: Nefertiti y Ajenatón. Es difícil saber quien de los dos es Nefertiti, aunque yo me inclino por el de la derecha, ya que a pesar de que la manera con la que la figura de la izquierda coge a la de la derecha es femenina,la de la derecha mira a la izquierda, como hace Nefertiti en otras estelas, y "además lleva la doble corona, que casi nunca ha sido vista en Ajenatón. En otra escena, se muestra a Nefertiti y Ajenatón llevando la corona atef, la única mujer que había llevado tal corona antes que ella era Hatshepsut, la reina faraón. Y posiblemente en el año decimocuarto, Nefertiti asumió el papel de corregente.



Nuevos nombres de Nefertiti: Anjjeperura Merineferjeperura (prenomen) Neferneferuatón Meriauaenra (nomen)

Incesto

Nefertiti, al convertirse en la corregente legó su puesto de Gran Esposa Real a Meritatón, aunque Anjesenpaatón también se casó con su padre. No debemos pensar que esos matrimonios eran meramente nominales, pues como Amenhotep III antes que él y Ramsés II después que él, ambos consumaron el matrimonio con sus hijas. Además, para corroborarlo, aparecen dos nuevas princesas[45]: Meritatón Tasherit y Anjesenpaatón Tasherit. Así como Neferneferuatón Tasherit era hija de Neferneferuatón (Nefertiti) y Ajenatón, Meritatón Tasherit y Anjesenpaatón Tasherit eran hijas de Meritatón y Anjesenpaatón, respectivamente, con Ajenatón[46]. Además, la titularidad de las nuevas princesas es bastante explícita[47], siendo, por ejemplo éstos la de Meritatón Tasherit:

“Hija corporal del rey, Meritatón Tasherit, a quien él ama, nacida del cuerpo del rey, Meritatón, a quien él ama,, nacida de la Gran Esposa Real Nefertiti, que viva”
“Hija corporal del rey, Meritatón Tasherit, a quien él ama, nacida de la hija del rey, Meritatón, a quien él ama, del rey del Alto y del Bajo Egipto, Neferjeperura Uaenra
[48]

(Para escribir los títulos de Anjesenpaatón Tasherit, solamente hay que cambiar Meritatón por Anjesenpaatón). También esto explica de quien era el hijo de Maketatón, por quien murió: Ajenatón.

Corregencia

Una prueba de la corregencia está en una pequeña estela (Berlín 25574) que tiene dibujadas las figuras de Ajenatón y Nefertiti (fácilmente reconocible por su corona) A las dos figuras las identifican los cartuchos encima de ellos. A juzgar por su forma, originalmente tenía tres cartuchos vacíos (rey y reina), pero al ascender Nefertiti de rango, se dibujó un nuevo cartucho a presión, quedando cuatro cartuchos (rey y rey). También es curioso que tenemos varias representaciones de Nefertiti con Ajenatón siendo ella corregente.

Puesto que el rey Ajenatón se había retirado, los enemigos del faraón dejaron de temer las represalias y Nefertiti, al verse en peligro, decidió la reconciliación con el sacerdocio de Amón. Creemos que Nefertiti reinó desde Tebas y no desde Ajenatón, teniendo incluso un templo funerario en Karnak, y lo que es más extraño ¡se hacían ofrendas a Amón en él! A pesar de estas evidencias, parece claro que Nefertiti se mantuvo fiel al culto atonista, pero intentó una reconciliación entre Amón y Atón, siendo ambos grandes dioses. Todo esto lo deducimos a partir del único escrito de la época de Nefertiti como corregente, el grafito Pauah:

“Año tercero, tercer mes de la inundación, día 10, del Rey del Alto y el Bajo Egipto, Señor de las Dos Tierras, Anjjeperura Meriatón[49], el Hijo de Ra Neferneferuatón Meriuaenra.
Habiendo orado ante Amón y besado el suelo ante Unenefer
[50] junto al sacerdote-uaby[51] escriba de las ofrendas de Amón en el Templo de Anjjeperura en Tebas, Pauah, nacido de Itefseneb[52].
Dice:
Mi deseo es contemplarte, ¡oh señor de los sicomoros! Que tu garganta tome el viento del norte, para que puedas otorgar satisfacción sin comer y embriaguez sin haber bebido.
Mi deseo es mirarte, que mi corazón pueda regocijarse oh Amón, protector del hombre pobre: tú eres el padre del único que no tiene madre y el esposo de la viuda.
Es placentera la expresión de tu nombre: es como el sabor de la vida; es como el sabor del pan para un niño, como un taparrabos para el desnudo, como el sabor del (¿pepino?) en la estación calurosa.
Eres como (.) con uno que lleva (…) cuando su padre estaba (…). Eres como el sabor del favor del gobernante, como la bocanada (de libertad) para el que está en prisión, paz (para el hombre ¿atribulado? que) invoca al poseedor de buen carácter cuando ha regresado.
¡Vuelve a nosotros, oh señor de la continuidad! Tú estuviste aquí antes de que nada existiese, y seguirás aquí cuando todo haya desaparecido. Así como has hecho que contemple las tinieblas que has creado, haz ahora la luz, de manera que pueda verte. Mientras exista tu Ka y exista tu bello y amado rostro, ven desde la lejanía y permite a este sirviente, el escriba Pauah, contemplarte. Concédele la expresión de “¡Ra te aguarda!”, pues lo que viene de ti es bueno.
¡Oh Amón, oh gran señor que puede ser encontrado si lo buscas, ahuyenta los temores! Siembra el regocijo en el corazón del pueblo. Feliz es aquel que te ve, oh Amón: ése está en fiestas todos los días”


Nefertiti como corregente

La fecha año tercero es bastante problemática aunque, según mis cálculos (esta es la inscripción fechada más tardía de ella que se conoce) corresponde con el año décimo séptimo de Ajenatón[53]. En su año décimo séptimo, durante la vendimia, Ajenatón murió, convirtiéndose Nefertiti en la gobernante única. Nefertiti decidió cambiar su nombre por enésima vez, quitando las menciones al Atón y a Ajenatón, posiblemente para conseguir el apoyo del sacerdocio, convirtiéndose en Anjjeperura Semenejkara Dyeserjeperu y adoptó como Gran Esposa Real a Meritatón[54]. Poco después (posiblemente antes de cumplir los cuatro años de gobierno) Nefertiti y Meritatón desaparecían, seguramente muertas, era el ocaso de Amarna.

Nefertiti, la reina del Atón

Dahamundsu[55], la reina traidora

 

“Mi esposo falleció. No tengo un hijo varón. Pero dicen que tú tienes muchos hijos. Si quisieras darme a uno de tus hijos, se convertiría en mi esposo. ¡Jamás escogeré a uno entre mis súbditos para convertirlo en mi esposo!... ¡Tengo miedo![56]

El rey hitita, Suppiluliuma, debió de quedarse atónito al leer esta carta: el faraón, Niphururiya[57], había muerto y su reina, Dahamundsu, quería que le mandara un hijo para convertirle en su esposo. Aquella era una rara ocasión pues, según Amenhotep III, esto era inaceptable:

“Cuando te escribí acerca de casarme con tu hija me escribiste diciendo <<Desde tiempos inmemoriales, ninguna hija del rey de Egipto ha sido dada en matrimonio a nadie>> ¿Por qué dices esto? Eres el rey y puedes hacer lo que quieras. Si fueras a dar en matrimonio a una hija, ¿Quién te diría sobre ello?”Kadashman-Enlil, rey de Babilonia[58].

Aquella era su oportunidad, si enviaba un hijo a Egipto y se convertía en faraón, el imperio hitita y el egipcio se convertirían en uno solo. Pero Suppiluliuma debió de albergar alguna sospecha, por lo que mandó un mensajero a la reina. Esta fue la respuesta que obtuvo:

“¿Por qué dijiste <<me están engañando>> con este asunto? Si hubiera tenido un hijo, ¿hubiese escrito acerca de mi vergüenza y la de mi país a una tierra extraña? ¡No me has creído y así me lo has hecho saber! Aquél que era mi esposo ha muerto. ¡No tengo hijos! ¡Jamás tomaré a uno de mis súbditos para convertirlo en mi esposo! ¡No he escrito a ningún otro país, solo a ti me he dirigido! Dicen que tus hijos son muchos: así pues, entrégame a uno de tus hijos. ¡Para mí será un esposo, pero en Egipto será el rey!”

Como la oferta era demasiado tentadora pera ser rechazada, por lo que Suppiluima mandó a un hijo, Dsannandsa[59], que fue asesinado por el camino.

Ahora bien, ¿quién es Dahamundsu? El nombre no nos dice nada (no existe reina con ese nombre) pues, según demostraron independientemente Lambdin y Federn, Dahamundsu no es un nombre propio, sino un título: ta hemet nesu, la esposa del rey por excelencia ¿pero la esposa de qué rey? El nombre del marido no nos dice mucho: Niphururiya, que igual puede ser Neferjeperura (el prenomen de Ajenatón) o Nebjeperura (el prenomen de Tutanjamón) De esta manera, las candidatas son:

  • Nefertiti, como la viuda de Ajenatón.

  • Meritatón, como la viuda de Ajenatón (teoría muy poco apoyada).

  • Anjesenamón (Anjesenpaatón), como la viuda de Tutanjamón.

Anjesenamón fue la favorita durante mucho tiempo, pero hay razones muy contundentes que la descartan:

  • Cuando se cerró la tumba de Tutanjamón, ya gobernaba Ay II, por lo tanto, como las negociaciones se prolongaron un año y seis meses, cuando Ay II ya reinaba. Si el mensajero de hubiera percatado de la situación, no hubieran mandado a Dsanandsa.

  • En una de las cartas de Amarna se refiere a una acción militar que, según los Hechos de Suppiluliuma, estaba en marcha durante las negociaciones con Dahamundsu. Sin embargo, cuando murió Tutanjamón, el archivo de Amarna ya estaba cerrado, lo que excluye a Anjesenamón.

De esta manera, Anjesenamón es descartada como la autora de las cartas. Por tanto, quedan Nefertiti y Meritatón. A pesar de una teoría muy interesante que convierte a Meritatón en Dahamundsu a la muerte de Ajenatón y asumiendo que Dsannandsa no murió por el camino, sino que murió poco después de ocupar el trono con el nombre de Anjjeperura (prenomen) Semenejkara Dyeserjeperu (nomen), es muy poco posible que la escritora fuera Meritatón, pues implicaría queAnjjeperura Neferneferuatón y Anjjeperura Semenejkara son personas distintas, cosa que no tiene fundamento. Por lo tanto, la única candidata posible es Nefertiti. Podemos reconstruirlo así:

Nefertiti, al morir su marido vio que, a pesar de sus medidas para reconciliarse con el clero (restaurar el culto a Amón y despojar su nombre de toda mención a Ajenatón, posiblemente gobernar desde Tebas) vio que la situación se le escapaba de las manos. La clase militar, a pesar de las influencias de Ay (el padre de Nefertiti), no quería que les volviera a gobernar una mujer, y menos la esposa de Ajenatón. Por lo tanto, Nefertiti renunció a la corona para volver a convertirse en consorte, pero no había nadie en la familia real para casarse con él, pues los únicos candidatos eran su padre Ay y su hijastro Tutanjatón, demasiado joven como para poner paz. Por lo que Nefertiti decidió escribir la primera carta al rey hitita, porque sabía que si conseguía a un faraón fuerte para gobernar, la clase militar y el clero callarían. El mensajero vino, y apreció que la situación de Nefertiti más o menos estable, pues llevaba ya tres años gobernando junto a su marido, pero la conjura fue descubierta, Dsannandsa fue asesinado, y con él, Nefertiti, la odiada reina del Atón

Nefertiti, la reina del Atón
Amanecer de una nueva era
 

“Los templos y las ciudades de los dioses y las diosas, comenzando en Elefantina y llegando hasta las marismas del Delta... entraron en decadencia y sus santuarios se arruinaron, convirtiéndose en simples montículos cubiertos de hierbas. Era como si sus santuarios todavía no hubiesen comenzado a existir y sus edificios fuesen un solar, pues la tierra estaba en ruinas. Los dioses no estaban haciendo caso a esta tierra. Cuando se envió un ejército a Dyahy para ampliar las fronteras de Egipto, resultó un fracaso; si alguien rezaba a un dios, no conseguía nada y si alguien suplicaba a una diosa de la misma manera, no conseguías nada en absoluto”[60]



Nombres de Tutanjatón: Nebjeperura (prenomen) Tutanjatón (nomen)

Tras la muerte de Nefertiti, seguramente enterrada en el Valle de los Reyes, y quizá por intercesión de Ay, Tutanjatón ascendió al trono. Quizá dominado por sus consejeros, seguramente de origen atonista, Tutanjatón con su esposa Anjesenpaatón dejaron la línea de gobierno de Nefertiti y empezaron gobernando al estilo de Ajenatón de sus primeros años: no haciendo caso de los dioses, aunque sin perseguirles. Pero en su cuarto año de reinado, quizá por un cambio en sus consejeros o porque al ser más mayor tomó conciencia de la situación, Tutanjatón decidió volver al redil tradicional: Tutanjatón[61] pasó a ser Tutanjamón[62] y Anjesenpaatón[63] a Anjesenamón[64].



Los nuevos nombres de Tutanjatón: Nebjeperura (prenomen) Tutanjamón (Heqaiunushema) (nomen) Nb

A su vez, Tutanjamón y Anjesenamón devolvieron la capitalidad religiosa a Menfis y la religiosa a Tebas. A pesar de su gran devoción por el dios Amón, Tutanjamón (la mayoría de las estatuas que conservamos de Amón tienen los rasgos de Tutanjamón) no desechó a Atón como una potencia divina independiente. Esta estrategia fue inicialmente concebida por Nefertiti, pero recibió el rechazo del sacerdocio de Amón, pues odiaban todo aquello que tenía algo que ver con Ajenatón. Y, a decir verdad, su estrategia era particularmente ambigua (imágenes de Tutanjatón adorando a Amón y viceversa).


Trono de Tutanjamón: Tutanjamón y Anjesenamón

En su décimo año de reinado, Tutanjamón murió, asesinado según algunos de un golpe en la cabeza que lo dejó inconsciente durante mucho tiempo que Ay (su supuesto asesino) aprovechó para convertirse en heredero. Ay lo enterró en la tumba que preparaba para él mismo con el único tesoro faraónico conservado. Para cuando la tumba se había cerrado, Ay II ya era el faraón. Ay probablemente se casó con Anjesenamón para legitimarse en el trono, aunque posiblemente ésta muriese poco después, pues Ay II nunca fue representado como esposo de Anjesenamón sino de su esposa de siempre, Tiy II. Tras tres años de gobierno en que siguió la misma línea de reinado que Tutanjamón, Ay II murió, siendo enterrado en la tumba que originalmente se preparó para Tutanjamón. A la muerte de éste, Najtmin, el hijo mayor de Ay II y Tiy II (designado heredero por su padre Ay II), perdió la batalla por el trono contra Horemhab, el general de los ejércitos, quien casándose con Mutnedyemet, la hermana de Nefertiti e hija de Ay y última superviviente de los personajes de Amarna, se convirtió en el faraón. Horemhab desmanteló todos los templos de Atón y despobló completamente Ajetatón, usándolos para construir templos a otros dioses (aunque Tutanjamón ya había empezado con ello). Horemhab, tras veintisiete años de reinado pasó el relevo a su general Paramsés, Ramsés I, el fundador de la nueva dinastía XIX. Para el tiempo de Ramsés II, el nieto de Ramsés I, la lista de reyes decía que el trono había pasado de Amenhotep III a Horemhab, olvidando intencionadamente a Ajenatón (quien se convirtió en “el maldito de Ajetatón”), Semenejkara, Tutanjamón y Ay, todos ellos por su relación con Ajenatón. Así, olvidada de todos, el recuerdo de Nefertiti desapareció, su “segunda muerte”, hasta que el hombre moderno la resucitó, devolviéndola al lugar que merece, el de la reina del Atón. Era el amanecer de una nueva era: la era de los Ramsés.



Los nombres de Ay: Jeperjeperura (prenomen) Necherit Ay (nomen)



Los nombres de Horemhab: Dyeserjeperura Setepenra (prenomen) Horemhab Meriamón

Erótica Aegyptiaca y la sexualidad en el Antiguo Egipto


Grupo obsceno. Periodo Ptolemaico, 332- 30 a .C.

Debido a motivos culturales y prejuicios sociales de la civilización "occidental" moderna, el tema de la Sexualidad y el Erotismo en el antiguo Egipto apenas ha sido  "redescubierto"  por los egiptólogos en las últimas décadas del siglo XX, y, en mucho menor medida, por el público en general: hubo que esperar a 1987 para que se editara el primer estudio integral sobre el tema. [1]

El acto sexual, en el Egipto faraónico, según la evidencia disponible, se representó de una manera natural y sin tapujos, lo que sólo encuentra un parangón casi idéntico en las culturas preincaicas Tolita ( circa 300 aC-500 dC), del norte de Ecuador y el sur de Colombia, y Mochica ( circa 100-800 dC), de la costa norte del Perú. [2] Sin embargo, el arte erótico de esas culturas amerindias se realizó exclusivamente en ceramios, modelados y pintados en forma de pequeñas esculturas exentas, ya fueran vasijas u otro tipo de utensilios. Por el contrario, en Egipto se recurrió a toda clase de expresión artística imaginable: dibujo y pintura (especialmente en ostraca [3] y papiros), escultura (en piedra, barro o cerámica) y objetos de fayenza (estatuillas y  "objetos fálicos"). En cambio, la  "cerámica erótica" -entendida al estilo de aquellas culturas preincaicas- es casi inexistente en el Valle del Nilo, si bien existen esporádicos ejemplos: notemos que, en la colección de erotica aegyptiaca de Museo Egipcio de El Cairo, [4]  sobre más de doscientos ítems solamente se cuenta un fragmento de vaso de terracota en forma de  "grupo obsceno" (hombre y mujer en el acto del coito vaginal).

En el rubro de las  "figuras eróticas", la mayor cantidad de piezas representa  "figuras (humanas, divinas/sobrenaturales) fálicas", esto es, seres (humanos o no) siempre itifálicos . Ocasionalmente, la entidad itifálica posee un miembro viril de proporciones descomunales, que es sostenido por uno o más personajes subalternos o por su compañera (p.ej., grupo CGCairo 27359 ). [5] 

Asimismo, existen  "figuras vaginales" en las que, sin mostrar una posición erótica precisa, se reconoce fácilmente la "actitud obscena"; p.ej., mujeres sentadas exhibiendo genitales muy marcados o reclinadas en posiciones  "provocativas". Aquí deben destacarse los llamados  "grupos obscenos", integrados generalmente por una pareja humana teniendo sexo o en poses sensuales; p.ej., una mujer de pie que toma el falo desproporcionado de su compañero sedente.

Dentro de la variedad de posturas representadas en la colección mencionada, podemos intentar una clasificación general -que podríamos hacer extensiva al resto de las expresiones artísticas eróticas egipcias -, en la que distinguimos cinco tipos; a saber:

1. Coito vaginal : las cuatro posiciones usuales son (a) el hombre acostado encima de la mujer; (b) el hombre arrodillado y la mujer yaciendo boca arriba; (c) el hombre arrodillado y la mujer apoyada en sus extremidades; y (d) la posición lateral, con la mujer dándole la espalda a su compañero, mientras ambos yacen acostados.

2. Coito anal : aunque difícil de distinguir en el arte de superficie, es muy clara esta postura en las  "figuras obscenas" de bulto exento. Entre los ejemplos más seguros de las primeras encontramos las ilustraciones del Papiro Turín 55001 o Papiro Satírico de Turín, una suerte de panfleto burlesco de tiempos de Ramsés II, en el que se satiriza al soberano y a la alta sociedad, [6] y en donde vemos al menos dos posiciones sexuales: posterior , con el hombre arrodillado y la mujer apoyada en sus extremidades, y lateral , con la pareja reclinada sobre un flanco (actitud similar a la 1.d).

3. Coito oral : casi desconocido en las representaciones egipcias, aunque ciertas "figuras obscenas" que muestran a un hombre sentado y dotado de un falo desmesurado, que es sostenido por su compañera de pie y lo acerca a su boca. No conocemos ningún ejemplo de fellatio o cunninlingus hasta ahora, pero el material documental disponible o publicado es muy escaso como para afirmar su absoluto desconocimiento en el antiguo Egipto.

4. Onanismo : las "figuras obscenas" en las que una mujer sostiene o empuña el miembro viril de su compañero, podrían ser consideradas también como representativas de este "juego" sexual. No se conoce, que sepamos,  ningún caso de masturbación femenina, ya sea con o sin la asistencia de un cuerpo extraño. Es destacable, sin embargo, la gran cantidad de objetos de barro o piedra que representan un falo erecto, hecho que podría insinuar su empleo en el onanismo femenino. Tal idea debe descartarse de inmediato ante, i.a., la existencia de un ejemplar que muestra un falo alado con testículos de 19 cms. de largo ( CGCairo-JdÉ 42035 ), que es imposible que haya tenido tal destino. Es muy posible que este tipo de esculturas se relacionen con el mito heliopolitano según el cual Atum, el demiurgo creador, generó a la primera pareja cósmica, Shu y Tefnut (o, Tefenet), por un acto de masturbación. [7] Este  "motivo"  erótico-mitológico está atestiguado ya en pinturas sobre ceramios del Período Predinástico [8] y quizás la imagen de un varón masturbándose (o siendo masturbado) pueda guardar alguna relación con dicho acto generativo.

5. Otros motivos : aquí incluimos una serie de pocas figuraciones que enseñan casos de zoofilia o bestialismo , en las que el animal juega siempre el papel masculino y la mujer el humano; p.ej., una ninfa acompañada por un babuino o un asno en el acto del coito vaginal ( CGCairo 32950 ). [9] Merecen mencionarse las estatuillas de divinidades, especialmente Bes, protector de las parturientas y genio apotropaico, y Harpocrates u  "Horus el Niño", comúnmente en actitud itifálica. Entre los derivados de esta clase de imágenes debemos incluir las que muestran a un hombre itifálico tocando el arpa o en las que esta última es, en realidad, un enorme falo.


Escena orgiastica.Tumba de los Toros, Tarquinia (Italia), circa 550- 40 a .C.

El significado e interpretación que debe darse a esta vasta tipología erótica está muy disputado, especialmente por la carencia de información sobre la procedencia cierta de muchos de estos objetos y por su inaccesibilidad para los interesados en su estudio, muchas veces por timoratas razones  "morales": recién en 1980 se conoció al Papiro Satírico de Turín en forma integral, gracias al alemán J. Oslin. De este papiro siempre se reprodujo el registro superior, de carácter  "satírico" -con representaciones que recuerdan las Fábulas de Esopo y similares -, pero omitiéndose pudorosamente el importante registro inferior, que enseña la única representación conocida de un prostíbulo en tiempos faraónicos . Allí, los altos dignatarios de la corte y los grandes sacerdotes retozan con prostitutas profesionales, exhibiendo sus penes erectos y de tamaño desproporcionado, quizás como una burla a su incontinencia -porque nos parece obvio que, en este caso, el descomunal tamaño de sus miembros viriles no tiene el mismo sentido que en las  "figuras obscenas" -. 

Cada uno de los personajes ilustrados está acompañado por un breve texto que reproduce el diálogo amoroso; p.ej., una de las prostitutas le dice a su pareja, quien la penetra por detrás mientras ella se apoya sobre sus extremidades: "¡Ven y hazme el amor por atrás!": ¡una frase que pareciera salida de algún video-porno moderno! Este notorio documento, actualmente muy fragmentado pero magistralmente reconstruido, lamentablemente es de procedencia desconocida.

Dado el contenido y el estilo, tanto artístico como epigráfico, y gracias a que contamos con muchos diseños eróticos sobre ostraca que provienen de la villa obrera de Deir el Medina (Tebas Occidental), que están bien datados en el Reino Nuevo Tardío (Período Ramésida en adelante), al igual que el papiro en cuestión (fechado en el reinado de Ramsés II), no es improbable que este último también provenga de la región tebana, y, porqué no, de la mano de algún artista-escriba asignado a aquella villa obrera o a los templos funerarios soberanos de la orilla occidental.

Las "figuras obscenas" en las colecciones de los grandes museos parecen dormitar en sus cajas y no son nunca exhibidas -menos aún publicadas-. Recientemente, el Dr. G.T. Martín descubrió un sustancial escondrijo de este tipo de objetos en la Necrópolis de los Animales Sagrados, en Saqqara Norte, dentro del recinto consagrado a varios animales sacros. [10] Un escondrijo similar, pero muy mal registrado y sin publicar, fue encontrado entre 1905 y 1906 por J.E. Quibell, en las llamadas  "Cámaras de Bes", al este de la pirámide de Teti, también en Saqqara Norte: los objetos encontrados se han perdido en los registros del Museo Egipcio de El Cairo y las  "cámaras", actualmente, han desaparecido sin dejar rastros visibles. [10ª]

Por lo menos, estos hallazgos arqueológicos prueban a todas luces que las figuras eróticas tenían un sentido religioso o que estaban imbuidas de una significación profunda que iba más allá de lo profano. El escondrijo de las  "Cámaras de Bes"  es significativo porque este dios aparece corrientemente entre los motivos de las  "figuras obscenas".



Escena erótica. Espejo de bronce procedente de Corinto, mediados del siglo IV a.C.

Dejemos ahora el material arqueológico y volvamos nuestra atención a la literatura mitológica, que es rica en situaciones de naturaleza sexual y que permite inferir algunas ideas acerca de las relaciones eróticas aceptables y aceptadas por la sociedad antigua. Comencemos diciendo que los mitos, aunque le suene extraño al creyente moderno, abundan en episodios sexuales, lo que no debería suscitar ninguna sorpresa ya que los mitos son normativos de la conducta social y sancionan las formas de las relaciones humanas en base a un arquetipo divino.

Refirámonos, en esta ocasión, a  la homosexualidad , tanto masculina como femenina (lesbianismo): en el ciclo mitológico osiriano, que se constituye formalmente en tiempos de la Quinta Dinastía y se consigna en los Textos de las Pirámides de la Sexta ( circa 2300- 2200 aC ), Osiris, Isis, Neftys y Set, son los últimos  "hijos" de la Gran Ennéada o Corporación de los Nueve Dioses de Heliópolis; Osiris es muerto por su hermano Set, el dios de la Confusión, quien pretende el trono de Egipto. Osiris e Isis, la Gran Maga , copulan post mortem e Isis queda preñada de Horus, el Vengador de Su Padre, quien restaurará la memoria de su padre difunto, ahora convertido en el Rey y Juez de los Muertos, y recibirá, como su legítimo heredero, el gobierno del país luego de derrotar a su malvado tío. El enfrentamiento entre Horus y Set perteneció, originariamente, a un ciclo mitológico diferente al osiriano, que recién lo incorpora cuando es elaborado hacia mediados del Reino Antiguo: en ese mito primitivo existe un  "episodio homosexual" entre ambas divinidades; en él, Set intenta violar a Horus para, posteriormente, acusarlo ante el Tribunal Divino de ser indigno para gobernar Egipto. Mediante una artimaña ideada por su madre Isis, Horus engaña a Set y recoge su semen; Isis lo pone en una planta de lechuga (considerada como afrodisíaca por los egipcios), que es entregada a Set para el desayuno, previamente al juicio definitivo. Al acusar a Horus, Set invoca a su semen para que surja de donde se encuentre, y, para gran deleite de Horus e Isis, y para su enorme sorpresa, lo hace sobre su propia cabeza bajo la forma de un globo o disco (¿solar, lunar?). Ante la evidencia, el tribunal divino decide que Horus debe ser coronado rey de Egipto. [11]

Escena de un prostibulo en el Papiro Turin 55001. Periodo Ramesida, tiempos de Ramses II, Reino Nuevo Tardio. Actualmente en el Museo Egipcio de Turin.

Amuleto falico de epoca romana, circa siglo I° a.C. Foto J. Latova.

El Dicho 125 del LdM , conocido como  " La Confesión Negativa ", enumera, entre aquellas acciones que el difunto niega haber realizado en este mundo, que  "no he copulado con un(a) joven" -se entiende que del mismo sexo que el del declarante -; esto es, no ha sido un homosexual. Que ésta era condenable para los egipcios lo prueba otra negación del mismo Dicho:  "¡Oh Tú, quien tiene la vista detrás suyo, quien procede de la tumba! ¡Yo no he sido un pervertido! ¡Yo no he sido un homosexual!". [12]

La caótica personalidad de Set presenta aristas interesantes sobre los valores sexuales reprobados por la sociedad faraónica: su consorte, Neftys, nunca entabla relaciones amorosas con él, sino que se muestra como un alter ego de su hermana, Isis. Su nombre propio, Nebet-Hut ,  significa "La Señora de la Casa" y denota su rol  "normal" como otro paradigma de la mujer egipcia socialmente aceptada. Es por ello que se aparta de Set y que puede tener sexo con el marido de su hermana, Osiris, relación de la que nacerá Anubis, el dios que le embalsama. Esta relación es consentida por Isis, quien debía ver en su hermana Neftys no más que una concubina o esposa secundaria -si es que tal concepción existió alguna vez en la mentalidad egipcia- de su esposo, a quien, por otro lado, protege de Set, el  "anormal".[12ª]

En el templo de Edfú, Set es llamado  "El Afeminado" ( hemety , lit., Quien es como Mujer) de una manera despectiva. [13]  Por su parte, esta deidad tiene relaciones sexuales con otras diosas, pero éstas son extranjeras (propiamente, asiáticas): Anat y Astarté, oriundas precisamente de las regiones que habitualmente se atribuyen, en la literatura preceptiva o moralista, a las prostitutas profesionales . La  "mujer extranjera" o  "desconocida en su ciudad" es la imagen clásica de la prostituta en los textos de instrucción moral. Por si esto fuera poco, las relaciones amorosas entre estas diosas y Set se reducen exclusivamente al coito contra natura o anal, y jamás se menciona al coito vaginal como forma amatoria entre ellos. Agreguemos que la descripción que se hace de esas diosas remite a su vestimenta "masculina" y a sus modos  "de hombres", lo que claramente insinúa su naturaleza sáfica.

En una palabra, Set sólo puede tener tratos sexuales considerados  "aberrantes" o  "caóticos" para la sociedad antigua. El coito anal, indudablemente practicado por los egipcios como vimos en otros testimonios, debe  verse aquí, más apropiadamente, como un símbolo del carácter estéril de Set, cuya actividad sexual no conduce a la procreación, sino únicamente al desenfreno carnal. Sea como fuere, encontramos evidencias religiosas que apuntan a que el homosexualismo masculino y femenino es rechazado por los egipcios antiguos -al menos en un aspecto formal -, ya que, para ellos, era una práctica no fecundativa o procreativa, contrariamente al coito vaginal, cuyo modelo es la relación Osiris ~Isis.

NOTAS

[*] Artículo inédito. Especial para Amigos de la Egiptología.   © Jorge Roberto Ogdon, 1991, (versión revisada:) 2000.  Queda hecho el depósito que marca la Ley de Propiedad Intelectual N° 11.723 . Es propiedad.

[1] L. Manniche, La esfinge erótica. La vida sexual de los antiguos egipcios (Barcelona, 1988 [ed.or. en inglés: 1987]). El auge reciente que ha tenido el tema de  "La Mujer"  y  "Lo Femenino"  en el antiguo Egipto ha redundado en la publicación de numeroso artículos, libros y catálogos de exhibiciones -imposibles de enumerar aquí -, que, entre otros aspectos tocan, más o menos profundamente, el de su sexualidad. Entre las contribuciones recientes en español, de carácter divulgativo, pueden recomendarse, i.a., N. Ares,  "La alegría incesante del Sexo" en Selecciones de Misterios de la Arqueología: Egipto (2).  n° 2 (Barcelona, 1999), 28-33; y A. Pérez Gutiérrez,  "Cara y cruz del encantamiento amoroso" en íbidem: Egipto   n° 7 (Barcelona, 2000), 62-6.

[2] Ver i.a. el excelente informe de E. Sánchez Montañés~G. Vázquez Chamorro,  "Sexo y erotismo en la cerámica preincaica" en Historia 16 , año III, n° 32 (1978), 40-50. Se conoce, también, un único caso de cerámica erótica procedente del norte argentino, que muestra un coito anal o contra natura ; ver Arte argentino Antes (Buenos Aires, 1980), 8-9. El Arte Erótico ha existido en muchas culturas, tanto de la región mediterránea como asiática, entre las que debemos contar a las griega, romana e india. Cuando decimos que el único parangón existente para el "caso egipcio" es el "caso preincaico", nos referimos específicamente a las enormes similitudes que presenta el  "escenario erótico" enseñado por las figuraciones. Se podría aducir que el acto sexual, siendo una actividad común y compartida por todos los seres humanos -de una forma u otra -, sería de lo más lógico encontrarnos con tales semejanzas en cualquier cultura; sin embargo, el elaborado ideario de un Kama Sutra no aparece por ninguna parte en el antiguo Egipto, obviamente porque los antiguos egipcios practicaban el sexo de otras maneras, algunas coincidentes pero otras (quizás muchas) no.

[3] Voz griega que se utiliza, en la jerga  "técnica"  egiptológica,  para designar fragmentos y trozos de cerámica o piedra que eran empleados por los artistas-escriba como  "borradores" o soportes de escritura "económicos".

[4] G.T. Martin,  "'Erotic' Figurines: The Cairo Material" en Göttinger Miszellen. Beiträge zur ägyptologischen Diskussion 96 (1987), 71 y ss.

[5] Ver Id., loc.cit.

[6] J.H. Oslin, Der Papyrus 55001. Satirisch-erotische Zeichnungen und Inschriften (Turín, 1981). Para la parte  "satirica", ver i.a. S. Curto, La satira nell'antico Egitto ; Quaderno n° 1 (Turín, s.f.), passim .  No queremos dejar pasar la oportunidad de señalar que, si bien nunca fueron hechas públicas, existieron (y aún existen) copias y facsímiles de la sección  "impúdica", realizadas por diversos interesados, ya desde el siglo XVIII en adelante (para la  "historia"  del documento, ver J.H. Oslin, o.c., 5 y ss.). Este dato es muy interesante, por lo siguiente: todo aquel que conoce la obra del ilustrador Aubrey Beardsley recordará, sin duda, aquellas escandalosas láminas que acompañan la obra del poeta Oscar Wilde, Salomé (ver O. Wilde, Salome [Branden Publ. Co., s.d., reed. 1989], passim ), en las cuales se enseñan grupos de enanos patizambos sosteniendo alegremente los desmesurados falos de los principales personajes masculinos, exactamente como ocurre en el antiguo papiro . ¿Habrá tenido ocasión Aubrey Beardsley de verlo en privado? Nadie puede dejar de sentirse impresionado e intrigado al comparar las asombrosas semejanzas de ambas expresiones artísticas. Para la vida y obra del ilustrador inglés, ver i.a. Best Works of Aubrey Beardsley (Nueva York: Dover Inc., 1990); S. Calloway, Aubrey Beardsley (Nueva York, 1998)

[7] Esta tradición heliopolitana está atestiguada en TdP §§ 1249-50:  "Atum es ‘Aquel que devino a la Existencia', quien se masturbó en Heliópolis. Él tomó su falo en su mano para lograr la eyaculación. Y así fueron creados los hermanos, Shu y Tefnut"; ver J.R. Ogdon, Símbolos fundamentales de la religión egipcia ; Colección Seminarios (C.E.A.E.), vol. 6 (Buenos Aires, 2000), 3.

[8] Ver nuestros comentarios en J.R. Ogdon,  "Book Review of Munro, I. Das Zeit-Heiligtum des Min...etc. " en Journal American Research Center in Egypt 25 (1988), 249 y ss.

[9] Debemos destacar que, entre las llamadas  "maldiciones", conservadas en textos mágicos, no es infrecuente encontrar la amenaza (o promesa) de ser violado (uno o su familia) por un asno; cf.  uno de los ejemplos más tempranos (quizás de fines de la Veinteava Dinastía ) es un graffito, dejado por un minero en el Uadi En (ver H. Sottas, La préservation de la propriété funeraire dans l'ancienne Égypte  [París, 1913], 165-6), que dice:  "Ahora, en cuanto a quien se lleve estas piedras que he arrancado (?, i.e., extraído de la montaña),

¡El asno le violará! ¡El asno violará a su mujer!..."; otros testimonios pueden verse en Id., íbidem , 166-8. Es posible, aunque incierto, que  "el asno" mencionado aquí pueda ser Set.

[10] G.T. Martin, The Sacred Animal Necropolis at North Saqqara (Londres, 1981), 27 y 166-70. El hallazgo data, en realidad,  del año 1972.

[10ª] J.E. Quibell, Excavations at Saqqara, 1905-1906 (El Cairo, 1907), 13-4 y lám. 31 (n° 1 y 3).

[11] Para todo este asunto, ver J. Gwyn Griffiths, The Conflict of Horus and Seth from Egyptian and Classical Sources (Liverpool, 1960), passim ; H. Te Velde, Seth, God of Confusion ( Leyden , 1967), passim .

[12] Versión del Papiro Museo Británico 9901 de Nu; P. Barguet, Le Livre des Morts des anciens égyptiens (París, 1967), Chapitre CXXV. Otras variantes: F. Lara Peinado, Libro de los Muertos.
Estudio preliminar, traducción y notas
(Madrid, 1993), 203; E.A.T. Wallis Budge, El Libro de los Muertos. El Papiro de Ani (Buenos Aires, 1992), 276-7; B. de Rachewiltz, El Libro de los Muertos de los antiguos egipcios (Buenos Aires, reimpr. 1993), 132.

[12ª] Es interesante destacar que, a partir del Reino Nuevo, en las viñetas de LdM Dicho 125, que ilustran la renombrada  "Escena de la Psicostasia" o "Pesaje del Corazón" en la Sala del Juicio Osiriano, por lo general el dios está sentado bajo un dosel y es abrazado por sus hermanas divinas, Isis y Neftys, a veces acompañados por los Cuatro Hijos de Horus (que, a veces, son llamados  "hijos de Osiris"). En algunos documentos, las diosas dicen:  "Oh Osiris (y vars.), yo te amo – (así dice) Isis (y así dice) Neftys", una suerte de  "llamado amoroso" que se vuelve a repetir en ciertos rituales osirianos (conocidos sólo por testimonios algo tardíos); ver i.a. F.M.H. Heikal, Two Hieratic Papyri of Nesmin , 2 vols. (Bruselas, 1970-72); J. de Horrack, Les lamentations d'Isis et Nephthys (París, 1886); E.A.T. Wallis Budge, "The Festival-Songs of Isis and Nephthys" en Archaeologia LII (Londres, 1891), 459 y ss. Es muy claro que la frase es dicha al unísono por ambas divinidades, y creemos que el término mryt  o  mrwt ,  "amor", en este caso, está imbuido de su doble sentido: el de  "estar enamorado" (sentimental) y el de  "tener sexo" (carnal), con lo que tal expresión denotaría el estatus de las relaciones íntimas, carnal y espiritual, entre esas deidades.

Ojo egipcio

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En la antigüedad los egipcios consideraban el ojo como simbolo de poder y misticismo, lo que muchos desconocen es que poseían 9 talismanes basados en este principio y que cada persona se hacía poseedor de uno empleando la fecha de nacimiento ejemplo:

si la fecha es 24 de enero de 1983 (24/01/1983)
se suman todos los números hasta obtener un dígito

la suma será 2+4 +0+1 + 1+9+8+3 =28

luego 2 + 8 = 10

y finalmente 1+0 = 1

por lo que correspondería el talismán número 1

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REENCARNACIÓN EN EL ANTIGUO EGIPTO

 

REENCARNACIÓN EN EL ANTIGUO EGIPTO

Según Herodoto, los egipcios son los primeros que han expuesto la doctrina de la inmortalidad del alma y el hecho de que, a la muerte del cuerpo material, ésta se encarna en un nuevo cuerpo que está por nacer

LOS MÚLTIPLES RENACIMIENTOS DEL ALMA

Herodoto menciona la creencia de los egipcios en la reencarnación: Los egipcios son los primeros que han expuesto la doctrina de la inmortalidad del alma y el hecho de que, a la muerte del cuerpo material, ésta se encarna en un nuevo cuerpo que está por nacer; pretenden que cuando el alma ha logrado recorrer el ciclo de los animales del mar, de la tierra y del aire, logra entrar al fin en un cuerpo humano, nacido o preparado para ella…(1)
En Egipto, la resurrección se simboliza por la rana, y por la Diosa Hekhet, que vive en el aire y en el agua: Es uno de los símbolos de la inmortalidad y del principio del agua. Los primitivos cristianos tenían en sus iglesias lámparas en forma de rana para denotar que el bautismo de agua conducía a la inmortalidad (2). La Inmortalidad está representada por la llama de la lámpara, que se vuelve cada vez más viva, según las enseñanzas de los egipcios, a través del pasaje por las fuentes de purificación. Ya sean de fuego, de aire o de agua, permiten una resurrección o nuevo nacimiento en un plano superior. Hekhet simboliza la capacidad del alma de renacer gracias a sus propias acciones en niveles superiores de la existencia.
Para Helena Blavatsky, la reencarnación es la doctrina del renacimiento. El símbolo de la reencarnación propiamente dicha es el escarabajo, Kheper, cuyo nombre significa devenir, hacerse, formar o construir de nuevo (3).
La aparición del escarabajo indica la transformación. En este aspecto, el escarabajo es el que otorga la facultad de revestirse de todas las formas que desea el muerto. Muchas veces vemos que una de las formas que desea el muerto es volver a la Tierra, lo que apunta hacia la reencarnación.
Las primeras cuatro fases de las transformaciones a partir de la desencarnación y de la presentación del Alma en la Sala de la Balanza para su Juicio, se resumen en la capacidad de volver a ser uno en conciencia. Por eso, el corazón siempre está relacionado con Kheper(4), el escarabajo, pues es el que tiene que devenir, es el ego personal de cada uno de nosotros, el que debe tornarse un servidor o un canal de los principios superiores, el que puede y debe convertirse en la morada del Ba.
Los egipcios creían, no sólo que las almas podían renacer una segunda vez, sino que podían ser enviadas sobre la Tierra para redimirse de las faltas cometidas en sus precedentes encarnaciones, y también que podían reavivar los recuerdos de sus existencias anteriores.
Estoy dotado de encarnaciones favorables (Libro de los Muertos, CIX, 12). Este fragmento se refiere indudablemente a sus vidas anteriores. En la línea 14 el alma habla de sus cortas estadías (el devachan de los hindúes) en el horizonte oriental.
He acabado con mis cortas estadías y he destruido el efecto de mis faltas (Textos de las Pirámides, 919). Aquí el alma explica claramente que a través de sus precedentes encarnaciones, sus cortas estadías en la Tierra y las transformaciones que logró en el más allá, pudo purificarse completamente, y que el ciclo de las encarnaciones está clausurado y la actual llegada al horizonte oriental va a ser eterna. Entrará en el principio de la renovación de Re y anulará respecto a sí mismo los ciclos de renacimiento.
En los Misterios de Egipto, Jámblico conserva la enseñanza sobre la doctrina de la reencarnación egipcia (5):
Dios primeramente ha hecho descender las almas para que luego vuelvan a Él. No hay diferencia entre el retorno y la bajada de las almas, pero en la misma manera que el génesis de todo lo que vemos depende de la esencia intelectual, así, en el orden de las almas, su liberación de la generación está en armonía con su inclinación hacia ella.
Maspero concluye: La inmortalidad de los egipcios era un morir y vivir perpetuo que el alma atravesaba guardando su propia identidad. Estas vicisitudes, el alma no las sufría únicamente después de la vida humana. Antes de nacer a este mundo había nacido y muerto en muchos otros mundos. La vida terrestre no es más que un devenir, Kheper, en el conjunto de los devenires, Kheper, que habían precedido y que seguirían. El alma había tenido una infinita duración antes de su nacimiento (en la Tierra) y tendrá una infinita duración después de su muerte. Si tuviera que resumir su condición de ser en una sola palabra, diría no que es inmortal, sino más bien eterna(6).
El Sol, que es el modelo del itinerario del alma, no pierde nunca su esencia. Simplemente, a través de sus transformaciones, da su energía vital a todo lo que vive en el cosmos en los planos visible e invisible. En cambio, el alma tiene que actualizar su esencia divina, que sólo es virtual el día de su nacimiento, porque está más próxima a la sustancia que la porta que a una clara conciencia de su propia luz.
Muchos egiptólogos modernos, incapaces de percibir la metafísica egipcia, amalgamaron los dos ciclos en uno solo, y lo redujeron al simple aspecto material de las apariencias físicas del Sol. No comprendieron que para la mentalidad egipcia, el pensamiento o espíritu y la materia o sustancia no están nunca disociadas, aun en el plano más alto de la manifestación objetiva, porque para poder liberarse de esta dualidad hay que llegar al plano de Atum, es decir, saltar la barrera del arco de Nuth, que es el espejo de la manifestación. Nuth es el límite que marca el comienzo de la manifestación y lo separa del mundo pre-cósmico en su esencia absoluta.

LA CONSTITUCIÓN SEPTENARIA DEL HOMBRE

Blavatsky rescata en su obra La Doctrina Secreta una de las claves esenciales de la filosofía esotérica, el concepto del hombre septenario, conformado por tres aspectos atemporales, que componen su Ser espiritual superior, y cuatro temporales, concretos, que conforman la personalidad o máscara con la cual se viste el actor o ser durante su vida terrestre.
Según la teoría de la reencarnación, los principios que reencarnan son los superiores, y los cuatro inferiores o temporales se disuelven en los elementos constitutivos (tierra, agua, aire y fuego).
Blavatsky expone las analogías que existen entre la constitución septenaria inspirada en la filosofía hindú y la de los textos funerarios egipcios(7) (Textos de las Pirámides, Textos de los Sarcófagos y Libro de los Muertos).
Los tres principios superiores representan la voluntad-ley, el amor-sabiduría o principio de iluminación y la inteligencia o mente universal, y constituyen el Individuo inmortal o la Mónada.
Los cuatro componentes de la personalidad temporal son el cuerpo físico, el vital, el afectivo y el intelectual o mental racional.
Por Ego, Blavatsky entiende la conciencia en el hombre del Yo soy Yo. La filosofía esotérica enseña la existencia de dos egos en el hombre, el ego mortal o personal (el corazón Ab en Egipto, el aspecto de la Mente sumergida en el plano del Deseo-Necesidad) y el Ego superior, impersonal, individual e imperecedero (La Mente-Inteligencia, pura, capaz de percepción universal, el Ba egipcio, el Manas hindú)(8).
Pero Blavatsky aclara que no basta con liberar la Mente-Conciencia del deseo y la pasión, sino que hay que lograr su transfiguración en Ego o Alma espiritual, llegar a la iluminación de la Inteligencia (Ba en Egipto, Manas en la India) por la luz de la Sabiduría (Re en Egipto, Buddhi en la India).
La fusión del Ba corresponde a la transformación del Ego superior o interno en Ego espiritual, lo que provoca la Iluminación o Liberación, simbolizada por el Akh, cuerpo luminoso o de gloria. Blavatsky menciona entre los símbolos aún existentes en Egipto el Ba, figurado por un ave con cabeza humana que vuela hacia una momia, un cuerpo. El alma, Ba, que se une con su Sahu (el cuerpo glorificado del ego)(9).
Los egiptólogos no nos expresan más que una verdad a medias cuando al especular sobre el significado de ciertas inscripciones, afirman: el alma justificada, una vez llegada a cierto periodo de sus peregrinaciones (simplemente a la muerte del cuerpo físico), debe unirse a su cuerpo, para no separarse más de él. ¿Qué es ese así llamado cuerpo? ¿Puede ser la momia? Ciertamente no, porque el vacío cuerpo momificado jamás puede resucitar. Sólo puede ser la vestidura eterna espiritual, el Ego que nunca muere, antes al contrario, da inmortalidad a todo cuanto llega a unirse a Él. La inteligencia liberada que torna de nuevo a su luminosa envoltura y otra vez se convierte en Daimon, como afirma el profesor Maspero, es el Ego espiritual; el ego personal (el corazón, Ab o kama manas), es su rayo directo o alma inferior, lo que aspira a llegar a ser Osirificado, es decir, a unirse con su Dios; y aquella parte del mismo que logrará hacerlo nunca más será separada de él, ni siquiera cuando este último Ego se encarne una y otra vez, descendiendo periódicamente a la tierra en su peregrinación, en busca de nuevas experiencias y siguiendo los decretos del karma (Destino)(10). Este Dios es la parte superior de la Mónada, el Sahu y el Akh, Atma-Buddhi.
Los egipcios creían que cuando el Universo sale de su Unidad primordial, se hace dual, y esta dualidad se reproduce en todas las dimensiones de la existencia. Para trascender cada plano o realidad, hay que superar las dualidades, obteniendo nuevas síntesis o uniones; y son estas uniones o impactos, que producen los diferentes egos o estados de conciencia del alma, las que les permitirán vivir o experimentar en nuevos planos del Universo, cada vez más sutiles. La reintegración a la unidad no es automática, sino que se produce a partir de la capacidad de reunir dualidades cada vez más sutiles.


GATOS SAGRADOS

Querido Miu

Los egipcios creían que los gatos traían bendiciones a las casas de sus amos, por eso casi cada familia egipcia tenía uno en su hogar. Hasta donde se sabe, los gatos eran llamados miu o mii, tal como suena un maullido. Los felinos domésticos eran tan queridos, que comían igual o mejor que los miembros de la familia y había hogares donde el gato era el primero en comer. Los más estimados eran los negros, que eran extremadamente raros.  

 

 

 

Pintura mural en la tumba de Deir el Medina,
c. 1250 a. de n. E.

 Se han preservado muchas imágenes y esculturas de la antigüedad egipcia, donde se ven gatos esbeltos y enjoyados que indican que esta civilización cuidaba y adornaba a estas mascotas. Además, también se han encontrado numerosos amuletos de bronce, marfil, terracota, lapislázuli, entre otros materiales, con la forma de un gato; así como espejos de tocador con gatos tallados en el mango y cajas de cosméticos decorados con las figuras de estos animales. Por otro lado, abundan las pinturas funerarias que presentan escenas con las mascotas de las personas enterradas, especialmente perros y gatos; estas imágenes los muestran en actividades cotidianas: comiendo, pescado, cazando al lado de su amo o simplemente sentados en reposo. Con ello se recordaba el cariño que el difunto había tenido por su gato y, simbólicamente, el animal acompañaba a su amo al mundo de los muertos.
   
Tanto se apreciaba a los gatos que se consideraba que todos ellos eran propiedad del faraón, aunque éste permitía que los plebeyos los cuidaran. Los gatos incluso figuraban en la interpretación de los sueños, pues se decía que si un hombre veía a uno en sus sueños tendría una buena cosecha. Otro testimonio del amor de los egipcios a los gatos cuenta que, en una batalla entre persas y egipcios, el general persa ordenó a sus soldados arrojar gatos vivos por encima de la fortaleza de los egipcios. Se dice que los egipcios prefirieron rendirse antes que permitir que siguieran lastimando así a los gatos.  

Papiro funerario conocido como El gato Lapis Lázuli.

   
La veneración por los gatos se enlazó con la religión. El pueblo egipcio llegó a adorar a ciertos animales que se creía que encarnaban a dioses, como los cocodrilos, cobras, escorpiones, vacas, halcones y, por supuesto, los gatos. Hubo dos diosas gemelas, hijas del dios solar Ra, que se representaban con cuerpo de mujer y cabeza felina: Bastet y Sekhmet.

 

 

 


Si nosotros amamos al gato por su fascinante personalidad, mucho antes la civilización egipcia los adoró, literalmente hablando, hasta el punto de convertirlos en dioses.
El culto al gato en el antiguo Egipto surge en torno al año 2.900 a.C. Según narran las leyendas Ra, dios del Sol, como castigo a los hombres, que se habían atrevido a cuestionar su autoridad, envió a la tierra a "ojo del Sol", una de sus hijas, que, en el desierto de Nubia (Sudán) se encarnó en Sekmet, una fiera y sanguinaria leona.

El antiguo Egipto: La civilización egipcia adoró y divinizó a los gatos.

Pero ésta, traspasando los límites de su mandato, provocó tal cantidad de masacres y epidemias que, para evitar que aniquilase a la humanidad entera, Ra decidió enviar a la tierra al guerrero Onuris con la misión de calmar a Sekmet, la cual termina convirtiéndose en la maternal y pacífica Bastet, la diosa-gata, asímismo conocida como Ousbasti o Bast.

De este modo, la leyenda trata de poner al alcance de los antiguos egipcios la ambigüedad y la tan característica dualidad felina: Bastet, el ojo de Ra asociado al Sol, protectora de los niños y diosa de la música, cálida y vivificante, que representaría la parte femenina, frente a la cruel y despiadada Sekmet, llamada "La Poderosa", que representaría la conexión con la luna y el espíritu oculto, misterioso, oscuro como la noche, de los gatos.

Los egipcios, fascinados por esta divinidad al mismo tiempo lunar y solar, la representaron de numerosas maneras a través de estatuas y pequeñas esculturas de bronce o piedra. En ellas, Bastet aparece representada de dos formas: como un gato sentado, con las patas anteriores extendidas y un pectoral en el cual estaba inscrito el escarabajo solar; o bien de pie, adoptando la forma de una mujer con cabeza de gato, portando un cesto y un sistro (uno de los instrumentos musicales más antiguos conocido, consistente en una especie de sonajero de piezas metálicas móviles, en cuyo extremo se tallaba una cabeza de gato).

Siendo Bastet una de las divinidades del panteón egipcio más veneradas, no es de extrañar que fuesen numerosos los templos erigidos en su honor. El más famoso de ellos se encontraba en Bubasti, en una isla situada en el delta del Nilo. Bubasti fue un famoso lugar de celebración debido a los numerosos festejos que allí se celebraban, durante los cuales las mujeres, venidas de todos los lugares de Egipto, imitaban los movimientos del gato en celo para seducir a los hombres, según cuenta el historiador Herodoto. Pero Bubasti no fue sólo un lugar de encuentro para festejos carnales y lúdicos. También, los peregrinos que deseaban pedir o agradecer las gracias recibidas, ofrendaban al templo una estatuilla representando a la diosa-gata.
La mitología y la leyenda adornan, pues, las estrechas relaciones existentes entre el gato y los antiguos egipcios. Pero ¿cómo, en la vida cotidiana, encajaba realmente este animal?

Los egipcios inoculaban a los gatos gotas de su sangre para protegerles de las enfermedades y de los malos espíritus. Estaba prohibido matar a un gato, bajo pena de muerte. La muerte del gato de la casa era una verdadera tragedia, y los familiares se enlutaban y rapaban las cejas en señal de duelo. Las familias pudientes mandaban embalsamar al gato y después ra sepultado en grandes necrópolis gatunas; en 1890, en Berni Hassan, se descubrió un antiguo cementerio de gatos en el que se hallaron cerca de 300.000 momias de gatos embalsamados.

Según cuenta Dioroco Sicuro, bajo el reinado de Ptolomeo XV, un soldado romano fue linchado por la población por haber dado accidentalmente muerte a un gato. Antes de esto, en tiempos de las invasiones pesas, éstos, ante un ataque de los egipcios, y sabiendo de la veneración que sentían por los gatos, tomaron como rehenes a un gran número de estos animales, utilizándolos como escudos. Se cuenta que los egipcios, antes de herir a los gatos, prefirieron rendirse sin combatir.

Templo cenotafio de Ramsés II en Abidos

Templo cenotafio de Ramsés II en Abidos

 

Se encuentra al Noroeste del Templo cenotafio de Seti I y muy cerca del Templo de Osiris. Mandado construir en caliza por Ramsés II, sigue el esquema de los Templos funerarios de Tebas de la época de este rey.

 

El Templo no se ha conservado en su totalidad y está peor conservado que el Templo cenotafio de Seti I, pero puede verse completamente su estructura. De la fachada, tan sólo se conservan las hiladas inferiores del segundo pilono. En cuanto a la decoración, quedan todavía numerosos relieves con su correspondiente policromía, muchos de ellos excelentemente conservados a pesar de encontrarse a la intemperie.

 

El Templo está formado en su estructura por un Portal de granito y Pilono que dan acceso a una sala peristila o patio rodeado de pilares osiríacos. Todos los pilares son de piedra caliza. El patio da paso a un pórtico, al que se accede mediante una rampa en su centro escalonada, cuyo techo es sujetado por 16 pilares, con dos capillas en cada extremo lateral cada una con su igual rampa escalonada. Pasando el pórtico se accede a dos salas hipóstilas, con ocho pilares cada una, a cuyos laterales se encuentran tres capillas, una en cada lateral y que están consagradas, las de la izquierda a los dioses de Tebas y, las de la derecha, a los dioses de Abidos; las dos últimas de cada lado dan acceso a otras dos salas con dos pilares cada una en el centro de cada recinto. Tras la segunda sala y ya al fondo del Templo está el Sancta-sanctorum, construido en alabastro. En época posterior fue añadida una capilla cruciforme en el ángulo noroeste del Templo.

 

La decoración de este Templo de Ramsés II es rica en temática, los bajorrelieves gozan de una gran técnica. Las escenas más representativas y estatuaria que aún puede contemplarse son las siguientes:

 

- Seti divinizado flanqueado por sus antepasados, en la capilla izquierda del pórtico, y la Eneada y Ramsés II en la capilla del ala derecha.

 

- En el muro norte del pórtico se inscribieron los nombres de las nueve tribus asiáticas que Ramsés II conquistó.

 

- Hornacinas ricamente decoradas, en las que destaca un pilar Dyed con aspecto antropomorfo. Se encuentran en las capillas de las salas hipóstilas.

 

 

 

- Grupo escultórico de granito gris, que representa a Ramsés II, Seti I, Amón y otras dos diosas. Localizado dentro del Sancta-sanctorum.

 

 

 

 

 

- Escenas de procesiones oferentes las encontramos en los muros interiores que rodean el patio. Como curiosidad, en el muro norte se conserva un antiguo graffiti; consiste en la inserción de una imagen del dios In-hert y un sacerdote frente a él que lleva la inscripción: "Dyed-Iah, justo de voz, sacerdote uab de Osiris, Dyedi-anj-f"

 

- En los muros exteriores, relieves reproduciendo la Batalla de Kadesh.

 

- En el Museo Británico se conserva la "primera" Tabla de Abidos que fue descubierta en una de las salas del Templo en 1818. La "segunda" Tabla de Abidos está en los muros del Templo de Seti I, en el pasadizo que conduce al Osireion.

 

 

 

 

  OSIRIS

 

TRANSLITERACIÓN: Asir/Wsir
NOMBRE EGIPCIO: USIR/ASIR
NOMBRE GRIEGO/ROMANO: OSIRIS/DIONISOS
ICONOGRAFÍA: Según Griffith (1980), los textos del Reino Antiguo parecen traslucir que, en origen, tuvo apariencia de cánido, sin embargo, ésta no es en absoluto su iconografía habitual.
Hombre envuelto en un sudario del que sólo salen las manos, sujetando los cetros de poder (el flagelo y el cayado). En casos particulares se despoja de su apariencia momiforme. Sobre la cabeza lleva una corona troncocónica flanqueada por dos plumas a cuya base se añaden, en el Reino Nuevo, dos ureos, disco solar y dos cuernos de carnero horizontales y retorcidos (corona atef ). Tiene la piel pintada de verde o negro como símbolo de renacimiento.
La manifestación animal de Osiris es poco frecuente; no obstante, puede aparecer bajo las formas de cocodrilo, toro negro, garza o guzanieves, chacal, dos halcones y un gran pez. Tiene por objeto sagrado el “pilar dyed” y el estandarte cónico que se representa en el templo de Abidosy que, según algunos textos, guardaba la cabeza del dios.

 

SINOPSIS: Posiblemente, el origen de Osiris habría que buscarlo en una divinidad más antigua del área de Busiris, llamada Andyety.
A finales del Reino Antiguo, en Abidos, usurpó el lugar de Jentyamentiu, tomando muchas de sus características.Por el análisis de algunos fragmentos de los Textos de las Pirámides esta fusión se había producido ya en el momento en que se recogen los mencionados textos en el interior de los enterramientos reales del Reino Antiguo, pero en opinión de Cervelló (1996), desde su origen, Jentamentiu no sería más que un “aspecto” de Osiris, vinculado más tarde a la ciudad de Nején y a las “Almas” de esta localidad que, por otra parte, tienen cabeza de cánido.
Sea de un modo u toro, en los comienzos fue un dios de la vegetación, jefe del mundo ctónico y soberano del Más Allá. Desde el Reino Antiguo se fundió con Ra en los textos funerarios, aunque conservó su propia individualidad.
Su primera iconografía queda establecida en la dinastía V, aunque su culto puede remontarse anteriormente, circunscrito a una localidad que todavía no ha sido identificada; en esta primera imagen no tiene la apariencia momiforme que adquiere tras el Reino Antiguo.
Las creencias funerarias del Reino Antiguo, con todas sus gracias y prerrogativas, se circunscribían tan sólo al monarca, al que estaban supeditados el resto de los mortales. Tras el Primer Periodo Intermedio estas creencias se las apropian también los altos funcionarios, y al morir, siempre que pudieran cumplir los ritos precisos, se convertían en un dios, en un Osiris, alcanzando la inmortalidad en la Duat con todos los derechos.
Osiris, junto a su esposa Isis y su hermano
Seth, protagonizó una leyenda esencialmente humana, llena de traiciones y venganzas, recogida en los Textosde las Pirámides, pero la versión más completa se halla grabada en los muros del templo de Horus de Edfú. Mucho más tarde, esta tradición se complementa con otra mucho más conmovedora recopilada por Plutarco en su libro De Iside et Osiride (c.46126 d.C), que constituye una fuente que ha de ser interpretada con precaución.
Aunque poseedora de numerosas variantes locales, básicamente es la siguiente:
Osiris reinaba en la tierra, era el heredero de Gueb, enseñó a los hombres todas las artes necesarias para que la civilización avanzara, pero su hermano
Seth, que reinaba en el desierto le envidiaba. Por este motivo organizó una confabulación contra su hermano y, en compañía de setenta y dos cómplices, logró engañarlo y asesinarlo, desmembrando el cuerpo y lanzando los despojos al Nilo. Isis, al enterarse de la desgracia, se sintió tremendamente apenada; ayudada por Neftis y Thot partió recorriendo todo el país, buscando los pedazos de su amado esposo. Allí donde encontraban un fragmento levantaban un templo donde se veneraba la reliquia.
Estos santuarios, localizados en cada uno de los nomos, están mencionados en los muros del templo de Dendera. No obstante, si hacemos caso a la inscripción, descubriremos que los centros religiosos que se atribuyen poseer una determinada parte del dios, se multiplican hasta la saciedad, siendo imposible que los restos de Osiris se guardaran en cada uno de estos centros religiosos.
La búsqueda concluyó con éxito, pero lamentablemente Isis había hallado todos los trozos excepto el falo, que había sido devorado por uno o tres peces, dependiendo de la versión.
Asistida por Anubis, Isis restauró el cuerpo de su marido practicando la Ceremonia de Apertura de Ojos y Boca y la momificación. Después, por medio de la magia, se convirtió en un milano y aleteó ante el dios provocando un aire reanimador. Se posó sobre él y misteriosamente fue fecundada por su esposo quedando embarazada de
Horus, al que daría a luz en la mítica isla de Jemis en el Delta. Así, Horus se convierte en el hijo póstumo de Osiris.
Precisamente, la fragmentación del cuerpo del dios está íntimamente ligada a la luna ya que, en una de las versiones del mito, Osiris es cortado en 14 pedazos, número asociado a las jornadas que pasan desde la luna llena hasta la nueva.
Pese a lo expuesto hasta ahora hemos de hacer notar que, aunque Osiris ya se asocia a Isis en los Textos de las Pirámides, en ningún momento se especifica de forma directa su calidad de esposo de esta diosa. Sin embargo, figura claramente como padre de
Horus. La relación familiar entre Horus y Osiris es mucho más evidente en varios pasajes de estos textos.
Su muerte se recordaba durante el mes de Joiak (mes en el que se entendía que Isis había encontrado los fragmentos de Osiris y había construido los santuarios) en multitud de festejos a lo largo de la geografía egipcia. Aquellos lugares donde se guardaba una de las reliquias del cuerpo del dios lo celebraban con particular énfasis.
Osiris fue un dios de la vegetación; moría en la estación más seca y renacía tras la retirada de las aguas de la crecida. Su mito refleja un fenómeno natural, el nacimiento, desarrollo y muerte de las plantas. Así, la resurrección del dios se plasma en los llamados “Osiris Vegetantes”, unas figurillas que se introducían en las tumbas, o en los “Osiris Grano” que se elaboraban en los templos una vez al año.
Integrado al mito solar, Osiris formó parte de la Enéada Heliopolitana donde se conjugan el mito solar y el osiríaco, y en él representa, junto a sus hermanos, el orden político que reproduce la vida del hombre.
Osiris fue el soberano del Submundo y, como tal, presidía la escena del juicio del fallecido (Psicostasia), punto culminante y vital en el deambular del difunto por el Más Allá. Era allí donde se determinaba si el difunto no había causado ningún mal en la tierra y se hacía merecedor de alcanzar una vida inmortal. En el juicio se pesaba simbólicamente el corazón (sede de la voluntad y la memoria) en una balanza, cuyo contrapeso era la diosa de la justicia y de la verdad, Maat. En el acto intervenían 42 jueces, ante los cuales el fallecido tenía que recitar la llamada “Confesión Negativa”, es decir, declarar que no había cometido una serie de actos reprobables que le impedirían alcanzar la inmortalidad. Otras divinidades presentes en la Psicostasia eran:
Horus, que conducía al difunto en presencia de Osiris; Anubis, que vigilaba el fiel de la balanza; Thot, que con sus útiles de escritura registraba el resultado del juicio; Ammyt “La Devoradora de los Muertos”, que esperaba el veredicto para comer el corazón del condenado y hacer que desapareciera para siempre; “Los Cuatro Hijos de Horus” que se situaban sobre una flor de loto abierta, e Isis y Neftis; tras los dioses del Más Allá, Shai y Mesjenet, que, representados en sendos ladrillos de los que emergen sus cabezas, determinaban el destino y daban cuenta de los actos del finado. Todos ellos configuran el resto del cuadro.
Junto a su esposa Isis, fue la personificación del principio histórico y del orden político; fue el legitimador por excelencia del reino de Egipto y representó todos los aspectos beneficiosos del amor familiar. Él no fue sólo un dios de la vegetación, sino también la imagen del valle fértil del Nilo y de las buenas crecidas, la fuerza del renacimiento que sigue al desorden.
Llevaba el epíteto de Unnefer, que significa “El que se mantiene Perfecto”, y que llega a ser el nombre del dios independiente en Época Tardía. Bajo Osiris Hemag lo hallamos a partir de la dinastía XXI, alcanzando en adelante una gran importancia (sobre todo desde la dinastía XXVI). En este momento se asocia a un número de divinidades asombroso.
Al igual que otros dioses del panteón, Osiris tuvo diversas variantes locales; fue una de las deidades egipcias más importantes y con mayor número de manifestaciones. Como ejemplo baste citar el Libro de los Muertos donde encontramos más de ciento diez designaciones del dios del Más Allá, sin contar las deidades directamente fusionadas a él.
Pese a todo lo expuesto, Osiris se presenta excepcionalmente como una deidad hostil al difunto. Esto ocurre tan sólo en dos lugares: los Textos de las Pirámides (§534) y los Textos de los Sarcófagos, ensalmos 229 y 236.

 

El Gran Tribunal

El Gran Tribunal:

Los Dioses egipcios de la Sala de la Justicia (Maat). 

 

Capítulo 125 del Libro de los Muertos representado en el Papiro del escriba Hunefer. XIX Dinastía. Tebas. 

British Museum. EA 9901/3.

 

 

Declaración de inocencia ante los cuarenta y dos dioses del tribunal
 

"¡Oh (tú), El que camina a grandes zancadas, que sales de Heliópolis! No cometí iniquidad.
¡Oh (tú), El que oprime la llama 10, que sales de Kheraha! No robé con violencia.
¡Oh Nariz divina, que sales de Hermópolis! No fui codicioso.
¡Oh Devorador de sombras, que sales de la caverna! No robé.
¡Oh El de rostro terrible, que sales de Re-stau! No maté a ninguna persona.
¡Oh Ruty, que sales del cielo! No disminuí las medidas (de áridos).
¡Oh El de los ojos de fuego, que sales de Letópolis! No cometí prevaricación.

iOh Incandescente, que sales de Khetkhet!. No robé los bienes de ningún dios.
¡Oh Triturador de huesos, que sales de Heracleópolis! No dije mentiras.
¡Oh Espabilador de la llama, que sales de Menfis! No robé comida.
¡Oh El de la caverna, que sales del Occidente! No estuve de mal humor.
¡Oh El de los dientes blancos, que sales de El Fayum!  No transgredí nada.
¡Oh El que se nutre de sangre, que sales de la sala de sacrificio! No maté ningún animal sagrado.
¡Oh Devorador de entrañas, que sales de la Casa de los Treinta"? No fui acaparador de granos.
iOh Señor de Justicia, que sales de Maaty! No robé pan.
iOh Errante, que sales de Bubastis!  No me entrometí en cosas ajenas.
¡Oh Pálido, que sales de Heliópolis! No fui hablador.
iOh Doblemente malvado, que sales de Andjty!  No disputé nada más que por mis propios asuntos.
¡Oh Uarnernty, que sales de la sala del juicio! No tuve comercio (carnal) con una mujer casada.
¡Oh El que mira lo que trae, que sales del templo de Min! No forniqué.
iOh Jefe de los Grandes (dioses), que sales de Imu! No inspiré temor.
¡Oh Demoledor, que sales de Huy! No transgredí nada.
¡Oh El confidente de disturbios, que sales del Lugar santo! No me dejé arrastrar por las palabras.
¡Oh El Niño, que sales de Heqa-andj!  No fui sordo a las palabras de la Verdad.
iOh El que anuncia la decisión, que sales de Unsy!  No fui insolente.
iOh Basty , que sales de la Urna! No guiñé el ojo.

¡Oh El de rostro vuelto, que sales de la Tumba! No fui depravado ni pederasta.
¡Oh El de pierna ígnea, que sales de las regiones crepusculares! No fui falso.
¡Oh Tenebroso, que sales de las Tinieblas! No insulté a nadie.
¡Oh El que aporta su ofrenda, que sale de Sais! No fui violento.
¡Oh Poseedor de varios rostros, que sales de Nedjefet!  No juzgué precipitadamente.
iOh Acusador, originario de Utjenet!  No transgredí mi condición (hasta el extremo) de encolerizarme contra dios.
iOh Señor de los dos cuernos, que sales de Assiut!  No fui hablador.
¡Oh Nefertum, que sales de Menfis! Estoy sin pecados, no hice el mal.
iOh Tem-sep, que sales de Busiris! No insulté al rey.
¡Oh El que actúa según su corazón, que sales de Tjebu! No he pisado el agua.

¡Oh Fluido, que sales de Nun! No hablé con soberbia.

¡Oh Regidor de los hombres, que sales de tu Residencia! No blasfemé contra dios.
¡Oh Procurador del bien, que sales de Huy! No me comporté con insolencia.
¡Oh Neheb-kau, que sales de la Ciudad! No hice excepciones en mi favor.
¡Oh El de Cabeza prestigiosa", que sales de la Tumba! No acrecenté mi riqueza, sino con lo que me pertenecía en justicia.
¡Oh In-dief, que sales de la Necrópolis! No calumnié a dios en mi ciudad."

 

Del Capítulo 125 del Libro de los Muertos.

Traducción de Federico Lara Peinado

 

 

La Sala de la Doble Maat

 

La Sala de las Dos Maat, de la Doble Maat, o de las Dos Verdades, era aquélla en la que se presentaba el fallecido y en la que se llevaba a cabo el acto de pesado de su alma. En esta Sala del Más Allá, el Tribunal estaba compuesto por cuarenta y dos dioses que eran los encargados de juzgar al difunto.

 

Estos cuarenta y dos dioses escuchan la declaración del difunto, una declaración de inocencia que consisten en proclamar una serie de sentencias formuladas negativamente, una "confesión negativa", como se ha venido en llamar, que abarca todo aquello "castigado" o moralmente reprobado por la sociedad egipcia del momento y que abarca desde el asesinato, pasando por las transgresiones religiosas e incluso lo que podríamos denominar como "normas" de convivencia social.

 

Referencias a este Juicio las hay desde los Textos de las Pirámides y posteriormente pasaron a los llamados Textos de los Sarcófagos, desde el Imperio Medio. Cuando el Libro de los Muertos comenzó a tomar preponderancia como texto funerario en cuanto a guía para que el difunto pudiese entrar en el Más Allá, este Juicio se convirtió en uno de los acontecimientos fundamentales para conseguir ese fin. Así, el capítulo número 125 del Libro de los Muertos contiene esa "confesión negativa" que antes describíamos.

 

Los cuarenta y dos dioses, como consejo asesor, están representados normalmente ilustrando ese capítulo 125 del Libro de los Muertos, pero no es habitual que aparezcan todos al mismo tiempo, sino una selección de ellos. Las actitudes que muestran en esas representaciones pueden variar de erguidos a sentados adoptando la típica postura de un dios de los caracteres jeroglíficos, y portando en sus manos cuchillos o plumas como símbolo de Maat y su poder judicial.

 

A continuación, en la siguiente tabla, recogemos los cuarenta y dos dioses de la Sala de la Doble Maat, junto a la ciudad o lugar con la que eran identificados y el crimen que cada uno juzga. Como se verá por algunos de sus nombres, parece que representan distintos tipos de males. Asimismo, algunos de esos nombres son reminiscencias de dioses ya conocidos como es el caso de Nosey de Hermópolis (Tot), a quienes pueden representar.

 

Nombre del diosCiudad o Lugar asociadoCrimen que juzgan
El que camina a grandes zancadasHeliópolisfalsedad
El que oprime la llamaJerara (Kherara)robo
Nariz divinaHermópolispillaje /rapiña
Devorador de sombrasla cavernahurto
El de rostro terribleRosetauasesinato
El de los Dos Leones/El Doble León/El de rostro terribleel cielodestrucción de comida
El de los ojos de fuegoLetópolisdeshonestidad
Incandescente/LlamaJetjet (Khetkhet)hurto de ofrendas
Triturador de huesosHerakleópolismentira
Espabilador de la llamaMenfiscoger comida
El de la cavernaoccidentehosquedad
Blanco de dientesFayumtransgresión
El que se alimenta de sangrecasa del sacrificiomatar un toro sagrado
Devorador de entrañasCasa de los Treintaperjurio
Señor de Verdad/Señor de JusticiaMaatyrobar pan
ErranteBubastisescuchar a escondidas
PálidoHeliópoliscotillear/chismorrear
Doblemente malvadoAndyet/Andjtydisputas
Uememty (serpiente)lugar de ejecución/sala del juiciohomosexualidad
El que mira lo que traesCasa/templo de Minmal comportamiento
Jeje de los Grandes diosesmau/Imuatemorizar
DemoledorXois/Huycometer una transgresión
Perturbador/El confidente de disturbiosUeryt/Lugar santoser muy temperamental
El niño/El jovennomo Heliopolitano/Heqa-andyno atender a la verdad
El anunciadorUenescausar disturbios
El del Altarel lugar secretoengañar
El de rostro vueltocaverna de abusocopular con un chico
El de pie ígneoanochecer/oscuridadabandono
Tenebroso/El de la oscuridadla oscuridadpelear
El que trae su ofrendaSaisviolencia
El de varios rostrosNedyefetimpaciencia
AcusadorUetyenetdañar la imagen de un dios
Señor de los cuernosAsyutcharlatanería
Nefertem/NefertumMenfismalos actos, actuar con maldad
TemsepBusirisconjurar contra el rey
El que obra según su corazónTyebucaminar por el agua
Golpeador del agua/Fluidoel abismo/Nunhablar con soberbia
Comandante de la humanidad/Regidor de los hombrestu casa/residenciablasfemar contra dios
Procurador del bienel nomo harpónhacer...? (insolencia?)
Procurador de los poderesla ciudadhacer distinciones consigo mismo
El de cabeza prestigiosa (sobresaliente). Otra deidad serpiente.la caverna/la tumbasalud o carácter deshonestos
El que da y recibe (Otra deidad serpiente).la tierra silenciosa/la Necrópolisblasfemar/calumniar

Maat, diosa de la justicia

http://amistadespeligrosas.blogdiario.com/img/maat.jpg 

Maat, diosa de la justicia
 


 

Es un poco difícil de entender el significado que el término Maat tenía, pues además de ser una deidad es un concepto muy importante para el pensamiento de los antiguos egipcios. Bajo la forma de una diosa femenina simboliza el orden cósmico, la justicia, la verdad y la estabilidad en el mundo y en el cosmos.

Su representación muestra a una mujer de pie o sentada sobre sus talones con una gran pluma de avestruz sobre la cabeza y portando en una mano el cetro y en la otra el anj. Y a partir del reinado de Ajenatón, aparece como una mujer alada.

Es hija de Atum, y a partir de la XVIII dinastía es hija de Ra. Está relacionada con Uneg (que personifica el orden cósmico) y Nehe[los dioses] guían no puede extraviarse, pero al que ellos privan de barca no puede atravesar"

 

"Si encuentras una pesada deuda [imputada] a un pobre,
Haz de ella tres partes:
Anula dos y mantén una;
Encontrarás allí un camino de vida,
Pasarás la noche en profundo sueño, y de mañana
Lo volverás a encontrar como una buena noticia."

 

"He provisto de pan al que tenía hambre, de agua al que tenía sed, de ropa al que estaba desnudo, de una barca al que no la poseía" o " Yo introduje Maat en este país en el que no la había"

 

"Maat es una gran cosa y sus efectos permanecen;
nunca ha sido tomada en falta desde los tiempos de Osiris.
Se castiga a los que conculcan las leyes,
y es una gran transgresión incluso a los ojos de la gente rapaz.
La ruindad destruye la riqueza, y la injusticia nunca
ha llevado su empresa a buen puerto."

 

"El necio, que no quiere escuchar, no puede realizar nada. Considera el saber como la ignorancia y las cosas provechosas como las nocivas".

 

"ellos sabían que la correcta percepción de la verdad es, en último caso, un signo de la misericordia divina." "...es un hecho totalmente fundamentado, que la percepción de Maat y la inspiración o instrucción divina van juntas" "..en su conducta los egipcios se sentían guiados, instruidos e inspirados por Dios". "Por lo tanto podemos decir que en la ética egipcia, había mucho más que la mera percepción intelectual, adquirida por la introspección y la experiencia; había también un elemento carismático, la iluminación divina"

 

"No hay ayer para el perezoso,
ni amigo para el que es sordo a Maat,
ni día de fiesta para el codicioso".

 

 

"Mira, luchan en el campo de batalla,
porque se olvidaron del ayer.
La bondad no sirve de nada a quien no conoce
al que debería conocer "

 

¿A quién me dirigiré en el día de hoy?
Los hermanos son perversos.
Los amigos en el día de hoy no tienen amor.
¿A quién me dirigiré en el día de hoy?
Los corazones son codiciosos.
Todos roban las posesiones de su amigo.
¿A quién me dirigiré hoy?
Estoy abrumado de dolor
por la falta de amigos

 

Si deseas ser de comportamiento perfecto,
apártate de todo mal.
Guárdate del pecado de avaricia.
Es una enfermedad terrible y sin cura.
Para ella no hay tratamiento.
Enzarza a padres, madres y hermanos.
Separa a la esposa del marido.
Es un compuesto de todos los males.
Una combinación de todo lo odioso

 

 

URSA

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Osa Mayor

Ursa major
Ursa major
Nombre LatinoOsa mayor
AbreviaturaUMa
GenitivoUrsae Majoris
SimbologíaEl Gran Oso
Ascensión Recta10.67 h
Declinación55.38°
Área1280 grados cuadrados

Rango 3rd

Número de estrellas

(magnitud < 3)

6
Estrella más brillanteε UMa (Alioth)

(magnitud ap. 1.7)

Lluvia de meteoros
Constelaciones

colindantes

Visible en latitudes entre +90° y −30°

Mejor visibilidad a 21:00 (9 p.m.) durante el mes de Abril


La Osa Mayor o Ursa Maior (abreviatura U Ma) es una constelación visible durante todo el año en el hemisferio norte. Entre los aficionados se le conoce con el nombre de "el cazo" por la forma que dibujan sus siete estrellas principales, aunque ha recibido otros muchos nombres.

Entre sus objetos más destacado está la estrella Mizar, una estrella doble óptica visible con prismáticos, que forma pareja con Alcor.

Con pequeños telescopios se puede ver la nebulosa planetaria M97 "Búho", llamada así por los dos huecos visibles en el disco gaseoso de la nebulosa; también son de destacar las galaxias M101 (visible de frente) y la pareja de galaxias M81 y M82, esta última vista de perfil.

Mitologia

La constelación de Ursa Mayor ha sido vista por muy diversas civilizaciones como un oso. Por consiguiente, junto con la cercana Ursa Menor, formó la base del mito de Callisto.

Antiguamente, la mitología griega no consideró Ursa Mayor un oso, y en lugar sus 3 estrellas brillantes (situadas en la cola) fueron vistas como manzanas que crecen en un árbol (a veces representado por las estrellas más débiles en el resto de la constelación). Al mismo tiempo, las estrellas Ursa Menor fueron asociadas con la Hespérides. Estos dos grupos de estrellas, junto con Libra, Boötes y Draco, pueden haber inspirado el mito de las manzanas del Hespérides, uno de Los Doce Trabajos de Hércules.

Una de la pocas estrellas mencionadas en la Biblia (Job 9:9; 38:32 – Orion y las Pléyades son las otras), Ursa Mayor fue imaginada también como un oso por los hebreos y la mayoría de los norteamericanos. Sin embargo, como los osos no tienen colas largas, ellos consideraron a Alioth, Mizar, y Alkaid como tres cachorros que siguen a su madre o a tres cazadores. (" El Oso" fue traducido mal como "Arcturus" en la Vulgata y el error persistió en la versión del Rey James de la Biblia. Las traducciones posteriores han corregido esto.)


Osa Menor

Ursa minor
Ursa minor
Nombre LatinoOsa menor
AbreviaturaUMi
GenitivoUrsae Minoris
SimbologíaEl Oso pequeño
Ascensión Recta15 h
Declinación70°
Área256 grados cuadrados

Rango 56th

Número de estrellas

(magnitud < 3)

2
Estrella más brillantePolaris

(magnitud ap. 2.02)

Lluvia de meteoros
Constelaciones

colindantes

Visible en latitudes entre +90° y −10°

Mejor visibilidad a 21:00 (9 p.m.) durante el mes de Junio


La Osa Menor (en latín Ursa Minor) es una de las constelaciones más conocidas del hemisferio norte. Consta de siete estrellas con la forma de carro; cuatro de ellas formarían lo que es la parte honda del carro y las otras tres serían lo que es el mango del carro.

El elemento más conocido de la Osa Menor es la estrella Polar, la cual se encuentra situada en la prolongación del eje de la tierra, de modo que permanece fija en el cielo y señala el Polo Norte geográfico, por lo que ha sido empleado por navegantes como punto de referencia en sus travesías. Aparte de la estrella Polar, la Osa Menor carece de elementos de interés para el aficionado a la astronomía.

Dada su ubicación, la Osa Menor sólo se puede ver en el hemisferio norte, pero a cambio, en dicho hemisferio se ve todo el año. Junto con su compañera la Osa Mayor, es uno de los elementos más característicos del firmamento del hemisferio norte.

El Faraón de Egipto

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El Faraón de Egipto

¿Quién era el faraón?
El faraón era el rey de Egipto, y existieron muchísimos a lo largo de toda su civilización. Estuvieron repartidos en treinta dinastías o familias reinantes, sucediéndose desde el inicio de su historia hacia el año 3100 a.C., hasta la llegada de los griegos en el año 332 a.C.
Pero no todos los faraones fueron tan famosos como Ramsés II o Tutankhamón. Algunos reyes fueron olvidados.

¿Sabéis qué significa la palabra faraón?
Es sencillo. El faraón residía en un espléndido palacio o per-aa, es decir, "casa grande". Y de ese modo se le llamaba faraón.

Títulos e insignias reales
Cuando un faraón era coronado recibía cinco nombres que componían su título formal. Se escribía dentro de un cartucho con forma ovalada. El que nosotros usamos es el quinto, aunque los egipcios empleaban el cuarto. Por ejemplo, a Tutankhamón le llamaban Nebkheprure.

Los faraones vestían muy elegantes y tras su coronación recibían varias insignias reales que usarían durante todo su reinado. Sobre el pecho cruzaban el flagelo o cetro Nejej, y el cetro Heka o cayado de pastor, símbolos que representaban al dios Osiris.
En la frente, el ureus representaba una cobra que le protegía de los enemigos. Y usaban una barba postiza que se ataban con un cordón.
En la cabeza, se colocaban diferentes tocados.
Se solía cubrir la cabeza con el nemes, un tocado con rayas azules y blancas que caía sobre los hombros.
La corona azul o jeperesh se reservaba para los días de fiesta y hacía referencia al dios sol.
La corona blanca representaba al Alto Egipto. Y la corona roja al Bajo Egipto. Las dos unidas formaban la sejemty, que representaba la unión de las Dos Tierras.


1-Corona Blanca   2-Corona Roja   3-Sejemty  4-Jeperesh   5-Nemes

El poder del faraón
El faraón tenía gran poder y fortuna, pero también muchas responsabilidades. Era jefe del gobierno, jefe del ejército y jefe religioso.

Como gobernante dictaba las leyes debiendo guardar el maat (armonía y orden), manteniendo unidas las tierras de Egipto. Por eso se le llamaba "Señor de las Dos Tierras" (Alto y Bajo Egipto).
Contaba con un gran número de ministros y funcionarios para poder gobernar el país. Tenía un visir, que era una especie de presidente del gobierno, y siempre estaba junto al faraón. El resto de asistentes lo formaban los consejeros, escribas y gobernantes de las provincias o nomos, así conocidos como nomarcas.

Como jefe del ejército, los faraones eran entrenados como guerreros y dirigían el ejército egipcio en las batallas. Aprendía a manejar las armas desde niño. Practicaba el tiro con arco en las cacerías de leones por el desierto.

Como jefe religioso, tenía el deber de construir templos para hacer en ellos ofrendas a los dioses. Realizaba multitud de ceremonias para solicitar el favor de los dioses, por ejemplo, para pedir que la crecida del Nilo fuese beneficiosa y fertilizara las tierras. Contaba con la ayuda de los sacerdotes.

Dios-rey
Fue considerado como un dios viviente. Como gobernante se le igualaba al dios real Horus. A veces se le consideraba como Ra, dios del sol. Y después de su muerte se identificaba con Osiris, dios de los muertos.

La reina
Un faraón podía tener varias esposas, pero solamente una era la que reinaba junto a él. Así la reina reciba el nombre de "Gran Esposa". A veces se casaban con su propia hermana para fortalecer su acceso al trono, imitando a los dioses que igualmente se casaban entre hermanos.
La sucesión de los faraones venía generalmente de padres a hijos.

mujer egipcia

LA MUJER EGIPCIAhttp://amistadespeligrosas.blogdiario.com/img/mjr.jpg 

LA MUJER EGIPCIA

NUT

 

Nombre egipcio: Nut
Nombre  griego: Nut
Divinidad  griega: Rea
Representación:  Mujer con el cuerpo arqueado en forma de bóveda celeste

Diosa del cielo, creadora del universo físico y de todos los astros. Pertenece a la Enéada de Heliópolis como hija de Shu y Tefnut; hermana y esposa de Geb(La Tierra) de quien fue separada violentamente por su padre Shu (El aire)  y madre de los dioses osiriacos, tenidos de Geb; como tal, recibía el título de "La grande que da el nacimiento a los dioses" (ver leyenda en Osiris); sus hijos fueron: Osiris, Isis, Seth, Neftis y Horus el Viejo, Las circunstancias de sus nacimientos se describen en  La Historia de Ra. Nacieron en los epagómenos ( los 5 días que se añadían a los 360 de su año civil formado por 12 meses de 30 días) en egipcio, "los cinco días durante el año". Cada año, se celebraban esos días en todo Egipto y eran considerados aciagos por todos lo dioses excepto por Isis y, a veces, por Horus el Viejo; a estos hijos suyos se les llama "Hijos del Desorden", debido a las perturbaciones que, con sus disputas, introducen en la creación. Los cinco días estaban marcados como:.

Día 1, nacimiento de Osiris  (día desafortunado)
Día 2, nacimiento de
Horus  (día afortunado o desafortunado  )
Día 3, nacimiento de
Seth, (día desafortunado)
Día 4, nacimiento de
Isis (día afortunado)
Día 5, nacimiento de
Neftis (día desafortunado)

Asumió los atributos de aquellas diosas locales que tenían cometidos similares, así como las entidades de varias diosas antiguas de la naturaleza y madres de los dioses. También estaba asociada al sicomoro, como Hathor, ofreciendo sus frutos y bebida al difunto. Nut siempre fue vista como amiga y protectora de los muertos y estos acudían a ella para obtener comida, ayuda y protección, como un hijo acude a su madre. El favor de Nut  daba a los difuntos el poder renacer, como el sol surgió del huevo producido por Geb y Nut, y les capacitaba para acompañar al dios-sol cada día desde su nacimiento y para atravesar la Duat a salvo. Su sicomoro era su morada y estaba situado en Heliópolis; sus ramas se convirtieron en un lugar de refugio para las almas cansadas durante los fuertes calores del verano al mediodía. Este era también el sicomoro bajo el que, asegura la tradición, la Virgen María se sentó y descansó en su viaje a Egipto. En tiempos tardíos, los sacerdotes de Dendera aseguraban que el hogar de Nut estaba en su ciudad y que allí dio a luz a Isis.

En Heliópolis se la convertía también en madre de Ra y se la identificaba con una vaca (Mehet-Urt). Según las inscripciones del Reino Nuevo, registradas en las tumbas de algunos de sus reyes, Ra, una vez vencida la rebelión de los hombres, le pidió a Nut que le llevara a los cielos; Nut, cuando llevaba a su padre Ra, sufrió vértigo; Shu la sostuvo con sus manos, elevando todo lo que había sido creado, convirtiendo a los dioses en estrellas. La separación de Nut y Geb representa la distinción entre el caos inicial y el orden del mundo, el primer acto de creación y el gran poder creativo que supuso haber apartado las aguas que estaban encima de la tierra y establecer al sol entre el cielo y la tierra fue el que hizo posible el nacimiento de los dioses, seres humanos, animales, etc.

"Según un mito, Nut daba a luz al sol diariamente; pasando sobre su cuerpo, el sol llegaba a su boca, en la que desaparecía para recorrer el interior de su cuerpo y renacer a la mañana siguiente. En otro mito se cuenta que el sol navegaba por sus piernas y su espalda hasta el mediodía, momento en el que descendía por sus brazos hasta el ocaso, para entrar en la Duat o Mundo Inferior

Una tradición tardía establece una equivalencia precisa entre las partes del cuerpo de Nut y las horas; así sus labios corresponden a la segunda hora, sus dientes a la tercera, la garganta a la cuarta, el busto a la quinta, etc; en su vientre, el Sol ha alcanzado la décima hora y nace de nuevo.

Se representaba en los sarcófagos acogiendo al difunto con las alas extendidas, o en el interior de la tapa, como mujer con los brazos levantados, ayudándole en el Más Allá para hacerle renacer, o como representación del cielo en la otra vida del difunto. El faraón es confiado a su madre en su nombre de tumba y ella le abraza y protege en su nombre de sarcófago. Aparece con el cuerpo arqueado y apoyando sus miembros en los cuatro puntos cardinales, como una bóveda celeste; por regla general, la parte donde está su cabeza es el Oeste y la otra el Este; su cuerpo aparece a veces vestido de estrellas para representar el cielo nocturno por el que viaja la barca; también se la ve con los cuernos y el disco de Hathor, llevando en sus manos un cetro de papiro y el símbolo de "vida"; o como una vaca (como Mehet-Urt); en otras ocasiones lleva un aguamanil o una vasija sobre su cabeza y el símbolo jeroglífico del cielo. En algunas representaciones aparece sobre su marido Geb ( La Tierra) y a quien su padre Shu (El aire) intenta separar con los brazos, representación gráfica completa del mito. Originaria de Heliópolis, tiene su santuario en Menfis y la región del Delta; también tenía otro en Dendera. Su fiesta se celebraba el día 18 del mes de Famenoth. Su festival era el día 19 del mes de Thot, junto con Ra.

ÍTACA

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KONSTANTIN KAVAFIS

Egipto, Alejandría (1863 - 1933)
 
 

ÍTACA

 

Si vas a emprender el viaje hacia Itaca,
pide que tu camino sea largo,
rico en experiencias, en conocimiento.
A Lestrigones y a Cíclopes,
al airado Poseidón nunca temas,
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones ni a Cíclopes,
ni a fiero Poseidón hallarás nunca,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante tí los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano
en que con placer, felizmente
arribes a bahías nunca vistas;
detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías,
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes;
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios.

Ten siempre a Itaca en la memoria.
Llegar allí es tu meta.
Mas no apresures el viaje.
Mejor que se extienda largos años;
y en tu vejez arribes a la isla
con cuanto hayas ganado en el camino,
sin esperar que Itaca te enriquezca.

Itaca te regaló un hermoso viaje.
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.

Aunque pobre la encuentres, no te engañará Itaca.
Rico en saber y en vida, como has vuelto,
comprendes ya qué significan las Itacas

 

 

REGRESA

Vuelve a menudo y tómame,
amada sensación, regresa y tómame.
Cuando la memoria del cuerpo despierta,
su viejo deseo vuelve a rodar en la sangre;
cuando los labios y la piel recuerdan
mis manos sienten como si tocaran de nuevo.

Vuelve a menudo y tómame, en la noche,
cuando mis labios y mi piel recuerdan...
 

 
GRISES

Mirando un ópalo casi gris
recordé unos hermosos ojos grises
que había visto hará unos veinte años...

Nos amamos un mes.
Marchó después a Esmirna, creo,
a trabajar allí y no nos vimos más.

Se habrán empañado -si vive- aquellos ojos;
ajado estará aquel rostro hermoso...

Guárdalos tú, memoria mía, como eran.
Y cuanto de mi amor puedas, memoria,
cuanto puedas, tráemelo de nuevo
esta noche.
 

 
EL VIEJO

En una esquina del café sonoro de murmullos confusos
un anciano sentado se inclina sobre la mesa,
leyendo un periódico, sin compañía.

Y en el ocaso de su miserable senectud
piensa cuán poco gozó en los años)
cuando tuvo la fuerza y el verbo y la belleza.

Sabe que está muy viejo, y lo siente, y lo ve.

Y, sin embargo, le parece que la juventud
fue ayer. ¡Corto intervalo, corto!

Y piensa en qué forma lo embaucó la prudencia,
cómo de ella se fió y qué locura
cuando la engañadora le decía: «Mañana.
Tienes todo tu tiempo».

Se acuerda de los impulsos que detuvo y cuántas
delicias sacrificó. Ocasiones perdidas
que burla ahora su prudencia insensata.

...A fuerza de rumiar pensamientos y recuerdos
el vértigo lo invade. Y se duerme
inclinado sobre la mesa del café.
 

 
DESEOS

Como hermosos cuerpos que murieron jóvenes
y fueron sepultados, con lágrimas, en rico mausoleo,
coronados de rosas y con jazmines en los pies,
así son los deseos que pasaron sin realización;
sin que ninguno sobreviviera una noche
de sensual deleite o una mañana de plenilunio
 

 
VOCES

Ideales y profundamente amadas voces
de aquellos que murieron, o de quienes
se perdieron para nosotros como los muertos.

A veces nos hablan en los sueños;
a veces, pensando, la mente los escucha.

Y por un momento con su eco otros ecos
regresan desde la primera poesía de nuestra vida,
como música que extinguieran las lejanas tinieblas.


CUANTO PUEDAS

Cuanto puedas
Si imposible es hacer tu vida como quieres,
por lo menos esfuérzate
cuanto puedas en esto: no la envilezcas nunca
por contacto excesivo
con el mundo que agita movedizas palabras.

No la envilezcas nunca
en el tráfago inútil
o en el necio vacío
de los rostros diarios
y al cabo te resulte un huésped importuno

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HISTORIA DE EGIPTO

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